Llorar por los verdugos, el imperialismo en el cine yanqui liberal y libertario

Tuit perfecto de @Infusionlogica: «La política exterior estadounidense es horrenda: no solo invadirán tu país matando tu gente sino que volverán 20 años después y harán una película sobre cómo matar a tu gente hizo que sus soldados se sintieran tristes.» – Frankie Boyle.


17 de octubre de 2020. Era joven y me echaron del cine cuando aplaudí que el personaje del gran actor Christopher Walken se pegara un tiro en El cazador. Me encantan Apocalypse Now y Hamburger Hill, y el Paint It Black con los helicópteros me pone tanto como a cualquiera de mi edad, pero no soporto la llorera yanqui por sus 55000 muertos frente a los dos millones de asesinados vietnamitas. Vean Carta a Jane de Godard y aprenderán de cine, política y cómo se disecciona una imagen 😉.


10 de noviembre de 2019. Cimino fue uno de los primeros en hacer discursos libertarios desde la derecha frente al institucional que venía del establishment. Por eso tiene un curioso componente de clase presente ahora desde las milicias hasta el votante obrero del Rust Belt de Trump. Lo que pasa es que perdió mucho mordiente al ser agrupado por los críticos con el walkirio de Milius y el beato Schrader en una especie de reacción reaganiana al liberalismo de Hollywood. En cuanto al cazador, he de confesar que me echaron del cine al aplaudir cuando Walken se volaba la cabeza 😉.

Enlace apocalypse https://posterissim.com/en/movie/1358-apocalypse-now.html

Enlace hamburger https://www.allocine.fr/film/fichefilm_gen_cfilm=41505.html

Enlace destacada https://whatculture.com/film/8-infamous-movie-myths-you-wont-believe-are-actually-true?page=6

Carlos Saura contra el secarral de la españolidad y los premios inanes

Fallece Carlos Saura, el prolífico autor de maravillas como La caza (con recuperación nada menos que de Alfredo Mayo) y Deprisa, deprisa. Eso sí, muriéndose un día antes de que le entregaran el Goya honorífico continua revelando esencias de esa españolidad que tan bien diseccionó como la imprevisión, la impuntualidad y la improvisación 😉

Enlaces

Deprisa http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/es/peliculas/deprisa_deprisa.html
Deprisa pistola https://www.pinterest.es/pin/503277327109444792/
Figures distancia https://www.dvdtalk.com/reviews/review/70407
Figures helicóptero https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07
La Caza grupo https://www.ecib.es/camerastylo/2017/05/15/analizando-el-montaje-de-la-caza-de-carlos-saura/
Ja caza camino https://www.granadahoy.com/ocio/caza-Saura-cumple-anos_0_1080192047.html
La caza escopeta https://www.bolsamania.com/cine/cine-en-tv-la-caza-de-carlos-saura/


13 de febrero de 2022. Con nombrar Hitchcock o Welles ya está todo dicho. El propio presentador, Fernando de la Torre, ha sido nominado en 14 ocasiones y sólo ha ganado Goya y medio 😉 En el año 1980, el de peliculillas como Apocalypse Now o All that Jazz, ganó el Óscar (mejor dirección y mejor film, además de otros más)… Kramer contra Kramer jajajaja Como con las listas ¿a quién le importa?

Me dejaba a los Mekas, Anger, Brakhage, Akerman o Cassavetes, que me imagino que les gustaría tener dinero para producir o muchos espectadores de calidad, pero a los que los premios les daban igual. Los premios son márketing para la industria y un divertimento para los espectadores.


Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.


La amenaza del otro: El extranjero y Sed de mal

Estamos en un tiempo en que prospera la xenofobia. «El infierno son los otros» (d)escribía Sartre en A puerta cerrada. Lo desconocido en un tiempo de incertidumbres amplificadas por redes y medios.

