Kirsanoff, Sjöström, and the rest is silence. More on added music in luminous silent films

Dimitri Kirsanoff prescinde de los intertítulos para dejar al montaje y la elipsis llevar el pulso de sus poemas visuales. Lástima que la Filmoteca de Catalunya insista con sus innecesarios acompañamientos musicales (hoy en día parece que seamos incapaces de soportar un tiempo de silencio iluminado y que sean las imágenes las que nos envuelvan en su propio sonido). Hoy retrata Menilmontant, un barrio obrero de París, con una cadencia que sólo Jens Jørgen Thorsen alcanzaría en su Días tranquilos en Clichy. Completa el programa Brumes d’automne, las nieblas de otoño evocadoras de the meshes of the afternoon.

Cuando hay dos sesiones de un mismo film mudo ¿podría hacerse una sin azúcar añadido Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau ? El acompañamiento musical, en especial en poemas visuales, NO DEJA OIR EL SONIDO DE LAS PROPIAS IMÁGENES Es patético ver al pianista tratando de imitar el repiqueteo de la lluvia que ya vemos.
Y si el autor evitó utilizar intertítulos para agilizar el ritmo y el contraste entre imágenes ¿no podríamos evitar la inserción de molestos rótulos? Acepto que igual hay quien no sabe que hotel en francés quiere decir hotel en catalán, pero deslucen.
El silencio ya no se valora, todo es ruido, parece que no podemos vivir sin ruido.

Esteve Riambau: El cine jamás se proyecto mudo. Por qué ahora? También había humo en los locales, ciertamente. Pero ahora está prohibido. Y alcohol en la sala, ahí me niego.

Una de las dos, ¿qué problema hay? Claro que había orquestas, y comidas y bebidas y disparos, y se coloreaban las películas, pero que se hiciera no justifica que se siga haciendo. En cuanto a que no se proyectó mudo, yo he estado décadas en Travessera y en Sarrià y no siempre hubo pianistas, he visto muchas pelis en silencio y, vuelvo a insistir, ¿cuál es el problema de uno de los dos vagones del silencio,? Uno… ¿hay algún tipo de fundamentalismo que obligue a dos?

Esteve Riambau: Fundamentalismo no es una palabra incluida en mi vocabulario ni en la programación de la Filmoteca de Catalunya. Parlem ne, quan vulguis.

Lo sé, sí que me gustaría hablarlo con calma, incluso se podría hacer un trabajo sobre el tema: no es tan fuerte como en los 80-90 con Carmine Coppola masacrando el Napoleón de Gance o el engendro de Giorio Moroder con Metropolis. Entiéndeme, no me parece mal que un músico haga una performance sobre una película, me parecen muy creativas esas sesiones (por ejemplo soy un admirador de Truna Andrés) pero habría que poder descubrir Nosferatu o Sinfonía de una Gran Ciudad (a no ser que se use la partitura de Meisel) en silencio, sostenidas con el poder de las imágenes,, como lo hicimos en nuestra juventud. Y, sí, son del gusto popular, pero éste no es un criterio artístico (como las pelis coloreadas del primer Trump, Ted Turner) y tradicionales, pero también lo era comer en el cine, bien para el Balaña, pero preocupante que se esté reintroduciendo en la Filmoteca (el otro día hubo que llamar la atención de gente que estaba comiendo palomitas… ¡mientras asistía a la agonía de Nicholas Ray en Lightning over Water!). ¿Es necesario? ¿Lo es que ambas sesiones de Regen o The Wind sean subrayadas por un painista que por talentoso que sea no estará a la altura? ¿ le pondréis piano a Sunrise o a Las dos huérfanas? Pues todas las pelis citadas las he visto por primera vez en la Fimo en su día en un ambiente de respetuoso y asombrado silencio, la música y el sonido ya salen poderosamente de ellas, cuando no es el espectador el que completa la obra, sin necesidad de subrayados y muletas que al final quedan gruesos. Lo dicho, se podría crear un grupo de trabajo sobre intentar pasar al menos sesiones de la obra sin añadidos (y también se podría incluir el tema de la contaminación visual, que, aunque mucho menor, también se produce con capas y capas de subtítulos o rótulos innecesarios: ayer en la de Kirsanoff se llegó al máximo, subtítulos amarillos de caja alta para traducir del francés las palabras Hotel y Maternité, que como todo el mundo sabe son casi incomprensibles para el espectador castellano o catalán 😉


26 de enero de 2024. Hoy comenzamos el ciclo de Victor Sjöström con una de sus obras maestras, posiblemente la cúspide de su arte, El viento. Como dice en la propia de web de la Filmoteca de Catalunya que tiene tal «poder visual que son muchos los que han creído oír el ruido del viento contemplando sus imágenes» esperamos Esteve Riambau que sea el inicio de la opción de una nueva era en que los espectadores podamos oir el viento y que no nos ensordezca su anacrónica imitación por parte de un pianista desesperado por ilustrar en sala 😉.

ER: En este caso no hay debate ni gustos. The Wind, rodada muda, se estrenó cuando ya se había implantado el sonoro con una banda sonora Vitaphone que incorporaba música y efectos sonoros. Esa es la versión que proyectaremos. Se oirá lo que se oía.

ya me extrañaba que no pusiera nada en el programa sobre «acompañamiento musical 😉 es lo que hablamos de que si era posible lo más cercano a la partitura/formato original seria muy de agradecer….

ER: viento postsincronizado en Hollywood vs. pianista desesperado en sala 😅

 incluso un dia podríamos ponernos «experimentales» y pasarla a pelo, sin azúcares añadidos, como cuando pasasteis los rushes de Al otro lado del viento o Sed de mal sin sus afamados créditos iníciales (hay que decir que ambas osadías fueron un disfrute). Cuando digo «desesperado» que conste que es con todo el respeto, es solo que es mucho desafío ponerse a imitar la pantalla… ya le veo la cara al pobre el próximo jueves con La carreta fantasma 😉 de todas formas, nos preparamos para disfrutar.

26 de enero de 2024. Estrella Millán Sanjuán hay que decir que, pese a las pérdidas de salas y que hay más «esoectacion» que creación (aunque tenemos a José Luis G, Marc R, Albert Serra o Jacobo Jaco Sucari), todavia estamos bendecidos porque queda aún mucho circuito de exhibición alternativa con el Zumzeig Cinema los Maldà, el Boliche, Texas, los Girona y el huraño Phenomena, y hay que decir que la Filmoteca de Catalunya se crece cada año con excepcionales programadores como el gran Ramon Font, Octavi Martí y el propio Esteve Riambau


2 de febrero de 2024. Hoy en Filmoteca de Catalunya La carreta fantasma, obra maestra de Víctor Sjöström, con, mucho me temo, «acompañamiento» musical de algún anacrónico pianista. No puedo esperar a que ilustre con notas de suspense y locura el suspense y la locura que seguramente el genio sueco ¿no supo mostrar? a pesar de que, con el tiempo, fuera a convertirse en la película predilecta de Ingmar Bergman 😉.

