Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones. Como he comentado en el caso argentino, durante muchas décadas «cine español» era un oxímoron si no contamos, como en el ciclismo, con el puñado de esforzados escaladores que por su genialidad individual descollarían en un panorama mediocre y reprimido (Chomón, Buñuel, Erice y Zulueta), el repóker de rebeldes bajo el franquismo (Bardem, Borau, Berlanga, Saura o Drové), serios francotiradores y menestrales (Llobet Gràcia, Nieves Conde o Viota y De la Iglesia -Eloy-, Suárez, Gutiérrez Aragón, o Aranda,) o el cine más underground aún que experimental, más de Barcelona que catalán (Escola de Barcelona, Portabella, Jordà, Balcells, Bonet, Bufill).
más underground que experimental, más de BCN que catalán
Pero desde los 90, el páramo floreció y hoy se dispone de un elenco brillante y versátil de hors catégorie, de fueras de serie como Guerín, Serra o Giménez Lorang, de talentos como Almodóvar (el decano irregular, pero ahora también como productor), Aranoa, Laxe, Recha o Sucari, sólidos arrecifes como Sorogoyen o Calparsoro o brillantes artesanos comerciales como De la Iglesia -Álex-, Bayona, Balagueró o Collet-Serra. Hoy en en Filmoteca de Catalunya, estoy expectante por poder ver a mi edad una obra de estas jóvenes promesas por primera vez y con ojos nuevos, como el día de Radu Jude, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta (que cuenta además con la participación también de la renovación de la pintura hispano-mediterránea, Miquel Barceló, el quinto jinete tras Picasso, Dalí, Miró y Tàpies).
desde los 90, el páramo floreció
Como esta vez el juego que propongo en el mosaico va para nota doy dos pistas, Bertolucci y Roeg.
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones.
21 de noviembre de 2025. Relegado Iván Zulueta a su faceta de oscuro luminoso cartelista ajeno, a principios de los 80 el cine español era un páramo salpicado por algún arbusto manchego que trascendía a la insulsa movida y a los restos venerables del naufragio estepario y de la escuela urbana del nordeste. Y en medio de esa desolación surgió un amigo poco mayor que nosotros huérfanos que vino a revolucionar esa tristeza cultural y vital imperantes, que aunaba frescura con un conocimiento exhaustivo y perfectamente digerido de las que en una transición crispada y sombria como la nuestra parecían recientes pero ignoradas olas parisinas. Hoy, 41 años después y justo a 50 y un dia de la muerte del corcho asfixiante, el hijo pródigo al que la industria impide prodigarse lo suficiente, vuelve a la Filmoteca de Catalunya para presentar por fin un nuevo largometraje, Historias del buen valle. Gracias José Luis. Te esperamos expectantes.
18 de diciembre de 2025. En algunas (muy, muy escasas) ocasiones no es el director el que nos lleva a exponernos a una película. Ahí están los ejemplos de selecciones realizadas en base al un escritor particularmente dotado o un reparto en estado de gracia. Últimamente, en el cine mudo de la Filmoteca de Catalunya hasta tenemos que estar atentos a la elección del pianista, tratando de evitar a los más anacrónicos y populistas. La opción de hoy. Flores para Antonio, se debe precisamente a la cercanía con el protagonista y su música. Aunque nunca coincidí con Antonio Flores en el espacio, sí en el tiempo, cuando vivía en Madrid, y en el que el gran músico y compositor estaba en su período cumbre, pero con esa trágica veta de nuestra generación, ese malditismo consustancial y lorqueño que acabaría en su muerte por sobredosis al poco de que nos fuéramos de vuelta a Barcelona tras mi cese fulminante en Izquierda Unida. Por ello, como decía, me motiva más esta tarde para ir al Verdi su figura y la presencia que invoca su hija Alba (y toda esa inmensa e intensa familia de artistas, la Lola, El Pescaílla, Lolita y Rosario, su tía María Dolores o Joaquín Sabina, que le arroparon y lloraron) que el que la dirija quién ha supuesto otra grata sorpresa del florecimiento del cine de mis coetáneos en estos últimos años como es Isaki Lacuesta (aunque hay que decir que también me anima ver hasta qué punto llega la frescura y la extensa preparación de su coautora, Elena Molina, alumna de Frederick Wiseman y Patricio Guzmán). Esperemos que no sea como A Complete Unknown, que había que ir a «verla con los ojos cerrados» (haciendo válida la expresión referente a un concepto mucho más complejo como Eyes Wide Shut 😉).
