¿Cuál es el dia más estimulante de todo el año en la Filmoteca de Catalunya? Indudablemente, las presentaciones de los maestros. O las premieres. ¿Las antologías maratonianas o los clásico imperdibles restaurados? ¿La audacia de los chavales de Aula B o los desafios experimentales de las Cartas Blancas? Para mi, la sesión que espero con más ilusión puede que sea la de hoy, Vivim el barri, cuando tenemos a los colectivos juveniles, multiculturales, titubeantes, pero von visiones totalmente alternativas y comprometidas, de su vida, de su barrio, de sus luchas. Por grandes o marginales que sean los genios cinematográficos, suelen provenir de estratos sociales bastante homogéneos, y en este ejercicio radical, en este retorno al barrio de lo que merece y prové, tan Gorin, Godard, Marker, Medvedkin, Dziga Vertov, de dar cámaras a la población, aún vertical, pero con inicios de horizontalidad, está el sustrato vibrante de lo que debería ser el cinematógrafo, y su museo.
18 de julio de 2024. Pese a las limitaciones presupuestarias (no llega a los 10 millones al año), el equipo de la Filmoteca de Catalunya ha conseguido superar aquella remota perspectiva de mera sala de proyecciones y archivo en que caía en ocasiones forzándonos -admito- al acicate crítico de su público más fiel , consolidando una versión museística moderna, es decir de un dinamismo político y social más allá del simple conservación y catálogo, y avanzando sobre los ejes de la restauración (que parece reforzado por el CV del nuevo director) y, lo que nos ocupa hoy, la participación en el castigado barrio que la alberga, aunque como el propio Esteve Riambau afirmaba no se puedan obtener resultados directos, crean sinergias e intervenciones de los vecinos en la entidad, en el arte y en su propio desarrollo, lo que hoy se llamaría empoderamiento cultural. Hoy, una de las sesiones más interesantes y políticamente atractivas a las que se puede asistir, Vivim el barri 2024, con la presencia de los protagonistas y en la que se muestran los trabajos de jóvenes de 16 a 25 años del taller de investigación promovido por el departamento educativo, asesorados por cineastas y artistas y con la participación de colectivos y asociaciones del Raval.
Dimitri Kirsanoff prescinde de los intertítulos para dejar al montaje y la elipsis llevar el pulso de sus poemas visuales. Lástima que la Filmoteca de Catalunya insista con sus innecesarios acompañamientos musicales (hoy en día parece que seamos incapaces de soportar un tiempo de silencio iluminado y que sean las imágenes las que nos envuelvan en su propio sonido). Hoy retrata Menilmontant, un barrio obrero de París, con una cadencia que sólo Jens Jørgen Thorsen alcanzaría en su Días tranquilos en Clichy. Completa el programa Brumes d’automne, las nieblas de otoño evocadoras de the meshes of the afternoon.
Cuando hay dos sesiones de un mismo film mudo ¿podría hacerse una sin azúcar añadido Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau ? El acompañamiento musical, en especial en poemas visuales, NO DEJA OIR EL SONIDO DE LAS PROPIAS IMÁGENES Es patético ver al pianista tratando de imitar el repiqueteo de la lluvia que ya vemos. Y si el autor evitó utilizar intertítulos para agilizar el ritmo y el contraste entre imágenes ¿no podríamos evitar la inserción de molestos rótulos? Acepto que igual hay quien no sabe que hotel en francés quiere decir hotel en catalán, pero deslucen. El silencio ya no se valora, todo es ruido, parece que no podemos vivir sin ruido.
Esteve Riambau: El cine jamás se proyecto mudo. Por qué ahora? También había humo en los locales, ciertamente. Pero ahora está prohibido. Y alcohol en la sala, ahí me niego.
Una de las dos, ¿qué problema hay? Claro que había orquestas, y comidas y bebidas y disparos, y se coloreaban las películas, pero que se hiciera no justifica que se siga haciendo. En cuanto a que no se proyectó mudo, yo he estado décadas en Travessera y en Sarrià y no siempre hubo pianistas, he visto muchas pelis en silencio y, vuelvo a insistir, ¿cuál es el problema de uno de los dos vagones del silencio,? Uno… ¿hay algún tipo de fundamentalismo que obligue a dos?
Esteve Riambau: Fundamentalismo no es una palabra incluida en mi vocabulario ni en la programación de la Filmoteca de Catalunya. Parlem ne, quan vulguis.
