Judas n the Hood, Portraits of Black Power

«Coming in from Turkey, from over the border/Flyin’ in a big airliner» he elegido para ver Judas and the Black Messiah, de Shaka King, para ver como on board movie, sobre la pasión y muerte de Fred Hampton, los Panteras Negras y la Rainbow Coalition. Y me ha venido a la cabeza un documental que vi y cuyo nombre he tratado desesperadamente de recordar en que una activista va anotando con calma de camarera los tipos sanguíneos de sus camaradas just antes del asalto de la policía a una de sus sedes. Porque ni siquiera las dramatizaciones de Clockers de Spike Lee ni Boyz n the Hood de John Singleton, tal vez un poco The Wire, ya no digamos las bienintencionadas fábulas del entrañable Mario van Peebles, consiguen llegar a rozar el poder de las convulsas imágenes en blanco y negro de la época. Del Black Power. A su espíritu revolucionario, es posible que sólo las reformulaciones radicales (como las trascendencias de Apocalypse y Aguirre con El corazón de las tinieblas) de Vardà (Black Panthers) o, por supuesto, de Godard (Sympathy for the Devil/One plus One) consigan aproximárseles.

How Capitalism brings the story home:
It wasn’t Giuliani that pacified the Bronx

Rubble Kings: The Real Story Behind The Most Famous Scenes In ‘The Warriors

Judas & Black Messiah:
Every Real Group Besides Black Panthers Explained


4 de mayo de 2023. Llaman veteranos a máquinas racistas de matar que han formado y luego dejado sueltas por ahí. Contrario a los bulos, según las estadísticas es mucho más probable que las personas sin techo sean víctimas de un crimen que lo perpetren. Como en la escena de una película de terror de Jordan Peele, el resto de los pasajeros ayudó y aplaudió a los asesinos.

City Hall

Tras seguirle durante una vida he ido advirtiendo el profundo conservadurismo que se oculta tras la perspectiva «neutral» de los documentales de Frederick Wiseman (por ello en su momento le caractericé como «starts criticizing, ends understanding«) lo que no es óbice para que siga asistiendo a cada una de sus intensas proyecciones: aunque lo parezca, no es tan obvio reconocer que, pese a todo, hay mucho de auténtico que se cuela en sus films.
Hoy, City Hall en la Filmoteca de Catalunya

22 de noviembre de 2021. Te envío un documental de Wiseman (un realizador que va de liberal pero que acaba muchas veces siendo muy conservador) sobre cómo funciona el ayuntamiento de una macrociudad (Boston) que podía ser muy interesante para el municipalismo, cómo se financia y gestiona el día a día de un monstruo de esas magnitudes (con, como verás si quieres, la obsesión hoy en dia de «devolver a la comunidad» y el equilibrio identitario que no es nada más que un nuevo tipo de despotismo ilustrado ). Vamos, que os puede ser interesante para ver cuál es el punto de partida del que se parte que engulle a los bienintencionados (y no tanto) socialdemócratas cuando acuden a sus cantos.