Tout Va Bien (Godard-Gorin, 1972), possibly the best film in history about the strike (Eisenstein’s namesake is for me a masterful reflection, but above all about revolution and repression). And whoever says otherwise is that he has not worked, nor resisted, ever
Tomorrow at the Filmoteca de Catalunya
Tout Va Bien (Godard-Gorin, 1972, Francia), posiblemente la mejor película de la Historia sobre la huelga (la homónima de Eisenstein para mí una magistral reflexión, pero sobre todo sobre revolución y represión). Y quien diga lo contrario es que no ha trabajado, ni resistido, jamás
Mañana en la Filmoteca de Catalunya










Todas las fotos, exceptuando las de La huelga (Wikipedia y The Hand Grenade, respectivamente) son de la galería de Contemporary Art (Martha Garzon)
25 de abril de 2022. Cuando alguien hace estas disecciones de cirujano y nada cambia, nada se aprende, te preguntas para qué sirve el Arte, para qué la Filosofía. Un ejemplo muy menor: el lunes pasado, 2022, en una asamblea del trabajo, un «abogado de CCOO» nos hizo el mismo discurso punto por punto, y con los mismos espantajos de comprensión y «realismo» hacia el patrón, y de miedo, coacción e impotencia para los trabajadores, que Monsieur le Delegué de la CGT soltaba en Tout va Bien (la mejor película sobre el mundo del trabajo) hace exactamente ¡50 años»!
10 de febrero de 2021. Lo más triste de Tiempos Modernos, como de 1984 o Tout va Bien, o de tantas obras clarividentes, es que la gente sale del cine o acaba la lectura como si fuera una cosa ajena, no se lo aplica, es un acto de entretenimiento, de dejar pasar la vida, no de reflexión dialéctica, de actuar sobre ella. El sistema capitalista ha dividido perfectamente nuestra consciencia entre esfera de la producción y esfera del consumo, y las experimentamos disociadas, como si estuviéramos anestesiados.

31 de agosto de 2026. En una de sus muchas encarnaciones, y de sus muchas disculpas, Jane Fonda pareció querer compensar la infame Barbarella (confirmamos el jueves pasado en su ciclo de la Filmo que, exceptuando la constatación de que fue una joven muy bella, su marido de la época Vadim tenia menos gracia y oficio que Ozores) liándose con uno de los actores más interesantes, Donald Sutherland, y juntándose con «El Intelectual de Izquierdas» por excelencia, Yves Montand, para reflexionar sobre su propio papel en la película más completa sobre la huelga, el movimiento obrero y la consciencia de clase, realizada por un absoluto genio cinematográfico y político, Jean-Luc Godard: Tout va Bien. Dejando de lado la alegría de las entradas intergeneracionalmente agotadas de ayer y los interesantes paralelismos que suscita lo expuesto (el de Marilyn-Miller-Huston o el de la tormentosa relación con su padre Henry, otro ícono «liberal’ en Las uvas de la ira), sólo decir que podría ver TVB en bucle hasta la eternidad y descubrir chispas de pensamiento nuevas mientras envejezco… y ella no.
1 de septiembre de 2026. Hablando ayer de que la revisión de Tout va Bien, como todos los grandes clásicos, revela cada vez nuevas chispas de pensamiento me llamó la atención una escena en que Jane Fonda pone su «cara de escucha» con las obreras revolucionadas (si lo políticamente correcto ha puesto de moda el horrible eufemismo «racializada» no sé por qué no podria incorporar ésta) que ocupan la fábrica. Igual pasa algo desapercibida porque lo central de la misma es la voz en off de la joven que piensa que tal vez hay que comenzar a pensar y a hablar sobre lo «nuevo» frente a la queja, justificada, sobre lo «viejo». Pero a la luz de Letter to Jane (hoy en la Filmoteca de Catalunya), que parte de la diferencia ideológica que existe entre el pie de foto de la imagen (Jane «habla» con los vietnamitas) con lo que realmente sucede en ella (Jane «escucha»), su gesto en TVB adquiere relevancia política, porque es expresión precisamente de una de críticas más incisivas del film, sobre el papel (pasivo) de los intelectuales frente al movimiento obrero, especialmente cuando están «frente», al costado, de los obreros movilizados, y no «al frente», es decir liderando en el rol superior que les reservaba el centralismo democrático PC hasta mayo del 68. Y esa misma cara entre el falso interés y la incomprensión ante el sorpasso de las masas desmasificadas, aparece una y otra vez en la etapa de Fonda como Hanoi Jane e incluso en las posteriores de «comprensión humanitaria» hacia los veteranos del Vietnam.

La obra, de las pocas que podemos definir como de un género en si mismo, el de las peliculas postdata (de TVB) más que epistolares, y también de las pocas de las que se disfruta tanto del audiovisual como de la transcripción literal (en España en legendaria edición de Anagrama), sería la última de la tan fructífera colaboración entre Godard y el alumno de Foucault, Lacan y Althusser (y se nota) Jean-Pierre Gorin en el marco del Grupo Dziga Vértov, aunque su nueva colaboradora Anne-Marie Miéville, heredaría el guión inicial de éste para otra piedra angular de su filmografía Ici et Ailleurs.



