Intensidad y desolación. El bucle infinito de Tsai Ming-liang, el guardián del tiempo

Intensidad y desolación. Desde el interminable aterrizaje de Fata Morgana (Werner Herzog) no habia tenido tal epifania visual que transmute el ritmo de la mirada como los regueros de lluvia oscura que van borrando el rostro de Lee Kang-sheng también en el inicio de Rizi (Dias) , hoy enla Filmoteca de Catalunya (con presencia del propio director, por lo tanto innecesariamente abarrotada. Frena, y mira. Firme declaración de principios para un ciclo exhaustivo, y exhausto, 14 sesiones en 28 dias, que nos va a llevar hasta el limite de la duree (bergsoniana y benjaminiana), donde literalmente se ve pasar el tiempo.


6 de junio de 2025. «And the people bowed and prayed/To the neon god they made». Hoy en la Filmoteca de Catalunya Tsai Ming Liang 2 de 14, Qing shao nian nuo zha, traducido para la distribución como Rebeldes del dios Neón, aunque podria ser también Juventud Nuo Zha, o Nezha, por la deidad que protege a los niños, que también tendría su sentido ya que la película es sobre la adolescencia perdida de Taipei, en ese bucle infinito del que ya hemos hablado de la nebulosa sociedad taiwanesa.


10 de junio de 2025. No deja de tener su lógica que los reventas de la primera película de Tsai Ming-liang, All the Corners of the World, traten de sobrevivir, más que lucrarse, comerciando con entradas a A City of Sadness de Hou Hsiao-hsien, un homenaje implícito, ¿un guiño, una envidia sana?, de la Segunda Nueva Ola taiwanesa a la primera en el mismo año de producción -1989- aunque no de evolución, ya latentes temas y destinos que se irán haciendo consistentes en sus siguientes obras. 3 de 14 y una apuesta decidida de la Filmoteca de Catalunya de ofrecer una antología completa avisando de posibles deficiencias en la copia, las cuales, siendo anunciadas, se entienden y disculpan para disfrutar de la integridad a través del tiempo de una visión lúcida y avanzada como la del director insular.


11 de junio de 2025. Aunque siempre afirmemos que «solo es cine en sala», para disfrutar de una visión completa de la obra de un artista multifacético, es interesante hacer el ejercicio contrario al habitual al que trata de obligarnos la distribución comercial (ver cine por televisión) y ver en el cine productos originalmente pensados para su emisión en la pequeña pantalla, como nos está sucediendo con las primeras realizaciones de Tsai Ming-liang. Además el vídeo es un formato que se ajusta de manera muy interesante a la vocación social y y la inusual extensión media de dichas expresiones, ayer All The Corners of rhe World (世界各地/Shìjiè gèdì, pido disculpas porque no he hallado el titulo original en ninguna parte más que en la caratula y he tenido que traducirlo torpemente), y hoy (también en la Filmoteca de Catalunya) los dos mediometrajes de la cuarta sesión de 14, Gei wo yi ge jia (Give Me a Home) y Xiao hai (Boys) donde por cierto se produce la primera aparición de Lee Kang-sheng. Por cierto, para un cineasta tan fijado en el paso del tiempo, hasta le contribuye la natural degradación de imagen y sonido que conlleva el uso de esta tecnología audiovisual, le da un eco de máquina del tiempo, de estar viendo en directo una tragedia pasada, pero también adquiere una pátina documental que nos hace presentir que ese desgarro sigue dándose en la actualidad, ese bucle infinito taiwanés (político, geográfico, vital) que preside nuestra interpretación de esta antología.

Xiao hai (Boys), Tsai Ming Liang, 1991, Taiwán, min 19.20

Fuente: Letterboxd

The train is movuing
Farewell my hometown and relatives
Farewell my dearest parents
Bye-bye my buddies
I’m going to Taipei to fight for my future
I heard there’re many chances there
Though my friends call me a day dreamer
I still wanna have it my way
Oh, Farewell!
Oh, i´m afraid of nothing
Oh, go straight forward
One stop after another
Scenery is moving like a movie
Pretending I am a star in it
Roaming around like Peter Pan


15 de junio de 2025. Hoy volvemos con Tsai Ming-liang, 5 de 14, a la Filmoteca de Catalunya, con Dong/The Hole, no confundir con el documental de la trilogía de las Tres Gargantas de Jia Zhang-ke o con la sobrevalorada película de Galder Gaztelu-Urrutia, a pesar de que compartan carácter distópico con vecinos que se vigilan a través de agujeros en el suelo/techo 😉 Y como siempre, siempre, en las obras del malayo-taiwanés, nunca, nunca, para de llover. Ni, por lo que parece, parará nunca.


