Si desde Mekas a Anger, de Godard a Beauvais y Jia Zhangke, mi Histoires se basa en la «asociatividad», ayer, gracias (infinitas) a los jóvenes editores Francisco Algarín Navarro y Carlos Saldaña, podemos disfrutar en la Filmo excepcionalmente de la cumbre del cine dialéctico, más allá de la tesis o el relato que vértebra los collages de los autores citados, la obra del Warren Sonbert, ayer la luminosa Divided Loyalties, hoy, el «manifiesto» que le llevó seis años montar, Carriage Trade, y en un rizar el rizo de la asociatividad, su asociada la maestra deslumbrante La sexta parte del mundo de Dziga Vértov, en (no pretendo que me hayan escuchado, pero saludo gozosamente) riguroso silencio (como las lealtades divididas del malogrado experimental neoyorquino).






Un aperitivo de Friendly Witness en Light Cone