Enlaces

Carreta https://cinestonia.blogspot.com/2013/02/parecia-que-nunca-nos-pasaria-nosotros.html

Puerta el resplandor https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a44986673/jack-nicholson-rodaje-resplandor/

Puerta carreta https://www.espinof.com/otros/100-anos-carreta-fantasma-obra-maestra-muda-cine-fantastico-que-inspiro-a-stanley-kubrick-para-resplandor

Hacha El resplandor https://www.cronista.com/clase/trendy/de-terror-el-hacha-de-jack-nicholson-en-la-pelicula-el-resplandor-sale-a-subasta/

Hacha carreta https://www.yonomeaburro.net/2021/01/el-resplandor-la-carreta-fantasma-escena-hacha-inspiracion.html

Juan Manuel Garcia Ferrer. Para la polémica, como alguna vez has clamado por una visión en completo silencio: “¿Pero por qué hablar de films mudos? Nuestras películas no lo fueron nunca. Desde los primeros tiempos del Nickelodeon, un modesto piano detrás de una planta polvorienta había siempre acompañado la acción de la pantalla. El cine y la música fueron inseparables desde el principio. (…) ¡Los viejos films dejaban mucho a la imaginación, pero nunca la música! Los importantes se distribuían con partitura y todo. Para las historias de amor como Bella Donna o El prisionero de Zenda, el distribuidor contaba con que el exhibidor contratase a un violinista para las escenas de pasión y de sacrificio, y un batería encargado de todos los efectos de percusión habituales para las escenas de batallas y persecuciones, además del infatigable pianista. Estos músicos inventivos conseguían milagros de sincronización con la acción de la pantalla, aportando una fuente de diversión complementaria a esos de nosotros, entre el público, que apostábamos que fracasarían. Pero siempre lo conseguían, concluyendo su hazaña con un ‘bum’ final en la gran caja del timbal. Todo esto se ha olvidado hoy, incluso entre los que estudian el cine mudo. El otro día estuve en una proyección de un importante film mudo del que guardaba un recuerdo emocionado, y para gran horror mío lo mostraron en un silencio total…” “Une vie dans le cinéma” (Michael Powell).

Muy Interesante la opinión de Powell, me imagino que le sucede como me pasa a mi que disfruté de Sunrise en silencio porque se habia perdido la música y efectos sincronizado con se estrenó, de Regen o El viento sin nadie intentando imitar de manera pobre la lluvia o la arena contra el cristal, y de Napoleón son Carmine Coppola y de Metropolis sin Moroder, pero todo es cuestión de gustos 😉.

Lo de que el cine mudo no fue mudo es una frase hecha y hueca. Los silent movies fueron siempre mudos, y hubo diferentes tipos y grados de acompañamiento: desde nada, incluso sin carteles como Kirsanoff, hasta con una partitura específica para orquestra completa como Los nibelungos, pasando por el fonógrafo, el violin, violin y piano, charanga o cualquier otra modalidad. Si se detuviera a leer antes de repetir el tópico es que se reclama, ya que la Filmoteca de Catalunya hace dos sesiones -en este caso, tres- no se cuenta con la música original, una de ellas sea sin azúcares añadidos… porque también se viraban y coloreaban las películas y solo se mantiene este efecto en aquellas como ésta o el Fausto en que están justificadas en la restauración. ¿O es que preferimos que se coloreen los clásicos como Ted Turner en lis 80? jajaja.

Cámbienle a Luces de Candilejas la música y qué queda

14 de marzo de 2024. Seguimos con el excelente ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado al genial director y formdable actor Victor Sjöström con Terje Vigen, película basada en el poema homónimo de Henrik Ibsen, con la que se inaugura la época de grandes presupuestos para adaptaciones literarias en la cinematografía sueca.

Costa/Rocha Ruspoli/Flaherty El pescado es caro (en proceso)

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Si tenemos que seguir intentando concentrarnos en la pureza de las imágenes y los sonidos del mar y el viento de Sjöström por encima de la fanfarria de las pianistas, por favor haced un casting Esteve Riambau Filmoteca de Catalunya porque lo de hoy con ristras de slapstick y Keystone Cops (solo faltaban unas risas enlatadas) para «ilustrar» las escenas más terribles de Terje Vigen ya roza el desatino. La academia sueca cuidando hasta los virados originales de la restauración y le ponemos La Charanga del Tio Honorio. Ya es dificil estropear la obra de un genio y el poema de Ibsen a la vez, pero la gente (los mismos que comen palomitas durante la agonia de Ray en Lightning over Water), feliz, verbena y arte por el mismo precio.


2 de abril de 2024. POR FIN/GRACIAS Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau por el experimento de hoy y el jueves de las proyecciones de He Who Gets Slapped de Victor Sjöström sin ningún acompañamiento musical (como con las de Juan Bufill hace unos dias) y con copia sonorizada respectivamente.

He Who gets Slapped, Victor Sjöström, 1924, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Fuente: San Francisco Silent Film Festival

3 de abril de 2024. Quiero reconocer la especial sensibilidad cinematográfica de la persona que seleccionó precisamente He Who Gets Slapped para el experimento de la sesión especial totalmente muda con versión alternativa sonorizada porque la elección obvia era The Wind, quitar los molestos subrayados de escalas pianísticas de unas ráfagas de viento que suenan por si solas, pero requiere mucho conocimiento el permitir con la ausencia de distracciones auditivas el apreciar toda la profundidad y textura de la monumental, demoledora, interpretación de Lon Chaney como el humillado y ofendido payaso atrapado por su destino.


17 de abril de 2024. Vamos culminando el ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado a Víctor Sjöström que tantas emociones nos ha proporcionado: hoy, Havsgamar (Buitres marinos), sin alejarse nunca mucho del mar y tres años después de la visión sobre contrabandistas -tema recurrente de los cineastas escandinavos tempranos- del finés-sueco Mauritz Stiller, På livets ödesvägar, ocho antes de Professor Petersens Plejebørn del danés Lau Lauritzen sr., y basada en La rosa de Tistelön, como la desaparecida pelicula del pionero Georg af Klercker.


Je, tu, il, elle, y el tamaño (de Las Meninas) no importa

Siguiendo con la mainstreamingnización 😀 de la hasta hace poco esquiva en reconocimientos merecidos Chantal Akerman, hoy en la Filmo tenemos una oportunidad única de contemplar en pantalla grande su primera película, la mamanputanesca Je, tu, il, elle.

Atentos, gente, Je, tu, il, elle, de Chantal Akerman, con solo 86 minutos y una de las escenas más bellas y autenticas de sexo/amor que recuerde, ha sido hoy catalogada por algunos espectadores, y no precisamente jóvenes 😉 de la Filmo, como «demasiado larga». Y Las Meninas es un cuadro demasiado grande y la Heroica, demasiado ruidosa. En mi web [comentario originalmente publicado en Twitter con las fotos y en FB sin ellas], el mosaico llevará una imagen de la película, acompañada de otras tres de La vie d’Adele, Room in Rome y El Conformista (tango de Sandrelli-Sanda) que obviamente no osaré poner aqui 😉 Definitivamente, la capacidad de atención y goce del arte se ha ido a la m…

Y lo más grave que no es sólo la duración en sí ya, sino el mantenimiento del plano hasta que uno puede explorar en detalle todo su contenido, el que parece que desencadene la irritación.


18 de julio de 2023. Satantango la he visto en Filmo completa, Near Death de Wiseman, el Mahabharata de Brook (que dura del anochecer al amanecer), La condition humaine de Kobayashi la dividió Filmo en tres partes, Out One iba a ir a Madrid pero me acababan de operar y la vi de joven en una extraña versión de sólo nueve horas, el Parsifal de Sybebebrg, el Padrino de Coppola durante el confinamiento…. pero ¿por qué la duración sólo os extraña en cine? Yo me puedo estar un par de horas delante de un cuadro, el fuego o el mar, hay óperas larguísimas y nadie comenta su duración, los milenials se tragan maratones de series bastante más anodinas y el Phenomena organizó aquí el pase de Star Wars completo con ocasión del estreno de la novena y última parte, la gente fue con comida y mantas 😉 Y ya comenté que el otro día había gente que decía que Je tu il elle era demasiado larga por sus insoportables…. ¡86 minutos! jajajaja Javier Trigales


Ah, y me dejaba la profunda Noticias de la Antigüedad Ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital de Kluge y la suculenta La Chouette de Marker 😉 en el Instituto Alemán y Filmo


27 de abril de 2024. Ya lo vieron Luis Cobos y los Tres Tenores… aunque no me dan pena, porque los fans de las pelis llevamos años aguantando a la gente que juzga obras por su duración. Lo siguiente sera valorar las pinturas por su tamaño o densidad;-)

Polémica en la música clásica: ¿los nuevos tiempos y la gente aburrida obligan a que se acorte la duración de los conciertos y óperas?