Lo sé, sí que me gustaría hablarlo con calma, incluso se podría hacer un trabajo sobre el tema: no es tan fuerte como en los 80-90 con Carmine Coppola masacrando el Napoleón de Gance o el engendro de Giorio Moroder con Metropolis. Entiéndeme, no me parece mal que un músico haga una performance sobre una película, me parecen muy creativas esas sesiones (por ejemplo soy un admirador de Truna Andrés) pero habría que poder descubrir Nosferatu o Sinfonía de una Gran Ciudad (a no ser que se use la partitura de Meisel) en silencio, sostenidas con el poder de las imágenes,, como lo hicimos en nuestra juventud. Y, sí, son del gusto popular, pero éste no es un criterio artístico (como las pelis coloreadas del primer Trump, Ted Turner) y tradicionales, pero también lo era comer en el cine, bien para el Balaña, pero preocupante que se esté reintroduciendo en la Filmoteca (el otro día hubo que llamar la atención de gente que estaba comiendo palomitas… ¡mientras asistía a la agonía de Nicholas Ray en Lightning over Water!). ¿Es necesario? ¿Lo es que ambas sesiones de Regen o The Wind sean subrayadas por un painista que por talentoso que sea no estará a la altura? ¿ le pondréis piano a Sunrise o a Las dos huérfanas? Pues todas las pelis citadas las he visto por primera vez en la Fimo en su día en un ambiente de respetuoso y asombrado silencio, la música y el sonido ya salen poderosamente de ellas, cuando no es el espectador el que completa la obra, sin necesidad de subrayados y muletas que al final quedan gruesos. Lo dicho, se podría crear un grupo de trabajo sobre intentar pasar al menos sesiones de la obra sin añadidos (y también se podría incluir el tema de la contaminación visual, que, aunque mucho menor, también se produce con capas y capas de subtítulos o rótulos innecesarios: ayer en la de Kirsanoff se llegó al máximo, subtítulos amarillos de caja alta para traducir del francés las palabras Hotel y Maternité, que como todo el mundo sabe son casi incomprensibles para el espectador castellano o catalán 😉
26 de enero de 2024. Hoy comenzamos el ciclo de Victor Sjöström con una de sus obras maestras, posiblemente la cúspide de su arte, El viento. Como dice en la propia de web de la Filmoteca de Catalunya que tiene tal «poder visual que son muchos los que han creído oír el ruido del viento contemplando sus imágenes» esperamos Esteve Riambau que sea el inicio de la opción de una nueva era en que los espectadores podamos oir el viento y que no nos ensordezca su anacrónica imitación por parte de un pianista desesperado por ilustrar en sala .
ER: En este caso no hay debate ni gustos. The Wind, rodada muda, se estrenó cuando ya se había implantado el sonoro con una banda sonora Vitaphone que incorporaba música y efectos sonoros. Esa es la versión que proyectaremos. Se oirá lo que se oía.
ya me extrañaba que no pusiera nada en el programa sobre «acompañamiento musical es lo que hablamos de que si era posible lo más cercano a la partitura/formato original seria muy de agradecer….
ER: viento postsincronizado en Hollywood vs. pianista desesperado en sala
incluso un dia podríamos ponernos «experimentales» y pasarla a pelo, sin azúcares añadidos, como cuando pasasteis los rushes de Al otro lado del viento o Sed de mal sin sus afamados créditos iníciales (hay que decir que ambas osadías fueron un disfrute). Cuando digo «desesperado» que conste que es con todo el respeto, es solo que es mucho desafío ponerse a imitar la pantalla… ya le veo la cara al pobre el próximo jueves con La carreta fantasma de todas formas, nos preparamos para disfrutar.
26 de enero de 2024. Estrella Millán Sanjuán hay que decir que, pese a las pérdidas de salas y que hay más «esoectacion» que creación (aunque tenemos a José Luis G, Marc R, Albert Serra o Jacobo Jaco Sucari), todavia estamos bendecidos porque queda aún mucho circuito de exhibición alternativa con el Zumzeig Cinema los Maldà, el Boliche, Texas, los Girona y el huraño Phenomena, y hay que decir que la Filmoteca de Catalunya se crece cada año con excepcionales programadores como el gran Ramon Font, Octavi Martí y el propio Esteve Riambau
2 de febrero de 2024. Hoy en Filmoteca de CatalunyaLa carreta fantasma, obra maestra de Víctor Sjöström, con, mucho me temo, «acompañamiento» musical de algún anacrónico pianista. No puedo esperar a que ilustre con notas de suspense y locura el suspense y la locura que seguramente el genio sueco ¿no supo mostrar? a pesar de que, con el tiempo, fuera a convertirse en la película predilecta de Ingmar Bergman .
