Je, tu, il, elle, y el tamaño (de Las Meninas) no importa

Siguiendo con la mainstreamingnización 😀 de la hasta hace poco esquiva en reconocimientos merecidos Chantal Akerman, hoy en la Filmo tenemos una oportunidad única de contemplar en pantalla grande su primera película, la mamanputanesca Je, tu, il, elle.

Atentos, gente, Je, tu, il, elle, de Chantal Akerman, con solo 86 minutos y una de las escenas más bellas y autenticas de sexo/amor que recuerde, ha sido hoy catalogada por algunos espectadores, y no precisamente jóvenes 😉 de la Filmo, como «demasiado larga». Y Las Meninas es un cuadro demasiado grande y la Heroica, demasiado ruidosa. En mi web [comentario originalmente publicado en Twitter con las fotos y en FB sin ellas], el mosaico llevará una imagen de la película, acompañada de otras tres de La vie d’Adele, Room in Rome y El Conformista (tango de Sandrelli-Sanda) que obviamente no osaré poner aqui 😉 Definitivamente, la capacidad de atención y goce del arte se ha ido a la m…

Y lo más grave que no es sólo la duración en sí ya, sino el mantenimiento del plano hasta que uno puede explorar en detalle todo su contenido, el que parece que desencadene la irritación.


18 de julio de 2023. Satantango la he visto en Filmo completa, Near Death de Wiseman, el Mahabharata de Brook (que dura del anochecer al amanecer), La condition humaine de Kobayashi la dividió Filmo en tres partes, Out One iba a ir a Madrid pero me acababan de operar y la vi de joven en una extraña versión de sólo nueve horas, el Parsifal de Sybebebrg, el Padrino de Coppola durante el confinamiento…. pero ¿por qué la duración sólo os extraña en cine? Yo me puedo estar un par de horas delante de un cuadro, el fuego o el mar, hay óperas larguísimas y nadie comenta su duración, los milenials se tragan maratones de series bastante más anodinas y el Phenomena organizó aquí el pase de Star Wars completo con ocasión del estreno de la novena y última parte, la gente fue con comida y mantas 😉 Y ya comenté que el otro día había gente que decía que Je tu il elle era demasiado larga por sus insoportables…. ¡86 minutos! jajajaja Javier Trigales


Ah, y me dejaba la profunda Noticias de la Antigüedad Ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital de Kluge y la suculenta La Chouette de Marker 😉 en el Instituto Alemán y Filmo


27 de abril de 2024. Ya lo vieron Luis Cobos y los Tres Tenores… aunque no me dan pena, porque los fans de las pelis llevamos años aguantando a la gente que juzga obras por su duración. Lo siguiente sera valorar las pinturas por su tamaño o densidad;-)

Polémica en la música clásica: ¿los nuevos tiempos y la gente aburrida obligan a que se acorte la duración de los conciertos y óperas?

Esteve Riambau La fotografia es muy bonita pero es demasiado lenta. Un clásico que se acentúa! Yo creo que, en pleno siglo XXI, la morfologia anatómica de las nalgas ya no está biológicamente diseñada para auantar más de 50 minutos de asiento (publicidad aparte). Y alguna disfunción cerebral también debe intervenir, claro.

JIE: Pero esos mismos, millenials o viejitos da igual, que ya no aguantan El Padrino completo (comme il faut) pueden luego cascarse un maratón, casero eso si, de la serie más sobrevaloradamente de moda del momento 😉

ER Pero van dosificadas. No es lo mismo una paella que capsulas macrobióticas

JIE 50 chocolatinas liofilizadas vs un chuletón de kilo o una menestra de Tudela 😉

ER Lo intuí hace como 20 años, cuando una alumna de Ciencias de la Comunicación me dijo que de una pelicula había visto ya 4 capítulos. Se referería a los del DVD,

JIE El problema es aplicar criterios positivistas, productivos, cuantitativos, a las ciencias. La duración no tiene nada que ver con la duree benjaminiana y si con la reproductividad y la reiteración en el acto del consumo. Se ha pasado del king size a comer a todas horas, el tamaño sí importa, y es más rentable infinitas dosis pequeñas que un solido producto al que se puede volver muchas veces. Estoy convencido que ayer alguien valoraría que la preciosidad de La petite vendeuse du soleil era «demasiado corta» 😉 (por cierto, a la Histoire que adjunto ahora le tengo que cortar la portada porque no la aceptaría esta plataforma jajaja si la queréis ver añadidle una h al principio del enlace ttps://histoiresducinema.art/je-tu-il-elle-y-el-tamano-de-las-meninas-no-importa/)