No ha pasado un año del traspaso de Godard cuando dicen que ha fallecido Kenneth Anger, el otro gran inmortal de la Historia del Cine. Parafraseando el título de uno de sus films más alucinantes, en su despedida invocamos a su hermano demonio, Aleister Crowley: “I slept with faith and found a corpse in my arms on awakening; I drank and danced all night with doubt and found her a virgin in the morning.” (The Book of Lies)… aunque en el fondo siento que “I’ve written this to keep from crying. But I am crying, only the tears won’t come” (Diary of a Drug Fiend).
This is the end, beautiful friend, the end
En los años 80, tuvimos una maratón revelación de Anger en la sala Metrònom, aunque nunca se sabe qué versión se contemplaba ya que el californiano remontaba continuamente sus obras, en el que algunos espectadores la sala ante la intensidad de su cine. Algunas de obras parecen rodadas dentro de un helicóptero. En concreto, la banda sonora de Invocation to my Demon Brother es una infernal banda de decibelios compuesta por un Mick Jagger oscuro en estado de gracia de inquietante (un año antes, en 1968, había montado Sympathy for the Devil y uno después, en 1070, colaboraría en la locura delPerformance de Nicholas Roeg). Se asegura que la primera versión fue enterrada en el desierto del Valle de la Muerte por el sonidista, discípulo de Charles Manson.
And the same day as the Godfather of Experimental Cinema, the other Acid Queen, Tina Turner, the princess of the Thunderdrome, also leaves the stage of the Pleasure Dome.
7 de junio de 2023. Don`t dream, be it. Aunque no lo creáis, Aula de Cinema, hubo un tiempo no tan lejano en que la indigencia cultural reinante nos obligaba a ir a buscar discos en autostop hasta Londres, como sucedió con la BSO del deslumbrante canto a la libertad que es The Rocky Horror Picture Show, una fascinante fábula con todos sus participantes en estado de gracia y una de mis películas preferidas. Hoy (regaño anticipado de cumpleaños) en la Filmoteca, I’ll see «blue skies through the tears in my eyes, I’m going home».
21 de enero de 2022. Meat Loaf dies at 74. When I was young, I went looking for this Original Soundtrack through all Europe. Eddie!!!
Como decía en Porque Méliès también es interesante (y Chomón también), dedico una parte de mi tiempo a comprobar cómo se halla el estado del cine-ingeniería. Porque es cierto que muchos hallazgos formales del cine experimental que desembocan en el mainstream más inquieto para convertirse con el tiempo en patrones habituales del cine comercial, pero no es tan reconocido el camino inverso, el recorrido por avances técnicos que alcanzan su plenitud expresiva en el cine-arte. Y uno de los ingenieros en jefe del cine actual es James Cameron desde la estimulante The Abyss y su más conseguida amalgama de todos los tipos de efectos (mecánicos, digitales, especialistas, etc.) de Titanic hasta su entronización del 3D en la primera Avatar. Curiosamente, sin Gance, Antonioni o Kubrick no existirían los blockbusters, Matrix o Inception, pero sin el canandiense loco tampoco se hubiera alcanzado el excelso momento en Largo viaje hacia la noche en que uno se ponía las gafas estereoscópicas y se adentraba en la oscuridad luminosa de Bi Gan. Así que todo ufanos fuimos este fin de semana con los niños a ver en el Phenomena la continuación de Avatar, El sentido del agua, bella sin alma, un inacabable festival de fuegos artificiales, un catálogo de todo lo que se puede llegar a hacer sólo por el hecho de que se puede llegar a hacer, de florituras y volutas de humo a disposición de futuros cineastas que sabrán dotarlas de contenido. En esa categoría taxonómica, del asombrado y boquiabierto “y ahora, más difícil todavía” circense, es un “espectáculo espectacular” del que disfrutó hasta la extenuación toda la familia.
