Si desde Mekas a Anger, de Godard a Beauvais y Jia Zhangke, mi Histoires se basa en la «asociatividad», ayer, gracias (infinitas) a los jóvenes editores Francisco Algarín Navarro y Carlos Saldaña, podemos disfrutar en la Filmo excepcionalmente de la cumbre del cine dialéctico, más allá de la tesis o el relato que vértebra los collages de los autores citados, la obra del Warren Sonbert, ayer la luminosa Divided Loyalties, hoy, el «manifiesto» que le llevó seis años montar, Carriage Trade, y en un rizar el rizo de la asociatividad, su asociada la maestra deslumbrante La sexta parte del mundo de Dziga Vértov, en (no pretendo que me hayan escuchado, pero saludo gozosamente) riguroso silencio (como las lealtades divididas del malogrado experimental neoyorquino).
Francisco Algarín Navarro y Carlos Saldaña, los genios de la lámpara de eLumière. Un aperitivo de Friendly Witness en Light Cone
Hemos hablado a menudo de prodigios chinos como Hu Bo y Bi Gan, pero son sólo los destellos más recientes de un río imparable cuyo nacimiento damos en situar en 1982, con la graduación de la quinta promoción de la Academia de Cine de Pekín, tras reabrirse después de la Revolución Cultural, la que se convertiría a efectos de análisis en «la Quinta Generación». Desde entonces, la galaxia china ha producido un fulgor tras otro y se ha expandido a todos los ámbitos, incluso el del cine sin cámara (propia), tan cercano a mi proyecto de Histoires, el cine de retales, el collage, en definitiva, el cine dialéctico. Lo que viene a colación por la revisión hoy en la Filmo de A la deriva de Jia Zhangke, para lo que recupero el post que realicé el año pasado con ocasión de su estreno en Barcelona.
7 de julio de 2025. En la base de mi proyecto Histoires están las películas sin cámara (propia), la creación de una obra mediante la interpelación de otras a través de la dialéctica de images + sounds + politics, en su mayoría halladas. Cuál no será el placer e interés por tanto de ver A la deriva (Fēngliú yīdài, traducido para su distribución como Les Feux sauvages/Caught by the Tides), donde Jia Zhangke trabaja con su habitual melancolía e introvisión a traves del paso del tiempo, con formatos adaptados al contenido de cada momento… ¡en base a descartes de otras creaciones suyas! Hoy, en el Zumzeig Cinema, el desamor se reconstruye/deconstruye con fragmentos de celuloide anudados a las apariciones y desapariciones de la China Contemporánea, con las Tres Gargantas, con su embalsamiento/embalsamamiento de la Naturaleza como símbolo máximo del ímpetu y la depredación del capitalismo de Estado chino.
18 de junio de 2024. Sin llegar a las rupturas visuales, conceptuales e incluso vitales del actual «cine total» chino, los directores de la Quinta y Sexta Generación (Kaige, Zangke) supusieron una renovación radical de la anquilosada cinematografía maoista. Hoy en Filmoteca de Catalunya, Wo de fu qin mu qin (El camino a casa), de uno de los mascarones de proa del movimiento, Zhang Yimou.
11 de agosto de 2020. Sorgo Rojo, de Zhang Yimou, o de cómo se plantaron las semillas de la excelencia y la elegancia del cine chino actual. Hoy en Filmoteca de Catalunya.
15 de julio de 2020. Porque el cine chino ha dado frágiles prodigios en estas últimas décadas, el primer largo de Jia Zhangke, Xiao Wu, y el último de Edward Yang, Yi Yi, hoy y el viernes en Filmoteca de Catalunya (gracias Miguel Martín).
En pocas ocasiones, y más a medida que se avanza en el tiempo, se es consciente anticipadamente de que se va a tener la oportunidad de ver por primera vez una obra de quien es un referente del cine que representa todo lo que se pide del arte/política. Hoy, la continuidad de la explotación del capitalismo de Estado al del de mercado, No esperes demasiado del fin del mundo, de Radu Jude, en Zumzeig Cinema.
