La paradoja de que un Krüger nazi habría sido políticamente correcto

A los políticamente correctos que exigen que los personajes de ficción sean interpretados por actores de su misma, supuesta, «identidad» les hubiera encantado Hardy Krüger. No sólo parecía nazi e interpretaba a nazis , sino que fue nazi en su juventud. Qué «auténtico» todo ¿no? (sería idóneo para un remake de Spielberg de Los chicos de Brasil o Marathon Man -¿y como no pensó en el para su lista de Schlinder-). Pero para la gente normal que sabe diferenciar vida y obra, realidad y ficción, sólo recordarles que participó nada más y nada menos que en el Barry Lyndon de Stanley Kubrick y en Hatari! de Howard Hawks.

Por eso, subrayo siempre que hay que diferenciar entre vida y obra, además de entre juventud y madurez. Aunque también es cierto que hay quien toma papeles más activos que otros. Krüger protagonizó Junger Adles y combatió en las SS, no en la simple Wermacht, lo que parece que requería un compromiso mayor con la causa.

Hatari! es una enorme película, la vi por primera vez de pequeño y me impresionó muchísimo, hoy poco a poco Hawks se ha convertido en mi director americano clásico favorito. Y aunque todo el mundo recuerda por supuesto a John Wayne, ¿adivinen quién sale también? Mi adorado Gerard Blain, le ami americain, le beau Serge.

Censores y piratas -La realidad provoca la ficción, no al revés

Como siempre, confundieron la causa con el efecto. Burgess reflejaba en su obra la Inglaterra a la que se dirigía, fue la realidad la que provocó la película no al contrario. Y no todo el mundo sabe que en el Reino Unido había una censura recalcitrante que ignoro si continua. El mecanismo para no ser acusados de poco liberales era simplemente no llegar a conceder nunca la clasificación de edad, sin la cual no había licencia de distribución y no podía exhibirse. De esta manera, sin llegar nunca a prohibirla formalmente, se vetó la proyección de The War Game de Peter Watkins durante 16 años. Diferente, pero cercano a la política de marginación que se sigue en EEUU, en este caso estigmatizando a una película con una R, lo que la condena a una exhibición reducida, o con una X, que la envía directamente al circuito de salas de cine porno (el cual además, a estas alturas, no quiero pensar en qué estado estará compitiendo con internet). Con los DVDs entraron las limitaciones de Zona 1, Zona 2, etc, que los piratas salvadoreños se saltaban haciendo compilaciones internacionales multizona… Eran increíbles (y además estaban siempre en el mismo lugar, con lo que tebían servicio postventa), metían antologías de directores, hacían sagas…. siempre les dije que echaba de menos un Pirate’s Cut o un plus Críticads del Rincón de Pata Palo porque habían llegado a saber de cine, y no sólo popular, ya me los imagino subtitulando Cenizas y Diamantes 😉

A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1071, Reino Unido, Warner Bros., Hawk Films Fuente: Reddit StanleyKubrick

Popiól I Diament, Andrzej Wajda, 1958, Polonia, Grupo KADR. Fuente: Cuba Encuentro

9 de septiembre de 2022. En El Salvador los piratas suelen ocupar siempre los mismos lugares con lo cual se pueden devolver los productos que no están en un estado perfecto, y hacen duos entre peliculas que se parecen, te venden trilogias y sagas completas en una sola unidad o te agrupan un clásico con sus remakes. Siempre dije que echaba de menos que incluyeran un «comentario del pirata» en los extras jajaja