Blockbusters y efectos especiales – Porque Méliès también es interesante

Mi cine es el de los Lumière, pero no por ello no me gusta Méliès. De hecho, tengo localizadas en mi ciudad las más grandes pantallas de alta resolución donde sigo maravillado los avances tecnológicos del cinematógrafo. Durante el confinamiento, en los ratos familiares de esparcimiento, repasamos con mis hijos todas las películas de acción y efectos especiales de Emmerich a Mann, pasando por la saga «Yipi ka yei» de Bruce Willis. Así este año hemos acudido cumplidamente a la cita con los magnos blockbusters veraniegos, que ha resultado sorprendentemente Bullet Train. Pese a estar dirigida por el poco apetitoso David Leitch, se nota la mano del siempre solvente Antoine Fuqua y un chispeante guion sólidamente ensamblado por el bisoño Zak Olkewicz sobr el best-seller del popular Kotaro Isaka. Una mezcla hilarante  y adrenalínica servida por un elenco de actores en su plenitud, liderado por la tarantinesca pareja de sicarios compuesta  Aaron Taylor-Johnson y Brian Tyree Henry, en uno de sus rodajes en que se nota que disfrutaron como niños pequeños, lo que prueba el aderezo de gozosos cameos de famosos que “pasaban por ahí”.

El cine rugoso de Pere Portabella y Christopher Lee

Pocos han sabido utilizar los dramáticos ángulos del rostro de Christopher Lee de forma tan enigmática para su cine rugoso y pleno de misterio, gélido y atrevido, como uno de los más grandes cineastas locales, Pere Portabella. Hoy Umbracle en @filmotecacat Distantes, en un tren.

David Warner y el jardín mágico de Providence; y el talento renacerá

¿Se puede juntar tanto talento en un encuadre? Del jardín mágico de Providence, John Gielgud, Dirk Bogarde y Alain Resnais, ya solo nos queda Ellen Burstyn, ya que se acaba de (mor)ir el maravilloso David Warner. Pero por el discurrir de la Historia del Cine creo que volverán a darse conjunciones como las de los 60 y 70.



Encasillados después de muertos, James Caan y la maldita hemeroteca del algoritmo

En su manía de simplificarlo todo, la maldita hemeroteca algorítimica encasilla a los actores incluso después de muertos. Sí, James Caan fue Sonny Corleone en El Padrino, pero con él se va también mi héroe de la infancia, el Jo-Na-Than!, de Rollerball, o en la madurez el Dios que sacrifica a su hija querida de Dogville, e incluso el policía humano menos humano en aquel Blade Runner/Distrito 9 para pobres que fue Alien Nation.


Drive, baby, drive

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉

Algunos hombres malos – Pesci rules The Irishman

9 de diciembre de 2019. La semana pasada reservé una butaca en un cine de la parte alta de la ciudad, que se caracteriza por sus versiones originales en salas desiertas y tecnológicamente impecables (Atmos Dolby, HD), para regodearme con un banquete en solitario. Soy un amante del cine de director, pero de vez en cuando llega una película río donde lo principal es contemplar como unos seres humanos se convierten en otros, personas en el sentido griego, rostros conocidos superan la máscara y se transmutan en otros, con su vida propia, coherentes hasta el movimiento de la última arruga, el oficio de actor. Superados los primeros cinco minutos de ver a los artistas rejuvenecidos digitalmente (frente a la vieja técnica de tener dos intérpretes de diferentes edades para cada etapa), acomodar la vista a la suspensión de la verosimilitud, en este acaso icónica, comenzó el festín. De todas las imágenes disponibles de ellos, he seleccionado en primer lugar aquella de las del cartel oficial en que aparece destacado Pesci porque, no siendo inicialmente la opción principal que me decantó a verla y estando la cinta centrada en De Niro, se convierte en el más grande, en el urdidor de tramas. El viejo adagio de «se come al resto del elenco». Y también de dos escenas de violencia, seca, sin coreografías ni adornos, amarga y desagradable en sus gestos mínimos pero graves, como debe de ser en la realidad, no hay declamación alguna. En ningún momento se trasluce una brizna de admiración, ni siquiera de comprensión, hacia sus protagonistas, el tono es puramente expositivo; de ahí el título de esta crónica, son unos cínicos centrados en la búsqueda exclusiva de sus intereses. Antes de acabar, un pequeña referencia a la relación de enfrentamiento y humor: dos escenas que pueden contemplarse con delicia una y otra vez, sendos bucles de sarcasmo, eternos, con la tragedia inminente sobrevolando: Where’s the rest (Mean Streets, 1973) y It’s Summer (THe Irishman, 2019). 