15 de diciembre de 2025. El Zumzeig Cinema se está convirtiendo este año en el espacio del que se sale alterado. Tal vez sea comprensible en el caso de Sirāt, pero lo impactante de la retirada a casa tras Kontinental ’25 de Radu Jude es que, como en los primeros momentos en que sales a la calle al atardecer tras comprarte unas gafas nuevas tras mucho tiempo sin ajustarte la graduación, todo refulge, es más claro, tiene otro significado, y en el caso de la visión post epílogo de la película (esa aclaparadora sucesión de «casas sin gente, gente sin casas») lo que ha cambiado es la textura y el fondo del skyline nocturno, de los edificios, calles, bocas de metro, letreros luminosos, los coches que pasan, pero en el sentido contrario a la optometría urbana vital y dinámica que adoptamos de jóvenes con Ruttman o Vertov. como si hubiera pasado la onda descarnadora de una bomba de neutrones, como si el fin del mundo de su obra anterior ya se hubiera producido, en la eclosión de otro despiadado, con el sobrenombre de una Europa secuestrada por el Zeus del capital (Rosellini, Trier).
Expect much https://www.rottentomatoes.com/m/do_not_expect_too_much_from_the_end_of_the_world Polly Magoo https://www.biblio.com/book/who-you-polly-magoo-etes-vous/d/852219243?srsltid=AfmBOor9YUAiVPT5IlblGPqPw4Wkz6vTpeRYOboEwuEgoYBBzxBX-s1S Kontinental cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt35492581/ Europa cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt0043511/ Sinfonía https://www.museobbaa.com/actividad/berlin-sinfonia-una-ciudad/ Cçamara https://www.elespectadorimaginario.com/el-hombre-de-la-camara-la-vida-al-imprevisto/ Europa https://www.imdb.com/es-es/title/tt0101829/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
6 de junio de 2026. El lastre de estar más de una década fuera de los circuitos (años de viaje con la agencia y luego en El Salvador -donde llegue a ser miembro de la Junta de Clasificación Cinematográfica , pero eso es otra historia- 😉 hacen que películas tardías de algunos de los grandes maestros contemporáneos me hayan resultado como auténticas revelaciones. La contrapartida es que, cuando llega un ciclo completo a una sala con pantalla grande y buen sonido como la Filmoteca de Catalunya tenga que realizar auténticas maratones para ponerme al día de su obra. Junio del año pasado fue la de Tsai Ming Liang, con más de una veintena de sesiones en un mes, y este comienzo del verano será de Jadu Rude, con una quincena. Hoy la primera, Cea mai fericita fata din lume (La chica más feliz del mundo).
13 de junio de 2026. Hemos venido comentando por aquí, a raíz de Falso movimiento (Wim Wenders) con Sergio Sánchez y en su momento con Miguel Martín por Man in Black (Wang Bing), esa é(sté)tica protestante de la asociación del desnudo con sexo (entendido éste además como una actividad perversa), el cual ,por ejemplo, reina en esta plataforma (a ver qué pasa con la foto de All That Jazz ,-). Hoy, en la Filmoteca de Catalunya, en Film pentru prieteni (Un film para los amigos), el actor protagoniza el ulterior desnudo integral, de emociones, arterias y huesos, una carta descarnada de suicidio en primer plano y toma única. Radu Jude 2.
15 de junio de 2026. Hace unos días, con ocasión de (spoiler) los bellos incisivos del amanecer final de Resurrection cité a uno de mis directores malditos favoritos, Ken Russell, y ayer en la Filmoteca de Catalunya volví a tener gratas reminiscencias de sus programas dobles en el Spring, en especial de Listzomania, con el esbojarrat (hay que recurrir al catalán para definir la extravagancia de la obra en toda su dimensión) Dracula de Rade Jude, en el que el vampiro, a cuya representación asistimos en episodios a través de la Historia y en múltiples formatos, puede ser tanto la globalización y la inmediata decadencia del neocapitalismo salvaje del Este, como sus expresiones, la autoproclamada Inteligencia Artificial o un turismo masivo caníbal. Radu Jude 3.