Esteve Riambau La fotografia es muy bonita pero es demasiado lenta. Un clásico que se acentúa! Yo creo que, en pleno siglo XXI, la morfologia anatómica de las nalgas ya no está biológicamente diseñada para auantar más de 50 minutos de asiento (publicidad aparte). Y alguna disfunción cerebral también debe intervenir, claro.

JIE: Pero esos mismos, millenials o viejitos da igual, que ya no aguantan El Padrino completo (comme il faut) pueden luego cascarse un maratón, casero eso si, de la serie más sobrevaloradamente de moda del momento 😉

ER Pero van dosificadas. No es lo mismo una paella que capsulas macrobióticas

JIE 50 chocolatinas liofilizadas vs un chuletón de kilo o una menestra de Tudela 😉

ER Lo intuí hace como 20 años, cuando una alumna de Ciencias de la Comunicación me dijo que de una pelicula había visto ya 4 capítulos. Se referería a los del DVD,

JIE El problema es aplicar criterios positivistas, productivos, cuantitativos, a las ciencias. La duración no tiene nada que ver con la duree benjaminiana y si con la reproductividad y la reiteración en el acto del consumo. Se ha pasado del king size a comer a todas horas, el tamaño sí importa, y es más rentable infinitas dosis pequeñas que un solido producto al que se puede volver muchas veces. Estoy convencido que ayer alguien valoraría que la preciosidad de La petite vendeuse du soleil era «demasiado corta» 😉 (por cierto, a la Histoire que adjunto ahora le tengo que cortar la portada porque no la aceptaría esta plataforma jajaja si la queréis ver añadidle una h al principio del enlace ttps://histoiresducinema.art/je-tu-il-elle-y-el-tamano-de-las-meninas-no-importa/)


10 de febrero de 2026. ¿Puede parafrasearse que «también vi Akermans felices»? 😉 Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Golden Eighties, un raro musical en la filmografía de Chantal Akerman, aunque centrado en temas recurrentes de la cineasta belga como el amor y la pasión (o su ausencia), en este caso las relaciones de las trabajadoras de una galeria comercial en Bruselas. Además de mi habitual mosaico-juego de asociaciones, a continuación les dejo también enlace al excelente y exhaustivo artículo de Javier H. Estrada para el Festival de Sevilla: «Melodias excéntricas. Hitos insólitos del cine musical (1969-2029).


Natura ¿morta? Running after the sun: Galter, Giménez Lorang, Recha, Wells

Esta temporada esta siendo muy interesante la posibilidad de revisar en @filmotecacat una serie de cinematografías muy frescas por la (semblanza de la) utilización de medios domésticos o de efectos naturalistas: Lorang, Piavoli, Recha, el primer Marcello. Hoy Aftersun, ojo, la de Lluís Galter, tu ja m´entens (sólo una de las fotos del mosaico corresponde a la cinta aludida, y en el texto no se cita ni a Sofia Coppola ni a Charlotte Wells ;-). Y con abundancia de false found footage (lo que añadiría el reciente pase de Tren de sombras).


21 de diciembre de 2020. Para todos aquellos que aún tenemos salas de cine que mantener abiertas en nuestros barrios [escrito durante la pandemia], hoy la interesantísima propuesta de Nuria Giménez Lorang, My Mexican Bretzel, un faux found footage al estilo de los misterios de Tren de sombras, una de las obras maestras de José Luís Guerín (y Tomás Pladevall).

Rest in whisky, Helmut Berger, el amado de los dioses

Actor Helmut Berger poses for portraits on December 11, 1969 in New York City. (Photo by Pierre Venant/Penske Media via Getty Images)

De todos los papelones que me «reservó» Antoni Ribas en Victòria! L’aventura d’un poble -acarreador de decorados y motoro insomne de los recados; dialoguista del marido de Teresa Gimpera, Craig Hill; doble de Xabier Elorriaga en los loopings con avioneta de época y para tirarse desde la borda de un mercante; insospechado Pecado Capital, la lujuria, disfrazado de serpiente, en el escenario de La Paloma- , el más «peligroso» sin duda fue el de encerrarse con regularidad en el camerino de Helmut Berger a repasar infructuosamente su parte en el guion. Sin embargo, soy testigo de que, aunque tenía la mano muy larga -como también pudo comprobar Pilar Miró, a quién sobó descaradamente antes de recibir un sonoro bofetón en el Festival de San Sebastián-, era un tipo muy divertido, autoparódico y generoso en extremo en sus excesos. Nadie hubiera apostado que llegaría hasta los 78. En lo importante, el hombre que actuó en dos victorias, la nostrada y la de Entebbe (donde inverosímilmente hacía de cabecilla de los secuestradores ;- ) dejó una huella indeleble simplemente prestando sus facciones a personajes memorables de directores que adoramos como Visconti, De Sica, Losey, Chabrol, Coppola o Kaurismäki (Mika, hermano de Aki 😉 Rest in whisky, my friend!


Llorar por los verdugos, el imperialismo en el cine yanqui liberal y libertario

Tuit perfecto de @Infusionlogica: «La política exterior estadounidense es horrenda: no solo invadirán tu país matando tu gente sino que volverán 20 años después y harán una película sobre cómo matar a tu gente hizo que sus soldados se sintieran tristes.» – Frankie Boyle.


17 de octubre de 2020. Era joven y me echaron del cine cuando aplaudí que el personaje del gran actor Christopher Walken se pegara un tiro en El cazador. Me encantan Apocalypse Now y Hamburger Hill, y el Paint It Black con los helicópteros me pone tanto como a cualquiera de mi edad, pero no soporto la llorera yanqui por sus 55000 muertos frente a los dos millones de asesinados vietnamitas. Vean Carta a Jane de Godard y aprenderán de cine, política y cómo se disecciona una imagen 😉.


10 de noviembre de 2019. Cimino fue uno de los primeros en hacer discursos libertarios desde la derecha frente al institucional que venía del establishment. Por eso tiene un curioso componente de clase presente ahora desde las milicias hasta el votante obrero del Rust Belt de Trump. Lo que pasa es que perdió mucho mordiente al ser agrupado por los críticos con el walkirio de Milius y el beato Schrader en una especie de reacción reaganiana al liberalismo de Hollywood. En cuanto al cazador, he de confesar que me echaron del cine al aplaudir cuando Walken se volaba la cabeza 😉.

Enlace apocalypse https://posterissim.com/en/movie/1358-apocalypse-now.html

Enlace hamburger https://www.allocine.fr/film/fichefilm_gen_cfilm=41505.html

Enlace destacada https://whatculture.com/film/8-infamous-movie-myths-you-wont-believe-are-actually-true?page=6

Carlos Saura contra el secarral de la españolidad y los premios inanes

Fallece Carlos Saura, el prolífico autor de maravillas como La caza (con recuperación nada menos que de Alfredo Mayo) y Deprisa, deprisa. Eso sí, muriéndose un día antes de que le entregaran el Goya honorífico continua revelando esencias de esa españolidad que tan bien diseccionó como la imprevisión, la impuntualidad y la improvisación 😉

Enlaces

Deprisa http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/es/peliculas/deprisa_deprisa.html
Deprisa pistola https://www.pinterest.es/pin/503277327109444792/
Figures distancia https://www.dvdtalk.com/reviews/review/70407
Figures helicóptero https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07
La Caza grupo https://www.ecib.es/camerastylo/2017/05/15/analizando-el-montaje-de-la-caza-de-carlos-saura/
Ja caza camino https://www.granadahoy.com/ocio/caza-Saura-cumple-anos_0_1080192047.html
La caza escopeta https://www.bolsamania.com/cine/cine-en-tv-la-caza-de-carlos-saura/


13 de febrero de 2022. Con nombrar Hitchcock o Welles ya está todo dicho. El propio presentador, Fernando de la Torre, ha sido nominado en 14 ocasiones y sólo ha ganado Goya y medio 😉 En el año 1980, el de peliculillas como Apocalypse Now o All that Jazz, ganó el Óscar (mejor dirección y mejor film, además de otros más)… Kramer contra Kramer jajajaja Como con las listas ¿a quién le importa?