Se extiende interesadamente la Teoría del Señor Alcalde: «los mozos que provocaron la pelea no eran vecinos del pueblo». Los turistas encarecen «nuestros» pisos; los indigentes y los carteristas de fuera afean «nuestras» ciudades»; las prostitutas ajenas corrompen «nuestras» costumbres; los manteros degradan «nuestras» marcas y los piratas rebajan «nuestros» estándares… esos nebulosos anarquistas (siempre italianos, no se sabe si por eso más fieros) que inflaman hasta el disturbio «nuestras» pacíficas manifestaciones… Siempre un «Nosotros» (interclasista) frente al «Ellos». Los otros (…aunque al final igual resulta que los muertos somos nosotros y no Los Otros 😉

Además de enturbiar «nuestra» prístina sociedad, El Otro deviene también «el tormento que inflige la mirada ajena», el testigo insobornable por la comodidad de la integración. Así, aprendemos mucho más de la visión foránea, contaminada sólo por otras aspiraciones culturales. En España, por ejemplo, se convirtió en un género en el siglo XIX, con los George Borrow (The Bible in Spain, 1843), Richard Ford (Handbook for travellers in Spain, 1845), Prosper Merimée (Lettres D’Espagne, 1831-1833), Téophile Gautier (Voyage en Espagne, 1845), o Alexandre Dumas (Impressions de voyage, 1847-1848); y sus sucesores, los hispanistas anglosajones que en el XX vinieron a ver cómo nos especializábamos en desgarrarnos, como Ian Gibson, ‎Hugh Thomas, ‎Stanley G. Payne, ‎Raymond Carr o Paul Preston, y el estadounidense Herbert Rutledge Southworth, mentor del anterior. Incluso los tuvimos propios, haciendo un viaje de ida y vuelta, como José Cadalso y sus Cartas marruecas, o los exportamos, como Domingo Badía y Lerblich, más conocido como Ali Bey, y sus antecesores, que n o tuvieron que disfrazarse para ir a Meca porque eran musulmanes genuinos. «Desde Sevilla, como Ibn ‘Arabī, de origen murciano, o de Granada, como Ibn Ŷubayr, quizás nacido en Játiva, o Al-Sāḥilī, que nunca regresó a su tierra, o el matemático AlQalaṣādī, también de Murcia, de Córdoba o de Almería. Ibn Ŷubayr (1145-1217), padre de la rḥila legó luminosas crónicas sobre sus viajes, pieza indispensable para conocer la cultura, situación política y religiosa de los países del sur de Europa y Oriente Próximo en el siglo XII. Para ello tuvo que sortear tempestades y aventurarse por un mar Mediterráneo entonces nido de piratas y peligros de todo tipo. La historia del malagueño Ibn al-Bayṭār (1170-1248), que llegó a convertirse en visir y director de los jardines de Damasco, fue considerado el mejor médico y botánico de su época y uno de los sabios más influyentes de al-Andalus» (Todoliteratura).

Pero ¿qué sucede cuando los otros somos nosotros, un occidental atrapado en la lujuria orientalista? Que podemos enloquecer, como los personajes de Conrad, Coppola o Herzog, o, como en el caso que nos ocupa, sacar el animal que llevamos dentro. Esa sensación es la que embarga al Meursault de El extranjero de Camus y quien mejor lo ha reflejado ha sido el Mastroianni de Visconti (1967), tanto, que lo recuerdo en blanco y negro, cuando hay que recordar que, para llegar al estado de otredad que le lleva a cometer el crimen, es inundado y cegado por un Sol amarillo aplastante. El mismo Sol terrible que achicharra la escena en que «Sebastian Venable» es destruido y devorado por una jauría de jóvenes nativos en De repente, el último verano de Mankiewicz (1959). Ese mismo calor omnipresente día y noche que empapa la Sed de Mal de Welles (1946). No nos centraremos ahora en el majestuoso metraje y movimentos, ni en Heston o Dietrich, sino en la espesura de maldad (qué gran giro en la traducción al español del título) que se va cerniendo sobre la blanca protagonista, la «inocencia» vulnerada del personaje que interpreta Janet Leigh, frente a la cruda amenaza de la alteridad oscura de los sicarios mexicanos (aunque, con sus juegos de espejos, Welles hace que el «bueno» sea también latino y el magnífico Maligno de la película sea el «americano»), y como van tejiendo su trama, con unos rasguños coreográficos que no se volverán a ver hasta, digamos, el Asalto a la Comisaria del Distrito Trece de Carpenter. Una violencia y humillación larvadas que tendrá que ser el salvaje Peckinpah quien las lleve al paroxismo en Perros de paja (1971).