Avatar-El sentido del agua, bella sin alma, inacabable festival de fuegos artificiales, catálogo de todo lo que se puede llegar a hacer sólo por el hecho de que se puede llegar a hacer, florituras y volutas de humo a disposición de futuros cineastas que sepan dotarlas de contenido»
José Iglesias Etxezarreta
El gran azul https://licenciaparacriticar.wordpress.com/2012/11/15/el-gran-azul-y-tan-grande/ Despedida 1 https://www.youtube.com/watch?v=s3qAtLPTOdQ&ab_channel=AVATARIKI Despedida 2 https://www.youtube.com/watch?v=VUIA3_06tdE&ab_channel=moviesclips La grab belleza https://codigocine.com/la-gran-belleza-escena-mar-en-el-techo/ Ince`tion 1 https://gointothestory.blcklst.com/inception-carl-jungs-wet-dream-204fe4d2dbe6 La ultima ola weir http://mcbastardsmausoleum.blogspot.com/2020/10/the-last-wave-1977-umbrella-blu-ray.html Inceptiuon 2 http://www.itbrog.com/journal/2010/7/18/inception-review-what-dreams-may-come.html La ultima ola norueg https://web.ultracine.com/la-ultima-ola-cine-catastrofe-noruego-de-alto-vuelo/
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
19 de noviembre de 2021. Con la cercanía de Thanksgiving, Black Friday y Navidad, vuelve el Gran Recapte d’Aliments. A un govern que quiere ser independiente, pero que es incapaz de dar de comer a su población (como reclamaba el personaje de Linda Hunt en El año que vivimos peligrosamente de Weir), le tiene que sacar las castañas del fuego esa propia población, como con la sanidad y ese invento de Jerry Lewis que es una telethon en que desde arriba se decide el qué, el cómo y a quiénes. No nos engañemos, es caridad, no solidaridad. Cuando nos vemos obligados a donar (y damos más allá de los impuestos para paliar la magnitud del sufrimiento real, a organizaciones con las que compartimos ideas y objetivos -Amnesty, Greenpeace y MSF-), no podemos obviar, ocultarlos a nosotros mismos, que el sistema utiliza nuestro incompleto gesto político como el pitorro por donde escapa el vapor de la injusticia social de su olla a presión condenada a estallar. Si el capitalismo no estuviera basado precisamente en la desposesión de la mayoría y en hacer crecer infinitamente el beneficio/la desigualdad , no haría falta que animara a sus propias víctimas a reprimirse y a repartir las migajas. Pero si nos salimos de su lógica, el daño estructural crecerá siempre más que los parches bienintencionados que, como las teorías conspiranoicss, acaban ocultando más que desvelando o incitando a la rebelión.
20 de octubre de 2021. El año que vivimos peligrosamente, de Weir, pese a mantener la mirada occidental, ponía el foco en los resistentes, mucho más allá que, por ejemplo, Gavras en Missing, quien ,incluso en las escenas en la morgue, mantenía el foco en Lemmon y Spacek.
Sí, 70mm. Astoria, Florida y Aquitania anuncian que tenían el proyector y el primero además ya disponía de Dolby. Hoy solo lo tiene, en toda España, el Phenomena, con las servidumbres de todos conocidas. El Nou de la Rambla, Teatro Nuevo, tenía Cinerama (y el Florida y el Waldorf). Y el Vistarama (Regio Palace) también era espectacular; vi allí Mad Máx 2 en primera fila y una taja singular con lo que solo recuerdo el desierto, con los personajes en los extremos de la visión periférica jajaja
***
¿Y recuerdas el más espantoso de los cines? El subterráneo que recordaba a Demons de Bava, el Avenida de la Luz, donde no se veía nada pero oías los más extraños sonidos (incluyendo jadeos y gemidos -parejas-, agitarse de páginas de periódicos -señores mayores- y las pulseras de las p.jilleras «¿con música o sin música?» -adolescentes-? En medio de aquella barahúnda, y de la oscuridad más total (porque pese a su nombre la caverna casi no se iluminaba con la mortecina luz de la bombilla del desvencijado proyector -no era eso a lo que venían los asistentes-), traté de ver Emmanuelle, blanca o negra no recuerdo cuál.
Al día siguiente…. De acuerdo en que «todos queremos tanto a Werner» pero ayer estaba extrañado preguntándome por el motivo del llenazo de gala de la Filmoteca de Catalunya por la proyección de un nuevoherzogcumentary suyo (dedicado a su camarada caminante Bruce Chatwin) cuando… ¡ahí entra en persona el gran Herzog! Noche muy emocionante para todos, en la que Esteve Riambau hasta rindió un reconocimiento público a los que, frente a viento y marea, desafiando los miedos, las multas y los ataques, mantuvimos las salas abiertas con nuestra presencia y apoyo durante las «restricciones» provocadas por la gestión de la pandemia. El genio alemán estuvo a la altura de su altura física, artística y moral, y se mostró enormemente productivo, creativo y divertido. Larga vida.
