(GERMANY OUT) Ousmane Sembene - Regisseur, Schriftsteller - im Kameragraben bei Dreharbeiten zum Olympiafilm der XX. Olympiade, Muenchen (Photo by Rainer Binder/ullstein bild via Getty Images)
Carpintero, soldado, emigrante, estibador, sindicalista, comunista, escritor, el senegalés Ousmane Sembene no sólo fue uno de los pioneros de leyenda del cine africano, sino también de los primeros en girar sus cámaras desde el anticolonialismo hacia el patético papel de sus propias élites en la explotación imperialista, como en la satírica Xala, hoy cita histórica en Filmoteca de Catalunya.
27 de abril de 2024. Djibril Diop Mambéty fue uno de los grandes intelectuales senegaleses, tan polifacético aunque menos conocido que Ousmane Sembene, y tío de Mati Diop, reciente ganadora en Cannes. Hoy, su vibrante mediometraje sobre una niña minusválida que se impone a un mundo masculino y hostil como vendedora callejera de periódicos en Dakar, La petite vendeuse de soleil, en Filmoteca de Catalunya. Con banda sonora compuesta por Wassis Diop, brillante músico, hermano del director y padre de Mati.
Le petite vendeuse du soleil, Djibril Diop Mambéty, 1999, Coproducción Senegal-Francia-Suiza-Alemania; Maag Daan, Waka Films Documenta Madrid.
11 de febrero de 2026, El nacimiento (senegalés) de una nación también tuvo su Une Nation est née, de Paulin Soumanou Vieyra, pionero del cine africano, referencia cultural de la lucha anticolonial y cofundador de la Fédération Panafricaine des Cinéastes. Hoy junto con Afrique-sur-Seine (primer film francófono independiente propiamente dicho) y Lamb en la Filmoteca de Catalunya.
Sólo hay alguien que encarna más con su cine el espíritu del jazz que John Cassavetes. Shirley Clarke. Libre, sincopada, el roce de las escobillas en los platillos, el deslumbrante muaré de las trompetas, a cada golpe de plano, la fluidez de las imágenes y el sonido. Hoy Portrait of Jason en @filmotecacat
Carl Lee https://openspace.sfmoma.org/2009/07/film-as-a-battleground-shirley-clarkes-portrait-of-jason/ Cassavetes Lewis https://www.closeupfilmcentre.com/film_programmes/2015/close-up-on-john-cassavetes/ Clarke televisores https://www.closeupfilmcentre.com/film_programmes/2017/close-up-on-shirley-clarke/ Shadows https://www.slantmagazine.com/film/shadows-4022/ Jason https://www.imdb.com/title/tt0062144/
Lewis https://miff.com.au/blog/view/4223/jerry-lewis-the-total-filmmaker-retrospective
2 de marzo de 2023. Aportación de Esteve Riambau: Parecidos razonables: Jason Holiday (Portrait of Jason, 1967) vs. Leopoldo Panero (El desencanto, 1976). O cuando Narciso se siente estimulado por el espejo para liberar a sus fantasmas y la cámara convierte al monstruo en una imagen deformada de nosotros mismos.
Con un colmillo retorcido aún más politico que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es. No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo. Aún saboreó la genuina sorpresa del ataque inicial en el cementerio de cuando la vi por primera vez. Hoy, The Night of the Living Dead en la Filmoteca de Catalunya.
El hombre lobo es un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo,; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego,
«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida»
«¿Por qué vienen todos hcbia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos Vivientes, segunda parte de la trilogía que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Dia de los Muertos Vivientes.
Artículo original para Fabián Salvador de Focus, inspirado en el post de Histoire[s] du Cinema de 25 de febrero de 2023 George A. Romero, The Walking Dead y la invención del zombie, las masas (muertas) en movimiento https://histoiresducinema.art/george-a-romero-the-walking-dead-y-la-invencion-del-zombie-las-masas-muertas-en-movimiento/
1.- La película, Night of the Living Dead
El hombre lobo proviene de un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego.
«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (Dawn of the Dead, George A. Romero)
***
Muchas veces tendemos a interpretar un acontecimiento de forma anacrónica. Lo vemos en el contexto en que sucedió o adjuntamos a nuestra visión consecuencias que nosotros conocemos, pero que no podían ser previstas por los protagonistas. Esto es lo que suele suceder con la película conocida como La noche de los muertos vivientes, y acabaremos haciéndolo también nosotros con el fenómeno que ha supuesto, pero tratemos de empezar sólo trasladándonos a lo que fue su confección como producto.
Hay que remontarse a finales de los años 60 en Pittsburgh, donde un inquieto grupo de jóvenes realizadores y productores de anuncios -al frente de los cuales estaba un veinteañero Georges A. Romero-, cansado del cortometraje comercial, por lo que se aventuró a hacerse la intrépida pregunta de la que están hechas las aventuras (y las catástrofes): ¿y por qué no (hacemos una película de terror)? Why not?
Producto del presupuesto
Lo más interesante es que de su composición y (falta de) recursos surgirían algunos de los rasgos esenciales que caracterizan al nuevo mito. De las carencias presupuestarias nacería la omnisciencia y versatilidad delante y detrás de la cámara de aquel puñado de creativos; cuando no estaban escribiendo diálogos o buscando dinero para seguir el rodaje (empezaron con 6000 dólares), John A. Russo, Russell Streiner, Karl Hardman y Marilyn Eastman interpretaban sus personajes, editaban el sonido o dormían en la mismísima destartalada granja que les prestaron gratis porque “total, ya estaba en ruinas”.
