11 de mayo de 2026. En comparación con la deslumbrante Origin, Tenet es una película con premisas y soluciones mucho más arduas. A un nivel muy superior, frente a la fascinación fluida de Largo viaje hacia la noche,
Resurrection exige picar piedra para entrar en su portentoso laberinto, pero la recompensa está a la altura de la complejidad de su desafío. En ambas, ese gradual, al principio sacrificado, crecimiento de la revelación desemboca, como ya es habitual en Bi Gan, en un ultimo acto perfecto, con el uso inmersivo de un sedoso 3D envolvente, de calidez nocturna, o la vitalidad desbocada de un plano secuencia eterno. Y aparte obviamente del Modern Love del Denis Lavant de Carax, ese discreto destello final de incisivos que me ha recordado al Richard Wagner interpretado por Paul Nicholas de aquella otra locura de Ken Russell llamada Lisztomania. En Renoir Floridablanca.
Intensidad y desolación. Desde el interminable aterrizaje de Fata Morgana (Werner Herzog) no habia tenido tal epifania visual que transmute el ritmo de la mirada como los regueros de lluvia oscura que van borrando el rostro de Lee Kang-sheng también en el inicio de Rizi (Dias) , hoy enla Filmoteca de Catalunya (con presencia del propio director, por lo tanto innecesariamente abarrotada. Frena, y mira. Firme declaración de principios para un ciclo exhaustivo, y exhausto, 14 sesiones en 28 dias, que nos va a llevar hasta el limite de la duree (bergsoniana y benjaminiana), donde literalmente se ve pasar el tiempo.
6 de junio de 2025. «And the people bowed and prayed/To the neon god they made». Hoy en la Filmoteca de Catalunya Tsai Ming Liang 2 de 14, Qing shao nian nuo zha, traducido para la distribución como Rebeldes del dios Neón, aunque podria ser también Juventud Nuo Zha, o Nezha, por la deidad que protege a los niños, que también tendría su sentido ya que la película es sobre la adolescencia perdida de Taipei, en ese bucle infinito del que ya hemos hablado de la nebulosa sociedad taiwanesa.
10 de junio de 2025. No deja de tener su lógica que los reventas de la primera película de Tsai Ming-liang, All the Corners of the World, traten de sobrevivir, más que lucrarse, comerciando con entradas a A City of Sadness de Hou Hsiao-hsien, un homenaje implícito, ¿un guiño, una envidia sana?, de la Segunda Nueva Ola taiwanesa a la primera en el mismo año de producción -1989- aunque no de evolución, ya latentes temas y destinos que se irán haciendo consistentes en sus siguientes obras. 3 de 14 y una apuesta decidida de la Filmoteca de Catalunya de ofrecer una antología completa avisando de posibles deficiencias en la copia, las cuales, siendo anunciadas, se entienden y disculpan para disfrutar de la integridad a través del tiempo de una visión lúcida y avanzada como la del director insular.
11 de junio de 2025. Aunque siempre afirmemos que «solo es cine en sala», para disfrutar de una visión completa de la obra de un artista multifacético, es interesante hacer el ejercicio contrario al habitual al que trata de obligarnos la distribución comercial (ver cine por televisión) y ver en el cine productos originalmente pensados para su emisión en la pequeña pantalla, como nos está sucediendo con las primeras realizaciones de Tsai Ming-liang. Además el vídeo es un formato que se ajusta de manera muy interesante a la vocación social y y la inusual extensión media de dichas expresiones, ayer All The Corners of rhe World (世界各地/Shìjiè gèdì, pido disculpas porque no he hallado el titulo original en ninguna parte más que en la caratula y he tenido que traducirlo torpemente), y hoy (también en la Filmoteca de Catalunya) los dos mediometrajes de la cuarta sesión de 14, Gei wo yi ge jia (Give Me a Home) y Xiao hai (Boys) donde por cierto se produce la primera aparición de Lee Kang-sheng. Por cierto, para un cineasta tan fijado en el paso del tiempo, hasta le contribuye la natural degradación de imagen y sonido que conlleva el uso de esta tecnología audiovisual, le da un eco de máquina del tiempo, de estar viendo en directo una tragedia pasada, pero también adquiere una pátina documental que nos hace presentir que ese desgarro sigue dándose en la actualidad, ese bucle infinito taiwanés (político, geográfico, vital) que preside nuestra interpretación de esta antología.