«Uno de los motivos por los que he hecho esta película es que espero que alguien salga, vaya a comprar sus libros y se los lea»
Somos creadores, no contables
Werner Herzog, 21 de octubre de 2021, Barcelona
«Somos creadores (inventamos), no contables (registros)… Cuando hice Dónde sueñan las hormigas verdes no conseguí entender nada de la mitología de los aborígenes, una mentalidad de hace 25.000 años, así que todo es inventado. Los hechos no contribuyen siempre a la verdad [como ya dijo otro alemán, el filósofo Theodor W. Adorno, «los hechos mienten»]. Hay un gran peligro en la honestidad cuando va de la amno de la estupidez».
«Uno de los cineastas más talentosos, Welles, no tenía disciplina (…) Mi gran héroe no es otro que Miguel Ángel, aunando disciplina e imaginación, ocho años para acabar la Capilla Sixtina destrozándose la espalda. Para hacer películas hay que tener sentido del deber y mucho coraje».
«¿Paul Schrader me cita junto a Dreyer, Bresson y Ozu? Nunca vi una película suya; de hecho, nunca he leído un libro sobre cinematografía Lo que sí me gustaría es ser fiel a Dreyer y Bresson, aunque no osaría compararme a ellos».
La última película que vio Bruce Chatwin fue Wodaabe – Die Hirten der Sonn (Los pastores del Sol, Alemania, 1989). Fuente: Cineteca Nacional de Chile
Encuentro muy interesante en el marco del neopuritanismo actual (y la anulación interesada de las barreras entre representación y realidad que conlleva) saber si habrá un momento en que las actrices de Ducornau se rebelarán por las cosas que Julia les hace hacer como se dice que hicieron las de Kechiche por lo que tuvieron que soportar de Abdellatif. ¿Y en Pleasure, de Ninja Thyberg? Y pienso en la profesionalidad de las de Zulawski, de Adjani o Schneider no se oyó una queja, en las de Reygadas, o en la imagen que dio Lynch de Rosellini, en el tiempo en que era su propia mujer. O en las que fueron realmente atormentadas como las rubias de Hitchcock o, en suma, todos los actores de Kubrick.
13 de abril de 2022. La tarde de hoy en @filmotecacat podría definirse como «When Heavy Metal (magazine/film of the 80s) met Punk». Un desabrido e inquieto programa doble con el convulso Titane de Julia Ducornau y el documental híbrido sobre The Clash, Rude Boy (Hazan/Mingay).
4 de agosto de 2011. ¿Pero a que tipo de animal, burócrata posmoderno, se le ha podido ocurrir «London Calling» como himno olímpico? Y en este caso no tienen la disculpa de no saber inglés… El zombi de ojos amarillentos se tiene que estar muriendo de la risa… «London calling to the zombies of death ()and I don’t wanna shout But while we were talking, I saw you nodding out'»
Histoire sobre la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres de Boyle y Branagh.
Flesh & Chrome
Desde Kustom Kar Kommandos (Anger) y The Cars that Ate París (Weir) hasta Titane (Ducornau), pasando por Christine (Carpenter), la relación entre carne y cromo, flesh & chrome, se ha convertido en un imaginativo subgénero por si mismo. Hoy en @filmotecacat, Crash (Cronenberg), el epítome (en todas sus acepciones) de esta especie vampírica
6 de mayo de 2022. Tengo mucho interés en ver Grave (hoy en @filmotecacat) para comprobar si Titane era puro fuego de artificio o si «beber» de David Cooper (antropólogo y antipsiquiatra que planteaba que el caníbalismo estuvo en la base de la «civilización») confirma que es una autora coherente, y prometedora que merece toda la atención suscitada en su corta carrera.
