Carri, Wilkerson, Borden, Restrepo, Leroy, Ray, la vida en fragmentos de las francotiradoras salvajes

Carri, Wilkerson, Borden, Restrepo y ahora Annik Leroy. Esta temporada de transición en la Filmoteca de Catalunya ha estado atravesada por una extraña coherencia en ciclos dedicados a francotiradoras salvajes de obras concisas y contundentes. Hoy comenzamos el cuarteto de sesiones de la Straub-Huillet de no ficción belga, «tiernamente devastadoras», con In der Dämmerstunde – Berlin y ella, como la sombra su compatriota Akerman, de flâneuse por las ruinas de la capital de Europa, y los cortometrajes Ferne Stimmen/Cellule 719, con dos de las referentes más profundas del del pensamiento crítico de los años del plomo alemán, Hannah Arendt y Ulrike Meinhof.

Annik https://www.filmoteca.cat/web/ca/film/der-dammerstunde-berlin-ferne-stimmen-cellule-719
Anna https://moving-pictures.ingebrigtsen.no/2020/07/18/les-rendez-vous-danna/


10 de diciembre de 2025. Menos de un mes después de poder ver en tres días sucesivos la trilogía de Lizzie Borden (con ese puñetazo del atentado contra los pisos superiores de las Torres Gemelas 18 años antes de la portada de Party Music de The Coup y Boots Riley… y otras cosas que les sucedieron en 2001), llega otra de mis afortunadas asignaturas pendientes, tres días de no precisamente paz y amor sino de la obra ¿completa? del también experimental y radical Camilo Restrepo: Los conductos, 2020, y Como crece la sombra cuando el sol declina, 2014 (hoy en la Filmoteca de Catalunya); Tropic Pocket, 2011; La impresión de una guerra, 2015; 09/05/1982, 2025; Cilaos, 2016 y La bouche, 2017 (mañana); y el viernes la particular Destroy-She-Said del colombiano, La chambre d’ombres, 2024, junto con un fragmento inédito de la misma, Marquer la limite, 2024, sobre el «armisticio» árabe-israelí de 1949 a través del recuerdo de la performance The Green Line (2004) del artista belga Francis Alÿs.

Born in Flames pp https://www.criterionchannel.com/born-in-flames
Cilaos pp https://mubi.com/es/es/films/cilaos
The Coup https://en.wikipedia.org/wiki/Party_Music
Los conductos pp https://mubi.com/es/es/films/los-conductos
los conductos pintados https://www.viennale.at/en/film/conductos
Hi Mom pintados https://karoo.me/articles/scenes-cultes-32/
Impression of a war https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRNweCFP8q3nW_HBiSx6S20WtONpHjvvRGeCJcja87gDrgXDfy5
Carapintadfas golpe https://fundeu.fiile.org.ar/page/recomendaciones/id/307/title/-carapintada-%2C-escritura-adecuada
Hi Mom escalera https://andrewmelrose1.medium.com/hi-mom-the-1970s-bizarre-film-fae3ed26934e
Hi Mom carapìntda pistola https://www.cinelapsus.com/ciao-america-1968-hi-mom-1970-di-brian-de-palma/
The Omega Man caras pintadas https://www.imdb.com/es-es/title/tt0067525/mediaviewer/rm940973312/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
Foto mía con Boots Riley


26 de noviembre de 2025. Ayer murió Jimmy Cliff, que para mí fue a Bob Marley lo que Malcolm X a Martin Luther King, mucho más radical y fresco el de Kingston que el de Nine Mile (sin menoscabar la enorme contribución y talla de todos ellos) en especial en ese puñetazo de película que no puedo dejar de ver cada vez que tengo oportunidad, The Harder They Come, y en su versión de ese himno vital de Johnny Nash, I Can See Clearly Now, que también viera la luz en 1972, para la desternillante y entrañable historia del primer equipo de bobsleigh de Jamaica, Cool Runnings. Ríanse, ríanse, en su tercera participación en unas Olimpiadas de Invierno, en Lillehammer 1994, consiguieron con su puesto 14 pasar por encima de naciones tan competitivas en la especialidad como Estados Unidos, Rusia, Francia e Italia.