Xiao hai(Boys), Tsai Ming Liang, 1991, Taiwán, min 19.20
The train is movuing Farewell my hometown and relatives Farewell my dearest parents Bye-bye my buddies I’m going to Taipei to fight for my future I heard there’re many chances there Though my friends call me a day dreamer I still wanna have it my way Oh, Farewell! Oh, i´m afraid of nothing Oh, go straight forward One stop after another Scenery is moving like a movie Pretending I am a star in it Roaming around like Peter Pan
15 de junio de 2025. Hoy volvemos con Tsai Ming-liang, 5 de 14, a la Filmoteca de Catalunya, con Dong/The Hole, no confundir con el documental de la trilogía de las Tres Gargantas de Jia Zhang-ke o con la sobrevalorada película de Galder Gaztelu-Urrutia, a pesar de que compartan carácter distópico con vecinos que se vigilan a través de agujeros en el suelo/techo 😉 Y como siempre, siempre, en las obras del malayo-taiwanés, nunca, nunca, para de llover. Ni, por lo que parece, parará nunca.
19 de junio de 2025. Como mínimo cada dos años hay que purificar la lluvia que corre por nuestras sienes con la magia de fantasmas intuidos, sombras y sueños de Goodbye, Dragon Inn. Hoy, 6 de 14, una de las películas más perfectas y envolventes de Tsai Ming-liang, en la Filmoteca de Catalunya.
20 de junio de 2025. La primera etapa de Tsai Ming-liang es más sombría que melancólica, las estructuras sociales resultan más claustrofóbicas, incluso cuando rueda en exteriores en el omnipresente trafico, que contribuye desde la banda sonora. Mas adelante la edad lo va instalando en un angst cotidiano que podría percibirse como más sereno, o al menos más interiorizado. Hoy, He liu (El rio), 7 de 14,, en la Filmoteca de Catalunya.
24 de junio de 2025. Sabemos que Tsai Ming-liang es el mago del tiempo, hoy en la variante del tiempo como distancia. la que hemos experimentado en las largas noches en infinitas barras de hotel cuando vivíamos gozosamente exiliados, «perdidos en el siglo». Cuando «qué horas son» describía con precisión nuestro estupor geográfico, la soledad extrema del huso horario Esta tarde, 8 de 14 en la Filmoteca de Catalunya, lo experimentaremos en pieles ajenas con Ni na bian ji dian (Qi dao si bai ji),/What Time is it There?
Chao que horas son https://www.facebook.com/watch/?v=858959227908271 Tsai Time https://www.slantmagazine.com/film/what-time-is-it-there/ Tsai Dragon https://www.newyorker.com/video/watch/front-row-goodbye-dragon-inn Chao perdido en el siglo https://www.youtube.com/watch?v=HQaPT58mh8k&ab_channel=ManuChao y video
25 de junio de 2025.
— Hypocrite lecteur, — mon semblable, — mon frère ! (Les Fleurs du mal, Charles Baudelaire, 1861)
Siendo el cine una de las pocas artes en que el tamaño se convierte en uno de los factor prioritarios de de análisis (no como marco como puede ser en escultura o en pintura, donde «grande» no adquiere el tono peyorativo a veces de «larga»), en especial en las escenas de sexo en que adquiere su connotación más modesta. Se añade además otra perspectiva inusitada en otras disciplinas que es la de detenerse de manera significativa en fragmentos para interpretar la coherencia del todo (¿no nos chocaría que «el ángulo superior izquierdo de Las Meninas desmerece el conjunto de la obra?»).
¿No será que las escenas de «¿por qué le llaman sexo cuando es amor?» interpelan el sustrato judeocristiano que impregna hasta al más liberal de nosotros, que las cuestionamos porque cuestionan prejuicios profundos que nos resultan inaceptables en una mentalidad abierta y que ha superado las nociones de pecado y culpabilidad de nuestros antecesores?
Además, se une la ola de neopuritanismo que nos invade, y se interroga la «necesidad» e incluso de la autenticidad de una misma escena (sexual, las demás, con fijación monacal o infantil, parecen no importar) según el género del autor, las de Kechiche en Adèle son lascivas, o peor en términos artísticos, redundantes, o de la crudeza/crueldad de las de Reygadas, mientras que las de Albertina Carri o las de Akerman son «valientes», cuando son igualmente bellas, e incluso, en este segundo caso, una de las participantes es la propia directora. Para el neobeatismo también es relevante la orientación: la escena de la belga no escandalizó en su momento y nadie ha puesto el grito en el cielo por el duro incesto (al borde del «consentimiento») de He liu de Ming-liang. Cuando todos estos cineastas, además de tener interiorizada la libertad de amar, sólo incomodan porque nos lanzan, in your face y a tamaño gigante, la realidad del roce, lo desencarnado de la carne, que el sudor también existe, por lo que paradójicamente estas obras, y si se empeñan ustedes, estas escenas, están lo más alejadas de la pornografía, como material de excitación comercial inmediata, que se pueda pensar.