Juan Manuel Garcia Ferrer. Para la polémica, como alguna vez has clamado por una visión en completo silencio: “¿Pero por qué hablar de films mudos? Nuestras películas no lo fueron nunca. Desde los primeros tiempos del Nickelodeon, un modesto piano detrás de una planta polvorienta había siempre acompañado la acción de la pantalla. El cine y la música fueron inseparables desde el principio. (…) ¡Los viejos films dejaban mucho a la imaginación, pero nunca la música! Los importantes se distribuían con partitura y todo. Para las historias de amor como Bella Donna o El prisionero de Zenda, el distribuidor contaba con que el exhibidor contratase a un violinista para las escenas de pasión y de sacrificio, y un batería encargado de todos los efectos de percusión habituales para las escenas de batallas y persecuciones, además del infatigable pianista. Estos músicos inventivos conseguían milagros de sincronización con la acción de la pantalla, aportando una fuente de diversión complementaria a esos de nosotros, entre el público, que apostábamos que fracasarían. Pero siempre lo conseguían, concluyendo su hazaña con un ‘bum’ final en la gran caja del timbal. Todo esto se ha olvidado hoy, incluso entre los que estudian el cine mudo. El otro día estuve en una proyección de un importante film mudo del que guardaba un recuerdo emocionado, y para gran horror mío lo mostraron en un silencio total…” “Une vie dans le cinéma” (Michael Powell).
Muy Interesante la opinión de Powell, me imagino que le sucede como me pasa a mi que disfruté de Sunrise en silencio porque se habia perdido la música y efectos sincronizado con se estrenó, de Regen o El viento sin nadie intentando imitar de manera pobre la lluvia o la arena contra el cristal, y de Napoleón son Carmine Coppola y de Metropolis sin Moroder, pero todo es cuestión de gustos .
Lo de que el cine mudo no fue mudo es una frase hecha y hueca. Los silent movies fueron siempre mudos, y hubo diferentes tipos y grados de acompañamiento: desde nada, incluso sin carteles como Kirsanoff, hasta con una partitura específica para orquestra completa como Los nibelungos, pasando por el fonógrafo, el violin, violin y piano, charanga o cualquier otra modalidad. Si se detuviera a leer antes de repetir el tópico es que se reclama, ya que la Filmoteca de Catalunya hace dos sesiones -en este caso, tres- no se cuenta con la música original, una de ellas sea sin azúcares añadidos… porque también se viraban y coloreaban las películas y solo se mantiene este efecto en aquellas como ésta o el Fausto en que están justificadas en la restauración. ¿O es que preferimos que se coloreen los clásicos como Ted Turner en lis 80? jajaja.
Cámbienle a Luces de Candilejas la música y qué queda
14 de marzo de 2024. Seguimos con el excelente ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado al genial director y formdable actor Victor Sjöström con Terje Vigen, película basada en el poema homónimo de Henrik Ibsen, con la que se inaugura la época de grandes presupuestos para adaptaciones literarias en la cinematografía sueca.
Si tenemos que seguir intentando concentrarnos en la pureza de las imágenes y los sonidos del mar y el viento de Sjöström por encima de la fanfarria de las pianistas, por favor haced un casting Esteve RiambauFilmoteca de Catalunya porque lo de hoy con ristras de slapstick y Keystone Cops (solo faltaban unas risas enlatadas) para «ilustrar» las escenas más terribles de Terje Vigen ya roza el desatino. La academia sueca cuidando hasta los virados originales de la restauración y le ponemos La Charanga del Tio Honorio. Ya es dificil estropear la obra de un genio y el poema de Ibsen a la vez, pero la gente (los mismos que comen palomitas durante la agonia de Ray en Lightning over Water), feliz, verbena y arte por el mismo precio.
2 de abril de 2024. POR FIN/GRACIAS Filmoteca de CatalunyaEsteve Riambau por el experimento de hoy y el jueves de las proyecciones de He Who Gets Slapped de Victor Sjöström sin ningún acompañamiento musical (como con las de Juan Bufill hace unos dias) y con copia sonorizada respectivamente.