¿Hablando se entiende la gente?

Where’s the Rest, Mean Streets, 1973

Wrotten by Martin Scorsese and Mardik Martin.

It’s Summer, The Irishman, 2019

Script by Steven Zaillian based on the book by Charles Brandt.

Funny Now? Goodfellas, by Nicholas Pileggi & Martin Scorsese. Book: Nicholas Pileggi





19 de mayo de 2012. Asesinato justo, la película es muy floja, el gran elenco está desperdiciado y la trama es de las más cansinamente previsibles desde Seven, pero pese a todo ver a estos dos juntos es sencillamente maravilloso.


27 de mayo de 2022. Muere el más joven de los Goodfellas, pero también Copland, Algo Salvaje o Bee Movie. Gracias por todo, Ray Liotta.

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Fuente: Patries

From «Be Black Baby» to «Not Black Enough», politically incorrect number four

Hi, Mom! (1970) Directed by Brian De Palma

From «Be Black, Baby!» (Hi mom!, De Palma, 1970) to «Not Black Enough» (any current film production).

Hace un par de años, Saturday Night Live (como siempre) ya satirizó (aunque se ve que nunca es suficiente) la tontería hoy convertida en mandato políticamente correcto de que un actor no debe interpretar un personaje si no pertenece al segmento social que va a interpretar (invirtiendo radicalmente el sentido original de su profesión, y pervirtiendo definitivamente el sentido político radical catártico de la representación, al sustituir la impotencia de nombrar una fantasía por el intervenir en la realidad). Rían para no llorar 😉

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A couple of years ago, Saturday Night Live (as always) already satirized (although it is seen that it is never enough) the nonsense today turned into a politically correct mandate that an actor should not play a character if he doesn’t belong to the social segment that he is going to interpret (radically inverting the original meaning of his profession, and definitely perverting the cathartic radical political meaning of representation, by substituting the impotence of naming a fantasy for intervening in reality). Enjoy the sketch, or cry sourly 😉

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Can I Play That? – SNL Actors (Idris Elba, Cecily Strong, Beck Bennett) play a game where they choose if they can or cannot play a certain role in these politically correct times.


Fragmento de Be Black Baby de De Palma y artículo crítico de Philippa Snow sobre la película en Art Forum

Why blackface is offensive? Don Lemon explains on CNN


1 de marzo de 2022. ¿Realmente estamos dispuestos a comportarnos en un mundo supuestamente libertario y subversivo como el de la cultura y del arte según la clasificación racista étnico-identitaria de los Estados Unidos de 1850? Confunden interpretación e impostura. Welles hizo uno de los mejores Otelos que existen. El mejor bailarín de West Side Story era ‘de origen griego» ¿es lo suficientemente latino? Si le damos el papel a un americo-dominicano ¿tiene que haber inmigrado como el de la peli o vale conque haya nacido en un estado que el autor considere lo suficientemente pintoresco? ¿Puede una mujer hacer un rol masculino? ¿A quién ofendieron Tootsie, la Sra Doubtfire y Walk on the Wild Side -recuerden que «las chicas de color hacían tuturuturututturuuuu»-? No se podrían hacer pelis de romanos porque todos están muertos y la Roma de hoy no es la de entonces. ¿Qué es ser latino, cuán trans se ha de ser para hacer de trans, se ha de ser hetero para interpretar a uno? Y a «autenticidad» del Rey Mago negro o pelirrojo, que en realidad nunca existieron. ¿Un actor negro rico puede hacer de un negro pobre? ¿Si no encontramos un actor trans negro hetero, cual es, digamos, la prioridad de la diversidad? ¿Se ha de morir si te matan… y entonces, por qué son tan cuidadosos que el sexo sea simulado? ¿Cuántos años de prisión hemos debido cumplir para hacer de narco y por qué le toca siempre a Jordi Mollà? ¿Un caribeño es negro o latino? ¿Y los «de Bilbao que nacemos dónde queremos», seremos reconocidos como tales y tendremos una cuota en ETB? Y así hasta el infinito. Recordad este maravilloso episodio de SNL, I can play that (en el enlace). Hasta el infinito…
«Quién soy yo, dónde estoy
cuando estoy fuera de mí.
De dónde vengo, dime dónde voy. «