Me dejaba a los Mekas, Anger, Brakhage, Akerman o Cassavetes, que me imagino que les gustaría tener dinero para producir o muchos espectadores de calidad, pero a los que los premios les daban igual. Los premios son márketing para la industria y un divertimento para los espectadores.


Encasillados después de muertos, James Caan y la maldita hemeroteca del algoritmo – Norman Jewison, soul windmills of the South

En su manía de simplificarlo todo, la maldita hemeroteca algorítimica encasilla a los actores incluso después de muertos. Sí, James Caan fue Sonny Corleone en El Padrino, pero con él se va también mi héroe de la infancia, el Jo-Na-Than!, de Rollerball, o en la madurez el Dios que sacrifica a su hija querida de Dogville, e incluso el policía humano menos humano en aquel Blade Runner/Distrito 9 para pobres que fue Alien Nation.


25 de enero de 2024. Si, como en la música pop, en el cine hubiera un one hit wonder, pensaría inmediatamente en Lee Tamahori. Y alguien muy cercano seria Norman Jewison, que acaba de morir a los 97. El canadiense fue el artífice de la prodigiosa In the heat of the night, una de las obras que mejor resume el estado de las cosas y el soul del Deep South en los 60. Y también fue el autor de The Thomas Crown Affair, uno de los más elegantes y precisos usos de pantalla dividida (Gance, De Palma, Fleischer) que se recuerde, con un equipo en estado de gracia, Hal Ashby al montaje, los vericuetos de la memoria de Michel Legrand a la música y Pablo Ferro a los créditos y efectos visuales. Y con unos elencos de fábula, Poitier, Steiger, Oates, Lee Grant, McQueen, Dunaway, hasta Yaphet Kotto… ¿Quién no recuerda la primera vez que se deslizó por el aire a las notas de Windmills of your Mind?


Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.


El ciclo Naruse y la música en películas mudas que no la conservan

Yogoto no yume / Sueños cotidianos inaugura hoy el ciclo de Mikio Naruse. Sería una excelente ocasión para que @filmotecacat aproveche que dispone de dos pases por film para satisfacer la eterna propuesta de los amantes del cine sin aditivos de no colorear con música enfática e innecesariamente una obra muda cuando no se cuenta con una partitura original, al menos en una de esas proyecciones.

Añadirle una banda sonora que trata de ilustrar lo ya visible convierte la propuesta artística en una nueva, a dos manos, director clásico y músico moderno, que en el peor de los casos resulta además en un subrayado reiterativo y farragoso (el viento de Sjöström o el amanecer de Murnau). Incluso cuando se restaura un cuadro o una cinta se actúa con gran cuidado y precisos estudios previos. Y específicamente en el cine, al ser imágenes en movimiento y por medio del montaje, las películas (pensemos en las máquinas de Vértov o las líneas danzantes de la sinfonía de la gran ciudad de Ruttmann) ya disponen de una música propia por lo que propuestas como las de Coppola de orquestrarlas o de Turner de colorearlas solo suponen una grosera alteración de su concepción y alcance primigenios, en el mejor de los casos una performance independiente del artists.

¿Somos capaces de imaginar ciertos clásicos de Morricone, Mancini, Hermann o Bernstein con otra banda sonora, muchas de ellas trabajadas en plena convivencia con el resto de creadores de la cinta?

Efectivamente, las estatuas también mueren e incluso si una obra ha llegado incompleta, mutilada o agonizante se debería respetar su estado, conservándola en lo posible, pero remontar el México de Eisenstein o las últimas películas de Welles es puramente un ejercicio de estilo reservado a los estudiantes de las academias. Tal vez lo único atractivo de la Sagrada Familia era que estaba inacabada.


Otras referencias – L’argent – Bresson / Ruttmann / Vertov / Eisenstein / Resnais-Marker / Welles / Sjöström / Murnau
– Napoleón de Gance-Coppola , Metrópolis-Pegasus


2 de febrero de 2022. Hoy Meshi / El almuerzo, 2 de 10 del ciclo de Mikio Naruse en la Filmoteca. Mil gracias a los organizadores por el arduo trabajo de encontrar todas las copias de la antología en 35mm. De todas formas, a partir de esta proyección, cabe esperar que cuando se vea un acordeón en pantalla se oiga también (y no un piano como ayer), y que la sala esté a oscuras como debe ser (y no con un foco del 15 quemando el delicado blanco y negro de la obra original). Como dice con su acertadísima retranca Luis Carceller Alcón, «espero no morirme antes de haber podido ver el Guernica en colores» 😉

3 de febrero de 2022. Hoy Okasan / Madre, 3 de 10 del ciclo de Mikio Naruse en la @filmotecacat. No creo en los ránkings, pero esta tarde está muy difícil la «competencia»: a su lado, el segundo Kippur de Amos Gitai y, por encima de todo, el fenomenal Hamlet de Grigori Kózintsev, ¡bendito dilema! 😉 Otras referencias: Kozíntsev, Gitai, Pudovkin

La mujer apoya la cabeza en el hombro de su amante reencontrado

8 de febrero de 2022. Hasta los pacifistas humanistas Kobayashi e Imamura y la radicalidad antisistema de Oshima o Yoshida, el impacto del fascismo, el imperialismo, la guerra y la derrota en la vida japonesa, y en especial de las mujeres, se resumía, en las películas inmediatamente posteriores a la contienda, en un juego triste de ausencias y presencias, sombras y reencuentros.
Hoy Ukigumo / Nubes flotantes, nuestro 4 de 10 en el ciclo Naruse de la Filmoteca. Image


9 de febrero de 2022. Con el precioso , y preciso, título (original) de Crisantemos tardíos / Bangiku, Naruse nos presenta los matices en uno de los papeles tradicionales conferidos a la mujer japonesa, el de geisha, a medio camino entre la amante, la prostituta, la música, la conversadora -en una sociedad de hombres-. Y continúa la extraña impresión que teníamos con Mizoguchi de que ha ido perdiendo paulatinamente protagonismo no sólo en el cine, sino en la vida real de Japón, aquella soterrada bajo la producción y los tópicos, la que madruga cada día para buscarse la vida, ese entramado tan «moderno» que presenta la película, de una prestataria y de sus clientas, que hoy en día se denominaría con grandilocuencias como «microcréditos», «empoderamiento» o «emprendeduría».



18 de febrero de 2022. Hoy Onna ga kaidan wo agaru toki / Cuando una mujer sube la escalera, 9 de 10 del ciclo Naruse de @filmotecacat y @fundacionjapon con sus actores fetiche Hideko Takamine y Masayiki Mori. Por el neopuritanismo de estas redes he tenido que poner la imagen de Muybridge ¡vestida! y no la que lógicamente se desprenderia de la seríe propuesta, una más de las limitaciones que me llevaron a crear Histoire[s].


23 de febrero de 2022. Midaregumo/Nubes dispersas, la última película de Mikio Naruse (por cierto, en ésta también hay viudez, pero sobrevenida ;-), es también la que cierra el ciclo de actual de Filmoteca de Catalunya. Esperemos que suponga un punto y seguido porque 10 de 78 saben a poco, pero hay que destacar el gran trabajo de la Fundación Japón para hallar todas las copias en 35mm, conservando todos los matices, y a su vez en excelente estado.