Daniel Urquijo Santana si, no creo que siga en sentido literal a Cooper, incluso es posible que ni lo conozca, pero es un caníbalismo que va más allá del sadismo o refinamiento de Hannibal, tiene un trasfondo cultural de pertenencia a la familia y de herencia genética que es muy Cooper, una idea de poder de transformación destructiva que me recordaba a La posesión de Zulawski o Inseparables, y un componente de adicción presente en Arrebato o Liquid Sky. Dicho esto, es una maravilla, me demolió y me hizo abrir los ojos por completo y me pareció incluso más convincente que Titane. Así que efectivamente, como tú dices, le prestaremos muuuucha atención, hay partido
Grave/Voraz/Crudo, Julia Ducornau, 2016, Francia, Petit Film, Rouge International, Frakas Productions, Fuente: Cine Maldito
Hay que lavarse los ojos entre mirada y mirada, Kenji Mizoguchi
💬 Kenji Mizoguchi nos enseño a huir de los prejuicios a la hora de enfrentarnos con la obra de arte
Maratón Mujeres Mizoguchi
2 de octubre de 2018. No me gustan los challenges de las redes así que me montó mi propia Maratón Mizoguchi Mujeres: diez películas en dos semanas en Filmoteca de Catalunya.
4 de octubre de 2018. Utamaro o meguru gonin no onna, 2 de 11 de Mi Maratón Mizoguchi hoy en la Filmoteca.
5 de octubre de 2018. Zangiku monogatari, 3 de 11 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres, un cineasta íntimo, que parece que sólo filme para uno, pero de una modernidad demoledora.
9 de octubre de 2018. María no Oyuki, María la Virgen, 5 de 11 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres, hoy en la Filmo si la lluvia no lo impide 😉
24 de noviembre de 2019. Aún estando radicalmente en desacuerdo con su propuesta, el ensayo de David Freedberg, Necesidad de la emoción, sobre Antonello de Messina en El Prado, me trae a la retina está etérea pero a la vez terrenal Virgen de la Anunciación, que me sugiere una aproximación que podríamos «godardiana» a la relación entre emoción y arte. Partiendo, al contrario que Freedberg, de la necesidad de la razón (Kant, Adorno) para la comprensión y situación del arte, el conocimiento del contexto y como parte de ello la empatía hacia las emociones originales en el período de su creación, el subproducto final vuelve a ser una emoción tras la reflexión, la experiencia de dicha emoción primigenia. Es decir, que considero que sin la centralidad del conocimiento es imposible apreciar, entender en su enormidad, los monocromos de Rothko, las pinturas de Altamira o La Maestà de Duccio, y que es ésta, la Razón, la que nos devuelve, la que nos transporta, a la Emoción del momento de su creación… Pero, vamos, que eso soy yo, jeje, podría ser que Freedberg y las colas ante la Giioconda para hacerse un selfie fueran los que tuvieran razón. Mientras se deciden, disfruten de esta maravilla
10 de octubre de 2018. Veremos cuan flexible pudo ser el bambú del maestro ante el huracán del militarismo. Hoy Genroku chusingura / La venganza de los 47 samuráis (6 de 11 Mi Maratón Mizoguchi Mujeres) en Filmoteca de Catalunya.
11 de octubre de 2018. Sansho dayu. De una belleza y crueldad terribles, El intendente Sansho fue uno de los primeros films japoneses que pudimos ver en la Filmoteca de Catalunya. 7 de 12 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres.
20 de octubre de 2018. Yuki fujin ezu / El destino de la señora Yuki, hoy en @filmotecacat seguimos con Mi Maratón Mizoguchi Mujeres, 8 de 12.
28 de octubre de 2018. Uwasa no onna / La mujer crucificada, hoy en Filmoteca de Catalunya, 9 de 19 de mí Maratón Mizoguchi Mujeres, Aparte de su deslumbrante belleza, me resulta apasionante lo contemporáneo de su análisis y su discurso.
2 de noviembre de 2018. Waga koi wa moenu / La llama de mi amor. Hoy en Filmoteca de Catalunya 10 de 19 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres, o de cómo se puede venerar la pasión sin dejar de tener, y poner, las cosas bien claritas.
6 de noviembre de 2018. Chikamatsu monogatari / Los amantes crucificados (o La historia de Chikamatsu) hoy en Filmoteca de Catalunya. La 11 de 19 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres me da la impresión de que va a ser tan dura como El intendente Sansho.
11 de noviembre de 2018. Akasen chitai / La calle de la vergüenza. De nuevo, belleza y brutalidad, prostitución y, como no, dignidad. Hoy en Filmoteca de Catalunya 12 de 19 en Mí Maratón Mizoguchi Mujeres
20 de noviembre de 2018. Las mujeres de Mizoguchi y las chicas de la plaza de al lado. Gion bayashi / La música de Gion, 13 de 19 de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres en Filmoteca de Catalunya. Sería interesante que estas películas se proyectarán para las chicas que trabajan en la plaza adyacente, se recabara su opinión y se debatieran con ellas. Igual aprenderíamos mucho, tod@s.