3 de abril de 2024. Quiero reconocer la especial sensibilidad cinematográfica de la persona que seleccionó precisamente He Who Gets Slapped para el experimento de la sesión especial totalmente muda con versión alternativa sonorizada porque la elección obvia era The Wind, quitar los molestos subrayados de escalas pianísticas de unas ráfagas de viento que suenan por si solas, pero requiere mucho conocimiento el permitir con la ausencia de distracciones auditivas el apreciar toda la profundidad y textura de la monumental, demoledora, interpretación de Lon Chaney como el humillado y ofendido payaso atrapado por su destino.
17 de abril de 2024. Vamos culminando el ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado a Víctor Sjöström que tantas emociones nos ha proporcionado: hoy, Havsgamar(Buitres marinos), sin alejarse nunca mucho del mar y tres años después de la visión sobre contrabandistas -tema recurrente de los cineastas escandinavos tempranos- del finés-sueco Mauritz Stiller, På livets ödesvägar, ocho antes de Professor Petersens Plejebørn del danés Lau Lauritzen sr., y basada en La rosa de Tistelön, como la desaparecida pelicula del pionero Georg af Klercker.
Mi cine es el de los Lumière, pero no por ello no me gusta Méliès. De hecho, tengo localizadas en mi ciudad las más grandes pantallas de alta resolución donde sigo maravillado los avances tecnológicos del cinematógrafo. Durante el confinamiento, en los ratos familiares de esparcimiento, repasamos con mis hijos todas las películas de acción y efectos especiales de Emmerich a Mann, pasando por la saga «Yipi ka yei» de Bruce Willis. Así este año hemos acudido cumplidamente a la cita con los magnos blockbusters veraniegos, que ha resultado sorprendentemente Bullet Train. Pese a estar dirigida por el poco apetitoso David Leitch, se nota la mano del siempre solvente Antoine Fuqua y un chispeante guion sólidamente ensamblado por el bisoño Zak Olkewicz sobr el best-seller del popular Kotaro Isaka. Una mezcla hilarante y adrenalínica servida por un elenco de actores en su plenitud, liderado por la tarantinesca pareja de sicarios compuesta Aaron Taylor-Johnson y Brian Tyree Henry, en uno de sus rodajes en que se nota que disfrutaron como niños pequeños, lo que prueba el aderezo de gozosos cameos de famosos que “pasaban por ahí”.
Para comenzar a revisar los films del ciclo de Abbas Kiarostami avant la lettre en @filmotecacat, Lebassi Baraye Arossi (Un traje para la boda), o del vestido como peldaño de ascenso o fantasía de pertenencia social, un lloviendo piedras iraní de su dura época infantil y juvenil.
8 de junio de 2020. No creo que sea un punto de vista muy original pero aún me parece remarcable la correspondencia entre la calidad de la mirada de Satyajit Ray y François Truffaut sobre la infancia, y la limpieza -que no «inocencia»- de la de los niños en sus obras, con las que estamos descubriendo en el ciclo de la Kanoon de Kiarostami en @filmotecacat Hoy, Tadjrebeh (La experiencia).
9 de junio de 2022. Aunque Mossafer (El pasajero) es comparado, y sin duda producto de una mirada comparable como decíamos ayer, con los 400 golpes y otros notorios coming of age de jóvenes atrapados por un sistema inexorable, los niños de Kiarostami parecen aún más atrapados, sin horizonte de liberación, ni siquiera un atisbo de catarsis, final. Hasta se podría inferir un cierto parentesco desolado con los del neorrealismo italiano o los ragazzi di vita. Hoy en @filmotecacat
16 de diciembre de 2021 y 14 de junio de 2022. Hoy en la Filmo An shab ke barun amad+Ghazieh-e Shekl-e Aval, Ghazieh-e Shekl-e Dou Wom/La nit que va ploure+First Case, Second Case / Shirdel y Kiarostami antes de Kiarostami muestran la lucha, la educación y la esperanza, y a la vez la represión y el ostracismo, en su propia carne fílmica, que también existían en el Irán de antes de los ayatolás.
Hoy en el ciclo Kanoon de Kiarostami en @filmotecacat se repite la sesión de 16 de diciembre en que pudimos ver su análisis sobre la delación en Primer caso, Segundo caso, asi que igual mejor disfrutar del extenso y muy personal documental de Scorsese sobre el cine estadounidense, A Personal Journey
15 de junio de 2022. Kiarostami sigue abordando fenómenos sociales en tiempos de la revolución iraní como el orden o la rebelión con Avaliha (Párvulos), Hamshahri (Conciudadanos) y Be Tartib ya Bedoun-e Tartib (Ordenadamente o desordenadamente), las tres pequeñas joyas de su etapa en la Kanoon de hoy en @filmotecacat.