(Por cierto, aunque los extranjeros no son populares para muchos intolerantes, el título sí lo es repitiéndose a menudo en el cine, con, en los últimos años, hasta uno con Steven Seagal 😉 en 2003, con Jason Patric en 2016, y con Chan y Brosnan en 2017)


Los militares de las sombras de Oshima = Godard +Resnais

7 de octubre de 2021. Oshima es uno de los más grandes del cine japonés moderno, un Godard/Resnais nipón. Sólo hay que ver el prodigio de montaje de Noche y niebla en el Japón. Ha pagado por lo directo de El imperio de los sentidos, pero no hay que olvidar que más que el sexo, el dominio y la mutilación, las tomas más escalofriantes son aquellas en que mientras Sada Abe se escabulle en las sombras tras haber fagocitado a su amante (cual Adjani en Posesión), los militares toman las calles y el control, marchan bajo su ventana preparando calladamente para el Extremo Oriente un festival fascista de depravación real, equiparándola con la perspicacia arendtiana de las escenas más discretas del Saló de Pasolini

En respuesta a Miguel Martín: ¿Qué sería del cine sin el fantasma? El fantasma, el reflejo, el espectro, la luz en el espejo, la doble identidad. «El imperio de la pasión» es un cruce entre «El cartero siempre llama dos veces» y las historias de fantasmas de Mizoguchi, por decir obviedades, culminando en Los amantes crucificados. En su sórdida historia hay una belleza visual que roza la excelencia con la ayuda de la música de Takemitsu. A Oshima le ha pesado su fama de cine «escandaloso» para mentes estrechas pero es otro más de los grandes del cine japonés y mundial.


23 de abril de 2022. Para el Día Internacional del Libro que mejor que la más «literaria» de las obras de Oshima, Feliz Navidad Mr Lawrence, una inquietante vuelta de tuerca del Río Kwai y de las ambiguas sexualidades oriental y anglosajona, con un elenco desbordante y «multimedia», el músico y cantante David Bowie, el sobrio actor y escritor Tom Conti, el popular cómico y descomunal cineasta Takeshi Kitano y el enigmático compositor y prolífico artista Ryūichi Sakamoto, quien también enhebró la fascinante banda sonora, que le valió el BAFTA de 1988 (cuatro años después obtendría un Óscar, un Grammy y un Globo de Oro por su autoría de la -como siempre en esto de los premios, menos memorable- de El último emperador de Bertolucci

Otras referencias: Kaurismäki/Kitano, Battiato/Sakamoto


17 de agosto de 2011. 13 asesinos, de Takashi Miike. Peliculón. Una hora y cuarto de Oshima y 45 minutos de Kurosawa (o Peckinpah).


¿Tienen sentido los remakes?

25 de abril de 2022. ¿Tienen sentido los remakes, sean históricos, geográficos o industriales? ¿No tienen más sentido las versiones, como con el teatro –Macbeth de Welles, Kurosawa, Polanski- o la literatura, El corazón de las tinieblas de Herzog o Coppola? Hoy en @filmotecacat Ichimei de Miike sobre el Harakiri de Kobayashi.

Judas n the Hood, Portraits of Black Power

«Coming in from Turkey, from over the border/Flyin’ in a big airliner» he elegido para ver Judas and the Black Messiah, de Shaka King, para ver como on board movie, sobre la pasión y muerte de Fred Hampton, los Panteras Negras y la Rainbow Coalition. Y me ha venido a la cabeza un documental que vi y cuyo nombre he tratado desesperadamente de recordar en que una activista va anotando con calma de camarera los tipos sanguíneos de sus camaradas just antes del asalto de la policía a una de sus sedes. Porque ni siquiera las dramatizaciones de Clockers de Spike Lee ni Boyz n the Hood de John Singleton, tal vez un poco The Wire, ya no digamos las bienintencionadas fábulas del entrañable Mario van Peebles, consiguen llegar a rozar el poder de las convulsas imágenes en blanco y negro de la época. Del Black Power. A su espíritu revolucionario, es posible que sólo las reformulaciones radicales (como las trascendencias de Apocalypse y Aguirre con El corazón de las tinieblas) de Vardà (Black Panthers) o, por supuesto, de Godard (Sympathy for the Devil/One plus One) consigan aproximárseles.