Harder https://www.primevideo.com/detail/The-Harder-They-Come/0OFMB7NIHM7LP38H6YCP4RMMW7
Brixton https://www.ebay.co.uk/itm/326373580963
Cool Runnings https://m.blog.naver.com/PostView.naver?blogId=daumgolf2&logNo=222395699460
Clearly Cliff https://www.filmaffinity.com/en/film491851.html
Clearly Nash https://en.wikipedia.org/wiki/I_Can_See_Clearly_Now_%28Johnny_Nash_album%29
Dunning s 2 https://play.google.com/store/movies/details/Cool_Runnings?id=MjrZ0e-I8LQ&hl=es_MX


18 de noviembre de 2025. Esta semana tenemos en la Filmoteca de Catalunya la rara oportunidad de ver en orden cronológico las tres películas, más que trilogía, que encumbraron a Lizzie Elizabeth Borden (no confundir con Lizzie Andrew Borden, la Asesina del Hacha) como One Hit, o más bien Three Hit, Wonder del cine experimental hasta que la internada comercial de una feminista lúcida y radical como ella con nada menos que un tiránico depravado como Harvey Weinstein (qué podía ir mal 😉 ) hundiera su carrera con Love Crimes, fallida y mutilada película sobre, visto lo visto no podía ser de otra manera ¿no?, un maníaco depredador sexual (y con la participación de la no muy equilibrada por su parte Sean Young y su consecuente nominación a un Razzie como Peor Actriz). Así que, antes del despropósito que la relegó a la escritura cinematográfica, su potente visión compuesta por un documental con mucho drama, Regrouping (1976, con Kathryn Bigelow); una docuficción distópica a la Watkins, Born in Flames (1983, no confundir con su homónima soviética muda de Vladimir Korsh de 1930) y un drama con mucho de documental, Working Girls (1986, o de cómo prevaleció una perspectiva de clase antes de una de género en la prostitución a raíz de darles la palabra a las propias trabajadoras).


28 de octubre de 2025. Hoy nueva oportunidad para descubrir en la Filmoteca de Catalunya una nueva ráfaga de ese francotirador urbano y discípulo estadounidense de Santiago Álvarez que es Travis Wilkerson, Machine Gun or Typewriter?, que el autor define como punk-agit-noir, en ese terreno del híbrido entre documental y ficción del que tantas gradaciones hemos podido devorar estas últimas temporadas.


18 de octubre de 2025. La purga de elementos progresistas, ideas y profesionales, a partir de 1947 mediante las listas negras, la delación, los procesos, la autocensura y el silenciamiento comportaron para el cine estadounidense la etiqueta,cierta, de insidiosa propaganda capitalista de Hollywood ignorando en muchas ocasiones que supuso un potente revulsivo para el desarrollo en paralelo de una dificultosa, pero formidable politica y creativamente, corriente de una cinematografía alternativa y experimental con pocos parangones a nivel mundial, y que por eso mereció el calificativo de «underground». Hoy en Filmoteca de Catalunya nos asomamos al ciclo imprescindible de Travis Wilkerson con, precisamente, Los Angeles Red Squad: The Communist Situation in California.


9 d octubre de 2025. Para no repetirme me cito: «5 de mayo de 2023. Tengo Histoire[s] completos sobre amantes que corren, pero he de admitir que si voy hoy a la Filmo a ver Licorice Pizza es más por deber que por devoción. No soy un fan de este Anderson, Paul Thomas (de Lindsay y Roy con dos eses, sí), pero por una vez y sin que sirva de precedente voy arrastrado por la opinión de amigos de este foro a los que respeto Javier UrrutiaJavier TrigalesSergio Sánchez,¿Miguel Martín? José Luis Márquez ¿Jordi Barberà? Francisco José González Como decían, va (voy) por vosotros jajaja Que Welles reparta suerte». Y me gustó, y mucho, aunque no cambió mi opinión sobre el resto de sus producciones, que me dejan frío (lo peor). Pero, hoy, de nuevo, y arrastrado por mi hijo (y también un poco por Àngel Quintana y Qui Casas, y sobre todo por que trata de algo simbólicamente parecido a mis admirados Weathermen) voy al Mooby Arenas, a ver si el monologo de DiCaprio (hace años hubiera sido un oxímoron) en One Battle After Another es tan interesante como dicen.