10 de febrero de 2026. ¿Puede parafrasearse que «también vi Akermans felices»? 😉 Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Golden Eighties, un raro musical en la filmografía de Chantal Akerman, aunque centrado en temas recurrentes de la cineasta belga como el amor y la pasión (o su ausencia), en este caso las relaciones de las trabajadoras de una galeria comercial en Bruselas. Además de mi habitual mosaico-juego de asociaciones, a continuación les dejo también enlace al excelente y exhaustivo artículo de Javier H. Estrada para el Festival de Sevilla: «Melodias excéntricas. Hitos insólitos del cine musical (1969-2029).


Mihály Vig: armonías de Jancsó Bergman Tarr

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor. Tuve la suerte de ver una rueda de prensa suya para comprender cómo era capaz de dirigir una película coral en solo 11 planos, en especial el épico inicio, como la majestuosa Siroco de Invierno: en una hora de entrevista no se sentaba nunca e iba actuando con las manos agitadas como si interpretará él solo a todo el elenco. Había una magnífica imagen en un Cahiers en que se veían los kilómetros de vías de travelling que utilizaba y una variedad infinita de grúas y dollys para no cortar nunca. Electrizante.


26 de marzo de 2018. Cuando escucho a Mihaly Vig no sólo oigo el viento atronador de Bela Tarr, sino a los lobos de Tarkosvki, el mar lleno de cadáveres de Bergman, los fugitivos de Losey y Jancsó…


19 de febrero de 2019. Duele Europa. Armonías de Vig.


30 de agosto de 2018. «Oh, the rest is silence» (Hamlet, Acto V, Escena 2). Ante el horror de la Europa actual, que otra cosa pensar sobre que el último gran cineasta vivo se refugie en la sombra. Hoy, A londoni férfi de Bela Tarr, en Filmoteca de Catalunya


8 de julio de 2014. No se lo digas a nadie: hoy en la Filmoteca a las 21:30 horas «Los rojos y los blancos» de Miklos Jancsó. Sin Jancso, no existiría Bela Tarr.



11 de octubre de 2022. Sátántangó es una de esas experiencias místicas en una sala oscura, silenciosa y solitaria. Con una botella de absenta y mucha agua fría. Te transporta, y ya no eres igual al salir.

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Con los ojos abiertos

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor

José Iglesias Etxezarreta

9 de enero de 2024. Cuando Tarr apareció, vi la luz, Jancsó tenía sucesor; hoy pienso que su impacto puede ser aún superior. Puede parecer paradójico que fuera el cineasta más cioranesco quien nos devolviera la esperanza en el cine en la desesperada década de los 90. Hoy abre con la epifanía perfecta de sus Armonías de Werckmeister, y su prometedora presencia en la sala, el que probablemente sea el acontecimiento del año (tempranero y con olor a nieve como un premio navideño de lotería), una antología completa de su obra organizada por la Filmoteca de Catalunya y el cine Zumzeig.


10 de enero de 2024. «El miedo es el que crea el peligro». Pese a la tópica alergia del autor hacia la interpretación política literal de sus obras, reiterada ayer en la Filmoteca de Catalunya donde se mostró particularmente esquivo con las preguntas sorprendentemente acertadas de un agudo público juvenil (en la foto con Esteve Riambau). Béla Tarr no puede sustraerse de la veta «documentalista» que subyace en toda su trayectoria, en especial en su primera etapa como veremos hoy en el Zumzeig Cinema con su inicial Nido familiar, incluso en esa deriva final hacia un expresionismo rayano en la abstracción de sus grandes masterpieces de madurez.

Retrato horror https://www.janusfilms.com/films/2117

El grito https://www.jotdown.es/2019/03/historia-de-un-grito/
Werk helicopter https://deeperintomovies.net/journal/archives/453

helicopter alone https://etheriel.wordpress.com/2010/02/10/the-nightmare-of-werckmeister-harmonies/
Werk marching https://drnorth.wordpress.com/tag/werckmeister-harmonies/
Metro marching https://www.pinterest.es/pin/431853051739824387/
Figures helicopter https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07


11 de enero de 2024. Por un mundo perdido, anterior y más desolador que el de Cormac McCarthy porque es el de los paisajes devastados del alma, vagan un hombre, una niña, un caballo y una carreta. Hoy en Filmoteca de Catalunya, bajo el viento ensordecedor y ante los ojos del magmático Béla Tarr El caballo de Turín.