Sin embargo, los magros 114000 dólares que al final costó se convirtieron en 30 millones tras su estreno, lo que curiosamente la hace una de las más rentables de la historia (aunque sus autores no recibieron gran parte por una absurda renominación en el registro que les privó de su correspondiente copy right). Pero lo más destacable es que todas aquellas estrecheces influyeron decisivamente en el estilo de pesadilla, pero muy realista, que adoptaría el género.
Partiendo, por ejemplo, de la iluminación. No sólo no podían pagar muchos focos, lo que contribuyó al ambiente tanto nocturno como en las escenas crepusculares, sino que afectó incluso a las copias para su distribución, para las que compraron el material más barato, lo que provocó que tuvieran mucho contraste; o hasta el parpadeo de los cielos y luces de muchas escenas de masa, que, junto con la elección consciente del blanco y negro, le ofrecen ese aspecto de documental o noticiero, que impregnaría a muchas de sus herederas, y en especial que abriría otro nuevo subgénero, el del false found footage (las imágenes halladas falsas, tipo The Blair Witch Project).
Este look povero alcanzaría a todo el resto de la producción. Es sabido que se utilizó sirope de chocolate para la sangre, y que toda la casquería de las vísceras de muertos y no muertos se la proveyó un carnicero local que, como todo el mundo implicado, cumplió varios papeles en la obra. Lo que pasa es que, a diferencia de las producciones baratas típicas de la época, de Roger Corman en EEUU, de la casa Hammer en el Reino Unido o de los giallo italianos, en este caso estas formas basadas en una ineludible economía de recursos se imbricarían en el fondo de la narración hasta constituir parte esencial del contenido de la narración
Originalidad del fenómeno
¿Y de dónde surgió este alucinante relato? Como en toda creación artística, hay unos hilos rojos que la unen con el pasado, pero que, al formar un nuevo nudo e incorporar una perspectiva inédita, son superados exponencialmente para formar un nuevo paradigma: el zombie (como decíamos, en su momento los autores no son conscientes de su rol futuro de demiurgos; por ejemplo, esta palabra no se utiliza en ningún momento de la película).
Hay mitos que han surgido colectivamente: los hombres lobos provienen de un miedo atávico; las brujas, son una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Otros tienen padre o madre, pero también derivan de un contexto filosófico e histórico concretos: Mr Hyde (Stevenson), un reflejo freudiano; la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Y el zombie (Romero) es el espanto existencialista (Sartre, “el infierno son los otros”), el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego. «¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? ? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos cínicos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos, segunda parte de la trilogía –interpretados en el siempre innecesario remake de 2004 por los graníticos Ty Burrell y Ving Rhames- que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Día de los Muertos). Por cierto dicho centro comercial existe y es visitable. Está situado en Monroeville, Pennsylvania, y alberga un museo dedicado a los zombies en la cultura popular (que se trasladó de 2013 a 2020 a Evans City, PA, donde se filmó la primera parte de la saga).
Y en concreto las brasas culturales subyacentes que generan esta lluvia de chispas serán, por una parte, la invasión y apropiación simbólica de Haití en 1915 por parte de los EEUU, y la novela distópica de mediados de los años 50 (envueltos en paranoia atómica) Soy Leyenda, de Richard Matheson. Hasta Romero, los zombis eran la encarnación del esclavismo sufrido por los negros haitianos convertida en ritos vudús de control del cuerpo de vivos y cadáveres recientes. Su influencia en EEUU llevó a la realización de ciertas películas aisladas como White Zombi (1932), con Bela Lugosi, y la archiconocida I walked with a Zombie (1943), de Jacques Tourneur. En cuanto al esquema literario que inspiraría y dejaría atrás Romero, Night of the Living Dead vendría a ser su segunda, no acreditada en muchos medios y sin vampiros, adaptación cinematográfica, tras El último hombre sobre la Tierra (1964), con Vincent Price, y antes de The Omega Man (1971), con Charlton Heston (y corramos un tupido velo sobre la cuarta versión, la única de título homónimo al escrito, con un improbable Will Smith como protagonista).
En pleno año 1968, estas cenizas aún calientes serían violentamente atizadas por el contexto político apocalíptico de fin del American Way of Life que tan clara (u obscura) mente se refleja en el film: la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos civiles; aunque para ser justos, y no crear otras “leyendas”, estamos adentrándonos en una interpretación a posteriori de la producción como hemos mencionado al principio, ya que tanto el actor, el suave y malogrado Duane Jones, como el director negaron repetidamente que la negritud del su piel afectara a su selección para el rol, aunque también han admitido que fueron conscientes del seísmo que suponía –Romero llega a declarar que sobre todo se dio cuenta tras oír del asesinato de Martin Luther King Jr. por la radio- y, desde nuestro punto de vista futuro, podamos advertir claramente que cambió totalmente muchos de los significados políticos, y sobre todo la acogida pública de su película.