Pese a todo, es posible que esta incomodidad hipócrita genético-cultural nos acompañe hoy en la Filmoteca de Catalunya ya que hoy toca, 9 de 14, Tian bian yi duo yun (Una nube en el cielo, distribuida como Una nube errante o El sabor de la sandía -no de la papaya verde, ni de las cerezas, a las que evoca), donde se ve que Ming-liang, sin que sirva de precedente 😉 se pone alegre y por fin parece que vaya a dejar follar con gozo y alborozo a sus sempiternos Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi (a ver cuándo le llega el momento a la pobre Yang Kuei-mei, impersionante actriz a la que el taiwanés «maltrata» más que Lynch a Isabella Rosellini o que Almodóvar a Marisa Paredes), pese a ser incapaz de contenerse con ese final a Lo importante es amar, pero en versión bestia, muy bestia.
No quisiera acabar esta Histoire sin interpelar al lado oscuro, la otra cara de la moneda. Si al extraño pecado de la duración en tiempos de instantaneidad, añadimos la proliferación mediática y académica de lo políticamente correcto, que tuerce los significantes porque se ve impotente para cambiar los significados, entraríamos en el peliagudo campo de minas de las escenas que son «demasiado largas» por mostrar situaciones de absoluto tabú social: aquí me parece mucho más relevante las características del espectador que del autor, ya que compartimos género y orientación con el perpetrador abrumadoramente mayoritario de una de las peores lacras de la inhumana Historia de la, me resisto a llamarla, Humanidad: ¿de verdad quieren creer que las violaciones de Irreversible de Gaspar Noé o de Ven y mira de Elem Klímov son insoportables por su duración o su «insoportabilidad» proviene, además del parentesco histórico citado con los verdugos, de que puede que se acerquen a la brutalidad y suciedad extremas de la experiencia real de las incontables víctimas, las cuáles han remarcado siempre lo «interminable» y la degradación de un acto que habla mucho más de dominación y humillación que de sexo»? «Lo infilmable» es un campo desgraciadamente creciente, que se tras un soplo en los 60 y 70 se abandona en manos de bufones y parias como John Waters o Kenneth Anger, e incluso de políticos radicales (y como tal también vistos como marginales) como Yoshida u Oshima, pero que repugna que manche las blancas sábanas, perdón pantallas, mainstream.
(Pongo este enlace a la categoría en vez de al post concreto de Histoires sobre Je, tu, il elle, y estos temas porque no creo que pasara la criba, aunque la imagen en blanco y negro de Chantal y su amante en la cama es preciosa).
26 de junio de 2025. La cabeza de puente en París y la colaboración con Jean-Pierre Léaud en What Time is is There? pasa para Tsai Ming-liang a ser un desembarco en toda regla con sus sospechosos habituales casi una década después en la capital francesa, pero aliñado esta vez con una selección inigualable de intérpretes galos (Laetitia Casta, Fanny Ardant, Jean-Pierre Léaud, Jeanne Moreau, Nathalie Baye, Matthieu Amalric), para un paréntesis a la angustia camino de la desazón taiwanesa, con Visage, una obra sobre la que planea la muerte de su madre y que, como en Le tableaux volé, casi alcanza una clarividencia conceptual sobre la creación artística para que, como en la obra de Raúl Ruíz, se acabe deshilvanado y escapando al intervenir el factor inasible, aunque impulsor, motor mismo de la evolución del arte, de la propia humanidad de los creadores.
Además, los horarios de mi trabajo alimenticio me obligarán hoy a hacer un inusual doblete en la Filmoteca de Catalunya, 10 y 11 de 14, con una obra aún más importante en su visión social, aunque tal vez menos rompedora (en el sentido a que nos ha malacostumbrado a lo rompedor 😉 ), la rigurosa, implacable, Stray Dogs, una nueva incursión en la exclusión, la pobreza y la lucha subterráneas, la oscuridad que pulula bajo los neones y la sociedad de Taipei.