12 de enero de 2024. Excepto cuando he sido acompañante/traductor o en entrevistas como profesional no he solido interactuar con los maestros que vienen a presentar su obra; no me siento demasiado cómodo en los formatos, interesantes y necesarios por otra parte, que no te permiten profundizar ni repreguntar como los coloquios, me siento como un balbuciente admirador deslumbrado por la genialidad. Sin embargo, agradezco enormemente a la «familia española» de Béla Tarr, al propio director y al Zumzeig el rato que me permitieron charlar con él en una mesita del bistró sobre Cassavetes, Jancsó, Vig… «estaba en el aire de la época». Aprendí más de cine, de arte y de humanidad en diez minutos que en años de carrera.

Fuente: José Iglesias Etxezarreta.

14 de enero de 2024. Desde el atardecer hasta el amanecer. Hay obras como el Mahabharata de Peter Brook o Out One de Jacques Rivette que más que películas son experiencias inmersivas , deslumbrantes y agotadoras a partes iguales como las primeras noches de un amor. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, una de las reinas de este género, Sátántangó, de Béla Tarr, nos regala una de esas escasas oportunidades en la vida de entrar en trance y y perderse en el universo del otro 😉 La condition humaine de Kobayashi, el Parsifal de Sybebeberg, el Padrino de Coppola, Andrei Rublev, Near Death de Wiseman, todo Anger y la Duras, Paradjanov y Snow, La vie d’Adele, y, aunque serializables, las piedras angulares, Noticias de la Antigüedad Ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital de Kluge y La Chouette de Marker… todas dejan con la sensación de querer más y más… por eso no suelo hacer listas, porque siempre se dejan más fuera de las que se destacan.

Dejo aquí el enlace a la Histoire correspondiente, pero con la vista previa capada para evitar bloqueos 😉

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Gallery and Studio

17 de enero de 2024. «Me fui volviendo cada vez más izquierdista por la mentira y el autoritarismo de los falsos comunistas. Yo si he leído a Marx y a Trotsky, ellos no «. Desde muy joven en la fábrica, Béla Tarr es testigo y comparte la frustración absoluta del ideal del «hombre nuevo» y la putrefacción del régimen. A partir de la caida del Muro, volteará su ira destilando el progresivo desencanto y degradación ante el capitalismo salvaje y la gradual petrificación de la sociedad húngara. Hoy, La condena en Filmoteca de Catalunya.


19 de marzo de 2024. Revolución, sensualidad, libertad, represión, poesía. Toda la alegría y la tristeza de las que era capaz uno de los cineastas más elegantes y vitalistas de la Historia, Miklós Jancsó, se condensa en los 28 planos secuencia (por los 11 de para mí su obra maestra aunque menos conocida, Siroco de Invierno) de Salmo rojo, hoy en Filmoteca de Catalunya


City Hall

Tras seguirle durante una vida he ido advirtiendo el profundo conservadurismo que se oculta tras la perspectiva «neutral» de los documentales de Frederick Wiseman (por ello en su momento le caractericé como «starts criticizing, ends understanding«) lo que no es óbice para que siga asistiendo a cada una de sus intensas proyecciones: aunque lo parezca, no es tan obvio reconocer que, pese a todo, hay mucho de auténtico que se cuela en sus films.
Hoy, City Hall en la Filmoteca de Catalunya

22 de noviembre de 2021. Te envío un documental de Wiseman (un realizador que va de liberal pero que acaba muchas veces siendo muy conservador) sobre cómo funciona el ayuntamiento de una macrociudad (Boston) que podía ser muy interesante para el municipalismo, cómo se financia y gestiona el día a día de un monstruo de esas magnitudes (con, como verás si quieres, la obsesión hoy en dia de «devolver a la comunidad» y el equilibrio identitario que no es nada más que un nuevo tipo de despotismo ilustrado ). Vamos, que os puede ser interesante para ver cuál es el punto de partida del que se parte que engulle a los bienintencionados (y no tanto) socialdemócratas cuando acuden a sus cantos.

