Si no es sala, no es cine (I). Se le puede llamar videoarte, TV o audiovisual, pero no cine

Si no es sala, no es cine. Se le puede llamar videoarte, TV o audiovisual, pero no cine. Estoy de acuerdo con vosotros en la necesidad de adaptarse al formato que sea para acceder a las obras, pero no a que eso suponga nos conformemos con los sistemas de distribución existentes dictaminados por la industria; en puridad la reproducción de un cuadro en un libro o en una diapositiva (como hemos tenido que acceder a ellos habitualmente porque es físicamente imposible viajar a todos los lugares y muchos están incluso en manos privadas) no sustituye la experiencia de contemplarlo en directo. El hecho de que tenga que rebajarme a las condiciones existentes no quiere decir que no defienda y aspire a que todos puedan poder experimentar las necesarias (en su capacidad limitada, pero ahí reside por ejemplo el espíritu de tantas iniciativas, creadores y recopiladores que han intentado llevar el cine a las fábricas y a los pueblos, a los lugares de producción y de vida). Y además, el hecho del status quo (que es transformable desde una perspectiva revolucionaria) para mí no impide que no consideremos teóricamente el mismo arte por ejemplo el oleo o el grabado (reproductible por naturaleza y, por tanto, sujeto de entrada a las reflexiones derivadas de Benjamin), un cuadro y una foto (de un cuadro) Robert Bresson o Bill Viola, Godard en 35mm o en vídeo o Shakespeare sobre un escenario o en una película. He descendido (no sabéis bien 😉 hasta las últimas covachas para consumir el opio fílmico por degradada que este la copia, pero eso no me hace resignarme a no aspirar a las obras se proyecten (para todos, no sólo para las élites económicas que se pueden permitir los liceos) y aprehendan en las condiciones en que fueran concebidas y en que resultan de la belleza y utilidad social que se pretendía con su creación.

The House that Jack built – Las balsas de von Trier y Viola

The House that Jack built. Trier haciendo de Haneke haciendo de Trier. El asesinato como una de las sucias artes, el arte como podredumbre y corrupción. De Quincey contra Virgilio (Ganz ante sus fantasmas). Con mucho, la obra más interesante de Trier desde Dogville. Con sus impresionantes giros en el último tercio (imprevisible, hacia arriba, en la Pasión de Kidman; inevitable, hacia abajo, en la Caída de Dillon) aún consigue hacer que se me erice la piel, ante la enormidad del desafío moral y el atrevimiento narrativo y formal que suponen. Bravo. En la vidriera, la Trinidad (Dante, Géricault y Viola todo en uno), y los ojos infernales de Lars, Kubrick y Godard. (Publicada originalmente el 24 de febrero de 2020)



The Housing of Heaven and Hell

So lazy – Paul Lafargue

«Over the next two decades, half the current jobs will disappear». So lazy, elogio del derroche, Caixafòrum
(d’après Paul Largue)