How Capitalism brings the story home:
It wasn’t Giuliani that pacified the Bronx

Rubble Kings: The Real Story Behind The Most Famous Scenes In ‘The Warriors

Judas & Black Messiah:
Every Real Group Besides Black Panthers Explained


4 de mayo de 2023. Llaman veteranos a máquinas racistas de matar que han formado y luego dejado sueltas por ahí. Contrario a los bulos, según las estadísticas es mucho más probable que las personas sin techo sean víctimas de un crimen que lo perpetren. Como en la escena de una película de terror de Jordan Peele, el resto de los pasajeros ayudó y aplaudió a los asesinos.

Lord Jim, Aguirre’s Apocalypse; Marquand’s Candy & Jires’s Valeria (& the Thyssen art fake)

– We have only one god

– That is unfortunate because there is so much work for just one god

Lord Jim es una de las más magníficas y angustiosas novelas de uno de los escritores más magníficos y angustiosos en lengua inglesa, Conrad. Realmente la novela de acción tiene poca, trata sobre la culpa y cuando el pasado nos alcanza… Me has dado motivos Jordi Barberà para repasar la peli aunque me temo que como todas las adaptaciones directas del gran autor polaco (no así Aguirre o Apocalypse) será más traditore que traduttore 😉 El cartel que has elegido sí que es una pasada psicodélica.


Revisando Lord Jim es interesante descubrir en los títulos de crédito, como actor, a Christian Marquand, haciendo de «oficial francés». El hermano de Nadine Tritignant, marido de Tina Aumont, padre del hijo de Dominique Sanda y protagonista de Dios creó la mujer junto con Brigitte Bardot (ríete tú de Warren Beatty), juntó a sus amigos (ahí es nada) Charles Aznavour, Marlon Brando, Richard Burton, James Coburn, John Huston, Walter Matthau, Ringo Starr, Ewa Aulin, Elsa Martinelli, Sugar Ray Robinson, Marilú Toló, Anita Pallenberg, Florinda Bolkan y Enrico Maria Salerno, entre otros, para hacer aquel trip maravilloso que fue Candy. Un fin de semana del fatídico año de 2001, yo me paseé por las praderas de Benoni y bajo el sol sudafricano, oyendo las músicas del mundo entre banderas multicolores y múltiples tribus, igual que Eva Aulin e igual de alucinado que ella en su sesentayochero y sesentayochista periplo. Fue sin duda el «fin de semana de las maravillas». Uno de tantos de mi mágico año en Sudáfrica. Strange, Bright, Days indeed.


14 de septiembre de 2021. Por cierto que el pintoresco Marquand tiene la facultad de aparecer de repente en los sitios más insospechados… como en la página 247 del libro de David R.L. Litchfield The Thyssen Art Macabre, dedicado a esta saga de robber barons teutones y a los métodos por los que reunieron su sobrevalorada colección de arte, como ¡amante de la segunda esposa del barón Heini, la socialité y supuesta amante del hermano de Franco, Nina Dyer -Carme Cervera sería la quinta-! Que a esta arribista le regalen 100 millones de euros por el alquiler de la deficiente retahila de falsificaciones malhabidas y segundones de dudosa procedencia de su nazi aristócrata indica cuál es la política cultural de la socialdemocracia 😉 Carmen Cervera regresa al Thyssen tras firmar un acuerdo millonario por la cesión temporal de «su» museo (que también corre a cuenta nuestra).