Visage pareja https://es.unifrance.org/pelicula/29956/visage Madre Moretti https://www.fotogramas.es/peliculas-criticas/a6903027/mia-madre/ Leaud Time París https://www.imdb.com/es-es/title/tt0269746/mediaviewer/rm1744204800/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch Stray Dogs paisaje y pareja https://quinlan.it/2013/09/05/stray-dogs-2/ Leaud Visage https://www.imdb.com/es-es/title/tt1262420/mediaviewer/rm2495968256/
28 de junio de 2024. Más instalación (para pantalla gigante para advertir hasta el último de los poros, pero instalación al cabo) que película (de ahi mi referencia a los Screen Tests de Andy Warhol), hoy Nide lian (Tu cara), 12 de 14 de Tsai Ming-liang en Filmoteca de Catalunya, nos sumerge en la contemplación del rostro humano (con música de Ryüichi Sakamoto), sublimando una dimensión característica del universo del creador malayo-taiwanés, esos primeros planos y planos medios, planos humanos, sostenidos, como esa penúltima toma final increíble, inconmensurable, inacabable pero a la vez inabarcable del todo en su magnitud y desesperación, de casi un cuarto de hora de Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi absortos en el mural de rocas del ruinoso edificio quemado que ocupan, en su desgarro y en su soledad, en Stray Dogs.
1 de julio de 2025. Hoy enfilamos la recta final del ciclo de Tsai Ming-,iang con Hei yan quan (No quiero dormir solo), 13 de 14 en Filmoteca de Catalunya, donde vuelve a su Malasia natal con doble ración de Lee Kang-sheng, como Hombre Paralizado y Hombre Indigente, con toda la dureza y belleza de siempre, magia del minimalismo, etérea, elevada a su máxima potencia. Y como exquisito aperitivo, cuatro obras esenciales de la gran maestra del cine experimental catalán, Eugènia Balcells, recientemente digitalizadas.
4 de julio de 2025. Hoy completamos en la Filmoteca de Catalunya el ciclo dedicado a Tsai Ming-liang con, 14 de 14 (aunque realmente han sido 15 de las 16 obras, ya que no pude adaptar mis horarios para ver Mi nuevo amigo y ha faltado la básica Vive l’amour), Na ri xia wu/Afternoon, un diálogo meandro en carne viva y cómplice entre el director y su alter ego, Lee Kang-sheng, actor de todos sus largometrajes («no haría otra película sin él») y referencia vital para el autor, que vive en su casa y al que hemos visto envejecer en la filmografía del guardián del tiempo.
Publicado originalmente el 20 de mayo de 2020. Revisitando El Padrino. Un festín, no recordaba que tan mediterráneo. Sin la pantalla de un cine, pero degustado a su ritmo, como una tarantela, como los bailes que la puntúan. No re-cordaba cómo las pequeñas máculas, como las escenas del hospital de las partes I y II, pue-den hacer que valoremos aún más la perfección del conjunto; y cómo contribuye la pátina de Gordon Willis a la maravilla… y a la continuidad. No recordaba qué gran actor era Pacino antes de que hiciera solo de Pacino… ni que Andy García fuera actor. Sí recordaba lo auténtico que era Franco Citti, pero no que también prestara su rocosidad a Coppola. Si recordaba que no había secundarios ni terciarios, sólo una gran saga, en que cada uno aporta su textura, tan bien interpretados que no distingues el personaje del artista; y que llegabas a creerte que Shire, Caan, Cazale y Duvall son de verdad familia, y que, como con Scorsese, no llegas a sim-patizar de verdad con ninguno, pero que aún te caían peor los malos tan perfectamente cíni-cos y vulgares, pero tan adorablemente malvados, Virgil Sollozo, Don Fanucci, Joey Zasa, Mosca di Montelepre (y una mención aparte para tantos otros, Clemenza, Pentangeli, Tomassino, Richard Bright, Raf Vallone, Eli Wallach, y un Sterling Hayden, cuyos cinco minutos le abrían dado para protagonizar Sed de Mal). Hasta Diane Keaton no parece que se interprete a sí misma, sino a una persona de verdad. No recordaba que la IIIª parte es tan buena como las dos primeras (con el inicio monólogo incluso del Julio César de Shakespeare y escaleras vaticanas del cine negro y de Welles), o que las dos primeras realmente sean una, sólo que con De Niro haciendo de Brando. Por último, una maldición retroactiva para aquellos prede-cesores de las redes sociales que por pedantería nos hicieron perder una actriz pasable y nos