Montaje e ideología: el cine es un arte, un discurso

Eso se preguntaba el Wiseman original (el actual es menos disimulado), pero hay que recordar que tanto el encuadre como, sobre todo, el montaje, ya son elecciones ideológicas. En el encuadre entran unos pocos grados de los 360 reales y el montaje desecha y contrapone más de lo que incorpora. Godard y Reisz ya teorizaron mucho sobre el montaje, los editores, por ejemplo, los de Kubrick fueron maestros de ponerlo en práctica. Porque el cine, incluso el documental o el free, es un arte, un discurso, nunca la realidad (ni siquiera las supuestas 24/7 de los realities incluyen más de lo que excluyen). De hecho, incorpora solo dos de los sentidos, incluso el VR. En eso reside su fuerza, su éxito y su atractivo.

¿hasta qué punto deja de ser la realidad cuando una cámara interfiere en un espacio donde nunca suele estar?» Miguel Martín

Crítica de Miguel Martín sobre Las facultades (2019) de Eloísa Solaas en Nos Hacemos un Cine

Wiseman, el embaucador

Wiseman ha sido para mí una constante vital, pero poco a poco me he ido dando cuenta que es un gran embaucador. En teoria, su no intervencionismo hace que sea «la realidad» la que le va llevando a que finalmente su película represente la posición más conservadora en un ámbito. Por ejemplo, siempre me ha parecido, y pese a todo, me seguirá pareciendo enorme Near Death, donde la muerte ineluctable de los pacientes parecen ir pesando para que el doctor evolucione de la libre decisión a la anti eutanasia. El problema es que las he visto demasiado y demasiadas veces para caer en la trampa: resulta que en todas la báscula «inopinadamente» cae del lado del «sentido común» reaccionario. Hasta que llegue a conocerle lo poco que se puede en su comparecencia en la Filmo y resultó que no, que (aquella presentación de Monrovia) «entendía» a los votantes tipo Trump porque en el fondo los «entendía» como antes se usaba el verbo sexualmente. Porque llegado el punto no solo los entendía sino que los justificaba. Y aunque hacía años que llevaba años «con la mosca tras la oreja» aproveche el par y algunos posteriores para ir viendo que hasta, por ejemplo, en Model ellas eran unas putillas y el se ponía del lado de los fotógrafos, y así en cada uno de las obras revisitadas. Si puede ser un «liberal jew«, y seguiré disfrutando la brutalidad de su cámara en psiquiátricos y cuarteles y otras instituciones totalitarias, pero ya no dejaré de sentirme muy inquieto por las conclusiones que derivan de su «neutralidad».

City Hall, Frederick Wiseman, 2020, EEUU, Fuente: Filmin

18 de febrero de 2026. Acaba de morir a los 96 años Frederick Wiseman, uno de los documentalistas más grandes (en todos los sentidos): 56 años de cintas-rio para navegar hipnotizados, eso si siempre más Cunning que Wise ;-). Me explico: «Tras seguirle durante una vida he ido advirtiendo el profundo conservadurismo que se oculta tras la perspectiva «neutral» de sus documentales (por ello en su momento le caractericé como «starts criticizing, ends understanding«) lo que no es óbice para que siga asistiendo a cada una de sus intensas proyecciones: aunque lo parezca, no es tan obvio reconocer que, pese a todo, hay mucho de auténtico que se cuela en sus films». En este sentido, están desde las que acaban siendo más maniqueas (más discretas como Near Death o algo infumables ideológicamente como Model o Monrovia) hasta las que hacen fascinante algo tan aburrido, y necesario, como la administración pública (City Hall).


