En pocas ocasiones, y más a medida que se avanza en el tiempo, se es consciente anticipadamente de que se va a tener la oportunidad de ver por primera vez una obra de quien es un referente del cine que representa todo lo que se pide del arte/política. Hoy, la continuidad de la explotación del capitalismo de Estado al del de mercado, No esperes demasiado del fin del mundo, de Radu Jude, en Zumzeig Cinema.
15 de diciembre de 2025. El Zumzeig Cinema se está convirtiendo este año en el espacio del que se sale alterado. Tal vez sea comprensible en el caso de Sirāt, pero lo impactante de la retirada a casa tras Kontinental ’25 de Radu Jude es que, como en los primeros momentos en que sales a la calle al atardecer tras comprarte unas gafas nuevas tras mucho tiempo sin ajustarte la graduación, todo refulge, es más claro, tiene otro significado, y en el caso de la visión post epílogo de la película (esa aclaparadora sucesión de «casas sin gente, gente sin casas») lo que ha cambiado es la textura y el fondo del skyline nocturno, de los edificios, calles, bocas de metro, letreros luminosos, los coches que pasan, pero en el sentido contrario a la optometría urbana vital y dinámica que adoptamos de jóvenes con Ruttman o Vertov. como si hubiera pasado la onda descarnadora de una bomba de neutrones, como si el fin del mundo de su obra anterior ya se hubiera producido, en la eclosión de otro despiadado, con el sobrenombre de una Europa secuestrada por el Zeus del capital (Rosellini, Trier).
Expect much https://www.rottentomatoes.com/m/do_not_expect_too_much_from_the_end_of_the_world Polly Magoo https://www.biblio.com/book/who-you-polly-magoo-etes-vous/d/852219243?srsltid=AfmBOor9YUAiVPT5IlblGPqPw4Wkz6vTpeRYOboEwuEgoYBBzxBX-s1S Kontinental cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt35492581/ Europa cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt0043511/ Sinfonía https://www.museobbaa.com/actividad/berlin-sinfonia-una-ciudad/ Cçamara https://www.elespectadorimaginario.com/el-hombre-de-la-camara-la-vida-al-imprevisto/ Europa https://www.imdb.com/es-es/title/tt0101829/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
Cuando las películas no llegaban a Barcelona y no podíamos huir todos los días a Londres nos dábamos atracones en los festivales, como pasa aún en lugares donde las salas regulares han desaparecido. Recuerdo la epifanía de madrugada de Sans Soleil en aquellas sesiones golfas e imprevisibles agrupadas bajo el nombre de Festival Internacional de Cine de Barcelona, comisariadas si mal no recuerdo por el aquel entonces denostado por los jóvenes airados Àlex Gorina. Llegó un día en Sitges en que prometí contenerme: al final resultó que empecé con H20 (Halloween 20) al romper el alba para acabar muchos con films después con un musical egipcio sobre Averroes (eso sí, de Chahine) al amanecer del día siguiente 😉 Hoy, sin tantos maratones, nos recompensa el D’A Film Festival. Empezamos el lunes en Cinemes Aribau con Youth (Spring), obra maestra de Wang Bing que además nos va a recordar al llorado Hu Bo y el contexto de brutalidad de la explotación capitalista y el control de las élites globales en que la juventud del planeta se pasa en días de discreta desesperación.
9 de abril de 2024. Joie de vivre. Segunda jornada del D’A Film Festival, hoy en el CCCB, y pasamos del bofetón lacerante de Wang Bing de ayer a la chispeante alegría de vivir de Agnès Varda mediante una interesante selección de siete cortometrajes de 1958 a 2003, difíciles de ver en pantalla grande y buen sonido.
10 de abril de 2024. Paradójicamente, aunque todo el mundo sabe que soporto mal el uso indiscriminado de música como azúcares añadidos o maridaje con películas mudas, me parece muy atractiva la fusión de artes, que genera una tercera obra alternativa, como hace Dr Truna Andrés o como hoy en la tercera sesión del D’A Film Festival en que el Niño de Elche desafiará a Buñuel y Dulac (Un perro andaluz/La concha y el clérigo).
11 de abril de 2024. Tras el rocoso zarandeo ayer por parte del prodigioso Nino de Elche, Buñuel y un devorador Dulac, seguimos con el D’A Film Festival y la semana de las maravillas (guiño a Jaromil Jireš 😉 ): en tres dias habremos visto a Jean-Luc Godard al principio (Les fiancés du Pont McDonald, de Agnès Varda, con Anna Karina y Eddie Constantine… ¡ y sin gafas!) y final de su vida cinematográfica (hoy en Cinemes Aribau, Film annonce du film qui n’existera jamais: Drôles de guerres, el último regalo del genio antes de su eutanasia), «en fastuoso programa doble» con Abide Nowhere, de uno de los más emocionantes cineastas de la actualidad, el hierático Tsai-ming Liang.