La Casa de Papel y Black Mirror

Sí, La Casa de Papel es la encarnación misma del concepto «trepidante» y tiene un ritmo, producción e interpretación arrebatadoras, pero su sistema de distribución, cada uno entusiasmado en su casa, deshace su proclamada rebeldía y remite a un consumo distópico tipo Black Mirror.
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Yes, Money Heist is the very incarnation of the «fast-paced» concept and has a breathtaking rhythm, production and interpretation, but its distribution system, each family enthusiastic at home, undoes its proclaimed rebellion and refers to a dystopian consumption like Black Mirror.


8 de abril de 2020. “Te tengo que recordar que has intentado entrar cuatro veces, ¿qué cojones pasa ahí dentro?, ¿es que dan barra libre o qué?” Con una sucesión de réplicas producto de unos guionistas en permanente estado de gracia (Álex Pina, Javier Gómez), con un elenco sin par y personajes icónicos liderados por un formidable Pedro Alonso (Berlín), y con un ritmo sin aliento que destroza los nervios del espectador menos empático, La casa de papel se ha convertido en un fenómeno mundial. Cierto que los giros retorcidos de trama de película de atracos y los tiroteos de coreografía peckhinpah/depalmanianos superan en momentos a alguna secuencia cerrada de los clásicos de directores punteros de los dos géneros, de Heat de Michael Mann, Die Hard de McTiernan (ese John McClane poligonero y a la inversa, el Gandía del descomunal José Manuel Poga), o del hongkonés John Woo (Wu Yu-seng); igual es esa edición de precisión y bisturí, kubrickiana, que impide decaer el latido hasta el infarto (no olvidemos que nuestros montadore/as fueron uno de los motivos que atrajeron a Welles y a otros de los grandes a rodar en Iberia); pero muy posiblemente sea la precisión y la retranca del humor negro castizo, berlanguiano, que contrapuntea las numerosas tragedias, lo que ha atraído al consumidor de series más escéptico del planeta (yo) a este “great entertainment” en familia -por mucho que contemple con la ceja alzada cualquier apropiación comercial de símbolos de la izquierda como el Bella ciao o La Resistencia para su aligeramiento y fácil digestión millennial-, es la impresión de estar contemplando lo que los estadounidenses llamarían un “Atraco a las Tres on steroids” 😉 (minuto 5.56).

Collateral, Heat, Mann y el modelo bressoniano

Los Ángeles, noche. Collateral, donde Cruise demuestra que puede ser un actor solvente y Eddie Murphy, perdón Jamie Foxx, no, nunca 😉, y Michael Mann, siempre sólido, demuestra a su vez, como Weir (con Chamberlain y Gibson) y como en Heat (con Kilmer), que no hay intérprete malo, sino mueble mal colocado (como pensarían Hitchcock o Bresson, aquí en un vídeo expresando su opinión sobre el «actor» y el «modelo».


15 de noviembre de 2021. Heat revisited.