Al fin y al cabo, los hechos son los hechos. A lo largo del metraje, efectivamente un hombre negro abofetea a una mujer blanca (no el primer mandoble interracial, hito que pertenece al otrora perfecto yerno Sidney Poitier en la estupenda En el calor de la noche de Norman Jewsion un año antes). A continuación el mismo negro mata a un blanco, insoportable todo hay que decir, y acaba siendo asesinado por policías blancos (recuerdos del futuro). En medio, cadáveres de todos los colores se han entregado al canibalismo virulento, todos mezclados y la mitad en paños menores, tal vez el mayor pecado para una audiencia sureña contemporánea, y los supervivientes han asesinado a una ya no tan inocente, pero hasta entonces desvalida y angelical, niñita rubia…
En los siguientes años 40 años, Romero seguiría siempre ligado al universo que engendró y daría a luz, como director y guionista, a lo que a nuestro entender es una tetralogía y una dilogía (y no una hexalogía) sobre el tema, además de una digresión, The Crazies (1973) que le llevaría a ser padrino también del subgénero de los infectados. La Noche (1986), el Amanecer (1978) y el Día (1985)son una espiral terrible hacia la perdida de la fe en el espíritu humano, en especial la fría profesionalidad homicida de los dos agentes de la segunda y el conflicto, tan querido por Hawks, entre militares y científicos, o entre la Fuerza y la Razón, de la tercera. La cuarta, producida ya 20 años después, podría por fechas situarse como inicio de una segunda trilogía, pero realmente es el colofón del mundo y de la perspectiva, aún política, aún humana, de la primera: instalada ya plenamente en la distopía, el sistema capitalista ha revertido a un feudalismo despótico donde, como más adelante, cuando los Living se vuelvan los Walking y se pasen y paseen masivamente por televisión, es el hombre el peor lobo para el hombre. Y lo más destacado de toda la saga, los zombies, “los otros” que desde el Amanecer han sido carne de cañón de los tiradores de sangre caliente, muestran destellos de inteligencia y de consciencia de clase, y de querer un lugar y una alternativa propia cuando se “organizan” y se alejan ¿voluntariamente? de la violencia liderados por Big Daddy. Igual por eso el posible juego de palabras del título, Land of the Dead. Parafraseando a Emma Lazarus, “¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres. Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad, El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas. Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades“.
De todas maneras, todos recordaremos, saborearemos, siempre aquel primer escalofrío en que en un grisáceo cementerio, a pleno día, un individuo desgarbado y con los ojos vacíos se acerca a tu hermano que está haciendo el idiota… ¡y trata de morderle!
They’re coming to get you
2.- La persona, George A. Romero.
Con un colmillo retorcido aún más político que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es.
No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo.
***
Como puede desprenderse de su apellido, George A. Romero (1940-2017) era de ascendencia hispana, con un abuelo nacido en la ría de El Ferrol y un padre de La Coruña. Sin embargo, no hablaba español, aunque se crio en el Bronx de Nueva York. Haciendo el viaje inverso al de Andy Warhol, de la Gran Manzana se trasladaría a Pittsburgh, donde estudió y comenzó su carrera como realizador de cortometrajes y anuncios.
Tal vez la propia falta de horizontes más allá de la bruma minera y de una tradición artística ajena a la furiosa actividad industrial de la conocida como “ciudad del acero” le llevara, como a John Waters en Baltimore o más adelante a Jim Jarmusch en Akron, a rebelarse y emprender una aventura creativa y el nacimiento de un turbulento imaginario que revolucionaría la ficción cinematográfica y literaria por venir.
Desde niño, sus cineastas de referencia eran Orson Welles y Michael Powell, y, como Waters con El mago de Oz (1939), su película favorita era una barroca The Tales of Hoffmann (1951), del propio Powell, que revisitaba con frecuencia cuando el otro fan de la cinta, un tal Martin Scorsese, no la tenía alquilada. Paradójicamente, los prefería al “mago del suspense” Alfred Hitchcock, para el cual había trabajado a los 19 años como gopher nada menos que en el rodaje de Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), pero que no le impresionó por su actitud mecánica y desapasionada a la hora de dirigir. Se dice que aparece, junto con Larry Cohen. el director de otra joya renovadora del horror (faceta los niños malvados), It’s Alive (1974), entre la multitud de la escena de la Grand Central Station. Con 16, uno de sus cortometrajes, ¡sobre geología! Le había valido un premio Future Scientists of America.
Creador de mitos
Ya desde su primera obra, Night of the Living Dead, se constituyó en un creador de géneros y subgéneros, por supuesto el de los zombies, pero también el de su variante de infectados (The Crazies, 1973), el formato cuasi documental del false found footage (el estilo de la propia Noche.., y siguientes, pero sobre todo es la base de Diary of the Dead, 2007), o incluso el de las aventuras anacrónicas medievales de ídolos juveniles (Los caballeros de la moto, 1981), que alcanzaría cotas de paroxismo con El ejército de las tinieblas/Evil Dead 3 (1992) de su proclamado sucesor, Sam Raimi, o Destino de Caballero (2001), con Heath Ledger.
Y, sobre todo, inauguró el terror como instrumento de análisis y denuncia política en una industria asfixiada por la censura y el anticomunismo, resbaladizo atajo por donde luego transitarían con brillantez John Carpenter, Tobe Hopper o David Cronenberg, originario de Toronto, donde moriría Romero, canadiense por su tercer matrimonio.