18 de junio de 2026. Con más de 400 películas que la utilizan como hilo argumental, y contando con que escritores como Balzac, Bécquer, Chejov, Maupassant, Kafka, Moliere, Rousseau y Voltaire, Keats, Brontë, Chekhov, Barrett Browning, Whitman y Orwell entre otros, la padecieron, la tuberculosis es una de las enfermedades que más aparece en la Historia del cine. El caso de Poe es de los peores, porque aparte de haberla pasado él mismo, mató a su madre, a su madre adoptiva y a su mujer y prima. Cita omnipresente en muchos dramas románticos o documentales sobre la pobreza, es un personaje de leyenda, Doc Holliday, el que hace que el western sea el que más referencias coseche sobre un sólo incidente, si, el OK Corral. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, en Corazones cicatrizados, es Jadu Rude quien la trata como cimiento y metáfora, como ya lo hizo Thomas Mann en La montaña mágica. Radu Jude 4
Para fuentes:
Do you believe this is a photograph of the dentist most known for his participation in the 1881 Gunfight Behind the O.K. Corral in Tombstone, Arizona? Found near St. Louis, Missouri, by professional photographer Donald J. McKenna, the albumen print, measuring 3 7⁄8 inches by 5½ inches, is mounted on a plain, unmarked, cream-colored card. No provenance links the photo directly to the dentist, but detailed anatomical comparison suggests a match between the known image (the 1872 photo) and the unauthenticated one. – Courtesy Donald J. McKenna – https://www.truewestmagazine.com/article/is-this-doc-holliday/?__cf_chl_tk=yPOrNnP_zT1wt45P0FY8lO3mLq_XvqJ6VmSZ4nJBAec-1781772637-1.0.1.1-0zPhHgo.mQln4zgxO4UAFQHVNj5JyimKUpS85q8fZ0I Corazones https://www.imdb.com/it/title/tt5204020/ Oval Poe Pen and black ink and watercolor illustration by British artist Arthur Rackham (1867–1939) for “The Oval Portrait” in the 1935 edition of Tales of Mystery & Imagination by Edgar Allan Poe (London: George G. Harrap & Co.). See full image at Christie’s. https://storyoftheweek.loa.org/2021/10/the-oval-portrait.html Poe https://open.maricopa.edu/americanliteraturebefore1860/part/edgar-allen-poe/ Jos Antonio Páramo Mujer de poe By anonymous – eapoe.org, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2829735 Poncela https://www.youtube.com/watch?v=aYr2_sXgUXk Cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt5204020/
25 de junio de 2026. Con imágenes del fotógrafo popular (lo que en argot se llama BBC, bodas, bautizos y comuniones) Costica Acsinte, piezas de música y de radio de la época, y el hilo conductor del diario del doctor judío Emil Dorian, en Tara Moarta (ayer en la Filmoteca de Catalunya), Jasu Rude hilvana la historia del auge y caída del fascismo (cotidiano) rumano desde 1933 a 1946. De paso, muestra, como hemos resaltado en otras ocasiones, el gran poder de la fotografía aparentemente discreta del día a día de personas reales, y del posado, que se realizaba en muy pocas ocasiones en la vida, y en la muerte, como retrato social y a la vez íntimo, con más simbolos que un bodegón del Barroco, es decir más significativo, sobre lo que acontecía fuera del marco, que cualquier colección alocada de instantáneas que se haya realizado desde la masificación global del consumismo icónico a partir de los 60. Still Point, de Barbara Hammer, y esta La nación muerta, en una semana dos obras para revolcarse de envidia: mientras uno, admirador eterno de los valores dialécticos del collage, crítico y poético simultáneamente, se maravilla contemplándolas, se reconcome queriendo haberlas hecho antes, esa lucidez compositiva y esa agilidad de paleta, transiciones como escalas musicales, pero que desvelan realidades brutales, ausencias ariscas dramáticas, la paulatina desaparición, la deshumanización y el exterminio, como en la elegíaca Tres minutos: una extensión, de David Kurtz (1938) y Bianca Stigter ((2021). Como un delicioso largo trago de agua fría formal, en el que de repente se descubre el regusto del vitriolo y los cristales machacados del fondo, la proverbial mano de hierro en manopla de acero 😉 Radu Jude 5.
el posado de la fotografía popular es más significativo, más símbolos que un bodegón del Barroco, que la instantánea…
26 de junio de 2026. Aun conociendo el sistema socialista de censura de «produce y luego no permitas la distribución» (frente al directamente «no produzcas» occidental) del que hemos hablado varias veces, me sorprendió enormemente cuando vi el Cyclo de Tran Anh Hung: ¿cómo habían permitido las autoridades vietnamitas dar esa imagen del país -aunque después impidieran que se viera a nivel nacional pese a su flamante León de Oro-? Con Radu Jude ya casi no me sucede porque ya me he dado cuenta de qué es capaz de todo. Sin embargo, a los extremos brutales de libertad y honestidad a los que llega con No me importa que pasemos a la Historia como unos bárbaros (frase histórica de Mihai Antonescu antes de la masacre de Odessa en 1941) hacen que uno pase la proyección boquiabierto. Porque, además, las tortas cono panes que reparte no son de un confortable ceño fruncido hacia el pasado, sino de una demoledora critica a la hipocresía de la cultura capitalista actual y al blanqueamiento de la colaboración de Rumanía con los nazis y el Holocausto. Y a la raigambre institucional en el Este de este neofascismo tras la pátina de los años de la República Popular dedica también el cortometraje Las dos ejecuciones del mariscal, en donde contrapone el fusilamiento real de los Antonescu a la blanda y patriotera reconstrucción por parte de Sergiu Nicolaescu en Oglinda (El Espejo). Apasionante programa doble ayer en la Filmoteca de Catalunya. Radu Jude 6.
