11 de mayo de 2026. En comparación con la deslumbrante Origin, Tenet es una película con premisas y soluciones mucho más arduas. A un nivel muy superior, frente a la fascinación fluida de Largo viaje hacia la noche,
Resurrection exige picar piedra para entrar en su portentoso laberinto, pero la recompensa está a la altura de la complejidad de su desafío. En ambas, ese gradual, al principio sacrificado, crecimiento de la revelación desemboca, como ya es habitual en Bi Gan, en un ultimo acto perfecto, con el uso inmersivo de un sedoso 3D envolvente, de calidez nocturna, o la vitalidad desbocada de un plano secuencia eterno. Y aparte obviamente del Modern Love del Denis Lavant de Carax, ese discreto destello final de incisivos que me ha recordado al Richard Wagner interpretado por Paul Nicholas de aquella otra locura de Ken Russell llamada Lisztomania. En Renoir Floridablanca.
Echando la vista atrás me ha resultado curioso lo poco que he escrito sobre Paolo Sorrentino. Debe ser porque me paso más tiempo defendiéndole que haciendo propuestas originales sobre su cine. De todas formas, en algún diálogo ha debido quedar registrada mi opinión: con el napolitano me pasa como con Malick, hasta un monólogo sobre la lista de la compra de uno de ellos me embelesa más, es decir contiene más belleza, que mucho de lo que trota por nuestras pantallas actualmente 😉 Hoy, en Mooby Balmes, voy a ver La grazia, una de sus películas que según sus críticos parece ser más «abellocchiada, con esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana, otro de nuestros más queridos cineastas malditos que esos mismos seres apagados consideraban excesivo y que, ahora, qué acomodaticio, todo el mundo parece apreciar. No que me moleste, bienvenidos al inframundo de los destellos y las sombras del monaciello, que recorrimos hace sólo ocho meses, perplejos, pero que echaremos de menos, como él, toda la vida.
esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana
Grazia https://mubi.com/es/es/films/la-grazia Todo modp https://www.reddit.com/r/CineShots/comments/1ig3cme/todo_modo_1976_dir_elio_petri/?tl=en Andreoytti https://www.corriere.it/politica/22_maggio_19/figlio-andreotti-nel-film-bellocchio-falsita-mio-padre-non-andro-vederlo-1714d628-d6de-11ec-a70e-c4b6ac55d57f.shtml Moniacello https://www.repubblica.it/venerdi/2022/03/25/news/sorrentino_napoli_mano_di_dio_antropologo_niola_monacielli_san_gennaro-342801131/
15 de febrero de 2025. Con un puñ(ad)o de actores nunca mejor dicho en estado de gracia, como en Todo modo, el hermano con talento de los Fiennes, Tucci, Lightow, Castellito, como escarabajos cardenalicios cegados ppr la claustrofobia de la ambición, sin el bisturí político, pero con la carga estética de Todo modo, en Cónclave Edward Berger asfixia a sus personajes entre los muros exteriores de sus planos, como ya hacia en la innecesaria Sin novedad en el frente (remake tipo «aunque no aporte nada nuevo, con medios modernos voy a hacer una mejor versión que las de Pabst, Milestone o Mann»), torturados e incapaces de zafarse tanto de la cámara como de su inexorable destino (el Son of Saul de Nemes o el Elephant de Van Saint, el «cine de nucas» al que ya he hecho referencia anteriormente) como de su responsabilidad ante la Historia, condenados a encerrarse cuando solo tienen futuro al abrirse (magnifica, magna, huraña y humana Rosellini). En Mooby Glòries, una lastima de los defectos de la proyección que, pese a todo, no han conseguido empañar la fotografía tensa, excelsa, inquietante, de Stéphane Fontaine, con chispazos de la del gran Ricardo Aronovich para Zulawski (feliz 95 cumpleaños, maestro).
14 de diciembre de 2021. Qué mejor para disfrutar de una tarde en libertad que dejarse envolver por «la grande belleza» del gran heredero del cinema italiano más vital, Paolo Sorrentino, y su incandescente álter ego Toni Servillo. Tras Roma, Napoli. Hoy, @CinesRenoir Floridablanca, È stata la mano di Dio
13 de enero de 2014. Hice preguntas buscando respuestas. Miguel Martin Maestro hace honor a su apellido, y trayectoria, y nos da muchas (sobre La grande bellezza).
12 de enero de 2014. Esta semana fui a ver La gran belleza. Hace tanto tiempo que no recuerdo cuándo fue la última vez que no pude hacerme una opinión clara, buena o mala, blanca, negra o repleta de grises, sobre una película. Pero en el mundo siempre hay ocasión para sorprenderse. Uno de los motivos por los que tengo Facebook es precisamente para compartir la inteligencia y la sensibilidad de un nutrido grupo de amig@s cuyos conocimientos y opinión sobre el arte del cinematógrafo respeto y admiro, incluso en los casos en que haya una discrepancia profunda de pareceres. Así que, amig@s recurro a vosotr@s en esta ocasión de extraño estupor. Por favor ¿qué os ha parecido esta obra de Paolo Sorrentino y porqué?
PD: he puesto etiquetas hasta que me ha dejado la máquina, tod@s l@s demás tambiñen estais invitados a ilustrarme
Sud sanaeha, el reverso luminoso de Sud pralad, es otra muestra del hipnótico cine que desde principios del milenio está fluyendo desde el continente asiático como un gran río imparable de sensibilidad y renovada creatividad. Hoy, la jungla mágica de Apichatpong Weerasethakul, en @filmotecacat. Picnic at Hanging Rock orientales
27 de agosto de 2021. Siempre que las chicharras cantan nos remiten en Europa a la luz de Le Déjeuner sur l’Herbe de Manet o Monet, o a les parties de campagne de los Renoir, padre e hijo. Dos días después del homenaje de Marker a La felicidad de Medvedkin, hoy en la Filmoteca Le Bonheur de Agnès Varda. Mosaico completo
12 de octubre de 2014. Splendor in the Grass / Un mundo perfecto
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.