Tanto por su forma, como por el fondo, como por los ritos que la primigenia producción impulso en sus protagonistas tanto vivos como muertos, Romero creó un universo, que va mucho más allá de propuestas ingeniosas, pero parciales (como la del asesino en el sueño de Wes Craven o la muerte inaplazable en la saga de Destino final), porque es coherente en su locura, plausible y cotidiano, y, sobre todo, porque está basado en una perspectiva crítica y pesimista, pero humanista al fin y al cabo.
Multifacético icono de la cultura popular
Con un cierto parecido físico con Stan Lee, el versátil Romero también se convirtió en un icono de la cultura popular estadounidense, colaborando con el maestro del terror Darío Argento y adaptando relatos y novelas de Stephen King como Creep Show o The Dark Half, y haciendo numerosas incursiones en todas las demás artes audiovisuales, tanto en el cómic con la propia Marvel como en el mundo de la televisión con Tales of the Darkside y hasta en el nuevo territorio de los videojuegos con Resident Evil a la cabeza, la versión para la gran pantalla de la cual declinó en dirigir en favor de Paul W. S. Anderson. Y no se abstuvo de mostrar su sardónico sentido del humor con el guiño de su cameo como uno de los carceleros de Hannibal lector en El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme.
Tres días antes de su muerte el 16 de julio de 2017, de cáncer de pulmón y a los acordes de la banda sonora de uno de sus films favoritos, El hombre tranquilo (1952) de John Ford, todavía trabajaba en un par de proyectos, una película de cierre de la segunda trilogía, Twilight of the Dead, para la que su esposa Susan estaba haciendo un casting de realizadores en 2021, y Road of the Dead, “algo así como The Fast and The Furious, pero con zombies” según Romero y “Mad max 2 se encuentra con Rollerball en una carrera de NASCAR, con una inspiración significativa de Ben-Hur” según Matt Borman, su ayudante de dirección y amigo desde Land… a Survival… aunque al describir la trama como «una historia ambientada en una isla donde los prisioneros zombis hacen carreras de autos en un Coliseo moderno para el entretenimiento de los humanos adinerados» nos recuerde más a Death Race 2000 (1975) del propio Roger Corman, con David Carradine (Kung Fu) y el entonces poco conocido Sylvester Stallone, o su remake de 2008 Death Race, del propio Anderson, con Jason Statham y ambas… sin zombies.
Puede que sea cierto lo que afirma Quentin Tarantino de que la A en Georges A. Romero no era por Andrew, sino porque era “A fucking genius”.
30 de mayo de 2023. El próximo 22 de septiembre la productora Focus presenta en el Teatro Condal de Barcelona La Noche de los Muertos Vivientes Live, espectáculo interactivo y en la versión original autorizada por el legado de propio Georges A. Romero, que trabajó sobre su adaptación teatral, pero cuya muerte impidió que la llevara a cabo. Por lo que representa para mí su figura, estoy especialmente orgulloso de la https://lanochedelosmuertosvivientes.com/historia/ que me encargaron sobre las claves del autor y su obra y su impacto demoledor y duradero en la cultura, la mitología y la cinematografía posteriores.
No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.
29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉
19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»?
Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?
9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.
21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…
9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.
Cockfighter, scattered through the backwaters
10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.
El humor es subversivo, y, si no, no es humor. Es la antítesis de lo políticamente correcto. El «humor de buen gusto» es un oxímoron, no existe. ¿Hay que desterrar del diccionario todas las palabras «negativas» como «gordo», «fea», «cojo», «maldad», «hambre» o «muerte» para arreglar por arte de magia todos los problemas que afligen a la Humanidad? Entonces ¿las invasiones rusas son «guerras» o simples «operaciones militares especiales»; las masacres estadounidenses, son «efectos colaterales»; los infanticidios israelíes son porque los palestinos usan a sus hijos como «escudos humanos»?
La respuesta, como con todo, está en el Santo Grial: Lenny Bruce, de Bob Fosse, con Dustin Hoffman y Valerie Perrine en los papeles de sus vidas, 1974, EEUU, ¿y pueden creer que la produjera United Artists?
Lenny: Are there any niggers here tonight? Can you turn on the house lights, please, and could the waiters and waitresses just stop serving, just for a second? And turn off the spot. Now what did he say? »Are there any *niggers* here tonight?» I know there’s one nigger here; because, l see him back there working. Let’s see. There’s two niggers. And between those two niggers sits a kike. And there’s another kike. That’s two kikes and three niggers. And there’s a spic, right? Hm? There’s another spic. Ooh, there’s a wop. There’s a Polack. And then, oh, a couple of greaseballs. There’s three lace-curtain lrish Micks. And there’s one hip, thick, hunky, funky boogie. Boogie, boogie. Mm-mm. l got three kikes. Do l hear five kikes? l got five kikes. Do l hear six spics? Six spics. Do l hear seven niggers? l got seven niggers. Sold: American! l’ll pass with seven niggers, six spics, five Micks, four kikes, three guineas, and one wop. You almost punched me out, didn’t ya? l was trying to make a point and that is it’s the suppression of the *word* that gives it the power, the violence, the viciousness. Dig. lf President Kennedy would just go on television and say l’d like to introduce you to all the niggers in my cabinet. And if he’d just say »nigger, nigger, nigger, nigger, nigger to every nigger he saw, boogie, boogie, boogie, boogie, boogie, nigger, nigger, nigger, nigger, nigger till nigger didn’t mean anything any more! Then you’d never be able to make some six year old black kid cry because somebody called him a nigger in school.
