Histoire(s) du Cinema(s) locaux / Salas de cine de BCN (II)

Sí, 70mm. Astoria, Florida y Aquitania anuncian que tenían el proyector y el primero además ya disponía de Dolby. Hoy solo lo tiene, en toda España, el Phenomena, con las servidumbres de todos conocidas. El Nou de la Rambla, Teatro Nuevo, tenía Cinerama (y el Florida y el Waldorf). Y el Vistarama (Regio Palace) también era espectacular; vi allí Mad Máx 2 en primera fila y una taja singular con lo que solo recuerdo el desierto, con los personajes en los extremos de la visión periférica jajaja

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¿Y recuerdas el más espantoso de los cines? El subterráneo que recordaba a Demons de Bava, el Avenida de la Luz, donde no se veía nada pero oías los más extraños sonidos (incluyendo jadeos y gemidos -parejas-, agitarse de páginas de periódicos -señores mayores- y las pulseras de las p.jilleras «¿con música o sin música?» -adolescentes-? En medio de aquella barahúnda, y de la oscuridad más total (porque pese a su nombre la caverna casi no se iluminaba con la mortecina luz de la bombilla del desvencijado proyector -no era eso a lo que venían los asistentes-), traté de ver Emmanuelle, blanca o negra no recuerdo cuál.


Dune, el fatuo fuego de San Telmo de Villeneuve, y el declive del Phenomena

18 de septiembre de 2021. Si, iré a ver este Dune de plástico, como leí las primeras novelas de la saga en su día. Pero debo de ser uno de los pocos grandes fans con cuenta la de Lynch, con aquellos gusanos enormes saliendo de la arena como los cachalotes del mar en plena tormenta, la pesadilla de un planeta tenebroso, pero exhilarante.

13 de octubre de 2021. Tras el enésimo Bond lloroso de Craig (qué líder se perdió para el Procés) y el evanescente medio Dune de Coelho Villeneuve, culmino hoy la carrera de estrenos con Titane. En medio, mi pérdida de confianza con el Phenomena. El ego descomunal del propietario y su política de no numerar provocan una largas colas artificiales para todo y una «lucha» despiadada por la visibilidad que va en detrimento total de la experiencia gloriosa que habilitarían sus condiciones técnicas únicas: proyector de 70mm, que hace que sea el cine preferido de Tarantino o Nolan para sus estrenos en España (y no van desencaminados, The Hateful Eight o Inception se convierten en espectáculos de inmersión total)-, un Atmos Dolby que achicharra, una decoración linchyana de terciopelo rojo y tipografía art decó… una lástima, para que luego acabes tan tuerto como cuando en el Liceo vas al quinto piso o aquella butaca infame tras la columna del diminuto Casablanca). Mañana volvemos a la Filmo con Paradjanov.

20 de octubre de 2021. ¿Perfección? Fría ingeniería. Al menos los gusanos de Lynch perviven en el recuerdo como una pesadilla del planeta. Los de aquí son como los de la saga Temblores pero en grande. Deseas tener el botón de Fast Forward a mano y eso que solo es media peli. Y ¿a quién prefieres, a Toto, con Brian Eno, o al grandilocuente Hans Zimmer actual? ¿Sting, quien es Sting? 😉

28 de octubre de 2021. A ver si en la segunda parte [Villeneuve] cuenta algo… En España fueron más allá y Vivancos 3, de similar profundidad, se estrenó con el lema «Y si os gusta esta, haremos las dos primeras».

Oscars 2021 – Art as politics / Before we see Nomadland

El arte ES política; de hecho todo lo es, y el arte más, porque es un medio de representación, es decir político en su naturaleza. No confundir política, con partidaria, o con correcta. De hecho, dicen de Nomadland que el problema es que, sí, es una película sobre pobres, pero que no explica de dónde vienen y quién los produce. Viniendo de donde viene es muy posible que siga la línea del cine «social» de Hollywood, pero permitidme que me reserve hasta que la haya visto en condiciones.

Leer el artículo completo de Manuel Ligero en La Marea: ¿Por qué Nomaland no debería ganar el Óscar?

Estamos en un tiempo en que hay que aclarar lo obvio: compartir no supone estar de acuerdo con todo, o parte, de lo que se expone. Pero me alegra que sirva para que se haya planteado un debate interesante y respetuoso entre diferentes perspectivas. En cuanto a la política, ya especificaba no partidaria, sino en el sentido de construcción de la sociedad y sus características, en mi opinión no sólo el arte fundamentalmente lo es, sino quien lo vincula al puro disfrute personal del espectador o del creador -«el arte por el arte»-, también participa de esta dimensión, tanto como el que es definido como socialmente «comprometido». El entretenimiento es un escapismo frente a la alienación que la rutina productiva nos produce a todos en el capitalismo, y frente a la angustia existencial en cualquier sistema de producción.

«La mayoría de los hombres llevan una vida de discreta desesperación», decía Thoreau».

Cuando nos atenaza el aburrimiento de la repetición cotidiana y/o la finitud y la inanidad última de la vida (excepto en el caso de los muy religiosos), nos abalanzamos hacia lo bello o lo sublime, y ese gesto es político y existencial a la vez, en el sentido que constituye un rechazo visceral a lo existente.

La mejor plataforma es una que se llama Sala de Cine del barrio 😉 

Tenéis razón, pero en Barcelona aun quedan sitios, la Filmo, Girona, Boliche, Zumzeig, Maldà, y para las comerciales el Balmes, Phenomena (único con proyector de 70mmm en España) y Verdi