11 de mayo de 2026. En comparación con la deslumbrante Origin, Tenet es una película con premisas y soluciones mucho más arduas. A un nivel muy superior, frente a la fascinación fluida de Largo viaje hacia la noche,
Resurrection exige picar piedra para entrar en su portentoso laberinto, pero la recompensa está a la altura de la complejidad de su desafío. En ambas, ese gradual, al principio sacrificado, crecimiento de la revelación desemboca, como ya es habitual en Bi Gan, en un ultimo acto perfecto, con el uso inmersivo de un sedoso 3D envolvente, de calidez nocturna, o la vitalidad desbocada de un plano secuencia eterno. Y aparte obviamente del Modern Love del Denis Lavant de Carax, ese discreto destello final de incisivos que me ha recordado al Richard Wagner interpretado por Paul Nicholas de aquella otra locura de Ken Russell llamada Lisztomania. En Renoir Floridablanca.
Sea el 62 o el 68, pase lo que pase, haya guerra en Argelia o la revolución en las calles (en este caso, aún más por este motivo) me da la impresión de que, con alegría de vivir (y a Chris Marker le sobraba), mayo en París es siempre… Le Joli Mai. Imperdible. Hoy en Filmoteca de Catalunya.
Would you feel any pity if one of those dots stopped moving forever?
If I offered you £20,000 for every dot that stopped – would you really, old man, tell me to keep my money? Or would you calculate how many dots you could afford to spare? Free of income tax, old man……free of income tax. It’s the only way to save money nowadays».
Harry (Orson Welles), in The Third Man, Carol Reed, 1949, UK
Cuando vi que el comunismo eran los comunistas dejamos de lado las discusiones, (…) y ahora ya no tengo tiempo para Dios»
Cura sindicalista en Le Joli Mai, Chris Marker,1963, Francia, Sofracima
A principios de los 90 y tras la caída del Muro de Berlín y el desmembramiento de la Unión Soviética varios partidos comunistas occidentales empezaron a plantearse (de nuevo) su renovación. Algunos se cambiaban de nombre; otros, se disolvían en formaciones mayores y transversales. Entre otras muchas presiones de los medios y el poder, el entonces secretario general del PCE, Julio Anguita, sufrió la exigencia constante de disolver el histórico partido antifranquista. En mi calidad de director de Comunicación de Izquierda Unida y uno de sus confidentes, le animé en broma, pero con un trasfondo ideológico, a que procediera a iniciar el proceso. «Julio, disuelve el partido comunista y devuélvenos el comunismo a las manos de los comunistas sin partido, de las cuáles nunca debió salir». Como es obvio, nunca se sometió a los cantos de sirenas y acabamos todos como acabamos, pero eso es otra historia.
Esta imagen de Godard y Anna Karina en Le Joli Mai es parte de la completísima colección de la página de cameos de la Nouvelle Vague de The Cine Tourist