Con un colmillo retorcido aún más politico que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es. No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo. Aún saboreó la genuina sorpresa del ataque inicial en el cementerio de cuando la vi por primera vez. Hoy, The Night of the Living Dead en la Filmoteca de Catalunya.
El hombre lobo es un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo,; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego,
«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida»
«¿Por qué vienen todos hcbia el centro comercial? Será porque aun mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos Vivientes, segunda parte de la trilogía que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Dia de los Muertos Vivientes.
Artículo original para Fabián Salvador de Focus, inspirado en el post de Histoire[s] du Cinema de 25 de febrero de 2023 George A. Romero, The Walking Dead y la invención del zombie, las masas (muertas) en movimiento https://histoiresducinema.art/george-a-romero-the-walking-dead-y-la-invencion-del-zombie-las-masas-muertas-en-movimiento/
1.- La película, Night of the Living Dead
El hombre lobo proviene de un miedo atávico; las brujas, una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Mr Hyde, un reflejo freudiano, y la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Pero el zombie es el espanto existencialista, el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego.
«¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (Dawn of the Dead, George A. Romero)
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Muchas veces tendemos a interpretar un acontecimiento de forma anacrónica. Lo vemos en el contexto en que sucedió o adjuntamos a nuestra visión consecuencias que nosotros conocemos, pero que no podían ser previstas por los protagonistas. Esto es lo que suele suceder con la película conocida como La noche de los muertos vivientes, y acabaremos haciéndolo también nosotros con el fenómeno que ha supuesto, pero tratemos de empezar sólo trasladándonos a lo que fue su confección como producto.
Hay que remontarse a finales de los años 60 en Pittsburgh, donde un inquieto grupo de jóvenes realizadores y productores de anuncios -al frente de los cuales estaba un veinteañero Georges A. Romero-, cansado del cortometraje comercial, por lo que se aventuró a hacerse la intrépida pregunta de la que están hechas las aventuras (y las catástrofes): ¿y por qué no (hacemos una película de terror)? Why not?
Producto del presupuesto
Lo más interesante es que de su composición y (falta de) recursos surgirían algunos de los rasgos esenciales que caracterizan al nuevo mito. De las carencias presupuestarias nacería la omnisciencia y versatilidad delante y detrás de la cámara de aquel puñado de creativos; cuando no estaban escribiendo diálogos o buscando dinero para seguir el rodaje (empezaron con 6000 dólares), John A. Russo, Russell Streiner, Karl Hardman y Marilyn Eastman interpretaban sus personajes, editaban el sonido o dormían en la mismísima destartalada granja que les prestaron gratis porque “total, ya estaba en ruinas”.
Sin embargo, los magros 114000 dólares que al final costó se convirtieron en 30 millones tras su estreno, lo que curiosamente la hace una de las más rentables de la historia (aunque sus autores no recibieron gran parte por una absurda renominación en el registro que les privó de su correspondiente copy right). Pero lo más destacable es que todas aquellas estrecheces influyeron decisivamente en el estilo de pesadilla, pero muy realista, que adoptaría el género.
Partiendo, por ejemplo, de la iluminación. No sólo no podían pagar muchos focos, lo que contribuyó al ambiente tanto nocturno como en las escenas crepusculares, sino que afectó incluso a las copias para su distribución, para las que compraron el material más barato, lo que provocó que tuvieran mucho contraste; o hasta el parpadeo de los cielos y luces de muchas escenas de masa, que, junto con la elección consciente del blanco y negro, le ofrecen ese aspecto de documental o noticiero, que impregnaría a muchas de sus herederas, y en especial que abriría otro nuevo subgénero, el del false found footage (las imágenes halladas falsas, tipo The Blair Witch Project).
Este look povero alcanzaría a todo el resto de la producción. Es sabido que se utilizó sirope de chocolate para la sangre, y que toda la casquería de las vísceras de muertos y no muertos se la proveyó un carnicero local que, como todo el mundo implicado, cumplió varios papeles en la obra. Lo que pasa es que, a diferencia de las producciones baratas típicas de la época, de Roger Corman en EEUU, de la casa Hammer en el Reino Unido o de los giallo italianos, en este caso estas formas basadas en una ineludible economía de recursos se imbricarían en el fondo de la narración hasta constituir parte esencial del contenido de la narración
Originalidad del fenómeno
¿Y de dónde surgió este alucinante relato? Como en toda creación artística, hay unos hilos rojos que la unen con el pasado, pero que, al formar un nuevo nudo e incorporar una perspectiva inédita, son superados exponencialmente para formar un nuevo paradigma: el zombie (como decíamos, en su momento los autores no son conscientes de su rol futuro de demiurgos; por ejemplo, esta palabra no se utiliza en ningún momento de la película).