Shinoda, West Side Story y las reinterpretaciones

Tiene cierto sentido que Olivier hiciera un Hamlet porque era considerado uno de los mayores actores shakespearianos de su tiempo, como Branagh sólo que éste último es mucho mejor director (Much Ado for Nothing, Henry V). El más cinematográfico fue el de Kózintsev, con guion de Boris Pasternak, como es el más grande su Rey Lear. [Al cuarto señor que usted cita no tengo el gusto de conocerle 😉 ni permitiré que su nombre mancille este listado jajajajajajaja…] En todos estos casos hay un libreto que se va reinterpretando. West Side Story como tal es un musical que puede sufrir también versiones, pero o lo cambias radicalmente (Conrad, Coppola, Herzog -que no Sénder- con El corazón de las tinieblas) o exponiéndolo literalmente es casi imposible que ni te acerques a una comunión de talentos en un estado de trance como es el original. No digo que no valga la pena intentarlo, pero no sería una iniciativa comercial y ramplona como ésta [la de Spielberg], sino algo así como el «WSS» de Godard o de Zulawski o de Kurosawa. De hecho, ya hay un maravilloso japonés, mitad West Side Story, mitad La ley del silencio, con toques de Pierrot Le Fou, A flame at the Pier (del maestro Shinoda, tiendo a confundirla con Flor pálida del mismo director porque las vi en el mismo y alucinante miniciclo que le dedicaron hace un par de año), que acaba con una increíble back projection -o incluso, como en el Skolimovski de Hands Up!, pudiera ser una lona que cae y el fondo fuera real- de las aguas oscuras del puerto mientras un cortejo fúnebre de pandilleros, trabajadores, huelguistas, esquiroles y policías lleva el cadáver del protagonista -una especie de Raphael, Elvis, Brando, Dean nipón todo en uno- y detrás desfila el amor imposible. Más que versiones, remakes, secuelas o precuelas, creo que en arte funcionan las reinterpretaciones, apropiaciones, superaciones, inversiones, yuxtaposiciones, inspiraciones… Aquí están las impresiones del vertiginoso caleidoscopio de recuerdos de aquellos días.



Y algún día hablaremos de Macbeth…


Albany: The weight of this sad time we must obey;
Speak what we feel, not what we ought to say.
The oldest hath borne most: we that are young 385
Shall never see so much, nor live so long.

King Lear, Grigori Kózintsev, 1971, URSS

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Muere Cimino, vive John Ford

Muere Cimino, el director que mejor culpabilizó al pueblo vietnamita del genocidio que le provocó USA. 

Pobrecitos. Cimino eligió contar la historia de dos buenos chicos de Pennsylvania por encima de unos 1.945.455 vietnamitas que les precedían en su derecho a no morir y a tener sus historias vitales narradas… es demasiada elección para no pensar que era un inmoral… a mi me gustan Leni Riefenshtal y John Ford como cineastas, pero como seres humanos y artistas no voy a justificar sus elecciones racistas, que eran conscientes, no vamos a infantilizarlos.

Uno puede ver perfectamente cine con el que no está de acuerdo igual que leer grandes obras de personajes cuya posición política no es que fuera muy admirable, por ejemplo Celine. Pero no nos «colarán» nada si lo hacemos desde un punto de vista crítico y no nos dejamos llevar por hagiografías funerarias. Es como cuando apruebas a todo el mundo hasta que te das cuenta de que estás siendo injusto con los que sí se esfuerzan. Si no, equipararíamos a Rosellini con Kazan, por ejemplo.

Por mucho que se hable de La puerta del cielo como de un western sobre la lucha de clases, no olvidemos que Cimino, guionista del Harry de Eastwood (otro que tal, sólo hay que ver El francotirador), unido a Millius y Schrader, formaba un grupo de jóvenes ultraconservadores que venían a dar una vuelta reaganiana a Hollywood y que lo que se lo impidió fueron sus fracasos económicos en el seno de una industria que nunca perdona, no su ideología o cinematografía.

Decir que John Ford no era racista es un lugar común, aún sustentado por el topicazo de que decir que Ford era de derechas es no saber nada de Ford. He visto muchísimo Ford, el suficiente para saber que era un grandísimo cineasta, pero que los indios en sus películas son vistos mayoritariamente como el enemigo… y negarlo es comulgar con ruedas de molino que nos han querido hacer tragar muchos críticos progres que no pueden soportar el que les guste alguien que no es perfecto… a mí me gusta mucho Ford, como me gusta mucho Celine, pero no irías por ahí haciendo el ridículo de negar que Celine era antisemita, por ejemplo ;-).

«Cuanta complejididad» la de John Ford, vaya empanada tratar de equiparar Platoon con Apocalypse Now… ya, seguro, están en la misma banda del espectro ideológico, no, es mucho más crítico el escepticismo alucinado de Coppola que el compromiso de fondo de Stone con sus «chicos»… mira, si para que te guste John Ford ha de ser de Médicos Sin Fronteras lo aceptamos para no perder el tiempo, pero ¿no sería más fácil aceptar que era un norteamericano de su tiempo y por tanto pedirle que fuera de izquierdas además de buen director es un sinsentido?. Tal vez ese argumento (que en el fondo es igual de mentiroso que los demás que usan todos los johnfordófilos progres) resultaría más económico. Pero es curioso lo de los progres con mala conciencia. Yo por ejemplo no tengo ningún problema en defender a Eisenstein y que fuera comunista, a Tarkovski por ser un patriota prorruso o incluso a Michael Caine por estar por el Brexit. Creo que sé diferenciar entre lo que me gusta y lo que me parece bueno, y lo que es arte y lo que revolucionario. Por supuesto que he de confesar que además prefiero a los reovlucionarios, pero pero no pido que todos lo sean. Por cierto, si crees que Cimino aportó algo seguro que eres de los que creen que Sirk era «un gran artesano» y te lees las críticas del Boyero jajajajaja