26 de noviembre de 2022. Hoy Los nibelungos, la épica epopeya expresionista de Fritz Lang. En copia restaurada, podria ser un dia historico si no fuera por el empecinamiento de @filmotecacat en no ofrecer al menos uno de los pases sin el azúcar añadido de la música en directo cuando no se dispone de partitura original para el film.

La amenaza del otro: El extranjero y Sed de mal

Estamos en un tiempo en que prospera la xenofobia. «El infierno son los otros» (d)escribía Sartre en A puerta cerrada. Lo desconocido en un tiempo de incertidumbres amplificadas por redes y medios.

Se extiende interesadamente la Teoría del Señor Alcalde: «los mozos que provocaron la pelea no eran vecinos del pueblo». Los turistas encarecen «nuestros» pisos; los indigentes y los carteristas de fuera afean «nuestras» ciudades»; las prostitutas ajenas corrompen «nuestras» costumbres; los manteros degradan «nuestras» marcas y los piratas rebajan «nuestros» estándares… esos nebulosos anarquistas (siempre italianos, no se sabe si por eso más fieros) que inflaman hasta el disturbio «nuestras» pacíficas manifestaciones… Siempre un «Nosotros» (interclasista) frente al «Ellos». Los otros (…aunque al final igual resulta que los muertos somos nosotros y no Los Otros 😉

Además de enturbiar «nuestra» prístina sociedad, El Otro deviene también «el tormento que inflige la mirada ajena», el testigo insobornable por la comodidad de la integración. Así, aprendemos mucho más de la visión foránea, contaminada sólo por otras aspiraciones culturales. En España, por ejemplo, se convirtió en un género en el siglo XIX, con los George Borrow (The Bible in Spain, 1843), Richard Ford (Handbook for travellers in Spain, 1845), Prosper Merimée (Lettres D’Espagne, 1831-1833), Téophile Gautier (Voyage en Espagne, 1845), o Alexandre Dumas (Impressions de voyage, 1847-1848); y sus sucesores, los hispanistas anglosajones que en el XX vinieron a ver cómo nos especializábamos en desgarrarnos, como Ian Gibson, ‎Hugh Thomas, ‎Stanley G. Payne, ‎Raymond Carr o Paul Preston, y el estadounidense Herbert Rutledge Southworth, mentor del anterior. Incluso los tuvimos propios, haciendo un viaje de ida y vuelta, como José Cadalso y sus Cartas marruecas, o los exportamos, como Domingo Badía y Lerblich, más conocido como Ali Bey, y sus antecesores, que n o tuvieron que disfrazarse para ir a Meca porque eran musulmanes genuinos. «Desde Sevilla, como Ibn ‘Arabī, de origen murciano, o de Granada, como Ibn Ŷubayr, quizás nacido en Játiva, o Al-Sāḥilī, que nunca regresó a su tierra, o el matemático AlQalaṣādī, también de Murcia, de Córdoba o de Almería. Ibn Ŷubayr (1145-1217), padre de la rḥila legó luminosas crónicas sobre sus viajes, pieza indispensable para conocer la cultura, situación política y religiosa de los países del sur de Europa y Oriente Próximo en el siglo XII. Para ello tuvo que sortear tempestades y aventurarse por un mar Mediterráneo entonces nido de piratas y peligros de todo tipo. La historia del malagueño Ibn al-Bayṭār (1170-1248), que llegó a convertirse en visir y director de los jardines de Damasco, fue considerado el mejor médico y botánico de su época y uno de los sabios más influyentes de al-Andalus» (Todoliteratura).

Pero ¿qué sucede cuando los otros somos nosotros, un occidental atrapado en la lujuria orientalista? Que podemos enloquecer, como los personajes de Conrad, Coppola o Herzog, o, como en el caso que nos ocupa, sacar el animal que llevamos dentro. Esa sensación es la que embarga al Meursault de El extranjero de Camus y quien mejor lo ha reflejado ha sido el Mastroianni de Visconti (1967), tanto, que lo recuerdo en blanco y negro, cuando hay que recordar que, para llegar al estado de otredad que le lleva a cometer el crimen, es inundado y cegado por un Sol amarillo aplastante. El mismo Sol terrible que achicharra la escena en que «Sebastian Venable» es destruido y devorado por una jauría de jóvenes nativos en De repente, el último verano de Mankiewicz (1959). Ese mismo calor omnipresente día y noche que empapa la Sed de Mal de Welles (1946). No nos centraremos ahora en el majestuoso metraje y movimentos, ni en Heston o Dietrich, sino en la espesura de maldad (qué gran giro en la traducción al español del título) que se va cerniendo sobre la blanca protagonista, la «inocencia» vulnerada del personaje que interpreta Janet Leigh, frente a la cruda amenaza de la alteridad oscura de los sicarios mexicanos (aunque, con sus juegos de espejos, Welles hace que el «bueno» sea también latino y el magnífico Maligno de la película sea el «americano»), y como van tejiendo su trama, con unos rasguños coreográficos que no se volverán a ver hasta, digamos, el Asalto a la Comisaria del Distrito Trece de Carpenter. Una violencia y humillación larvadas que tendrá que ser el salvaje Peckinpah quien las lleve al paroxismo en Perros de paja (1971).

(Por cierto, aunque los extranjeros no son populares para muchos intolerantes, el título sí lo es repitiéndose a menudo en el cine, con, en los últimos años, hasta uno con Steven Seagal 😉 en 2003, con Jason Patric en 2016, y con Chan y Brosnan en 2017)


Mihály Vig: armonías de Jancsó Bergman Tarr

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor. Tuve la suerte de ver una rueda de prensa suya para comprender cómo era capaz de dirigir una película coral en solo 11 planos, en especial el épico inicio, como la majestuosa Siroco de Invierno: en una hora de entrevista no se sentaba nunca e iba actuando con las manos agitadas como si interpretará él solo a todo el elenco. Había una magnífica imagen en un Cahiers en que se veían los kilómetros de vías de travelling que utilizaba y una variedad infinita de grúas y dollys para no cortar nunca. Electrizante.


26 de marzo de 2018. Cuando escucho a Mihaly Vig no sólo oigo el viento atronador de Bela Tarr, sino a los lobos de Tarkosvki, el mar lleno de cadáveres de Bergman, los fugitivos de Losey y Jancsó…


19 de febrero de 2019. Duele Europa. Armonías de Vig.


30 de agosto de 2018. «Oh, the rest is silence» (Hamlet, Acto V, Escena 2). Ante el horror de la Europa actual, que otra cosa pensar sobre que el último gran cineasta vivo se refugie en la sombra. Hoy, A londoni férfi de Bela Tarr, en Filmoteca de Catalunya


8 de julio de 2014. No se lo digas a nadie: hoy en la Filmoteca a las 21:30 horas «Los rojos y los blancos» de Miklos Jancsó. Sin Jancso, no existiría Bela Tarr.



11 de octubre de 2022. Sátántangó es una de esas experiencias místicas en una sala oscura, silenciosa y solitaria. Con una botella de absenta y mucha agua fría. Te transporta, y ya no eres igual al salir.

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Con los ojos abiertos

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor

José Iglesias Etxezarreta

9 de enero de 2024. Cuando Tarr apareció, vi la luz, Jancsó tenía sucesor; hoy pienso que su impacto puede ser aún superior. Puede parecer paradójico que fuera el cineasta más cioranesco quien nos devolviera la esperanza en el cine en la desesperada década de los 90. Hoy abre con la epifanía perfecta de sus Armonías de Werckmeister, y su prometedora presencia en la sala, el que probablemente sea el acontecimiento del año (tempranero y con olor a nieve como un premio navideño de lotería), una antología completa de su obra organizada por la Filmoteca de Catalunya y el cine Zumzeig.