19 de junio de 2025. Como mínimo cada dos años hay que purificar la lluvia que corre por nuestras sienes con la magia de fantasmas intuidos, sombras y sueños de Goodbye, Dragon Inn. Hoy, 6 de 14, una de las películas más perfectas y envolventes de Tsai Ming-liang, en la Filmoteca de Catalunya.


20 de junio de 2025. La primera etapa de Tsai Ming-liang es más sombría que melancólica, las estructuras sociales resultan más claustrofóbicas, incluso cuando rueda en exteriores en el omnipresente trafico, que contribuye desde la banda sonora. Mas adelante la edad lo va instalando en un angst cotidiano que podría percibirse como más sereno, o al menos más interiorizado. Hoy, He liu (El rio), 7 de 14,, en la Filmoteca de Catalunya.

Vive l’amour https://www.criticaleye.it/vive-lamour/

Father and son https://www.gagaoolala.com/en/videos/916/the-river-1997

Moto dolor https://www.imdb.com/es/title/tt0119263/


24 de junio de 2025. Sabemos que Tsai Ming-liang es el mago del tiempo, hoy en la variante del tiempo como distancia. la que hemos experimentado en las largas noches en infinitas barras de hotel cuando vivíamos gozosamente exiliados, «perdidos en el siglo». Cuando «qué horas son» describía con precisión nuestro estupor geográfico, la soledad extrema del huso horario Esta tarde, 8 de 14 en la Filmoteca de Catalunya, lo experimentaremos en pieles ajenas con Ni na bian ji dian (Qi dao si bai ji),/What Time is it There?

Chao que horas son https://www.facebook.com/watch/?v=858959227908271
Tsai Time https://www.slantmagazine.com/film/what-time-is-it-there/
Tsai Dragon https://www.newyorker.com/video/watch/front-row-goodbye-dragon-inn
Chao perdido en el siglo https://www.youtube.com/watch?v=HQaPT58mh8k&ab_channel=ManuChao y video


25 de junio de 2025.

— Hypocrite lecteur, — mon semblable, — mon frère !
(Les Fleurs du mal, Charles Baudelaire, 1861)

Siendo el cine una de las pocas artes en que el tamaño se convierte en uno de los factor prioritarios de de análisis (no como marco como puede ser en escultura o en pintura, donde «grande» no adquiere el tono peyorativo a veces de «larga»), en especial en las escenas de sexo en que adquiere su connotación más modesta. Se añade además otra perspectiva inusitada en otras disciplinas que es la de detenerse de manera significativa en fragmentos para interpretar la coherencia del todo (¿no nos chocaría que «el ángulo superior izquierdo de Las Meninas desmerece el conjunto de la obra?»).

¿No será que las escenas de «¿por qué le llaman sexo cuando es amor?» interpelan el sustrato judeocristiano que impregna hasta al más liberal de nosotros, que las cuestionamos porque cuestionan prejuicios profundos que nos resultan inaceptables en una mentalidad abierta y que ha superado las nociones de pecado y culpabilidad de nuestros antecesores?

Además, se une la ola de neopuritanismo que nos invade, y se interroga la «necesidad» e incluso de la autenticidad de una misma escena (sexual, las demás, con fijación monacal o infantil, parecen no importar) según el género del autor, las de Kechiche en Adèle son lascivas, o peor en términos artísticos, redundantes, o de la crudeza/crueldad de las de Reygadas, mientras que las de Albertina Carri o las de Akerman son «valientes», cuando son igualmente bellas, e incluso, en este segundo caso, una de las participantes es la propia directora. Para el neobeatismo también es relevante la orientación: la escena de la belga no escandalizó en su momento y nadie ha puesto el grito en el cielo por el duro incesto (al borde del «consentimiento») de He liu de Ming-liang. Cuando todos estos cineastas, además de tener interiorizada la libertad de amar, sólo incomodan porque nos lanzan, in your face y a tamaño gigante, la realidad del roce, lo desencarnado de la carne, que el sudor también existe, por lo que paradójicamente estas obras, y si se empeñan ustedes, estas escenas, están lo más alejadas de la pornografía, como material de excitación comercial inmediata, que se pueda pensar.

Pese a todo, es posible que esta incomodidad hipócrita genético-cultural nos acompañe hoy en la Filmoteca de Catalunya ya que hoy toca, 9 de 14, Tian bian yi duo yun (Una nube en el cielo, distribuida como Una nube errante o El sabor de la sandía -no de la papaya verde, ni de las cerezas, a las que evoca), donde se ve que Ming-liang, sin que sirva de precedente 😉 se pone alegre y por fin parece que vaya a dejar follar con gozo y alborozo a sus sempiternos Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi (a ver cuándo le llega el momento a la pobre Yang Kuei-mei, impersionante actriz a la que el taiwanés «maltrata» más que Lynch a Isabella Rosellini o que Almodóvar a Marisa Paredes), pese a ser incapaz de contenerse con ese final a Lo importante es amar, pero en versión bestia, muy bestia.