Weekend https://mubi.com/es/es/films/weekendOne
Battle https://okdiario.com/trailer/teaser-one-battle-after-another-esperada-colaboracion-dicaprio-paul-thomas-anderson-14476328


15 de mayo de 2025. Tras realizar algunas de las películas hollywoodenses más renombradas de los 50, el carácter indomito de Nicholas Ray le convirtió en casi un apestado para la industria cinematográfica norteamericana. De hecho, a partir de 1963, no completaría ningún proyecto en una década, caracterizándose por decenas de proyectos atrevidos, pero inconclusos, tan émulo de Orson Welles que uno de ellos hasta contaría con un finalmente esteril apoyo financiero de un patrón de las causas pérdidas como Stéphane Tchalgadjieff. Refugiado en la docencia y la contracultura, en 1973 consigue poner en pie la personalísima y colectiva oda experimental, We can’t go home again (hoy en Filmoteca de Catalunya), y pasa sus últimos años como un icono y una referencia en si mismo para jovenes artistas emergentes, desde Nam June Paik a Barbet Schroeder, pasando por supuesto por quién acabará siendo su «amigo americano» y quien compondrá sus dos elegías fílmicas, el mejor Wim Wenders. (Vitral realizado aún bajo el impacto de Cuatreros de Albertina Carri, como puede verse).

Regrouping https://www.filmaffinity.com/en/film407714.html
Born in Flames imdb.com/es-es/title/tt0085267/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
Working Girls https://www.amazon.es/Working-Girls-USA-DVD/dp/B000059PP7
Monster https://www.instagram.com/p/DQDSGTkESK3/
Korsh https://mubi.com/en/es/films/born-in-flames-1930


19 de abril de 2025. Tras la devastación de la profundidad y originalidad del cine total, de la desorientación por la pérdida y la ausencia, pero también de la lucidez y la urgencia que le proporciona la herida no cauterizada a la investigación, del Cuatreros de Albertina Carri, me adentro más en la versatilidad de su radical obra con Las hijas del fuego, que mantiene la subversión de (un) género en sus dos acepciones, acá la la road movie, allá el western pampero, y más cercana a referencias similares de Meszaros, Kechiche o Tanner que hemos tratado en Histoires que a su homónima As filhas do Fogo de Pedro Costa degustada también en la Filmoteca de Catalunya hace poco más de un año y basada en un dolor por la separación forzosa que emparentaria mucho mas con la primera de Carri que hemos citado que en la liberación total de ataduras y moldes de esta.


15 de abril de 2025. «Voy tras los pasos de Isidro Velázquez, el último gauchillo alzado de la Argentina y, como la búsqueda del tiempo perdido siempre es errática, ¿voy realmente tras los pasos de ese fugitivo de la justicia burguesa? ¿O es que voy tras mis pasos, tras mi herencia? Viajo a Chaco, a Cuba, busco una película desaparecida, busco en archivos fílmicos cuerpos en movimiento que me devuelvan algo de lo que se fue muy temprano. ¿Qué busco? Busco películas, también una familia, una de vivos, una de muertos; busco una revolución, sus cuerpos, algo de justicia; busco a mi madre y a mi padre desaparecidos, sus restos, sus nombres, lo que dejaron en mí. Hago un western con mi propia vida. Busco una voz, la mía, a través del ruido y la furia que dejaron esas vidas arrancadas por aquella justicia burguesa». Albertina Carri, hoy Cuatreros en la Filmoteca de Catalunya.