22 de noviembre de 2018. Ugetsu Monogatari / Cuentos de la luna pálida de agosto. Otro gran clásico, de los primeros exhibidos por la propia Filmoteca de Catalunya, es el número 14 de Mi Maraton Mizoguchi Mujeres. Parece que es la versión restaurada, así que a disfrutar, aunque sea en DCP.
27 de noviembre de 2018. Para endulzarnos un poco la existencia a los que quedamos huérfanos tras la marcha de Roeg y Bertolucci, hoy la icónica Yoru no onnatachi /Mujeres de la Noche en Filmoteca de Catalunya, 15 de 20 de Mi Maraton Mizoguchi Mujeres.
9 de diciembre de 2018. Yokihi / La emperatriz Yang Kwei-Fei hoy en Filmoteca de Catalunya. Como broche de oro (16 de 20) de Mi Maratón Mizoguchi Mujeres. Qué mejor manera de disfrutar el otoño en Barcelona.
17 de diciembre de 2023. A pesar de su contradictoria y nada edificante oposición a que se pasara a la realización su actriz fetiche, Kinuyo Tanaka, Kenji Mizoguchi fue el gran director japonés de mujeres como pudimos ver en el ciclo específico que le dedicó la Filmoteca de Catalunya en noviembre de 2018 (y al que pronto le dedicaré una Histoires completa [esta]). Hoy, Akasen Chitai (La calle de la vergüenza).
Drops of water and rays of light drench the tree trunks and flood the plains… and the fire crackles through the timber. Eastwood, Reygadas, Roeg, Tarkovski, Klimov…
Pinnland Empire. Excelente artículo con múltiples contraposiciones entre las películas de Tarkovski y otros grandes maestros del cine.
Imagen de Le toit de la baleine, Raoul Ruíz, 1982, Países Bajos/Francia. Fuente: Cinematheque Française (añadida el 18 de agosto de 2020).
Tras ver Jojo Rabbit, parece que lo lógico sea asociarla a memorables obras maestras como El Gran Dictador o Ser o no ser (por tomarse a Hitler con humor) o indigestiones insoportables de baclavas untados con panela y espolvoreados con azúcar glass como La vida es bella. Pero de entrada no hay escalpelo satírico, sólo gracieta, y niño inmerso en guerra es el tema de innumerables películas, desde poemas de una belleza inaprensible como La infancia de Iván hasta realidades enajenadas de Ballard como en El imperio del Sol (uno de los pocos Spielberg para adultos junto con Munich). Sin embargo, no sé por qué se me ha ido la cabeza los directores “después de” (total, en el pasado sólo tiene destacable la ingeniosa Things we do in the Shadows). Y no porque Taika Waititi nos haya deparado grandes films anteriormente, sino por una simpleza como su origen. Es neozelandés, y medio maorí (¿se llaman así aún en Politically Correct Land?). Y en las antípodas sí tenemos dos casos flagrantes de “después de”. Uno pequeño, ya que Once we were Warriors igual fue sólo un fuego fatuo vista la estéril trayectoria posterior de Lee Tamahori (quedando pendiente el visionado de Mahana, el film con el que ha vuelto a rodar en su país natal y con el feroz novelista “Warrior”, Temuera Morrison). El otro es de manual, Peter Weir. Uno de los más importantes directores del Hemisferio Sur, el autor de películas tan salvajes como Los coches que se comieron París o embrujadoras como The last wave (con David “Walkabout” Gulpilil) o El año que vivimos peligrosamente, el Gepetto capaz de traer a la vida a actores de madera como Richard Chamberlain o Mel Gibson (dos veces), el compositor de la sinfonía Picnic at Hanging Rock (“Miranda is a Boticelli Angel”). Descontando a ingleses, alemanes y mexicanos, que por distintos motivos no han tenido que variar tanto su estilo al llegar a Hollywood, en esta categoría encontraríamos también a Milos Forman, que dejaría la cantera checo/eslovaca (ya entonces mostraban ciertas diferencias estilísticas aunque se sentían unidos como grupo), posiblemente la nueva ola más nutrida de talento y frescura después de la francesa y a corta distancia de la inglesa o polaca (la Rusia revolucionaria o la Italia de posguerra). Forman fue parte de una generación fílmica irrepetible: Věra Chytilová, Ivan Passer, Jaroslav Papoušek, Jiří Menzel, Jan