No quisiera acabar esta Histoire sin interpelar al lado oscuro, la otra cara de la moneda. Si al extraño pecado de la duración en tiempos de instantaneidad, añadimos la proliferación mediática y académica de lo políticamente correcto, que tuerce los significantes porque se ve impotente para cambiar los significados, entraríamos en el peliagudo campo de minas de las escenas que son «demasiado largas» por mostrar situaciones de absoluto tabú social: aquí me parece mucho más relevante las características del espectador que del autor, ya que compartimos género y orientación con el perpetrador abrumadoramente mayoritario de una de las peores lacras de la inhumana Historia de la, me resisto a llamarla, Humanidad: ¿de verdad quieren creer que las violaciones de Irreversible de Gaspar Noé o de Ven y mira de Elem Klímov son insoportables por su duración o su «insoportabilidad» proviene, además del parentesco histórico citado con los verdugos, de que puede que se acerquen a la brutalidad y suciedad extremas de la experiencia real de las incontables víctimas, las cuáles han remarcado siempre lo «interminable» y la degradación de un acto que habla mucho más de dominación y humillación que de sexo»? «Lo infilmable» es un campo desgraciadamente creciente, que se tras un soplo en los 60 y 70 se abandona en manos de bufones y parias como John Waters o Kenneth Anger, e incluso de políticos radicales (y como tal también vistos como marginales) como Yoshida u Oshima, pero que repugna que manche las blancas sábanas, perdón pantallas, mainstream.

(Pongo este enlace a la categoría en vez de al post concreto de Histoires sobre Je, tu, il elle, y estos temas porque no creo que pasara la criba, aunque la imagen en blanco y negro de Chantal y su amante en la cama es preciosa).

Pieta Taiwan https://boyhoodmovies.org/2018/02/19/the-river-1997/

Pieta Italia https://historia.nationalgeographic.com.es/a/piedad-miguel-angel-perfeccion-belleza_20561

Papaya http://www.otroscineseuropa.com/olor-la-papaya-verde-tran-anh-hung-1993-mubi/
Sandía https://www.filmoteca.cat/web/ca/film/tian-bian-yi-duo-yun

Loimportante es amar https://www.fernandogarciacalderon.com/lo-importante-es-amar/

Escena final https://www.soytutioargail.com/2014/04/el-sabor-de-la-sandia-2005.html


26 de junio de 2025. La cabeza de puente en París y la colaboración con Jean-Pierre Léaud en What Time is is There? pasa para Tsai Ming-liang a ser un desembarco en toda regla con sus sospechosos habituales casi una década después en la capital francesa, pero aliñado esta vez con una selección inigualable de intérpretes galos (Laetitia Casta, Fanny Ardant, Jean-Pierre Léaud, Jeanne Moreau, Nathalie Baye, Matthieu Amalric), para un paréntesis a la angustia camino de la desazón taiwanesa, con Visage, una obra sobre la que planea la muerte de su madre y que, como en Le tableaux volé, casi alcanza una clarividencia conceptual sobre la creación artística para que, como en la obra de Raúl Ruíz, se acabe deshilvanado y escapando al intervenir el factor inasible, aunque impulsor, motor mismo de la evolución del arte, de la propia humanidad de los creadores.

Además, los horarios de mi trabajo alimenticio me obligarán hoy a hacer un inusual doblete en la Filmoteca de Catalunya, 10 y 11 de 14, con una obra aún más importante en su visión social, aunque tal vez menos rompedora (en el sentido a que nos ha malacostumbrado a lo rompedor 😉 ), la rigurosa, implacable, Stray Dogs, una nueva incursión en la exclusión, la pobreza y la lucha subterráneas, la oscuridad que pulula bajo los neones y la sociedad de Taipei.