legaron una directora horrible… que uno está tentado de gritarle al cura asesino interpretado por Mario Donatore, cuando dispara contra Mary Corleone, “¡asegúrate, inútil! ¡qué no está muerta! ¡remátala, qué volverá de entre los muertos para atormentarnos con sus ínfulas de cineasta infanta! ¡qué en venganza se va reencarnar en la perpetradora de tostones infuma-bles y con pretensiones como Maria Antonieta!!!!!! Por cierto, sé que hay mucho debate sobre el tema, pero mi experiencia personal es que cuando me informaron de que el grueso de muchas de las películas, incluso Malas Calles de Scorsese, no se habían rodado en Little Italy, en Manhattan, porque ya estaba rodeada y entreverada por Chinatown, sino en Little Sicily (por cierto, ahora al lado del Bronx Zoo está Little Yemen , me fui al Bronx a visitarlo y, por causalidad, acabé comiendo en un restaurante que tenía la clásica señal estadounidense de que “allí se había rodado una escena del padrino”. La barra, las mesas, todo el escenario eran clavados al del film, y Por supuesto fui al baño a comprobarlo y hay que decir que todo respondía a mi escena favorita de la primera parte, el asesinato de Sollozzo y McCluskey. Era 1992, y Nueva York era aún una ciudad con distritos muy peligrosos, en el Alphabet City de Sangre y salsa (Mixed Blood, Paul Morrisey, 1984) había que entrar con taxi enrejado y los camellos todavía bajaban las dosis en capazos de las ventanas rotas , pero en aquel rincón parecíamos estar en Sicilia de verdad, sillas en los umbrales de las casas con viejos charlando, maceteros de geranios en los balcones y la gente llamándose de un extremo al otro de la calle. El restaurante, hoy desaparecido, se llamaba Louis y creo recordar que estaba es el de 3531 de White Plains Rd como lo indican algunos buscadores, pero mi memoria es un coladero y no entro en la encendida polémica que hay en los foros especializados (sí, hay foros especializados y fans que han desenterrado hasta menús de los años 20 para probar su punto
6 de septiembre de 2022. Cuando viajas por EEUU sabes que es difícil ver algo nuevo, vas a rever, a volver a ver, a hallarte inmerso, en algo que ya has visto en una peli. Un día entré en un diner del Lower East Side de NYC, sin nada que lo hiciera singular… y encima de la barra había un cartel (benditos ingenuos con sus omnipresentes carteles que recordaba que en ese local se había rodado LA escena de Cuando Harry se encontró con Sally (o viceversa): .
When Harry met Sally, Rob Reiner, 1995, Castle Rock Entertainment, Nelson Entertainment
21 de diciembre de 2023. La culpa por la obra de Sophia Coppola la tenéis los que la criticasteis por su actuación en El Padrino 3…. no estaba tan mal y desde entonces ha empleado hasta su último aliento en vengarse de tamaña injusticia Aquí la veis cuando piensa en su próxima película…
16 de febrero de 2026. Bye, bye, and thank you, Tom Hagen. Robert Duvall dies at 95.
En su manía de simplificarlo todo, la maldita hemeroteca algorítimica encasilla a los actores incluso después de muertos. Sí, James Caan fue Sonny Corleone en El Padrino, pero con él se va también mi héroe de la infancia, el Jo-Na-Than!, de Rollerball, o en la madurez el Dios que sacrifica a su hija querida de Dogville, e incluso el policía humano menos humano en aquel Blade Runner/Distrito 9 para pobres que fue Alien Nation.
25 de enero de 2024. Si, como en la música pop, en el cine hubiera un one hit wonder, pensaría inmediatamente en Lee Tamahori. Y alguien muy cercano seria Norman Jewison, que acaba de morir a los 97. El canadiense fue el artífice de la prodigiosa In the heat of the night, una de las obras que mejor resume el estado de las cosas y el soul del Deep South en los 60. Y también fue el autor de The Thomas Crown Affair, uno de los más elegantes y precisos usos de pantalla dividida (Gance, De Palma, Fleischer) que se recuerde, con un equipo en estado de gracia, Hal Ashby al montaje, los vericuetos de la memoria de Michel Legrand a la música y Pablo Ferro a los créditos y efectos visuales. Y con unos elencos de fábula, Poitier, Steiger, Oates, Lee Grant, McQueen, Dunaway, hasta Yaphet Kotto… ¿Quién no recuerda la primera vez que se deslizó por el aire a las notas de Windmills of your Mind?