Una de los mejores tiroteos y bajada de la calle de todos los tiempos


The Mahabharata, del anochecer al alba

📢 💬 The Mahabharata, la magna odisea de Peter Brook (reducida para la pantalla a 318 minutos), la historia de la raza humana como producto de la eterna batalla entre Pandavas y Kauravas, los Capuletos y Montescos, los aqueos y troyanos, las dos rosas de la India, hoy en la Filmoteca de Catalunya.

Cuando acabó de contar su historia, ya amanecía, y Jean-Claude Carrière y yo nos dijimos ‘no podemos guardarnos esto para nosotros’, y decidimos convertirla en una obra, que durase también del anochecer al alba

Peter Brook, Filmoteca de Catalunya, 3 de julio de 2021
En la Filmoteca, junto con esteve Riambau, el 3 de julio de 2021, con 96 años

Peter Brook’s Mahabharata proves that no one country ownes (the) epic

Sanjukta Sharma, 14 de junio de 2018, en su artículo para Scroll In
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Fuente: Amazon

Ver la película completa en la siguiente página


3 de julio de 2022. Muere Peter Brook, que nos deleitó el pasado 3 de julio (hace justo un año) en la Filmo despidiéndose de Jean-Claude Carrière con su torrencial Mahabharata

Maigret’s many faces

Ya sé que es una obviedad, pero cómo nos diferencian a los seres humanos, incluso a los que estamos culturalmente cercanos, nuestras vivencias…. ¿Puedes creer que para mí Maigret SIEMPRE ha sido Gabin? jajajaja Tal vez porque empecé primero por las pelis y luego seguí por los libros. Y si fuéramos franceses jóvenes, a sólo 200 km de aquí, seguramente sería Bruno Cremer, sólo por los años que interpretó al personaje en TV. Y, pese a que adoro como actores a Finney y Branagh, para mí Poirot es antes David Suchet que Peter Ustinov.

Ian Holm se llamaba Ash

¡Qué Bilbo Bolsón ni qué ocho cuartos! Se llamaba Ash, y en el momento en que lo reconecten, se volverá a encontrar perfectamente. En la foto, Ian Holm, junto con Ian Richardson y David Warner.

Volonté, De la Torre y el cine político y popular

La consolidación de una industria cinematográfica española ha sido posible por la aparición de una generación de intérpretes dotados de un gran talento y versatilidad (Tosar, Coronado, Bardem, Zahera, Pou, Fresneda, Castro, Fernández Serrano, Gutiérrez Álvarez, López Ayats…), técnicos inmaculados y directores comerciales y con pulso narrativo, fórmula que ha permitido desembocar en que dispongamos ya de un Gian Maria Volonté propio, Antonio de la Torre [??] Ya sólo nos falta nuestro Elio Petri.

Dolor… y glorias de Almodóvar

Acabando de ver Dolor y Gloria me da la impresión que la atención de la que ha gozado la impresionante «impersonation» (en el sentido inglés de «meterse en la piel, convertirse en, recrear», que va más allá de la simple ‘interpretación» en castellano, como Morgan Freeman en Invictus) de Banderas como el propio Almodóvar ha desenfocado las portentosas actuaciones de Asier Etxeandia y Leonardo Sbaraglia. Menos «universal» que sus mejores películas (¿Que he hecho..? Todo sobre… o Laberinto de…), estamos, como en El Irlandés, ante un «cine de actores,» un pantagruelico banquete de emociones encarnadas, basado en la complicidad y el matiz, y, pese a la rocosa Julieta Serrano (¿quién se atreve a mantener aún que el suyo ha sido un Goya «honorífico»?), un cine de hombres, tan (íntimamente) masculino como un western clásico. Y, ahora que celebramos el centenario de Fellini, con qué delicadeza sobrevuelan la pantalla los fantasmas, gli spiriti, de Eusebio Poncela (¿acaso Zulueta?) y de Chus Lampreave. Y qué brindis tan preciosistamente pictórico, el del semifundido de la escena final del cine dentro del cine, como un homenaje del habitualmente nada humilde director a sus mayores.