2 de julio de 2026. En Uppercase Print, Radu Jude (des)compone dolorosa y minuciosamente la destrucción de un ciudadano, cual Katharina Blum, por parte de la Securitate (con una puesta en escena de un reality show exacerbado a lo Black Mirror) y de las instituciones y la propaganda del Estado policial (con imágenes de los no-dos de la época y su entusiasmo impostado y desgastado). Radu Jude 7
Upper ultima cena https://www.caimanediciones.es/uppercase-print-radu-jude-artekino-2021/ Upper escuela https://www.nytimes.com/2021/11/11/movies/uppercase-print-review.html Moco LaChapelle https://xixerone.com/moco-museum-barcelona-una-visita-al-museo-mas-nuevo-de-la-capital-catalana.html Black Mirror Fifteen Million https://tvtonight.com.au/2020/09/when-britains-got-talent-mirrors-black-mirror.html Blum gun https://cartelera.elpais.com/pelicula/el-honor-perdido-de-katharina-blum/ Blum lovehttps://mubi.com/es/es/films/the-lost-honor-of-katharina-blum
3 de julio de 2026. La salida de los trenes (de la estación) es la obra más ominosa de Jadu Rude, un desfile interminable de los rostros congelados y sobrias pero hirientes necrológicas, desde la A a la Z, de los miles de asesinados, con activa participación de fuerzas rumanas, en junio de 1941 en Ia ciudad de Iași. Por que todos los trenes, otrora símbolo de dinamismo y libertad –lokomotkiv Lumière-, de la Segunda Guerra Mundial fueron rigurosamente vigilados (Lanzmann, Menzel, Frankenheimer)… Radu Jude 8
7 de julio de 2027. Mi principio de que (si las infraestructuras culturales de la ciudad en que se reside lo permiten) «sólo en sala es cine» se vio desafiado cuando aún no existía, en los tiempos chispeantes de la Filmo de la Transición cuando además de películas sin subtítulos y ciclos bestiales en cuanto a lo exhaustivo (y exhaustante 😉 se proyectaba todo lo producido por los grandes maestros y las jóvenes promesas fueran destinados originalmente para sala… o para back projections. Así, nos tragamos videoinstalaciones, cuadros en movimiento y montajes pensados para proyectar sobre grupos musicales tales como la Velvet Underground y en especial Sleep o Empire en que, aunque nunca valoro una obra por su duración o tamaño, vistos diez minutos vistos todos jajaja. Aunque Warhol tuvo la desfachatez de estrenarla en un cine en 1965 y, lógicamente en su caso, negarse a devolver el dinero a los espectadores que se salieron antes del final. Hay que decir que una decena de ellos se declararon satisfechos tras beber cerveza, comer, charlar y echar un sueñecito durante sus 485 minutos, nada que ver con lo mismo que hicimos algunos en la primera proyección de La región central de Michael Snow que en comparación es un action blockbuster en comparación. Hoy Sleep 2, de Radu Jude, tan revolucionario como siempre, tanto por collage como por Jude… veremos si el found footage lo es o es sutilmente fake. Paradójicamente, a veces se pueden hacer propuestas más auténticas con el fff que con el ff, pero eso queda para otra histoire. Radu Jude 9
11 de julio de 2026. Las propuestas solapadas en la misma sesión de las que hablamos, tipo Barbara Hammer/Radu Jude, adquieren casi dimensiones de FOMO cuando se trata de ciclos completos. Ayer y hoy acaba para mi la antología del irreverente rumano, con el acre collage publicitario del «socialismo real» y el neocapitalismo posterior de Eight Postcards from Utopia y la enloquecida Un polvo desafortunado, y comienza la gozosa revisión del viejo amigo de la Filmoteca de Catalunya, Aki Kaurismäki (siempre recordaré la presentación en que hizo un amago de encenderse un cigarrillo, pero, como en sus obras, sus personajes, socarrón pero sentimental, dijo ante el silencio estupefacto de la sala, «tranquilos, no lo voy a intentar»), con su seminal historia de amor y de clase Sombras en el paraíso y su versión corporativa de Hamlet va de negocios, título que tanto recuerda al de la Palma de Oro de otra «bestia tierna» como es Emir Kusturica, Papá está de viaje… de negocios, aunque el trasfondo político de ésta última esté más cerca de L’aveu de otro buen amigo de la Filmo, Costa Gavras. Radu Jude 10 y 11 / AK 1 y 2