Caballos Cuatreros https://www.malba.org.ar/estreno-cuatreros/
Caballos Muybridge https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Muybridge_horse_gallop.jpg
Luces cuatreros https://www.filmoteca.cat/web/ca/film/cuatreros
Luices Aphaville https://scenebygreen.com/2022/06/26/alphaville-1965/


George A. Romero, The Walking Dead y la invención del zombie, las masas (muertas) en movimiento

Con un colmillo retorcido aún más politico que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es. No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo. Aún saboreó la genuina sorpresa del ataque inicial en el cementerio de cuando la vi por primera vez. Hoy, The Night of the Living Dead en la Filmoteca de Catalunya.

El hombre lobo es un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo,; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego,

«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida»

«¿Por qué vienen todos hcbia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos Vivientes, segunda parte de la trilogía que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Dia de los Muertos Vivientes.


28 de marzo de 2023. Increíble, pero cierto 😉 La película favorita de George A. Romero, The Tales of Hoffmann (1951) de Michael Powell y Emeric Pressburger, hoy en Filmoteca de Catalunya http://www.filmoteca.cat/web/ca/film/tales-hoffmann @CsarBards Esteve Riambau Xavi Gaja


Artículo original para Fabián Salvador de Focus,
inspirado en el post de Histoire[s] du Cinema de 25 de febrero de 2023
 George A. Romero, The Walking Dead y la invención del zombie, las masas (muertas) en movimiento https://histoiresducinema.art/george-a-romero-the-walking-dead-y-la-invencion-del-zombie-las-masas-muertas-en-movimiento/

1.- La película, Night of the Living Dead

El hombre lobo proviene de un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego.

«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (Dawn of the Dead, George A. Romero)

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Muchas veces tendemos a interpretar un acontecimiento de forma anacrónica. Lo vemos en el contexto en que sucedió o adjuntamos a nuestra visión consecuencias que nosotros conocemos, pero que no podían ser previstas por los protagonistas. Esto es lo que suele suceder con la película conocida como La noche de los muertos vivientes, y acabaremos haciéndolo también nosotros con el fenómeno que ha supuesto, pero tratemos de empezar sólo trasladándonos a lo que fue su confección como producto

Hay que remontarse a finales de los años 60 en Pittsburgh, donde un inquieto grupo de jóvenes realizadores y productores de anuncios -al frente de los cuales estaba un veinteañero Georges A. Romero-, cansado del cortometraje comercial, por lo que se aventuró a hacerse la intrépida pregunta de la que están hechas las aventuras (y las catástrofes): ¿y por qué no (hacemos una película de terror)? Why not?

Producto del presupuesto

Lo más interesante es que de su composición y (falta de) recursos surgirían algunos de los rasgos esenciales que caracterizan al nuevo mito. De las carencias presupuestarias nacería la omnisciencia y versatilidad delante y detrás de la cámara de aquel puñado de creativos; cuando no estaban escribiendo diálogos o buscando dinero para seguir el rodaje (empezaron con 6000 dólares), John A. Russo, Russell Streiner, Karl Hardman y Marilyn Eastman interpretaban sus personajes, editaban el sonido o dormían en la mismísima destartalada granja que les prestaron gratis porque “total, ya estaba en ruinas”.

Sin embargo, los magros 114000 dólares que al final costó se convirtieron en 30 millones tras su estreno, lo que curiosamente la hace una de las más rentables de la historia (aunque sus autores no recibieron gran parte por una absurda renominación en el registro que les privó de su correspondiente copy right).  Pero lo más destacable es que todas aquellas estrecheces influyeron decisivamente en el estilo de pesadilla, pero muy realista, que adoptaría el género.

Partiendo, por ejemplo, de la iluminación. No sólo no podían pagar muchos focos, lo que contribuyó al ambiente tanto nocturno como en las escenas crepusculares, sino que afectó incluso a las copias para su distribución, para las que compraron el material más barato, lo que provocó que tuvieran mucho contraste; o hasta el parpadeo de los cielos y luces de muchas escenas de masa, que, junto con la elección consciente del blanco y negro, le ofrecen ese aspecto de documental o noticiero, que impregnaría a muchas de sus herederas, y en especial que abriría otro nuevo subgénero, el del false found footage (las imágenes halladas falsas, tipo The Blair Witch Project).

