Rest in whisky, Helmut Berger, el amado de los dioses

Actor Helmut Berger poses for portraits on December 11, 1969 in New York City. (Photo by Pierre Venant/Penske Media via Getty Images)

De todos los papelones que me «reservó» Antoni Ribas en Victòria! L’aventura d’un poble -acarreador de decorados y motoro insomne de los recados; dialoguista del marido de Teresa Gimpera, Craig Hill; doble de Xabier Elorriaga en los loopings con avioneta de época y para tirarse desde la borda de un mercante; insospechado Pecado Capital, la lujuria, disfrazado de serpiente, en el escenario de La Paloma- , el más «peligroso» sin duda fue el de encerrarse con regularidad en el camerino de Helmut Berger a repasar infructuosamente su parte en el guion. Sin embargo, soy testigo de que, aunque tenía la mano muy larga -como también pudo comprobar Pilar Miró, a quién sobó descaradamente antes de recibir un sonoro bofetón en el Festival de San Sebastián-, era un tipo muy divertido, autoparódico y generoso en extremo en sus excesos. Nadie hubiera apostado que llegaría hasta los 78. En lo importante, el hombre que actuó en dos victorias, la nostrada y la de Entebbe (donde inverosímilmente hacía de cabecilla de los secuestradores ;- ) dejó una huella indeleble simplemente prestando sus facciones a personajes memorables de directores que adoramos como Visconti, De Sica, Losey, Chabrol, Coppola o Kaurismäki (Mika, hermano de Aki 😉 Rest in whisky, my friend!


«Suharto, feed your people». Why focus is political (II)

19 de noviembre de 2021. Con la cercanía de Thanksgiving, Black Friday y Navidad, vuelve el Gran Recapte d’Aliments. A un govern que quiere ser independiente, pero que es incapaz de dar de comer a su población (como reclamaba el personaje de Linda Hunt en El año que vivimos peligrosamente de Weir), le tiene que sacar las castañas del fuego esa propia población, como con la sanidad y ese invento de Jerry Lewis que es una telethon en que desde arriba se decide el qué, el cómo y a quiénes. No nos engañemos, es caridad, no solidaridad. Cuando nos vemos obligados a donar (y damos más allá de los impuestos para paliar la magnitud del sufrimiento real, a organizaciones con las que compartimos ideas y objetivos -Amnesty, Greenpeace y MSF-), no podemos obviar, ocultarlos a nosotros mismos, que el sistema utiliza nuestro incompleto gesto político como el pitorro por donde escapa el vapor de la injusticia social de su olla a presión condenada a estallar. Si el capitalismo no estuviera basado precisamente en la desposesión de la mayoría y en hacer crecer infinitamente el beneficio/la desigualdad , no haría falta que animara a sus propias víctimas a reprimirse y a repartir las migajas. Pero si nos salimos de su lógica, el daño estructural crecerá siempre más que los parches bienintencionados que, como las teorías conspiranoicss, acaban ocultando más que desvelando o incitando a la rebelión.


20 de octubre de 2021. El año que vivimos peligrosamente, de Weir, pese a mantener la mirada occidental, ponía el foco en los resistentes, mucho más allá que, por ejemplo, Gavras en Missing, quien ,incluso en las escenas en la morgue, mantenía el foco en Lemmon y Spacek.

Dos documentales sobre la matanza de comunistas en Indonesia.

Dune, el fatuo fuego de San Telmo de Villeneuve, y el declive del Phenomena

18 de septiembre de 2021. Si, iré a ver este Dune de plástico, como leí las primeras novelas de la saga en su día. Pero debo de ser uno de los pocos grandes fans con cuenta la de Lynch, con aquellos gusanos enormes saliendo de la arena como los cachalotes del mar en plena tormenta, la pesadilla de un planeta tenebroso, pero exhilarante.

13 de octubre de 2021. Tras el enésimo Bond lloroso de Craig (qué líder se perdió para el Procés) y el evanescente medio Dune de Coelho Villeneuve, culmino hoy la carrera de estrenos con Titane. En medio, mi pérdida de confianza con el Phenomena. El ego descomunal del propietario y su política de no numerar provocan una largas colas artificiales para todo y una «lucha» despiadada por la visibilidad que va en detrimento total de la experiencia gloriosa que habilitarían sus condiciones técnicas únicas: proyector de 70mm, que hace que sea el cine preferido de Tarantino o Nolan para sus estrenos en España (y no van desencaminados, The Hateful Eight o Inception se convierten en espectáculos de inmersión total)-, un Atmos Dolby que achicharra, una decoración linchyana de terciopelo rojo y tipografía art decó… una lástima, para que luego acabes tan tuerto como cuando en el Liceo vas al quinto piso o aquella butaca infame tras la columna del diminuto Casablanca). Mañana volvemos a la Filmo con Paradjanov.

20 de octubre de 2021. ¿Perfección? Fría ingeniería. Al menos los gusanos de Lynch perviven en el recuerdo como una pesadilla del planeta. Los de aquí son como los de la saga Temblores pero en grande. Deseas tener el botón de Fast Forward a mano y eso que solo es media peli. Y ¿a quién prefieres, a Toto, con Brian Eno, o al grandilocuente Hans Zimmer actual? ¿Sting, quien es Sting? 😉

28 de octubre de 2021. A ver si en la segunda parte [Villeneuve] cuenta algo… En España fueron más allá y Vivancos 3, de similar profundidad, se estrenó con el lema «Y si os gusta esta, haremos las dos primeras».