Publicado originalmente el 19 de abril de 2020. El arte es una mirada sobre y un producto de un período histórico dado, es una (re)presentación de ese momento (un partido de fútbol no, aunque haya resultados, resultados que puede que también reflejen una época -como en el Mundial de Argentina o Evasión o victoria– porque el fútbol sí tiene, como todo, una dimensión política,). Por eso, no he creído nunca que una obra haya «envejecido mal», si estaba en sintonía con su contexto histórico y tenemos la capacidad y el conocimiento para situarnos en aquel estado de análisis y percepción. En cuanto a Las Meninas, Diego Velázquez vivó en el siglo XVII y las pintó en 1656. Denis Diderot, el enciclopedista y primer teórico de la «la cuarta pared», en el XVIII, uno más tarde que Velázquez y Moliére. ¿Qué está pintando Velázquez les pregunté a mis hijos hace dos años cuando les llevé a ver exclusivamente ese cuadro en El Prado, La familia de Carlos IV de Goya (Las Meninas de Goya podrías llamarlas) y unos Grecos de Toledo -sí, es posible que me odien jajaja-. Así a bote pronto, y sin ser una interpretación canónica lo sé, una de tres, o pinta a los reyes y lo del fondo es un espejo, está pintando los traseros de Las Meninas que están mirando hacia el espectador, o esta pintando a Las Meninas de frente y entonces el espectador ES el espejo. En todas esas hipótesis (ninguna de las cuáles será superada por Goya o Picasso) la cuarta pared no es que esté rota, sino que ha estallado por los aires, y las repercusiones políticas de ese entronizamiento de la mirada del espectador son abisales. El espectador ES el protagonista del cuadro de las Meninas, es el «rey» del espacio, como la burguesía europea naciente lo es del nuevo sistema económico que está naciendo, el dinero que le pagan por pintarlo parte de esa avalancha pasajera de oro y plata americanas que acabarán por arruinar la economía y acelerar la decadencia del Imperio. Porque la relación entre el fuera de campo, el hors-champ de la maga Duras, y lo poco que abarca la mirada del artista siempre ha sido una de las dialécticas que mayor significado político-histórico ha tenido en mí visión del arte (por eso me fascinan por ejemplo Duras y Lowry y no tanto porque en mi juventud me sintiera identificado con las desgarradoras historias amorosas de sus respectivos cónsules). En los grandes pintores, la Historia se puede tocar, entender, tanto por lo que muestran y cómo, como por lo que no.)
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Siempre me apasionó la cuestión creativa y vital subyacente a aquellos rodajes en que un cineasta hace mucho más con prácticamente el mismo cast and crew que su prójimo mas reconocido en el mismo lugar y tiempo. Dicen que si los americanos no tienen un término para un concepto éste no existe. ¿Cómo definirían la relación de comensalismo entre estos directores? ¿Films simbiontes? Curiosamente los casos más conocidos se produjeron todos el mismo año (debe ser por eso y su rareza que no disponen de categoría propia, como por ejemplo, el club de los 27). En 1981. El territorio de Raoul Ruiz y El estado de las cosas de Wim Wenders, y Círculo de engaños de Volker Schlondorff y Hands Up! de Jerzy Skolimovski. El caso de la relación entre Jacques Rivette y Barbet Schroeder (con Bulle Ogier de por medio) sería aun más intrigante…
(Publicado originalmente en febrero de 2020)
Céline et Julie vont en bateau, 1981, Francia, Les Films du Losange. Dirigida por Jacques Rivette y producida por Barbet Schroeder. Fuente: Film at Lincoln Center
10 de diciembre de 2022. De uno de los cineastas que mejor encarna las luces y sombras del Iluminismo, Raúl Ruiz, el ciclo Proust nos trae Le temps retrouvé, con Catherine Deneuve y John Malkovich, no tan por casualidad parte del reparto de Un film falado de Oliveira que también se pasa estos dias en @filmotecacat.