Los Óscars han pasado de ser un campo de nabos, y nabos blancos como denunciaba Spike Lee, a una carroza de la Pride (lo último ya sería quitarle el premio a Will Smith no por su actuación sino ¡por su comportamiento!), donde se ha impuesto el biografismo vendible, es decir que lo destacable es la historia personal del «artista» (que tiene que ser de cariz capitalista, es decir de superación y consumible de manera instantánea) y no su obra (obviamente una fruslería sin importancia). La mejor película, «la de sordos», y la mejor canción, seguro que la ucraniana por supuesto, da igual su calidad.
La mayor lástima de todo este disparate ha sido ir viendo estos años que, en el país que inventó el roast estos años a un gran monologuista satírico, un analista social punzante, como Chris Rock (búsquenlo en You Tube), un humorista ácido y para adultos, reducido a una pulpa empalagosa por su necesidad de integrarse en Hollywood. ¿Nombramos al Dalai Lama Presentador en Jefe de Todos los Eventos y Ceremonias a partir de ahora? ¡Mantente firme, Ricky Gervais! 😉
Los chistes de «actor de reparto» y «Premio DonHostia» los dejo para Twitter 😉
Al menos, en esta escena de Dance Hall Racket, de Charles Tucker, 1953, Lenny Bruce es abofeteado por la «mala calidad» de su obra, supuestamente el guion del propio film, y no por su vida disoluta.
9 de mayo de 2022. Nunca entenderé lo de dejar que se te enfríe en un sucio pasillo de metro un café que te ha costado tres o cuatro euros. En las series y pelis americanas comen y beben por la calle forzados por el brutal ritmo laboral que imprime trabajar en Manhattan. Es como llevar los pantalones caídos sin que te hayan quitado el cinturón para que no te suicides en la cárcel O comprar pantalones rotos (el único ámbito donde no parece que este prosperando el Do It Yourself).
22 de junio de 2022. Texto de Salvador Perpiña. El guionista moderno recurre sin complejos a los avances de la técnica para realizar su tarea de la manera más eficiente. El modulador de creatividad Fuckel-Beckhaus lo aisla de los apremios de su entorno, lanza descargas en la región del hipocampo cuando el autor incurre en estereotipos ofensivos para minorías y estimula la secreción de dopamina cuando su escritura se acomoda a las tendencias estéticas y morales del momento, es decir cuando no le toca los cojones a nadie. Finalmente genera una gráfica que detecta sus niveles de procrastinación diarios, para conocimiento de sus empleadores. El guionista moderno es feliz y le pagan lo suyo. En verano y en su casa, se le permite usar manga corta. Buenos días.
Underground USA. Lionel Rogosin, y las madres del cordero del cine experimental USA, Shirley Clarke y Maya Deren, el cine como jam session. B&W, Free Jazz. Y luego, del ABC (Anger / Brakhage/ Cassavetes) y la M de Mekas (que es más rock, más Velvet), hasta la Z de Zappa & The Mothers of Invention. Hoy, On the Bowery, para ver, beber y vivir, la rugosidad de Rogosin y el alcohol, en la Filmo, On the Bowery, The Connection, Shadows y el tercer marido de Maya Deren. De la brutalidad a la delicadeza.
Las obras de arte no envejecen si se las contempla en su contexto. En este sentido el ingenio y los efectos especiales de, por ejemplo, Méliès son los más avanzados de la época tanto en técnica como en concepto, una maravilla de su uso para una narración icónica totalmente nueva (ni perteneciente al teatro ni a la fotografía). Solo mueren al desaparecer London at Midnight o Avaricia (la versión de diez horas), o mientras agonizan, como La ultima cena (antes de su restauración -algunos dirían que realmente la obra de Da Vinci cuando ha desaparecido ha sido después de los coloridos arreglos-).
Las tres imágenes en blanco y negro pertenecen a Les statues meurent aussi (Las estatuas también mueren), de Chris Marker y Alain Resnais, 1953, Francia, Présence Africaine, Tadié Cinéma.
And we will see how much time they will survive in the public domain in Nigeria. At least they are made of bronze. These politically correct ideas are based on the continuity of the nationalism conception. «Germany» looted statues to «Nigeria», to hide the fact that all antique art is based on the looting of surplus value of the extractive elites of their own nationality.
«Cuando los hombres están muertos, entran en la historia. Cuando las estatuas están muertas, entran en el arte. Esta botánica de la muerte, es lo que nosotros llamamos la cultura.