10 de enero de 2024. «El miedo es el que crea el peligro». Pese a la tópica alergia del autor hacia la interpretación política literal de sus obras, reiterada ayer en la Filmoteca de Catalunya donde se mostró particularmente esquivo con las preguntas sorprendentemente acertadas de un agudo público juvenil (en la foto con Esteve Riambau). Béla Tarr no puede sustraerse de la veta «documentalista» que subyace en toda su trayectoria, en especial en su primera etapa como veremos hoy en el Zumzeig Cinema con su inicial Nido familiar, incluso en esa deriva final hacia un expresionismo rayano en la abstracción de sus grandes masterpieces de madurez.

Retrato horror https://www.janusfilms.com/films/2117

El grito https://www.jotdown.es/2019/03/historia-de-un-grito/
Werk helicopter https://deeperintomovies.net/journal/archives/453

helicopter alone https://etheriel.wordpress.com/2010/02/10/the-nightmare-of-werckmeister-harmonies/
Werk marching https://drnorth.wordpress.com/tag/werckmeister-harmonies/
Metro marching https://www.pinterest.es/pin/431853051739824387/
Figures helicopter https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07


11 de enero de 2024. Por un mundo perdido, anterior y más desolador que el de Cormac McCarthy porque es el de los paisajes devastados del alma, vagan un hombre, una niña, un caballo y una carreta. Hoy en Filmoteca de Catalunya, bajo el viento ensordecedor y ante los ojos del magmático Béla Tarr El caballo de Turín.


12 de enero de 2024. Excepto cuando he sido acompañante/traductor o en entrevistas como profesional no he solido interactuar con los maestros que vienen a presentar su obra; no me siento demasiado cómodo en los formatos, interesantes y necesarios por otra parte, que no te permiten profundizar ni repreguntar como los coloquios, me siento como un balbuciente admirador deslumbrado por la genialidad. Sin embargo, agradezco enormemente a la «familia española» de Béla Tarr, al propio director y al Zumzeig el rato que me permitieron charlar con él en una mesita del bistró sobre Cassavetes, Jancsó, Vig… «estaba en el aire de la época». Aprendí más de cine, de arte y de humanidad en diez minutos que en años de carrera.

Fuente: José Iglesias Etxezarreta.

14 de enero de 2024. Desde el atardecer hasta el amanecer. Hay obras como el Mahabharata de Peter Brook o Out One de Jacques Rivette que más que películas son experiencias inmersivas , deslumbrantes y agotadoras a partes iguales como las primeras noches de un amor. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, una de las reinas de este género, Sátántangó, de Béla Tarr, nos regala una de esas escasas oportunidades en la vida de entrar en trance y y perderse en el universo del otro 😉 La condition humaine de Kobayashi, el Parsifal de Sybebeberg, el Padrino de Coppola, Andrei Rublev, Near Death de Wiseman, todo Anger y la Duras, Paradjanov y Snow, La vie d’Adele, y, aunque serializables, las piedras angulares, Noticias de la Antigüedad Ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital de Kluge y La Chouette de Marker… todas dejan con la sensación de querer más y más… por eso no suelo hacer listas, porque siempre se dejan más fuera de las que se destacan.

Dejo aquí el enlace a la Histoire correspondiente, pero con la vista previa capada para evitar bloqueos 😉

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Gallery and Studio

17 de enero de 2024. «Me fui volviendo cada vez más izquierdista por la mentira y el autoritarismo de los falsos comunistas. Yo si he leído a Marx y a Trotsky, ellos no «. Desde muy joven en la fábrica, Béla Tarr es testigo y comparte la frustración absoluta del ideal del «hombre nuevo» y la putrefacción del régimen. A partir de la caida del Muro, volteará su ira destilando el progresivo desencanto y degradación ante el capitalismo salvaje y la gradual petrificación de la sociedad húngara. Hoy, La condena en Filmoteca de Catalunya.


19 de marzo de 2024. Revolución, sensualidad, libertad, represión, poesía. Toda la alegría y la tristeza de las que era capaz uno de los cineastas más elegantes y vitalistas de la Historia, Miklós Jancsó, se condensa en los 28 planos secuencia (por los 11 de para mí su obra maestra aunque menos conocida, Siroco de Invierno) de Salmo rojo, hoy en Filmoteca de Catalunya


Los militares de las sombras de Oshima = Godard +Resnais

7 de octubre de 2021. Oshima es uno de los más grandes del cine japonés moderno, un Godard/Resnais nipón. Sólo hay que ver el prodigio de montaje de Noche y niebla en el Japón. Ha pagado por lo directo de El imperio de los sentidos, pero no hay que olvidar que más que el sexo, el dominio y la mutilación, las tomas más escalofriantes son aquellas en que mientras Sada Abe se escabulle en las sombras tras haber fagocitado a su amante (cual Adjani en Posesión), los militares toman las calles y el control, marchan bajo su ventana preparando calladamente para el Extremo Oriente un festival fascista de depravación real, equiparándola con la perspicacia arendtiana de las escenas más discretas del Saló de Pasolini

En respuesta a Miguel Martín: ¿Qué sería del cine sin el fantasma? El fantasma, el reflejo, el espectro, la luz en el espejo, la doble identidad. «El imperio de la pasión» es un cruce entre «El cartero siempre llama dos veces» y las historias de fantasmas de Mizoguchi, por decir obviedades, culminando en Los amantes crucificados. En su sórdida historia hay una belleza visual que roza la excelencia con la ayuda de la música de Takemitsu. A Oshima le ha pesado su fama de cine «escandaloso» para mentes estrechas pero es otro más de los grandes del cine japonés y mundial.


23 de abril de 2022. Para el Día Internacional del Libro que mejor que la más «literaria» de las obras de Oshima, Feliz Navidad Mr Lawrence, una inquietante vuelta de tuerca del Río Kwai y de las ambiguas sexualidades oriental y anglosajona, con un elenco desbordante y «multimedia», el músico y cantante David Bowie, el sobrio actor y escritor Tom Conti, el popular cómico y descomunal cineasta Takeshi Kitano y el enigmático compositor y prolífico artista Ryūichi Sakamoto, quien también enhebró la fascinante banda sonora, que le valió el BAFTA de 1988 (cuatro años después obtendría un Óscar, un Grammy y un Globo de Oro por su autoría de la -como siempre en esto de los premios, menos memorable- de El último emperador de Bertolucci

Otras referencias: Kaurismäki/Kitano, Battiato/Sakamoto


17 de agosto de 2011. 13 asesinos, de Takashi Miike. Peliculón. Una hora y cuarto de Oshima y 45 minutos de Kurosawa (o Peckinpah).


¿Tienen sentido los remakes?

25 de abril de 2022. ¿Tienen sentido los remakes, sean históricos, geográficos o industriales? ¿No tienen más sentido las versiones, como con el teatro –Macbeth de Welles, Kurosawa, Polanski- o la literatura, El corazón de las tinieblas de Herzog o Coppola? Hoy en @filmotecacat Ichimei de Miike sobre el Harakiri de Kobayashi.

Judas n the Hood, Portraits of Black Power

«Coming in from Turkey, from over the border/Flyin’ in a big airliner» he elegido para ver Judas and the Black Messiah, de Shaka King, para ver como on board movie, sobre la pasión y muerte de Fred Hampton, los Panteras Negras y la Rainbow Coalition. Y me ha venido a la cabeza un documental que vi y cuyo nombre he tratado desesperadamente de recordar en que una activista va anotando con calma de camarera los tipos sanguíneos de sus camaradas just antes del asalto de la policía a una de sus sedes. Porque ni siquiera las dramatizaciones de Clockers de Spike Lee ni Boyz n the Hood de John Singleton, tal vez un poco The Wire, ya no digamos las bienintencionadas fábulas del entrañable Mario van Peebles, consiguen llegar a rozar el poder de las convulsas imágenes en blanco y negro de la época. Del Black Power. A su espíritu revolucionario, es posible que sólo las reformulaciones radicales (como las trascendencias de Apocalypse y Aguirre con El corazón de las tinieblas) de Vardà (Black Panthers) o, por supuesto, de Godard (Sympathy for the Devil/One plus One) consigan aproximárseles.