Este look povero alcanzaría a todo el resto de la producción. Es sabido que se utilizó sirope de chocolate para la sangre, y que toda la casquería de las vísceras de muertos y no muertos se la proveyó un carnicero local que, como todo el mundo implicado, cumplió varios papeles en la obra. Lo que pasa es que, a diferencia de las producciones baratas típicas de la época, de Roger Corman en EEUU, de la casa Hammer en el Reino Unido o de los giallo italianos, en este caso estas formas basadas en una ineludible economía de recursos se imbricarían en el fondo de la narración hasta constituir parte esencial del contenido de la narración

Originalidad del fenómeno

¿Y de dónde surgió este alucinante relato? Como en toda creación artística, hay unos hilos rojos que la unen con el pasado, pero que, al formar un nuevo nudo e incorporar una perspectiva inédita, son superados exponencialmente para formar un nuevo paradigma: el zombie (como decíamos, en su momento los autores no son conscientes de su rol futuro de demiurgos; por ejemplo, esta palabra no se utiliza en ningún momento de la película).

Hay mitos que han surgido colectivamente: los hombres lobos provienen de un miedo atávico; las brujas, son una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Otros tienen padre o madre, pero también derivan de un contexto filosófico e histórico concretos: Mr Hyde (Stevenson), un reflejo freudiano; la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Y el zombie (Romero) es el espanto existencialista (Sartre, “el infierno son los otros”), el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego. «¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? ? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos cínicos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos, segunda parte de la trilogía –interpretados en el siempre innecesario remake de 2004 por los graníticos Ty Burrell y Ving Rhames- que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Día de los Muertos). Por cierto dicho centro comercial existe y es visitable. Está situado en Monroeville, Pennsylvania, y alberga un museo dedicado a los zombies en la cultura popular (que se trasladó de 2013 a 2020 a Evans City, PA, donde se filmó la primera parte de la saga).   

Y en concreto las brasas culturales subyacentes que generan esta lluvia de chispas serán, por una parte, la invasión y apropiación simbólica de Haití en 1915 por parte de los EEUU, y la novela distópica de mediados de los años 50 (envueltos en paranoia atómica) Soy Leyenda, de Richard Matheson. Hasta Romero, los zombis eran la encarnación del esclavismo sufrido por los negros haitianos convertida en ritos vudús de control del cuerpo de vivos y cadáveres recientes. Su influencia en EEUU llevó a la realización de ciertas películas aisladas como White Zombi (1932), con Bela Lugosi, y la archiconocida I walked with a Zombie (1943), de Jacques Tourneur. En cuanto al esquema literario que inspiraría y dejaría atrás Romero, Night of the Living Dead vendría a ser su segunda, no acreditada en muchos medios y sin vampiros, adaptación cinematográfica, tras El último hombre sobre la Tierra (1964), con Vincent Price, y antes de The Omega Man (1971), con Charlton Heston (y corramos un tupido velo sobre la cuarta versión, la única de título homónimo al escrito, con un improbable Will Smith como protagonista).

En pleno año 1968, estas cenizas aún calientes serían violentamente atizadas por el contexto político apocalíptico de fin del American Way of Life que tan clara (u obscura) mente se refleja en el film: la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos civiles;  aunque para ser justos, y no crear otras “leyendas”, estamos adentrándonos en una interpretación a posteriori de la producción como hemos mencionado al principio, ya que tanto el actor, el suave y malogrado Duane Jones, como el director negaron repetidamente que la negritud del su piel afectara a su selección para el rol, aunque también han admitido que fueron conscientes del seísmo que suponía –Romero llega a declarar que sobre todo se dio cuenta tras oír del asesinato de Martin Luther King Jr. por la radio- y, desde nuestro punto de vista futuro, podamos advertir claramente que cambió totalmente muchos de los significados políticos, y sobre todo la acogida pública de su película.