16 de junio de 2022. Solo los que vivimos cerca de una @filmotecacat podemos pontificar que «sólo en sala es cine», pero sufrimos el efecto festival, debemos atracarnos cuando podemos. Hoy pues programa doble de Kiarostami, del morettiano -¿bergmaniano?- Gozaresh (El informe) al godardiano Nema-ye Nazdik (Close Up).
17 de junio de 2022. Khane-ye doust kodjast? (¿Dónde está la casa de mi amigo?), la primera película de la trilogía de Koker, o la precuela de la «trilogía de la vida» según el propio Kiarostami, constituye la bisagra en la aceptación del director y la consiguiente popularización del nuevo cine iraní en el extranjero. Hoy en @filmotecacat.
24 de junio de 2022. Con Mashgh-e Shab (Deberes) Kiarostami vuelve a poner la cámara a la altura de sus pequeños protagonistas para analizar la relación de los niños con esta «condena» universal de las tareas como antes lo había hecho con las causas de las travesuras en Avaliha (Párvulos), ambas con la indagación del sistema de educación iraní de fondo y como objetivo final. Hoy en @filmotecacat
26 de junio de 2022. Bad ma ra khahad bord (El viento nos llevará) constituye la última película de lo que Kiarostami considera su «Trilogía de la vida» y en este sentido funcionaria como un aún mas depurado apéndice de la canónica «Trilogía de Koker» aunque no esté filmada alli. Hoy en @filmotecacat
28 de junio de 2022. La coincidencia con la oportunidad única de ver la elusiva obra de Bill Douglas hace que, como en los viejos tiempos, volvamos a los programas dobles y hoy en @filmotecacat encaremos y acelremos por la recta final del ciclo de Abbas Kiarostami con sus clásicos Zendegi va digar hich (Y la vida continúa) y Zire darakhtan zeyton (A través de los olivos) completando también las cua/trilogías «de Koker» o «de la vida», o incluso «de los terremotos».
2 de diciembre de 2022. En 2008, con Shirin, Kiarostami volvió de alguna manera a sus tiempos experimentales/didácticos de la Kanoon de los años 70 y 80, con catálogos de humanos en primer plano, escrutando cara a cara a sus objetos sean niños (Deberes), conductores (Conciudadanos) o, como en este caso, actrices. Hoy en @filmotecacat. Fuente de la imagen: Kiarostami Foundation.
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Como no pude vivir del cine, elegí vivir en el cine. Y, a mis propias aventuras por el mundo, he unido todas las de los demás. La vida es corta, así que vivamos muchas.
“Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en el Floridita” (atribuido a Hemingway). El cinematógrafo en @filmotecacat, el 70mm y Atmos en @PhenomenaExp, los efectos especiales y el avance de la ingeniería visual en Balmes Balaña, el cine alternativo en @ZumzeigCinema @Boliche4salas @Cinemes_Girona @cinemamalda Solo es cine en si es en sala.
Por cierto, las fotos de salas de cines son como las de ropa interior, solo son excitantes cuando están llenas.
8 de noviembre de 2021. Preparando el post dedicado a las salas de cine (III), debo de ser sólo yo el que encuentra un cierto parecido entre el Maldà y el Dragon Inn (y, como edificio de Barcelona que es, un aire al portal de la película Rec 😉
23 de enero de 2024. Las limitaciones de horarios de mi trabajo alimenticio y la exigente programación de la Filmoteca de Catalunya me devuelven costumbres de juventud, aquellos programas dobles (y triples) de las salas conocidas como «de repertorio» (¡y qué repertorio!), como el Spring, el Loreto o el Céntrico. Hoy, músicas revolucionarias con Altovaya Sonata, de Aleksandr Sokúrov, y La Marseillaise, de Jean Renoir.
Marse https://www.filmin.es/pelicula/la-marsellesa Sonata https://www.moviemeter.nl/film/51729 Céntrico https://barcelofilia.blogspot.com/2011/04/cine-centrico-1934-1985.html Spring https://www.pinterest.es/pin/767511961473695966/
18 de enero de 2024. Maite Pardo: Tu diriges la filmoteca?