How Capitalism brings the story home:
It wasn’t Giuliani that pacified the Bronx

Rubble Kings: The Real Story Behind The Most Famous Scenes In ‘The Warriors

Judas & Black Messiah:
Every Real Group Besides Black Panthers Explained


4 de mayo de 2023. Llaman veteranos a máquinas racistas de matar que han formado y luego dejado sueltas por ahí. Contrario a los bulos, según las estadísticas es mucho más probable que las personas sin techo sean víctimas de un crimen que lo perpetren. Como en la escena de una película de terror de Jordan Peele, el resto de los pasajeros ayudó y aplaudió a los asesinos.

Lord Jim, Aguirre’s Apocalypse; Marquand’s Candy & Jires’s Valeria (& the Thyssen art fake)

– We have only one god

– That is unfortunate because there is so much work for just one god

Lord Jim es una de las más magníficas y angustiosas novelas de uno de los escritores más magníficos y angustiosos en lengua inglesa, Conrad. Realmente la novela de acción tiene poca, trata sobre la culpa y cuando el pasado nos alcanza… Me has dado motivos Jordi Barberà para repasar la peli aunque me temo que como todas las adaptaciones directas del gran autor polaco (no así Aguirre o Apocalypse) será más traditore que traduttore 😉 El cartel que has elegido sí que es una pasada psicodélica.


Revisando Lord Jim es interesante descubrir en los títulos de crédito, como actor, a Christian Marquand, haciendo de «oficial francés». El hermano de Nadine Tritignant, marido de Tina Aumont, padre del hijo de Dominique Sanda y protagonista de Dios creó la mujer junto con Brigitte Bardot (ríete tú de Warren Beatty), juntó a sus amigos (ahí es nada) Charles Aznavour, Marlon Brando, Richard Burton, James Coburn, John Huston, Walter Matthau, Ringo Starr, Ewa Aulin, Elsa Martinelli, Sugar Ray Robinson, Marilú Toló, Anita Pallenberg, Florinda Bolkan y Enrico Maria Salerno, entre otros, para hacer aquel trip maravilloso que fue Candy. Un fin de semana del fatídico año de 2001, yo me paseé por las praderas de Benoni y bajo el sol sudafricano, oyendo las músicas del mundo entre banderas multicolores y múltiples tribus, igual que Eva Aulin e igual de alucinado que ella en su sesentayochero y sesentayochista periplo. Fue sin duda el «fin de semana de las maravillas». Uno de tantos de mi mágico año en Sudáfrica. Strange, Bright, Days indeed.


14 de septiembre de 2021. Por cierto que el pintoresco Marquand tiene la facultad de aparecer de repente en los sitios más insospechados… como en la página 247 del libro de David R.L. Litchfield The Thyssen Art Macabre, dedicado a esta saga de robber barons teutones y a los métodos por los que reunieron su sobrevalorada colección de arte, como ¡amante de la segunda esposa del barón Heini, la socialité y supuesta amante del hermano de Franco, Nina Dyer -Carme Cervera sería la quinta-! Que a esta arribista le regalen 100 millones de euros por el alquiler de la deficiente retahila de falsificaciones malhabidas y segundones de dudosa procedencia de su nazi aristócrata indica cuál es la política cultural de la socialdemocracia 😉 Carmen Cervera regresa al Thyssen tras firmar un acuerdo millonario por la cesión temporal de «su» museo (que también corre a cuenta nuestra).

Shinoda, West Side Story y las reinterpretaciones

Tiene cierto sentido que Olivier hiciera un Hamlet porque era considerado uno de los mayores actores shakespearianos de su tiempo, como Branagh sólo que éste último es mucho mejor director (Much Ado for Nothing, Henry V). El más cinematográfico fue el de Kózintsev, con guion de Boris Pasternak, como es el más grande su Rey Lear. [Al cuarto señor que usted cita no tengo el gusto de conocerle 😉 ni permitiré que su nombre mancille este listado jajajajajajaja…] En todos estos casos hay un libreto que se va reinterpretando. West Side Story como tal es un musical que puede sufrir también versiones, pero o lo cambias radicalmente (Conrad, Coppola, Herzog -que no Sénder- con El corazón de las tinieblas) o exponiéndolo literalmente es casi imposible que ni te acerques a una comunión de talentos en un estado de trance como es el original. No digo que no valga la pena intentarlo, pero no sería una iniciativa comercial y ramplona como ésta [la de Spielberg], sino algo así como el «WSS» de Godard o de Zulawski o de Kurosawa. De hecho, ya hay un maravilloso japonés, mitad West Side Story, mitad La ley del silencio, con toques de Pierrot Le Fou, A flame at the Pier (del maestro Shinoda, tiendo a confundirla con Flor pálida del mismo director porque las vi en el mismo y alucinante miniciclo que le dedicaron hace un par de año), que acaba con una increíble back projection -o incluso, como en el Skolimovski de Hands Up!, pudiera ser una lona que cae y el fondo fuera real- de las aguas oscuras del puerto mientras un cortejo fúnebre de pandilleros, trabajadores, huelguistas, esquiroles y policías lleva el cadáver del protagonista -una especie de Raphael, Elvis, Brando, Dean nipón todo en uno- y detrás desfila el amor imposible. Más que versiones, remakes, secuelas o precuelas, creo que en arte funcionan las reinterpretaciones, apropiaciones, superaciones, inversiones, yuxtaposiciones, inspiraciones… Aquí están las impresiones del vertiginoso caleidoscopio de recuerdos de aquellos días.



Y algún día hablaremos de Macbeth…


Albany: The weight of this sad time we must obey;
Speak what we feel, not what we ought to say.
The oldest hath borne most: we that are young 385
Shall never see so much, nor live so long.

King Lear, Grigori Kózintsev, 1971, URSS

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Los «clarÓscaroscuros» de Kathryn Bigelow


Hablando de volver a aquellas películas Óscar recientes que no había visto (hay que confesar que tampoco he visto muchas de las no recientes) hice el esfuerzo de tragarme La noche más oscura (Zero Dark Thirty, nominada en 2012). No, no la que va del siempre solvente cuando se trata de hacer registros camaleónicos Gary Oldman (esta vez ayudado de una fotografía tan oscura como el título) interpretando a Churchill. Todo hay que decir que es bastante mejor (La noche…, no La hora…) que el precedente que le sirvió a su directora para llevarse la estatuilla, The Hurt Locker en 2009. Y aquí llegamos al quid de la cuestión. A Kathyrn Bigelow podía haberla incluido en “los directores después de”, pero sin haber salido de California. El hecho es que si me hubiera referido a ella antes de 1995 sólo tendría palabras de admiración por su simbiosis con James Cameron, al que supera incluso, en pulso cinematográfico, tanto visual, como narrativo, y que nos dejó, entre otras, dos de las películas más atractivas de la década en EEUU, la portentosa Strange Days (nada menos que con el hermano bueno de los Fiennes, Angela Bassett, Juliette Lewis, Tom Sizemore y el inquietante Michael Wincott at their best, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual en casi una década) y el clásico de culto, también iniciático por qué no, de Point Break (dejemos el sonrojante título en español para otra ocasión, para cuando abordemos las connotaciones contrarias del surf a finales de los 70 –Milius vs Coppola, es decir-). Pero, precisamente como la ola pasado su punto de ruptura, de repente todo se ha derrumbado. El frío distanciamiento de Bigelow hacia el destino de sus personajes (ya presente en Blue Steel), cuando trata de abordar conflictos más cercanos a la realidad (de hecho tanto The Hurt como La noche son “basadas en hechos reales”) se convierte en una aparente falta de interés, de compromiso tanto con los retratados como con el espectador, además de combinarse con una calculada y ambigua moralidad patriótica, muy posmoderna, que le hace poder ser tan republicana como la más “desacomplejada” (por llamarle algo) de las diferentes versiones que muestra de sí mismo Clint Eastwood (American Sniper) como a la hora de pasar como desapasionada cronista retroliberal, como he ido descubriendo muy a mi pesar con Frederick Wiseman (impresión muy reforzada por el discurso “renacido” de sus últimos films y de su reciente paso por la Filmoteca). The Hurt Locker, La Noche…, American Sniper y Monrovia Indiana (la más reciente de Wiseman).