Němec, Jaromil Jireš Vojtěch Jasný Juraj Jakubisko, Juraj Herz… hacían películas tan poco conformes con el canon o tan irreverentes que se jugaban el pescuezo de verdad con las autoridades estalinistas. Forman era el niño bonito, y en esa condición «huyó» a Occidente (los que se quedaron conscientemente no le guardan demasiado rencor por lo que he podido hablar con alguno de ellos cuando han pasado por la Fimoteca). Menzel y sus Trenes rigurosamente vigilados más que mi favorito es casi mi biblia vital y visual desde que la vi como un adolescente bocabadat en el Electric de Portobello,Y la entrevista que tuve con Jakubisko para Contracampo fue del orden surrealista que tanto amaban: dos funcionarias de sendos partidos del Este (llamarlos comunistas me daría vergüenza) traduciendo del inglés al alemán y del alemán al eslovaco y advirtiendo claramente cómo se comían la mitad de los matices que no les interesaban… Forman se fue a hacer cine «comprometido… con la progresía liberal de Hollywood. Y si bien Alguien voló sobre el nido del cuco dramáticamente no estaba nada mal, y Taking Off merece ser recordada, palidecían al compararse con Los amores de una rubia o cualquier otra cosa que hubiera hecho «antes de venir del frío». Personalmente la que más he disfrutado (pero no sé cuánta gente diría lo mismo) ha sido Ragtime, con el último gran papel de un descomunal James Cagney), pero claro ya nada a la altura ni de lo que hizo ni de todo lo que harían sus ex compañeros… De Amadeus ni hablo porque acabo de limpiar el teclado. Pero sí existe alguien que puede ser clasificado como el mayor derroche vivo ese es la joya de los Angry Young Men, Tony Richardson. El hombre de cuyos ojos salieron Look back in anger y, sobre todo, la preciosa, iniciática, esa cima del orgullo de clase y la dignidad que es La soledad del corredor de fondo, el rebelde que financió la huida de prisión del agente doble George Blake. Atraído por cantos de sirena, se fue a vivir a Los Angeles en 1974 donde malvivió, fílmicamente hablando (aunque en The Border, con Jack Nicholson, aún consiguió encandilarnos a sus entonces jóvenes fans), hasta su muerte por complicaciones derivadas del HIV en 1991. Su cambio de residencia fue el mayor error cometido por alguien que precisamente había declarado que:
“It’s impossible to make films that appeal to everyone, and the only solution is to make them at a nonprohibitive cost, and to try to adhere to a strong, independent point of view that will appeal to at least one body of customers: the ones who want to be stimulated by provocative ideas».
Bajo esta luz, nos vemos obligados a saludar como grandes éxitos vitales y cinematográficos los “fracasos” de los proyectos de traslado, siquiera temporal, de Eisenstein o Antonioni. Fue una suerte que no cuajaran en ese ambiente creaticida… otra cosa serían los viajes en la otra dirección, los notorios destierros de Chaplin, Welles o Losey.
14 de abril de 2018. Se va Milos Forman, gran representante de la formidable Nueva Ola Checoslovaca con Menzel, Jires o Chytilova (juntos en la primera foto), pero ¿cómo no retratarlo/recordarlo junto al rocoso, otoñal, deslumbrante, siempre brutal James Cagney, al que recuperó para la telúrica Ragtime?
Hoy en Filmoteca de Catalunya comprobaremos si Reygadas se mantiene tan dúctil con las referencias en su vuelta a los orígenes con Post Tenebras Lux (aunque en algún momento me llega a recordar más al Weir joven que a los maestros citados, pese al hipnótico travelling final tarkosvkiano y los latigazos del viento y de las nubes en las gramíneas del monumental Japón).
A Century of Picnic at Hanging Rock: William Ford (1875) / Peter Weir (1975)
Sexo y asepsia en Reygadas, Kubrick, Allen y Zulawski
Woody Allen se sentiría satisfecho por lo “suciamente” que representa Carlos Raygadas el sexo, Stanley Kubrick lo estaría por su frialdad, mientras que Andrzej Zulawski lo sentiría por su pasión.
El sexo sólo es sucio si se hace bien» Woody Allen