Aunque lo mejor es eso de que «tenía amigos indios»; ¿sabes que Jefferson tuvo una mujer negra? El hecho de que el gran escritor de la Declaración de Independencia nunca la reconociera osdebe de dar igual. Que majo el John Ford, hasta hacía amigos con sus extras… anda que lo que no encontréis los políticamente correctos 😉

Fuente: Cowboys and Indians

4 de julio de 2016. Riefenstahl dirigía films para Hitler y Lang huía de Alemania pese a ser nombrado DirGen de cinematografía. Ayer murió Cimino, hoy Kiarostami.


9 de octubre de 2018. The Iron Horse (1924, John Ford), hoy toca obra maestra en Filmoteca de Catalunya aunque sea de un director que no es santo de mi devoción y con música añadida (ya que las pasan dos veces, ¿por qué no una muda y otra con lo que sea que necesiten para «ilustrar»?)


23 de mayo de 2023. Qué mejor homenaje al proyeccionista de la Filmoteca de Catalunya durante más de cuatro décadas, Antonio García, que My Darling Clementine/Pasión de los Fuertes en 35mm. Y, por cierto, aprovecho para recordar la gran deuda que siempre tendremos mi generación con Octavi Martí y Ramon Font 😉

Bellísima, como siempre, y los fordófilos 😉 no explotais lo suficiente lo increible que era el tio con los encuadres, posiblemente uno de los mejores.

¿Has estado enamorado alguna vez? No, yo siempre he sido camarero»

Pasión de los Fuertes, John Ford, 1946, EEUU. 20th Century Fox

20 de mayo de 2019. Pero qué bajo cae Cannes cuando se arrodilla a su faceta de mercado del cine. Hoy en que fascista es un calificativo manido por su mal uso, Rambo sin embargo encaja perfectamente. Favorita del reaganismo y epítome del canto a la milicia libertaria de ultraderecha, sigue lloriqueando sobre una guerra de agresión que se llevó por delante a 55000 americanos, sí, pero que asesinó a más de dos millones de vietnamitas y dejó al país con unas terribles secuelas que llegan a nuestros días. ¿Que será lo próximo? ¿Un homenaje a El triunfo de la voluntad ya que al menos Leni Riefenstal no era tan zafia como Stallone? Aunque en esa también hay interesantes apuntes de casting, como que los gitanos que aparecen fueron enviados directamente a la muerte al acabar el rodaje, eh, Quentin? Eso sí, para proteger a sus cándidos ojos, FB no permitiría que pusiera la foto de la niña quemada con napalm ya que se le ve toda la piel… que va cayendo a trozos


6 de septiembre de 2020. Homenaje a Stallone?????????????? Bueno, esa es la mejor demostración de que tipo de zoco es Cannes. Cobra sería el segundo mejor film de la Historia incluso si solo se hubiera producido uno 😉 y Sly posiblemente uno de los mejores actores en la categoría de Afectados de Parálisis Facial (literalmente, le cortaron un nervio de pequeño).


8 de enero de 2021. La hipocresía de esta plataforma no permite poner una imagen de lo más atractivo de esa película, la desafiante belleza de Lisa Bonet al natural, pero sí de uno de sus patronos más deleznables, Bill Cosby. Actriz represaliada por una industria moralista, mujer fuerte con un gusto indudable para elegir a sus acompañantes vitales (Lenny Kravitz, Jason Momoa) y madre de intérprete que ya es más que una promesa,


The misery of the beguilded

1.- https://www.lemagducine.fr/cinema/dossiers/misery-rob-reiner-stephen-king-kathy-bates-james-caan-10052627/

2.- https://www.alternateending.com/blog/best-shot-the-beguiled

3.- http://movieallure.blogspot.com/2017/10/el-coleccionista-collector-william.html