Al fin y al cabo, los hechos son los hechos. A lo largo del metraje, efectivamente un hombre negro abofetea a una mujer blanca (no el primer mandoble interracial, hito que pertenece al otrora perfecto yerno Sidney Poitier en la estupenda En el calor de la noche de Norman Jewsion un año antes). A continuación el mismo negro mata a un blanco, insoportable todo hay que decir,  y acaba siendo asesinado por policías blancos (recuerdos del futuro). En medio, cadáveres de todos los colores se han entregado al canibalismo virulento, todos mezclados y la mitad en paños menores, tal vez el mayor pecado para una audiencia sureña contemporánea, y los supervivientes han asesinado a una ya no tan inocente, pero hasta entonces desvalida y angelical, niñita rubia…

En los siguientes años 40 años, Romero seguiría siempre ligado al universo que engendró y daría a luz, como director y guionista, a lo que a nuestro entender es una tetralogía y una dilogía (y no una hexalogía) sobre el tema, además de una digresión, The Crazies (1973) que le llevaría a ser padrino también del subgénero de los infectados.  La Noche (1986), el Amanecer (1978) y el Día (1985)son una espiral terrible hacia la perdida de la fe en el espíritu humano, en especial la fría profesionalidad homicida de los  dos agentes de la segunda y el conflicto, tan querido por Hawks, entre militares y científicos, o entre la Fuerza y la Razón, de la tercera. La cuarta, producida ya 20 años después, podría por fechas situarse como inicio de una segunda trilogía, pero realmente es el colofón del mundo y de la perspectiva, aún política, aún humana, de la primera: instalada ya plenamente en la distopía, el sistema capitalista ha revertido a un feudalismo despótico donde, como más adelante, cuando los Living se vuelvan los Walking y se pasen y paseen masivamente por televisión, es el  hombre el peor lobo para el hombre. Y lo más destacado de toda la saga, los zombies, “los otros”  que desde el Amanecer  han sido carne de cañón de los tiradores de sangre caliente, muestran destellos de inteligencia y de consciencia de clase, y de querer un lugar y una alternativa propia cuando se “organizan” y se alejan ¿voluntariamente? de la violencia liderados por Big Daddy. Igual por eso el posible juego de palabras del título, Land of the Dead. Parafraseando a   Emma Lazarus, “¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres. Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad, El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas. Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades“.

De todas maneras, todos recordaremos, saborearemos, siempre aquel primer escalofrío en que en un grisáceo cementerio, a pleno día, un individuo desgarbado y con los ojos vacíos se acerca a tu hermano que está haciendo el idiota… ¡y trata de morderle!

They’re coming to get you

2.- La persona, George A. Romero.

Con un colmillo retorcido aún más político que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es.

No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo.

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Como puede desprenderse de su apellido, George A. Romero (1940-2017) era de ascendencia hispana, con un abuelo nacido en la ría de El Ferrol y un padre de La Coruña. Sin embargo, no hablaba español, aunque se crio en el Bronx de Nueva York. Haciendo el viaje inverso al de Andy Warhol, de la Gran Manzana se trasladaría a Pittsburgh, donde estudió y comenzó su carrera como realizador de cortometrajes y anuncios.

Tal vez la propia falta de horizontes más allá de la bruma minera y de una tradición artística ajena a la furiosa actividad industrial de la conocida como “ciudad del acero” le llevara, como a John Waters en Baltimore o más adelante a Jim Jarmusch en Akron, a rebelarse y emprender una aventura creativa y el nacimiento de un turbulento imaginario que revolucionaría la ficción cinematográfica y literaria por venir.

Desde niño, sus cineastas de referencia eran Orson Welles y Michael Powell, y, como Waters  con El mago de Oz (1939), su película favorita era una barroca The Tales of Hoffmann (1951), del propio Powell, que revisitaba con frecuencia cuando el otro fan de la cinta, un tal Martin Scorsese, no la tenía alquilada. Paradójicamente, los prefería al “mago del suspense” Alfred Hitchcock, para el cual había trabajado a los 19 años como gopher nada menos que en el rodaje de Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), pero que no le impresionó por su actitud mecánica y desapasionada a la hora de dirigir. Se dice que aparece, junto con Larry Cohen. el director de otra joya renovadora del horror (faceta los niños malvados), It’s Alive (1974), entre la multitud de la escena de la Grand Central Station. Con 16, uno de sus cortometrajes, ¡sobre geología! Le había valido un premio Future Scientists of America.

