De todos los papelones que me «reservó» Antoni Ribas en Victòria! L’aventura d’un poble -acarreador de decorados y motoro insomne de los recados; dialoguista del marido de Teresa Gimpera, Craig Hill; doble de Xabier Elorriaga en los loopings con avioneta de época y para tirarse desde la borda de un mercante; insospechado Pecado Capital, la lujuria, disfrazado de serpiente, en el escenario de La Paloma- , el más «peligroso» sin duda fue el de encerrarse con regularidad en el camerino de Helmut Berger a repasar infructuosamente su parte en el guion. Sin embargo, soy testigo de que, aunque tenía la mano muy larga -como también pudo comprobar Pilar Miró, a quién sobó descaradamente antes de recibir un sonoro bofetón en el Festival de San Sebastián-, era un tipo muy divertido, autoparódico y generoso en extremo en sus excesos. Nadie hubiera apostado que llegaría hasta los 78. En lo importante, el hombre que actuó en dos victorias, la nostrada y la de Entebbe (donde inverosímilmente hacía de cabecilla de los secuestradores ;- ) dejó una huella indeleble simplemente prestando sus facciones a personajes memorables de directores que adoramos como Visconti, De Sica, Losey, Chabrol, Coppola o Kaurismäki (Mika, hermano de Aki 😉 Rest in whisky, my friend!
Etiqueta: aviación
Hawks quiere decir halcones, Only Angels have Wings & Eraserhead’s watchmen
Mi clásico de Hollywood favorito es… Hawks. Hoy en la Filmoteca, Sólo los ángeles tienen alas, la mejor película de aviones desde el Wings de Wellman. Un grande en pantalla grande, y espero que en una copia mejor que la moribunda con la que me despedí de ella hace unos años (deseo que se cumplió con creces).
Only Angels have Wings, porque Hawks quiere decir halcones.
Y en un extraño deja vu precuélico me dió la impresión que ya había visto ese «hombre de la montaña» en el «hombre del planeta» de Ersaserhead