Strange Days, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual


Muere Cimino, vive John Ford

Muere Cimino, el director que mejor culpabilizó al pueblo vietnamita del genocidio que le provocó USA. 

Pobrecitos. Cimino eligió contar la historia de dos buenos chicos de Pennsylvania por encima de unos 1.945.455 vietnamitas que les precedían en su derecho a no morir y a tener sus historias vitales narradas… es demasiada elección para no pensar que era un inmoral… a mi me gustan Leni Riefenshtal y John Ford como cineastas, pero como seres humanos y artistas no voy a justificar sus elecciones racistas, que eran conscientes, no vamos a infantilizarlos.

Uno puede ver perfectamente cine con el que no está de acuerdo igual que leer grandes obras de personajes cuya posición política no es que fuera muy admirable, por ejemplo Celine. Pero no nos «colarán» nada si lo hacemos desde un punto de vista crítico y no nos dejamos llevar por hagiografías funerarias. Es como cuando apruebas a todo el mundo hasta que te das cuenta de que estás siendo injusto con los que sí se esfuerzan. Si no, equipararíamos a Rosellini con Kazan, por ejemplo.

Por mucho que se hable de La puerta del cielo como de un western sobre la lucha de clases, no olvidemos que Cimino, guionista del Harry de Eastwood (otro que tal, sólo hay que ver El francotirador), unido a Millius y Schrader, formaba un grupo de jóvenes ultraconservadores que venían a dar una vuelta reaganiana a Hollywood y que lo que se lo impidió fueron sus fracasos económicos en el seno de una industria que nunca perdona, no su ideología o cinematografía.

Decir que John Ford no era racista es un lugar común, aún sustentado por el topicazo de que decir que Ford era de derechas es no saber nada de Ford. He visto muchísimo Ford, el suficiente para saber que era un grandísimo cineasta, pero que los indios en sus películas son vistos mayoritariamente como el enemigo… y negarlo es comulgar con ruedas de molino que nos han querido hacer tragar muchos críticos progres que no pueden soportar el que les guste alguien que no es perfecto… a mí me gusta mucho Ford, como me gusta mucho Celine, pero no irías por ahí haciendo el ridículo de negar que Celine era antisemita, por ejemplo ;-).

«Cuanta complejididad» la de John Ford, vaya empanada tratar de equiparar Platoon con Apocalypse Now… ya, seguro, están en la misma banda del espectro ideológico, no, es mucho más crítico el escepticismo alucinado de Coppola que el compromiso de fondo de Stone con sus «chicos»… mira, si para que te guste John Ford ha de ser de Médicos Sin Fronteras lo aceptamos para no perder el tiempo, pero ¿no sería más fácil aceptar que era un norteamericano de su tiempo y por tanto pedirle que fuera de izquierdas además de buen director es un sinsentido?. Tal vez ese argumento (que en el fondo es igual de mentiroso que los demás que usan todos los johnfordófilos progres) resultaría más económico. Pero es curioso lo de los progres con mala conciencia. Yo por ejemplo no tengo ningún problema en defender a Eisenstein y que fuera comunista, a Tarkovski por ser un patriota prorruso o incluso a Michael Caine por estar por el Brexit. Creo que sé diferenciar entre lo que me gusta y lo que me parece bueno, y lo que es arte y lo que revolucionario. Por supuesto que he de confesar que además prefiero a los reovlucionarios, pero pero no pido que todos lo sean. Por cierto, si crees que Cimino aportó algo seguro que eres de los que creen que Sirk era «un gran artesano» y te lees las críticas del Boyero jajajajaja

Aunque lo mejor es eso de que «tenía amigos indios»; ¿sabes que Jefferson tuvo una mujer negra? El hecho de que el gran escritor de la Declaración de Independencia nunca la reconociera osdebe de dar igual. Que majo el John Ford, hasta hacía amigos con sus extras… anda que lo que no encontréis los políticamente correctos 😉

Fuente: Cowboys and Indians

4 de julio de 2016. Riefenstahl dirigía films para Hitler y Lang huía de Alemania pese a ser nombrado DirGen de cinematografía. Ayer murió Cimino, hoy Kiarostami.


9 de octubre de 2018. The Iron Horse (1924, John Ford), hoy toca obra maestra en Filmoteca de Catalunya aunque sea de un director que no es santo de mi devoción y con música añadida (ya que las pasan dos veces, ¿por qué no una muda y otra con lo que sea que necesiten para «ilustrar»?)


23 de mayo de 2023. Qué mejor homenaje al proyeccionista de la Filmoteca de Catalunya durante más de cuatro décadas, Antonio García, que My Darling Clementine/Pasión de los Fuertes en 35mm. Y, por cierto, aprovecho para recordar la gran deuda que siempre tendremos mi generación con Octavi Martí y Ramon Font 😉

Bellísima, como siempre, y los fordófilos 😉 no explotais lo suficiente lo increible que era el tio con los encuadres, posiblemente uno de los mejores.

¿Has estado enamorado alguna vez? No, yo siempre he sido camarero»

Pasión de los Fuertes, John Ford, 1946, EEUU. 20th Century Fox

20 de mayo de 2019. Pero qué bajo cae Cannes cuando se arrodilla a su faceta de mercado del cine. Hoy en que fascista es un calificativo manido por su mal uso, Rambo sin embargo encaja perfectamente. Favorita del reaganismo y epítome del canto a la milicia libertaria de ultraderecha, sigue lloriqueando sobre una guerra de agresión que se llevó por delante a 55000 americanos, sí, pero que asesinó a más de dos millones de vietnamitas y dejó al país con unas terribles secuelas que llegan a nuestros días. ¿Que será lo próximo? ¿Un homenaje a El triunfo de la voluntad ya que al menos Leni Riefenstal no era tan zafia como Stallone? Aunque en esa también hay interesantes apuntes de casting, como que los gitanos que aparecen fueron enviados directamente a la muerte al acabar el rodaje, eh, Quentin? Eso sí, para proteger a sus cándidos ojos, FB no permitiría que pusiera la foto de la niña quemada con napalm ya que se le ve toda la piel… que va cayendo a trozos


6 de septiembre de 2020. Homenaje a Stallone?????????????? Bueno, esa es la mejor demostración de que tipo de zoco es Cannes. Cobra sería el segundo mejor film de la Historia incluso si solo se hubiera producido uno 😉 y Sly posiblemente uno de los mejores actores en la categoría de Afectados de Parálisis Facial (literalmente, le cortaron un nervio de pequeño).


8 de enero de 2021. La hipocresía de esta plataforma no permite poner una imagen de lo más atractivo de esa película, la desafiante belleza de Lisa Bonet al natural, pero sí de uno de sus patronos más deleznables, Bill Cosby. Actriz represaliada por una industria moralista, mujer fuerte con un gusto indudable para elegir a sus acompañantes vitales (Lenny Kravitz, Jason Momoa) y madre de intérprete que ya es más que una promesa,


The misery of the beguilded

1.- https://www.lemagducine.fr/cinema/dossiers/misery-rob-reiner-stephen-king-kathy-bates-james-caan-10052627/

2.- https://www.alternateending.com/blog/best-shot-the-beguiled

3.- http://movieallure.blogspot.com/2017/10/el-coleccionista-collector-william.html