7 de abril de 2022. En la presentación ayer del ciclo «la deuda de la fotografía con su pasado» de Mapfre-Filmoteca, se tocó la nueva moda de lo políticamente correcto, la «restitución». ¿Se debe entregar un daguerrotipo, patrimonio colectivo, a un particular porque alegue ser descendiente de los que aparecen en él? ¿La foto del niño ahogado, Aylan, puede publicarse sin el consentimiento de sus padres? ¿Realmente tiene sentido «devolver» obras a las élites extractivas de un país cuando históricamente «pertenecieron» a las de los que se apropiaron de la producción de sus súbditos en entidades históricas que ya no existen? ¿No deben hacerse documentales sobre los problemas del mundo y del sistema capitalista porque a las personas afectadas se las «denigra» al «victimizarlas por segunda vez? 😉 Como siempre, hablemos de revolución, reduzcámosla al mundo del lenguaje, porque somos incapaces o nos desentendemos de hacerla, de llevar nuestras ideas de igualdad, justicia y libertad a la práctica.
12 de julio de 2022. ¿Debemos dejar de proyectar El nacimiento de una nación o El triunfo de la voluntad, derribamos pirámides y catedrales, quemamos la Biblia o el Corán, matamos a Celine y a Caravaggio ? ¿O las contextualizamos y las vemos como representaciones de su tiempo?
From «Be Black, Baby!» (Hi mom!, De Palma, 1970) to «Not Black Enough» (any current film production).
Hace un par de años, Saturday Night Live (como siempre) ya satirizó (aunque se ve que nunca es suficiente) la tontería hoy convertida en mandato políticamente correcto de que un actor no debe interpretar un personaje si no pertenece al segmento social que va a interpretar (invirtiendo radicalmente el sentido original de su profesión, y pervirtiendo definitivamente el sentido político radical catártico de la representación, al sustituir la impotencia de nombrar una fantasía por el intervenir en la realidad). Rían para no llorar 😉
***
A couple of years ago, Saturday Night Live (as always) already satirized (although it is seen that it is never enough) the nonsense today turned into a politically correct mandate that an actor should not play a character if he doesn’t belong to the social segment that he is going to interpret (radically inverting the original meaning of his profession, and definitely perverting the cathartic radical political meaning of representation, by substituting the impotence of naming a fantasy for intervening in reality). Enjoy the sketch, or cry sourly 😉
***
Can I Play That? – SNL Actors (Idris Elba, Cecily Strong, Beck Bennett) play a game where they choose if they can or cannot play a certain role in these politically correct times.
Fragmento de Be Black Baby de De Palma y artículo crítico de Philippa Snow sobre la película en Art Forum
Why blackface is offensive? Don Lemon explains on CNN
1 de marzo de 2022. ¿Realmente estamos dispuestos a comportarnos en un mundo supuestamente libertario y subversivo como el de la cultura y del arte según la clasificación racista étnico-identitaria de los Estados Unidos de 1850? Confunden interpretación e impostura. Welles hizo uno de los mejores Otelos que existen. El mejor bailarín de West Side Story era ‘de origen griego» ¿es lo suficientemente latino? Si le damos el papel a un americo-dominicano ¿tiene que haber inmigrado como el de la peli o vale conque haya nacido en un estado que el autor considere lo suficientemente pintoresco? ¿Puede una mujer hacer un rol masculino? ¿A quién ofendieron Tootsie, la Sra Doubtfire y Walk on the Wild Side -recuerden que «las chicas de color hacían tuturuturututturuuuu»-? No se podrían hacer pelis de romanos porque todos están muertos y la Roma de hoy no es la de entonces. ¿Qué es ser latino, cuán trans se ha de ser para hacer de trans, se ha de ser hetero para interpretar a uno? Y a «autenticidad» del Rey Mago negro o pelirrojo, que en realidad nunca existieron. ¿Un actor negro rico puede hacer de un negro pobre? ¿Si no encontramos un actor trans negro hetero, cual es, digamos, la prioridad de la diversidad? ¿Se ha de morir si te matan… y entonces, por qué son tan cuidadosos que el sexo sea simulado? ¿Cuántos años de prisión hemos debido cumplir para hacer de narco y por qué le toca siempre a Jordi Mollà? ¿Un caribeño es negro o latino? ¿Y los «de Bilbao que nacemos dónde queremos», seremos reconocidos como tales y tendremos una cuota en ETB? Y así hasta el infinito. Recordad este maravilloso episodio de SNL, I can play that (en el enlace). Hasta el infinito… «Quién soy yo, dónde estoy cuando estoy fuera de mí. De dónde vengo, dime dónde voy. «
«Coming in from Turkey, from over the border/Flyin’ in a big airliner» he elegido para ver Judas and the Black Messiah, de Shaka King, para ver como on board movie, sobre la pasión y muerte de Fred Hampton, los Panteras Negras y la Rainbow Coalition. Y me ha venido a la cabeza un documental que vi y cuyo nombre he tratado desesperadamente de recordar en que una activista va anotando con calma de camarera los tipos sanguíneos de sus camaradas just antes del asalto de la policía a una de sus sedes. Porque ni siquiera las dramatizaciones de Clockers de Spike Lee ni Boyz n the Hood de John Singleton, tal vez un poco The Wire, ya no digamos las bienintencionadas fábulas del entrañable Mario van Peebles, consiguen llegar a rozar el poder de las convulsas imágenes en blanco y negro de la época. Del Black Power. A su espíritu revolucionario, es posible que sólo las reformulaciones radicales (como las trascendencias de Apocalypse y Aguirre con El corazón de las tinieblas) de Vardà (Black Panthers) o, por supuesto, de Godard (Sympathy for the Devil/One plus One) consigan aproximárseles.