7 de abril de 2024. Mágica, fascinante, hipnótica, envolvente… y divertida. Y constantemente contemporánea (es difícil encontrar dos mujeres más libres que las interpretadas por Juliet Berto y Dominique Labourier, y las etéreas y fantasmagóricas Bulle Ogier y Marie-France Pisier y disecciona Matrix mucho antes que las Wachowski). Hoy Céline et Julie vont en bateau, de Jacques Rivette, en Filmoteca de Catalunya.
En Películas simbiontes (o más bien parásitas) abordaba cómo se benefician los rodajes paralelos. Sin embargo, un caso de yuxtaposición por el que siempre me había interrogado era el de dos films en extremos opuestos. Por una parte; La Jetée, una de las obras más maravillosas e influyentes de la historia, que particularmente utilizó además, junto con la intro de aterrizajes de la Fata Morgana de Herzog, para ralentizar la mirada de amigos que quieren introducirse «en ese tipo de cine que tu ves» 😉 y que tienen la retina hiperactiva característica del cine de precipitación de encuadres por segundo de hoy en día, para reaprender a ver todo lo que hay en un plano, incluso lo rembrandtianamente oculto a la mirada. Por otra, To Sir, with Love, una pequeña artesanía, con un enorme éxito comercial y el estelar Sidney Poitier haciendo su típico papel de «negro bueno, pero con carácter” (que pese a su intrínseco tiotomismo aún le haría brillar como Virgil Tibbs en la intensa En el calor de la noche de Norman Jewison). Difícil encontrar dos historias y formatos más diferentes en todos sus aspectos, pero siempre me ha fascinado el que ambas contienen una epifanía en/a través de un museo. Y que, mientras la del pintoresco James Clavell (veterano de guerra, novelista y nada menos que guionista de La mosca de Kurt Neumann), altera su paso en dicha secuencia, pasando de hablada a cantada (con el precioso tema principal homónimo de Lulu) y, sobre todo, de imagen en movimiento a sucesión de fotos fijas,
la de Ageless animals de Chris Marker
viene justo un minuto después de que, durante cinco interminables segundos, la cinta compuesta en su integridad por un retablo magistral de estampas inmóviles, se “interrumpe” para mostrar unos ojos que florecen y una sonrisa que atrapa por un instante, un alma que despierta en todos los sentidos, en movimiento.
De todas formas, la eterna pregunta de si el australiano había tenido en cuenta o de alguna manera había sido influenciado para su película de 1967 por la visión de la la pieza del genio de Neuilly de 1962 quedó resuelta, de forma prosaica, hace unos días al hallar en el trivia que la bellísima escena iniciática, que resume el curso en que las estudiantes adolescentes van convirtiéndose en mujeres adultas
Those schoolgirl days of telling tales and biting nails are gone / But in my mind I know they will still live on and on / But how do you thank someone who has taken you from crayons to perfume?”
vino a ser en la forma que la conocemos porque (spoiler alert por si a alguien aún le interesa;-)
The producers sought permission to film in the British Museum for the outing sequence, were denied only a few days prior to filming, although stills photography was permitted. Stills photographers Laurie Ridley and Dennis C. Stone were given a free hand, following the cast throughout the museum, creating the iconic montage sequence for the movie”
La distopia de La Jetée, su contradictorio hálito entre vitalidad y muerte, refleja sin embargo, en una de sus múltiples capas, los tiempos convulsos de los sesenta y en especial el espíritu que desembocaría en mayo en que se forjó, y por tanto tiempos también de grandes esperanzas, aunque lo viejo no acababa de morir y lo nuevo no acababa de nacer. Así en el minuto 7:49 oimos que
Si eran capaces de concebir o soñar otro tiempo, es posible que fueran capaces de vivir en él” evocando y desafiando al Marcuse de La sociedad carnívora para poder crear una sociedad libre tenemos que ser libres (…) Si no, las necesidades y satisfacciones que reproducen una sociedad represiva serían transportadas a la nueva sociedad; hombres represivos llevarían consigo su represión a la nueva sociedad.»
o de forma más definida,
según Varghese & Blyth (Ghost in the Machine: Specters of Marx in The Matrix), «parafraseando a Marx, aquellos en una sociedad no libre no pueden imaginar lo que es ser libre»
Ilustración del precioso relato corto de JMENDEZ en el Diario de Pontevedra, La única foto que salvé, admirable, me recuerda algunas somnolencias y camas deshechas, ovillados, de mi juventud
No tenía hambre y vimos ‘Bande à part’ metidos en la cama. Era lenta, el francés era difícil y se me cerraban los ojos»