Sí, 70mm. Astoria, Florida y Aquitania anuncian que tenían el proyector y el primero además ya disponía de Dolby. Hoy solo lo tiene, en toda España, el Phenomena, con las servidumbres de todos conocidas. El Nou de la Rambla, Teatro Nuevo, tenía Cinerama (y el Florida y el Waldorf). Y el Vistarama (Regio Palace) también era espectacular; vi allí Mad Máx 2 en primera fila y una taja singular con lo que solo recuerdo el desierto, con los personajes en los extremos de la visión periférica jajaja
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¿Y recuerdas el más espantoso de los cines? El subterráneo que recordaba a Demons de Bava, el Avenida de la Luz, donde no se veía nada pero oías los más extraños sonidos (incluyendo jadeos y gemidos -parejas-, agitarse de páginas de periódicos -señores mayores- y las pulseras de las p.jilleras «¿con música o sin música?» -adolescentes-? En medio de aquella barahúnda, y de la oscuridad más total (porque pese a su nombre la caverna casi no se iluminaba con la mortecina luz de la bombilla del desvencijado proyector -no era eso a lo que venían los asistentes-), traté de ver Emmanuelle, blanca o negra no recuerdo cuál.
Si no es sala, no es cine. Se le puede llamar videoarte, TV o audiovisual, pero no cine. Estoy de acuerdo con vosotros en la necesidad de adaptarse al formato que sea para acceder a las obras, pero no a que eso suponga nos conformemos con los sistemas de distribución existentes dictaminados por la industria; en puridad la reproducción de un cuadro en un libro o en una diapositiva (como hemos tenido que acceder a ellos habitualmente porque es físicamente imposible viajar a todos los lugares y muchos están incluso en manos privadas) no sustituye la experiencia de contemplarlo en directo. El hecho de que tenga que rebajarme a las condiciones existentes no quiere decir que no defienda y aspire a que todos puedan poder experimentar las necesarias (en su capacidad limitada, pero ahí reside por ejemplo el espíritu de tantas iniciativas, creadores y recopiladores que han intentado llevar el cine a las fábricas y a los pueblos, a los lugares de producción y de vida). Y además, el hecho del status quo (que es transformable desde una perspectiva revolucionaria) para mí no impide que no consideremos teóricamente el mismo arte por ejemplo el oleo o el grabado (reproductible por naturaleza y, por tanto, sujeto de entrada a las reflexiones derivadas de Benjamin), un cuadro y una foto (de un cuadro) Robert Bresson o Bill Viola, Godard en 35mm o en vídeo o Shakespeare sobre un escenario o en una película. He descendido (no sabéis bien 😉 hasta las últimas covachas para consumir el opio fílmico por degradada que este la copia, pero eso no me hace resignarme a no aspirar a las obras se proyecten (para todos, no sólo para las élites económicas que se pueden permitir los liceos) y aprehendan en las condiciones en que fueran concebidas y en que resultan de la belleza y utilidad social que se pretendía con su creación.
El arte ES política; de hecho todo lo es, y el arte más, porque es un medio de representación, es decir político en su naturaleza. No confundir política, con partidaria, o con correcta. De hecho, dicen de Nomadland que el problema es que, sí, es una película sobre pobres, pero que no explica de dónde vienen y quién los produce. Viniendo de donde viene es muy posible que siga la línea del cine «social» de Hollywood, pero permitidme que me reserve hasta que la haya visto en condiciones.
Estamos en un tiempo en que hay que aclarar lo obvio: compartir no supone estar de acuerdo con todo, o parte, de lo que se expone. Pero me alegra que sirva para que se haya planteado un debate interesante y respetuoso entre diferentes perspectivas. En cuanto a la política, ya especificaba no partidaria, sino en el sentido de construcción de la sociedad y sus características, en mi opinión no sólo el arte fundamentalmente lo es, sino quien lo vincula al puro disfrute personal del espectador o del creador -«el arte por el arte»-, también participa de esta dimensión, tanto como el que es definido como socialmente «comprometido». El entretenimiento es un escapismo frente a la alienación que la rutina productiva nos produce a todos en el capitalismo, y frente a la angustia existencial en cualquier sistema de producción.
«La mayoría de los hombres llevan una vida de discreta desesperación», decía Thoreau».
Cuando nos atenaza el aburrimiento de la repetición cotidiana y/o la finitud y la inanidad última de la vida (excepto en el caso de los muy religiosos), nos abalanzamos hacia lo bello o lo sublime, y ese gesto es político y existencial a la vez, en el sentido que constituye un rechazo visceral a lo existente.
La mejor plataforma es una que se llama Sala de Cine del barrio
Tenéis razón, pero en Barcelona aun quedan sitios, la Filmo, Girona, Boliche, Zumzeig, Maldà, y para las comerciales el Balmes, Phenomena (único con proyector de 70mmm en España) y Verdi