How Capitalism brings the story home: It wasn’t Giuliani that pacified the Bronx
Rubble Kings: The Real Story Behind The Most Famous Scenes In ‘The Warriors
4 de mayo de 2023. Llaman veteranos a máquinas racistas de matar que han formado y luego dejado sueltas por ahí. Contrario a los bulos, según las estadísticas es mucho más probable que las personas sin techo sean víctimas de un crimen que lo perpetren. Como en la escena de una película de terror de Jordan Peele, el resto de los pasajeros ayudó y aplaudió a los asesinos.
💬Todos los perros del mundo encuentran excusas mentales para morder a las ovejas: «hippies» «sucios» «inferiores» «terroristas» «degenerados»… en cada ámbito y momento histórico buscarán el suyo para preservar su salud mental, psicopática, pero coherente. Siempre me han resultado intrigantes los mecanismos psicológicos que funcionan en la cabeza de la gente cuya «profesión» es pegar, herir, mutilar, torturar y/o matar. Cuando llegan a casa tras una dura (para otros) jornada «laboral», ¿les preguntan sus hijos «A quién has hecho daño hoy en el trabajo, papá?»
«I killed more than 41 people for you»
Algún día nos invadirán los marcianos y no nos daremos ni cuenta porque pensaremos que son policías, José Iglesias Etxezarreta
Perplejo por los galácticos (antes de la ley mordaza). Despliegue de policías antidisturbios con uniformes galácticos contra una manifestación anticapitalista el 31 de mayo de 2014 en la Ronda de Sant Antoni de Barcelona. Autor: José Iglesias Etxezarreta
Marc Riboud An American young girl, Jan Rose Kasmir, confronts the American National Guard outside the Pentagon during the 1967 anti-Vietnam march. Marc Riboud/Magnum Press
Leisha Evans, frente a dos antidisturbios en Baton Rouge. Jonathan Bachman/Reuters
Maria-Teresa Tess Asplund tiene 42 años y nació en Cali (Colombia), donde fue adoptada a los siete meses. BBC
18 de abril de 2013. Y ésta es la democracia que finalmente conseguimos. Marcianos disfrazados de Darth Vader desalojando un casal popular, La Forja, y localización del Somni dels Herois.
And this is the democracy we finally got in Spain. Martians dressed up like Darth Vader clones invading a popular youth centre, La Forja (and they are the police of the Autonomous Government, that in some cases have become more violent than the old franquist police).
Imagen: José Iglesias Etxezarreta.
17 de febrero de 2013. En Barcelona tenemos que empezar seriamente a dejar de exagerar. En la mani de @la_PAH estuvimos mucho más cerca de ser los 12.000 que dijo la Urbana que los 80.000 de los organizadores. Queremos ser alternativos, pero mantenemos la fascinación numérica del mercantilismo. Nunca hubo un millón de participantes en la Liberación de París y en Paseo de Gracia no caben 500.000 😉
Barcelona en Primavera se parece cada vez más a la Alemania en Otoño
Publicadas originalmente en 2012.
1. Barcelona en Primavera se parece cada vez más a la Alemania en otoño, de los Años del Plomo. (3 de mayo)
2. Nosotros luchamos por los derechos de nuestros hijos, y ellos por los de nosotros. (Ian Iglesias, 29 de marzo de 2012)
3. Vengo sorteando patrullas emboscadas de pobres mercenarios y sólo tengo esta imagen en la cabeza… (2 de mayo)
4. Esta foto sigue anclada en mi anhelo desde que, siendo un adolescente, la contemplé por primera vez a través de los cristales de las vitrinas del cine.
5. La delicada pasión de Masahiro Shinoda, Flor pálida. (1 de abril)
Muere Cimino, el director que mejor culpabilizó al pueblo vietnamita del genocidio que le provocó USA.
Pobrecitos. Cimino eligió contar la historia de dos buenos chicos de Pennsylvania por encima de unos 1.945.455 vietnamitas que les precedían en su derecho a no morir y a tener sus historias vitales narradas… es demasiada elección para no pensar que era un inmoral… a mi me gustan Leni Riefenshtal y John Ford como cineastas, pero como seres humanos y artistas no voy a justificar sus elecciones racistas, que eran conscientes, no vamos a infantilizarlos.
Uno puede ver perfectamente cine con el que no está de acuerdo igual que leer grandes obras de personajes cuya posición política no es que fuera muy admirable, por ejemplo Celine. Pero no nos «colarán» nada si lo hacemos desde un punto de vista crítico y no nos dejamos llevar por hagiografías funerarias. Es como cuando apruebas a todo el mundo hasta que te das cuenta de que estás siendo injusto con los que sí se esfuerzan. Si no, equipararíamos a Rosellini con Kazan, por ejemplo.
Por mucho que se hable de La puerta del cielo como de un western sobre la lucha de clases, no olvidemos que Cimino, guionista del Harry de Eastwood (otro que tal, sólo hay que ver El francotirador), unido a Millius y Schrader, formaba un grupo de jóvenes ultraconservadores que venían a dar una vuelta reaganiana a Hollywood y que lo que se lo impidió fueron sus fracasos económicos en el seno de una industria que nunca perdona, no su ideología o cinematografía.