El corredor silencioso se encara con el monolito repleto de estrellas. Muere Douglas Trumbull, el director que nos fascinó con la precursora Silent Running y el genio de los efectos especiales de 2001, Blade Runner o Encuentros en la Tercera Fase.
18 de septiembre de 2021. Si, iré a ver este Dune de plástico, como leí las primeras novelas de la saga en su día. Pero debo de ser uno de los pocos grandes fans con cuenta la de Lynch, con aquellos gusanos enormes saliendo de la arena como los cachalotes del mar en plena tormenta, la pesadilla de un planeta tenebroso, pero exhilarante.
13 de octubre de 2021. Tras el enésimo Bond lloroso de Craig (qué líder se perdió para el Procés) y el evanescente medio Dune de Coelho Villeneuve, culmino hoy la carrera de estrenos con Titane. En medio, mi pérdida de confianza con el Phenomena. El ego descomunal del propietario y su política de no numerar provocan una largas colas artificiales para todo y una «lucha» despiadada por la visibilidad que va en detrimento total de la experiencia gloriosa que habilitarían sus condiciones técnicas únicas: proyector de 70mm, que hace que sea el cine preferido de Tarantino o Nolan para sus estrenos en España (y no van desencaminados, The Hateful Eight o Inception se convierten en espectáculos de inmersión total)-, un Atmos Dolby que achicharra, una decoración linchyana de terciopelo rojo y tipografía art decó… una lástima, para que luego acabes tan tuerto como cuando en el Liceo vas al quinto piso o aquella butaca infame tras la columna del diminuto Casablanca). Mañana volvemos a la Filmo con Paradjanov.
20 de octubre de 2021. ¿Perfección? Fría ingeniería. Al menos los gusanos de Lynch perviven en el recuerdo como una pesadilla del planeta. Los de aquí son como los de la saga Temblores pero en grande. Deseas tener el botón de Fast Forward a mano y eso que solo es media peli. Y ¿a quién prefieres, a Toto, con Brian Eno, o al grandilocuente Hans Zimmer actual? ¿Sting, quien es Sting? 😉
28 de octubre de 2021. A ver si en la segunda parte [Villeneuve] cuenta algo… En España fueron más allá y Vivancos 3, de similar profundidad, se estrenó con el lema «Y si os gusta esta, haremos las dos primeras».
Dos años antes de eXistenZ, Marker ya nos perdía en la complejidad de los videojuegos y la realidad virtual y sus posibilidades oníricas o utópicas, volviendo a un mundo paralelo a la batalla de Okinawa con sus «imágenes procesadas para una sociedad procesada». Hoy Level Five, la ¿secuela? de Sans Soleil en la Filmo. Por cierto, Cronenberg podía haber puesto en mayúsculas la T, con lo que quedaría un viaje por el XTC.
28 de abril de 2022. Annette, el esplendor de Leos Carax, con un inquietante toque cronenberguiano. Hoy, en la Filmoteca. Annette, el esplendor de Leos Carax, con un inquietante toque cronenberguiano. Hoy, en la Filmoteca de Catalunya (en programa doble precisamente con Crash, si vous le voulez 😉
29 de abril de 2022. [Videodrome] Si fuera posible escoger una (que no lo es) posiblemente esta seria su mejor película (no sólo en cuanto a realización o producto, sino en cuanto a tesis y clarividencia.
9 de diciembre de 2022, Exceptuando la emotiva The Straight Story, Cronenberg ha ido desarrollando una segunda faceta más allá del sci fi político radical, la del psicodrama socialmente turbador, igualmente inquietante y critico, diríamos que confluyendo con Lynch. Hoy Maps to the Stars en @filmotecacat.
10 de diciembre de 2022. LOVE Straight Story and I was just describing, not dismissingit, when I used «emotional», in the sense that it is Lynch’s only/most «straight» (in a narrative, not sexual sense) movie. Cronenberg’s «non sci fi» area of work on the social/sexual derivations of modern capitalists is the area that I find is evolving towards Lynch’s one, while, even if I enjoy both, I find a much more radical political approach in his Scanners/Videodrome type of films, his analysis of media/networks and the «new flesh» concept (I haven’t seen the new version of Crimes of the Future to give an opinion of which of the «two faces» of Cronenberg is he evolving into.
14 de abril de 2023. Hace unos meses mostraba mi mayor interés por la rabia primaria del Cronenberg que utilizaba el sci fi como revulsivo antisocial que el de la deriva lynchiana. Hoy en @filmotecacat podremos comprobar cuánto se distancia o no Crimes of the future del helado vómito original.