Los «clarÓscaroscuros» de Kathryn Bigelow


Hablando de volver a aquellas películas Óscar recientes que no había visto (hay que confesar que tampoco he visto muchas de las no recientes) hice el esfuerzo de tragarme La noche más oscura (Zero Dark Thirty, nominada en 2012). No, no la que va del siempre solvente cuando se trata de hacer registros camaleónicos Gary Oldman (esta vez ayudado de una fotografía tan oscura como el título) interpretando a Churchill. Todo hay que decir que es bastante mejor (La noche…, no La hora…) que el precedente que le sirvió a su directora para llevarse la estatuilla, The Hurt Locker en 2009. Y aquí llegamos al quid de la cuestión. A Kathyrn Bigelow podía haberla incluido en “los directores después de”, pero sin haber salido de California. El hecho es que si me hubiera referido a ella antes de 1995 sólo tendría palabras de admiración por su simbiosis con James Cameron, al que supera incluso, en pulso cinematográfico, tanto visual, como narrativo, y que nos dejó, entre otras, dos de las películas más atractivas de la década en EEUU, la portentosa Strange Days (nada menos que con el hermano bueno de los Fiennes, Angela Bassett, Juliette Lewis, Tom Sizemore y el inquietante Michael Wincott at their best, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual en casi una década) y el clásico de culto, también iniciático por qué no, de Point Break (dejemos el sonrojante título en español para otra ocasión, para cuando abordemos las connotaciones contrarias del surf a finales de los 70 –Milius vs Coppola, es decir-). Pero, precisamente como la ola pasado su punto de ruptura, de repente todo se ha derrumbado. El frío distanciamiento de Bigelow hacia el destino de sus personajes (ya presente en Blue Steel), cuando trata de abordar conflictos más cercanos a la realidad (de hecho tanto The Hurt como La noche son “basadas en hechos reales”) se convierte en una aparente falta de interés, de compromiso tanto con los retratados como con el espectador, además de combinarse con una calculada y ambigua moralidad patriótica, muy posmoderna, que le hace poder ser tan republicana como la más “desacomplejada” (por llamarle algo) de las diferentes versiones que muestra de sí mismo Clint Eastwood (American Sniper) como a la hora de pasar como desapasionada cronista retroliberal, como he ido descubriendo muy a mi pesar con Frederick Wiseman (impresión muy reforzada por el discurso “renacido” de sus últimos films y de su reciente paso por la Filmoteca). The Hurt Locker, La Noche…, American Sniper y Monrovia Indiana (la más reciente de Wiseman).

Strange Days, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual


Zanussi, una cucharilla de cal y una duna de arena

Cómo comentaba con Eastwood, al principio y a pesar de su ideología Zanussi me dejaba estupefacto con imágenes preciosas y películas moralmente inquietantes. Más adelante me cree una norma tipo 2×1, dos pestiños por una memorable. Más adelante, simplemente deje de seguirle porque ya no cumplía ni con la uno. Al final, hace un par de años cometí la equivocación de ir a ver su presentación de Foreign Body en la Filmo. Soporté lo que decía para quedarme a ver la peli. Con tristeza, he de decir que hice algo que solo había en mi indignada juventud: me salí al cabo de quince angustiosos minutos… conservar la virginidad como rebeldía y el horror del aborto, pero sobre todo, tan grueso todo, más zafio que cualquier propaganda sobre la santidad y María Goretti durante el franquismo. Desolador. Realmente parecía una parodia tipo Amo a Laura pero lo degradante es que todos los participantes parecían tomárselo en serio.


15 de enero de 2016. Inenarrable Krystof Zanussi en @filmotecacat Capaz de la preciosidad matemática de L’impératif y de bobalicones folletines ultracatólicos con musiquilla de porno italiano de los 70 😉 Es increíble que Borowczyk y él hayan llegado a lso mismos planteamientos formales desde extremos tan alejados.

EZanussi y Riambau (atentos a la cara del director de la Filmo), en la estrambótica presentación de Foreign Body. Fuente: José Iglesias Etxezarreta

6 de julio de 2022. Zanussi, capaz de lo insondable y de lo infame, en los 60-70 nos daba una de cal y otra de arena, pero poco a poco se volvió infumable, daba una de cal y la seguía con una duna de arena y cal… viva. (comentando la publicación de Francisco José González en Libertad, pensamiento y humanidades sobre Struktura Krysztalu/La estructura del cristal del director polaco).

Wiseman’s moral ambiguity

«The more I see Wiseman’s films the more I think they show his moral ambiguity Starts criticizing, ends understanding», José Iglesias Etxezarreta

«National Gallery is Wiseman on steroids»

«National Gallery is Frederick Wiseman on steroids», José Iglesias Etxezarreta

«Destruir i construir, història d’una fàbrica»

«Destruir i construir, història d’una fàbrica», de Jacobo Sucari, excelente documental de estilo «observacionista» (tipo Wiseman o Heynowski &scheumann). Está disponible para proyecciones. Sinopsis: Després d’un conflicte molt llarg i gràcies a la pressió de diversos grups d’activistes socials com ara veïns, arquitectes, artistes, sociòlegs i okupes, l’antic espai fabril de Can Ricart es va salvar de l’enderrocament a què l’havien condemnat els plans de transformació urbana que afectaven el barri industrial barceloní del Poblenou.