Jean Cocteau, el poeta cineasta, abrió el camino del Infierno a Marcel Camus, Alain Resnais o Lars Von Trier, con Jean Marais cual Alicia de un París de sombras atravesando esos espejos fluidos tan característicos, las puertas líquidas de su universo simbólico. Hoy Orphée en Filmoteca de Catalunya
Etiqueta: Alicia en el País de las maravillas
The House that Jack built – Las balsas de von Trier y Viola
The House that Jack built. Trier haciendo de Haneke haciendo de Trier. El asesinato como una de las sucias artes, el arte como podredumbre y corrupción. De Quincey contra Virgilio (Ganz ante sus fantasmas). Con mucho, la obra más interesante de Trier desde Dogville. Con sus impresionantes giros en el último tercio (imprevisible, hacia arriba, en la Pasión de Kidman; inevitable, hacia abajo, en la Caída de Dillon) aún consigue hacer que se me erice la piel, ante la enormidad del desafío moral y el atrevimiento narrativo y formal que suponen. Bravo. En la vidriera, la Trinidad (Dante, Géricault y Viola todo en uno), y los ojos infernales de Lars, Kubrick y Godard. (Publicada originalmente el 24 de febrero de 2020)
Alicia y Marx en las ciudades – La eternidad y un día
Mia eoniotita ke mia mera, qué mejor actor que el amigo americano para encarnar el angst de Angelopoulos, sus inquietantes cuadrillas de trabajadores con impermeables amarillos, la nieve fantasmagórica que congela la mirada y las estatuas moribundas suspendidas en el aire. Había muchas ganas de La eternidad y un día, y hoy se detiene en la Filmoteca
Alicia y Marx en las ciudades
Todos los planos son bastante brutales, y la presencia de Ganz, tremenda, y el niño entroncan con una Alicia en las ciudades marxista, un Amigo americano enfermo terminal moderno, pero sobre todo es uno de los Angelopoulos con un final más contundente, con su decisión de no ir al hospital y la secuencia final, la del cartel, que acaba con su plano de espaldas recortado frente al mar. Demoledor digo.
Burroughs aclara en la introducción a su obra que el título le fue sugerido por Jack Kerouac: «Almuerzo desnudo: un instante helado en el que todos ven lo que hay en la punta de sus tenedores«



