Creador de mitos

Ya desde su primera obra, Night of the Living Dead, se constituyó en un creador de géneros y subgéneros, por supuesto el de los zombies, pero también el de su variante de infectados (The Crazies, 1973), el formato cuasi documental del false found footage  (el estilo de la propia Noche.., y siguientes, pero sobre todo es  la base de Diary of the Dead, 2007), o incluso el de las aventuras anacrónicas medievales de ídolos juveniles (Los caballeros de la moto, 1981), que alcanzaría cotas de paroxismo con El ejército de las tinieblas/Evil Dead 3 (1992) de su proclamado sucesor, Sam Raimi, o Destino de Caballero (2001), con Heath Ledger. 

Y, sobre todo, inauguró el terror como instrumento de análisis y denuncia política en una industria asfixiada por la censura y el anticomunismo, resbaladizo atajo por donde luego transitarían con brillantez John Carpenter, Tobe Hopper o David Cronenberg, originario de Toronto, donde moriría Romero, canadiense por su tercer matrimonio.

Tanto por su forma, como por el fondo, como por los ritos que la primigenia producción impulso en sus protagonistas tanto vivos como muertos, Romero creó un universo, que va mucho más allá de propuestas ingeniosas, pero parciales (como la del asesino en el sueño de Wes Craven o la muerte inaplazable en la saga de Destino final), porque es coherente en su locura, plausible y cotidiano, y, sobre todo, porque está basado en una perspectiva crítica y pesimista, pero humanista al fin y al cabo.

Multifacético icono de la cultura popular

Con un cierto parecido físico con Stan Lee, el versátil Romero también se convirtió en un icono de la cultura popular estadounidense, colaborando con el maestro del terror Darío Argento y adaptando relatos y novelas de Stephen King como Creep Show o The Dark Half, y haciendo numerosas incursiones en todas las demás artes audiovisuales, tanto en el cómic con la propia Marvel como en el mundo de la televisión con Tales of the Darkside y hasta en el nuevo territorio de los videojuegos con Resident Evil a la cabeza, la versión para la gran pantalla de la cual declinó en dirigir en favor de Paul W. S. Anderson. Y no se abstuvo de mostrar su sardónico sentido del humor con el guiño de su cameo como uno de los carceleros de Hannibal lector en El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme. 

Tres días antes de su muerte el 16 de julio de 2017, de cáncer de pulmón y a los acordes de la banda sonora de uno de sus films favoritos, El hombre tranquilo (1952) de John Ford, todavía trabajaba en un par de proyectos, una película de cierre de la segunda trilogía, Twilight of the Dead, para la que su esposa Susan estaba haciendo un casting de realizadores en 2021, y Road of the Dead, “algo así como The Fast and The Furious, pero con zombies” según Romero y “Mad max 2 se encuentra con Rollerball en una carrera de NASCAR, con una inspiración significativa de Ben-Hur” según Matt Borman, su ayudante de dirección y amigo desde Land… a Survival…  aunque al describir la trama como «una historia ambientada en una isla donde los prisioneros zombis hacen carreras de autos en un Coliseo moderno para el entretenimiento de los humanos adinerados» nos recuerde más a Death Race 2000 (1975) del propio Roger Corman, con David Carradine (Kung Fu) y el entonces poco conocido Sylvester Stallone, o su remake de 2008 Death Race, del propio Anderson, con Jason Statham y ambas… sin zombies. 

Puede que sea cierto lo que afirma Quentin Tarantino  de que la A en Georges A. Romero no era por Andrew, sino porque era “A fucking genius”.