Decir que John Ford no era racista es un lugar común, aún sustentado por el topicazo de que decir que Ford era de derechas es no saber nada de Ford. He visto muchísimo Ford, el suficiente para saber que era un grandísimo cineasta, pero que los indios en sus películas son vistos mayoritariamente como el enemigo… y negarlo es comulgar con ruedas de molino que nos han querido hacer tragar muchos críticos progres que no pueden soportar el que les guste alguien que no es perfecto… a mí me gusta mucho Ford, como me gusta mucho Celine, pero no irías por ahí haciendo el ridículo de negar que Celine era antisemita, por ejemplo ;-).
«Cuanta complejididad» la de John Ford, vaya empanada tratar de equiparar Platoon con Apocalypse Now… ya, seguro, están en la misma banda del espectro ideológico, no, es mucho más crítico el escepticismo alucinado de Coppola que el compromiso de fondo de Stone con sus «chicos»… mira, si para que te guste John Ford ha de ser de Médicos Sin Fronteras lo aceptamos para no perder el tiempo, pero ¿no sería más fácil aceptar que era un norteamericano de su tiempo y por tanto pedirle que fuera de izquierdas además de buen director es un sinsentido?. Tal vez ese argumento (que en el fondo es igual de mentiroso que los demás que usan todos los johnfordófilos progres) resultaría más económico. Pero es curioso lo de los progres con mala conciencia. Yo por ejemplo no tengo ningún problema en defender a Eisenstein y que fuera comunista, a Tarkovski por ser un patriota prorruso o incluso a Michael Caine por estar por el Brexit. Creo que sé diferenciar entre lo que me gusta y lo que me parece bueno, y lo que es arte y lo que revolucionario. Por supuesto que he de confesar que además prefiero a los reovlucionarios, pero pero no pido que todos lo sean. Por cierto, si crees que Cimino aportó algo seguro que eres de los que creen que Sirk era «un gran artesano» y te lees las críticas del Boyero jajajajaja
Aunque lo mejor es eso de que «tenía amigos indios»; ¿sabes que Jefferson tuvo una mujer negra? El hecho de que el gran escritor de la Declaración de Independencia nunca la reconociera osdebe de dar igual. Que majo el John Ford, hasta hacía amigos con sus extras… anda que lo que no encontréis los políticamente correctos 😉
4 de julio de 2016. Riefenstahl dirigía films para Hitler y Lang huía de Alemania pese a ser nombrado DirGen de cinematografía. Ayer murió Cimino, hoy Kiarostami.
9 de octubre de 2018. The Iron Horse (1924, John Ford), hoy toca obra maestra en Filmoteca de Catalunya aunque sea de un director que no es santo de mi devoción y con música añadida (ya que las pasan dos veces, ¿por qué no una muda y otra con lo que sea que necesiten para «ilustrar»?)
23 de mayo de 2023. Qué mejor homenaje al proyeccionista de la Filmoteca de Catalunya durante más de cuatro décadas, Antonio García, que My Darling Clementine/Pasión de los Fuertes en 35mm. Y, por cierto, aprovecho para recordar la gran deuda que siempre tendremos mi generación con Octavi Martí y Ramon Font
Bellísima, como siempre, y los fordófilos no explotais lo suficiente lo increible que era el tio con los encuadres, posiblemente uno de los mejores.
¿Has estado enamorado alguna vez? No, yo siempre he sido camarero»
Pasión de los Fuertes, John Ford, 1946, EEUU. 20th Century Fox
20 de mayo de 2019. Pero qué bajo cae Cannes cuando se arrodilla a su faceta de mercado del cine. Hoy en que fascista es un calificativo manido por su mal uso, Rambo sin embargo encaja perfectamente. Favorita del reaganismo y epítome del canto a la milicia libertaria de ultraderecha, sigue lloriqueando sobre una guerra de agresión que se llevó por delante a 55000 americanos, sí, pero que asesinó a más de dos millones de vietnamitas y dejó al país con unas terribles secuelas que llegan a nuestros días. ¿Que será lo próximo? ¿Un homenaje a El triunfo de la voluntad ya que al menos Leni Riefenstal no era tan zafia como Stallone? Aunque en esa también hay interesantes apuntes de casting, como que los gitanos que aparecen fueron enviados directamente a la muerte al acabar el rodaje, eh, Quentin? Eso sí, para proteger a sus cándidos ojos, FB no permitiría que pusiera la foto de la niña quemada con napalm ya que se le ve toda la piel… que va cayendo a trozos
6 de septiembre de 2020. Homenaje a Stallone?????????????? Bueno, esa es la mejor demostración de que tipo de zoco es Cannes. Cobra sería el segundo mejor film de la Historia incluso si solo se hubiera producido uno y Sly posiblemente uno de los mejores actores en la categoría de Afectados de Parálisis Facial (literalmente, le cortaron un nervio de pequeño).
8 de enero de 2021. La hipocresía de esta plataforma no permite poner una imagen de lo más atractivo de esa película, la desafiante belleza de Lisa Bonet al natural, pero sí de uno de sus patronos más deleznables, Bill Cosby. Actriz represaliada por una industria moralista, mujer fuerte con un gusto indudable para elegir a sus acompañantes vitales (Lenny Kravitz, Jason Momoa) y madre de intérprete que ya es más que una promesa,