Las máscaras de la voz de la montaña

Como coherente continuidad de los ciclos centrados en el rol de la mujer japonesa de Mizoguchi, Ozu y Tanaka estos tres últimos años, y como aperitivo del banquete anunciado para febrero, la Filmo programa hoy Yama no oto, La voz de la montaña, de uno de los más delicados maestros nipones, Mikio Naruse. Podría convertirse en una tradición anual, con los próximos dedicados a Shinoda u Oshima (como personal favourites).

21 de noviembre de 2020. No es humor ni desprecio. En dos años he visto cerca de una setentena de films o más, sobre todo Mizoguchi y Ozu ciclos sobre la mujer en su obra en la Filmo y es increíble la cantidad de películas de la época que tratan sobre los intentos de liberarse de la mujer de los tres roles que la sociedad le tenía preparada (incluso es más liberal entonces que ahora). Y el trato muchas veces de los hombres que aparece es más cinico que cruel.

5 de agosto de 2014. In the heat of the night (at the Cinematheque, coming out from seeing Naruse’s last film) – Imagen propia


Aportación del público (VM)

Dolor… y glorias de Almodóvar

Acabando de ver Dolor y Gloria me da la impresión que la atención de la que ha gozado la impresionante «impersonation» (en el sentido inglés de «meterse en la piel, convertirse en, recrear», que va más allá de la simple ‘interpretación» en castellano, como Morgan Freeman en Invictus) de Banderas como el propio Almodóvar ha desenfocado las portentosas actuaciones de Asier Etxeandia y Leonardo Sbaraglia. Menos «universal» que sus mejores películas (¿Que he hecho..? Todo sobre… o Laberinto de…), estamos, como en El Irlandés, ante un «cine de actores,» un pantagruelico banquete de emociones encarnadas, basado en la complicidad y el matiz, y, pese a la rocosa Julieta Serrano (¿quién se atreve a mantener aún que el suyo ha sido un Goya «honorífico»?), un cine de hombres, tan (íntimamente) masculino como un western clásico. Y, ahora que celebramos el centenario de Fellini, con qué delicadeza sobrevuelan la pantalla los fantasmas, gli spiriti, de Eusebio Poncela (¿acaso Zulueta?) y de Chus Lampreave. Y qué brindis tan preciosistamente pictórico, el del semifundido de la escena final del cine dentro del cine, como un homenaje del habitualmente nada humilde director a sus mayores.



1 de abril de 2026. Almodóvar es capaz de todo: lo sublime (Todo sobre mi madre), lo genial (¿Qué he hecho yo para merecer esto?), lo desternillante (Laberinto de pasiones, Mujeres al borde de un ataque de nervios) y lo hilarante (Los amantes pasajeros), lo desafiante (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón) y lo cauterizante (Dolor y gloria, Volver), lo intrigante (Entre tinieblas, Madres paralelas), lo plúmbeo (Tacones lejanos y tantas otras) y lo narcótico (Hable con ella, La piel que habito)…, toda una metáfora del cine español que tanto ha ayudado a madurar. Gracias por todas, Pedro. Hoy, Amarga Navidad, en Mooby Glòries.

Dolor y Gloria https://www.rtve.es/play/videos/somos-cine/dolor-gloria-rtve-play/6647161/
Amarga Navidad https://www.hola.com/actualidad/20260320890422/amarga-navidad-pedro-almodovar-pelicula-estreno-critica/
Los hermosos días https://elpais.com/cultura/2017/10/26/actualidad/1509026642_781492.html
Mujeres al borde https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/ruta-recorre-lugares-donde-almodovar-grabo-peliculas-madrid/6943707/