José Iglesias Etxezarreta, 23 de marzo de 2023


28 de marzo de 2023. Increíble, pero cierto 😉 La película favorita de George A. Romero, The Tales of Hoffmann (1951) de Michael Powell y Emeric Pressburger, hoy en Filmoteca de Catalunya http://www.filmoteca.cat/web/ca/film/tales-hoffmann @CsarBards Esteve Riambau Xavi Gaja


30 de mayo de 2023. El próximo 22 de septiembre la productora Focus presenta en el Teatro Condal de Barcelona La Noche de los Muertos Vivientes Live, espectáculo interactivo y en la versión original autorizada por el legado de propio Georges A. Romero, que trabajó sobre su adaptación teatral, pero cuya muerte impidió que la llevara a cabo. Por lo que representa para mí su figura, estoy especialmente orgulloso de la https://lanochedelosmuertosvivientes.com/historia/ que me encargaron sobre las claves del autor y su obra y su impacto demoledor y duradero en la cultura, la mitología y la cinematografía posteriores.


From «Be Black Baby» to «Not Black Enough», politically incorrect number four

Hi, Mom! (1970) Directed by Brian De Palma

From «Be Black, Baby!» (Hi mom!, De Palma, 1970) to «Not Black Enough» (any current film production).

Hace un par de años, Saturday Night Live (como siempre) ya satirizó (aunque se ve que nunca es suficiente) la tontería hoy convertida en mandato políticamente correcto de que un actor no debe interpretar un personaje si no pertenece al segmento social que va a interpretar (invirtiendo radicalmente el sentido original de su profesión, y pervirtiendo definitivamente el sentido político radical catártico de la representación, al sustituir la impotencia de nombrar una fantasía por el intervenir en la realidad). Rían para no llorar 😉

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A couple of years ago, Saturday Night Live (as always) already satirized (although it is seen that it is never enough) the nonsense today turned into a politically correct mandate that an actor should not play a character if he doesn’t belong to the social segment that he is going to interpret (radically inverting the original meaning of his profession, and definitely perverting the cathartic radical political meaning of representation, by substituting the impotence of naming a fantasy for intervening in reality). Enjoy the sketch, or cry sourly 😉

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Can I Play That? – SNL Actors (Idris Elba, Cecily Strong, Beck Bennett) play a game where they choose if they can or cannot play a certain role in these politically correct times.


Fragmento de Be Black Baby de De Palma y artículo crítico de Philippa Snow sobre la película en Art Forum

Why blackface is offensive? Don Lemon explains on CNN


1 de marzo de 2022. ¿Realmente estamos dispuestos a comportarnos en un mundo supuestamente libertario y subversivo como el de la cultura y del arte según la clasificación racista étnico-identitaria de los Estados Unidos de 1850? Confunden interpretación e impostura. Welles hizo uno de los mejores Otelos que existen. El mejor bailarín de West Side Story era ‘de origen griego» ¿es lo suficientemente latino? Si le damos el papel a un americo-dominicano ¿tiene que haber inmigrado como el de la peli o vale conque haya nacido en un estado que el autor considere lo suficientemente pintoresco? ¿Puede una mujer hacer un rol masculino? ¿A quién ofendieron Tootsie, la Sra Doubtfire y Walk on the Wild Side -recuerden que «las chicas de color hacían tuturuturututturuuuu»-? No se podrían hacer pelis de romanos porque todos están muertos y la Roma de hoy no es la de entonces. ¿Qué es ser latino, cuán trans se ha de ser para hacer de trans, se ha de ser hetero para interpretar a uno? Y a «autenticidad» del Rey Mago negro o pelirrojo, que en realidad nunca existieron. ¿Un actor negro rico puede hacer de un negro pobre? ¿Si no encontramos un actor trans negro hetero, cual es, digamos, la prioridad de la diversidad? ¿Se ha de morir si te matan… y entonces, por qué son tan cuidadosos que el sexo sea simulado? ¿Cuántos años de prisión hemos debido cumplir para hacer de narco y por qué le toca siempre a Jordi Mollà? ¿Un caribeño es negro o latino? ¿Y los «de Bilbao que nacemos dónde queremos», seremos reconocidos como tales y tendremos una cuota en ETB? Y así hasta el infinito. Recordad este maravilloso episodio de SNL, I can play that (en el enlace). Hasta el infinito…
«Quién soy yo, dónde estoy
cuando estoy fuera de mí.
De dónde vengo, dime dónde voy. «