Mi clásico de Hollywood favorito es… Hawks. Hoy en la Filmoteca, Sólo los ángeles tienen alas, la mejor película de aviones desde el Wings de Wellman. Un grande en pantalla grande, y espero que en una copia mejor que la moribunda con la que me despedí de ella hace unos años (deseo que se cumplió con creces).
Only Angels have Wings, porque Hawks quiere decir halcones.
Y en un extraño deja vu precuélico me dió la impresión que ya había visto ese «hombre de la montaña» en el «hombre del planeta» de Ersaserhead
18 de septiembre de 2021. Si, iré a ver este Dune de plástico, como leí las primeras novelas de la saga en su día. Pero debo de ser uno de los pocos grandes fans con cuenta la de Lynch, con aquellos gusanos enormes saliendo de la arena como los cachalotes del mar en plena tormenta, la pesadilla de un planeta tenebroso, pero exhilarante.
13 de octubre de 2021. Tras el enésimo Bond lloroso de Craig (qué líder se perdió para el Procés) y el evanescente medio Dune de Coelho Villeneuve, culmino hoy la carrera de estrenos con Titane. En medio, mi pérdida de confianza con el Phenomena. El ego descomunal del propietario y su política de no numerar provocan una largas colas artificiales para todo y una «lucha» despiadada por la visibilidad que va en detrimento total de la experiencia gloriosa que habilitarían sus condiciones técnicas únicas: proyector de 70mm, que hace que sea el cine preferido de Tarantino o Nolan para sus estrenos en España (y no van desencaminados, The Hateful Eight o Inception se convierten en espectáculos de inmersión total)-, un Atmos Dolby que achicharra, una decoración linchyana de terciopelo rojo y tipografía art decó… una lástima, para que luego acabes tan tuerto como cuando en el Liceo vas al quinto piso o aquella butaca infame tras la columna del diminuto Casablanca). Mañana volvemos a la Filmo con Paradjanov.
20 de octubre de 2021. ¿Perfección? Fría ingeniería. Al menos los gusanos de Lynch perviven en el recuerdo como una pesadilla del planeta. Los de aquí son como los de la saga Temblores pero en grande. Deseas tener el botón de Fast Forward a mano y eso que solo es media peli. Y ¿a quién prefieres, a Toto, con Brian Eno, o al grandilocuente Hans Zimmer actual? ¿Sting, quien es Sting? 😉
28 de octubre de 2021. A ver si en la segunda parte [Villeneuve] cuenta algo… En España fueron más allá y Vivancos 3, de similar profundidad, se estrenó con el lema «Y si os gusta esta, haremos las dos primeras».
Sobremesas 80s de festivo. Recordando a mis hijos que una de las cosas que más impactaba de The Thing de Carpenter (aparte de la banda sonora de Morricone, el increíble reparto, la tensión perfecta del relato, los guiños a la Guerra fría en las bebidas de los protagonistas) era un cierto relativismo reflejo de la podredumbre moral, pero poco común en películas «de acción», de la época y que además me ha propulsado a la actual: el miedo y la lucha por la supervivencia pueden «llevar a los buenos a hacer cosas malas» (entre otras, Russell ejecuta a un par de sus amigos que ni siquiera están contaminados, salvan al monstruo cuando se les presenta en formas de Naturaleza inocente («creo que vi un lindo perrito»), y entre todos destierran y condenan a la infección al más lucido de ellos que es quien precisamente les avisa). Del original de Hawks, me quedo sobre todo con el humor: «¿has podido fotografiarlo? Si, al caer he tomado parte del techo y mi pie»). De la de los productores del remake de Amanecer de los muertos, me quedo con la infantil curiosidad de la precuela y la imprescindible (ya tardaban) reivindicación de los noruegos y sus pedazos cronenberguianos de video granuloso alrededor de la fosa del platillo. Y un gusto volver a ver las pesadillas de uno de mis creadores de criaturas (junto al Rambaldi de La posesión) favorito: Rob Bottin (pronúnciese todo seguido ;-), caracterizado durante el rodaje en la cuarte foto adjunta.
25 de junio de 2022. Si, si, ya sé, que si Blade Runner, que si «yo he visto cosas que no podéis llegar a imaginar» (eh, atentos, que yo hasta lloro cuando Rutger Hauer declama su pieza), pero hace 40 años también se estrenó un film de mucha más ambigüedad moral, una versión, que no remake, de un grande por otro grande, que convirtió ambos films en clásicos complementarios.
6 de septiembre de 2022. Casualmente, hoy he comenzado a trabajar en la parte alta de la ciudad… y la mayor parte de los niños que iban al cole en grandes coches ¡eran rubios! Será que el dinero activa algún tipo de gen mutante o de sustancia decolorante. ¡Qué lucidez la de Carpenter en The Thing, They live y Village of the Damned.
Village of the Damned, John Carpenter, 1995, EEUU, Universal Pictures, Fuente: Espinoff
18 de abril de 2023. En La Cosa de Carpenter los humanos beben whisky y los posibles infectados, vodka. Puede ser casualidad o un guiño a las películas de terror de la Guerra Fria ¿Alguien puede desarrollarlo?