Visage pareja https://es.unifrance.org/pelicula/29956/visage
Madre Moretti https://www.fotogramas.es/peliculas-criticas/a6903027/mia-madre/
Leaud Time París https://www.imdb.com/es-es/title/tt0269746/mediaviewer/rm1744204800/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
Stray Dogs paisaje y pareja https://quinlan.it/2013/09/05/stray-dogs-2/
Leaud Visage https://www.imdb.com/es-es/title/tt1262420/mediaviewer/rm2495968256/


28 de junio de 2024. Más instalación (para pantalla gigante para advertir hasta el último de los poros, pero instalación al cabo) que película (de ahi mi referencia a los Screen Tests de Andy Warhol), hoy Nide lian (Tu cara), 12 de 14 de Tsai Ming-liang en Filmoteca de Catalunya, nos sumerge en la contemplación del rostro humano (con música de Ryüichi Sakamoto), sublimando una dimensión característica del universo del creador malayo-taiwanés, esos primeros planos y planos medios, planos humanos, sostenidos, como esa penúltima toma final increíble, inconmensurable, inacabable pero a la vez inabarcable del todo en su magnitud y desesperación, de casi un cuarto de hora de Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi absortos en el mural de rocas del ruinoso edificio quemado que ocupan, en su desgarro y en su soledad, en Stray Dogs.


1 de julio de 2025. Hoy enfilamos la recta final del ciclo de Tsai Ming-,iang con Hei yan quan (No quiero dormir solo), 13 de 14 en Filmoteca de Catalunya, donde vuelve a su Malasia natal con doble ración de Lee Kang-sheng, como Hombre Paralizado y Hombre Indigente, con toda la dureza y belleza de siempre, magia del minimalismo, etérea, elevada a su máxima potencia. Y como exquisito aperitivo, cuatro obras esenciales de la gran maestra del cine experimental catalán, Eugènia Balcells, recientemente digitalizadas.


4 de julio de 2025. Hoy completamos en la Filmoteca de Catalunya el ciclo dedicado a Tsai Ming-liang con, 14 de 14 (aunque realmente han sido 15 de las 16 obras, ya que no pude adaptar mis horarios para ver Mi nuevo amigo y ha faltado la básica Vive l’amour), Na ri xia wu/Afternoon, un diálogo meandro en carne viva y cómplice entre el director y su alter ego, Lee Kang-sheng, actor de todos sus largometrajes («no haría otra película sin él») y referencia vital para el autor, que vive en su casa y al que hemos visto envejecer en la filmografía del guardián del tiempo.


Alain Tanner, naufragio y alegría de mayo del 68 – Cuando todos fuimos Jonás, que cumplirá 25 años en el año 2000

A los 92 años sale de escena Alain Tanner, portaestandarte de la alegría y el naufragio de mayo del 68. Con su clásica discreción. Pese a la cual, en una época, todos fuimos Jonás, que cumpliría 25 años en el año 2000, nos escondimos como elefantes avergonzados en la bañera de Le retour d’Afrique, nos topamos con los límites de la libertad en el paraíso capitalista vagando por las carreteras suizas con Messidor (mucho antes que Thelma y Louise y contradiciendo a Welles sobre el ansia de revuelta de los suizos) y nos perdimos por las desoladas calles de la ciudad blanca, n’est-ce pas? Mil gracias por tantos buenos momentos que permanecerán y au revoir, Alain.


14 de febrero de 2023. A pesar de la coincidencia de género de sus protagonistas, Messidor tiene mucho más que ver con Easy Rider (e incluso con la no tan trágica Im lauf der zeit), que con la edulcorada Thelma y Louise en el sentido de analizar la imposibilidad de ser auténticamente libre bajo el capitalismo aun saltando a los márgenes del vacío extremo del nomadismo o del vagabundo. Hoy en Filmoteca de Catalunya.


Jonas (Mekas), que cumplió 78 años en el año 2000

Fuente: Artishock

Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.


La paradoja de que un Krüger nazi habría sido políticamente correcto

A los políticamente correctos que exigen que los personajes de ficción sean interpretados por actores de su misma, supuesta, «identidad» les hubiera encantado Hardy Krüger. No sólo parecía nazi e interpretaba a nazis , sino que fue nazi en su juventud. Qué «auténtico» todo ¿no? (sería idóneo para un remake de Spielberg de Los chicos de Brasil o Marathon Man -¿y como no pensó en el para su lista de Schlinder-). Pero para la gente normal que sabe diferenciar vida y obra, realidad y ficción, sólo recordarles que participó nada más y nada menos que en el Barry Lyndon de Stanley Kubrick y en Hatari! de Howard Hawks.

Por eso, subrayo siempre que hay que diferenciar entre vida y obra, además de entre juventud y madurez. Aunque también es cierto que hay quien toma papeles más activos que otros. Krüger protagonizó Junger Adles y combatió en las SS, no en la simple Wermacht, lo que parece que requería un compromiso mayor con la causa.

Hatari! es una enorme película, la vi por primera vez de pequeño y me impresionó muchísimo, hoy poco a poco Hawks se ha convertido en mi director americano clásico favorito. Y aunque todo el mundo recuerda por supuesto a John Wayne, ¿adivinen quién sale también? Mi adorado Gerard Blain, le ami americain, le beau Serge.