Hay mitos que han surgido colectivamente: los hombres lobos provienen de un miedo atávico; las brujas, son una producción ideológica eclesiástica medieval; Drácula, un eco del feudalismo durante el Romanticismo; Otros tienen padre o madre, pero también derivan de un contexto filosófico e histórico concretos: Mr Hyde (Stevenson), un reflejo freudiano; la criatura de Frankenstein, la adaptación de Mary Shelley del monstruo antiguo a los tiempos de la electricidad. Y el zombie (Romero) es el espanto existencialista (Sartre, “el infierno son los otros”), el perfecto horror contemporáneo capitalista, cotidiano, omnipresente… las masas (muertas) en movimiento ciego. «¿Por qué vienen todos hacia el centro comercial? ? Será porque aún mantienen un recuerdo del sitio que les dio mayor satisfacción en vida» (diálogo de los dos cínicos SWATs asesinos de inmigrantes caribeños y moteros muy vivos en El Amanecer de los Muertos, segunda parte de la trilogía –interpretados en el siempre innecesario remake de 2004 por los graníticos Ty Burrell y Ving Rhames- que, obviamente, culminaba en el enfrentamiento hawskiano y carpenteresco entre científicos y militares de El Día de los Muertos). Por cierto dicho centro comercial existe y es visitable. Está situado en Monroeville, Pennsylvania, y alberga un museo dedicado a los zombies en la cultura popular (que se trasladó de 2013 a 2020 a Evans City, PA, donde se filmó la primera parte de la saga).
Y en concreto las brasas culturales subyacentes que generan esta lluvia de chispas serán, por una parte, la invasión y apropiación simbólica de Haití en 1915 por parte de los EEUU, y la novela distópica de mediados de los años 50 (envueltos en paranoia atómica) Soy Leyenda, de Richard Matheson. Hasta Romero, los zombis eran la encarnación del esclavismo sufrido por los negros haitianos convertida en ritos vudús de control del cuerpo de vivos y cadáveres recientes. Su influencia en EEUU llevó a la realización de ciertas películas aisladas como White Zombi (1932), con Bela Lugosi, y la archiconocida I walked with a Zombie (1943), de Jacques Tourneur. En cuanto al esquema literario que inspiraría y dejaría atrás Romero, Night of the Living Dead vendría a ser su segunda, no acreditada en muchos medios y sin vampiros, adaptación cinematográfica, tras El último hombre sobre la Tierra (1964), con Vincent Price, y antes de The Omega Man (1971), con Charlton Heston (y corramos un tupido velo sobre la cuarta versión, la única de título homónimo al escrito, con un improbable Will Smith como protagonista).
En pleno año 1968, estas cenizas aún calientes serían violentamente atizadas por el contexto político apocalíptico de fin del American Way of Life que tan clara (u obscura) mente se refleja en el film: la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos civiles; aunque para ser justos, y no crear otras “leyendas”, estamos adentrándonos en una interpretación a posteriori de la producción como hemos mencionado al principio, ya que tanto el actor, el suave y malogrado Duane Jones, como el director negaron repetidamente que la negritud del su piel afectara a su selección para el rol, aunque también han admitido que fueron conscientes del seísmo que suponía –Romero llega a declarar que sobre todo se dio cuenta tras oír del asesinato de Martin Luther King Jr. por la radio- y, desde nuestro punto de vista futuro, podamos advertir claramente que cambió totalmente muchos de los significados políticos, y sobre todo la acogida pública de su película.
Al fin y al cabo, los hechos son los hechos. A lo largo del metraje, efectivamente un hombre negro abofetea a una mujer blanca (no el primer mandoble interracial, hito que pertenece al otrora perfecto yerno Sidney Poitier en la estupenda En el calor de la noche de Norman Jewsion un año antes). A continuación el mismo negro mata a un blanco, insoportable todo hay que decir, y acaba siendo asesinado por policías blancos (recuerdos del futuro). En medio, cadáveres de todos los colores se han entregado al canibalismo virulento, todos mezclados y la mitad en paños menores, tal vez el mayor pecado para una audiencia sureña contemporánea, y los supervivientes han asesinado a una ya no tan inocente, pero hasta entonces desvalida y angelical, niñita rubia…
En los siguientes años 40 años, Romero seguiría siempre ligado al universo que engendró y daría a luz, como director y guionista, a lo que a nuestro entender es una tetralogía y una dilogía (y no una hexalogía) sobre el tema, además de una digresión, The Crazies (1973) que le llevaría a ser padrino también del subgénero de los infectados. La Noche (1986), el Amanecer (1978) y el Día (1985)son una espiral terrible hacia la perdida de la fe en el espíritu humano, en especial la fría profesionalidad homicida de los dos agentes de la segunda y el conflicto, tan querido por Hawks, entre militares y científicos, o entre la Fuerza y la Razón, de la tercera. La cuarta, producida ya 20 años después, podría por fechas situarse como inicio de una segunda trilogía, pero realmente es el colofón del mundo y de la perspectiva, aún política, aún humana, de la primera: instalada ya plenamente en la distopía, el sistema capitalista ha revertido a un feudalismo despótico donde, como más adelante, cuando los Living se vuelvan los Walking y se pasen y paseen masivamente por televisión, es el hombre el peor lobo para el hombre. Y lo más destacado de toda la saga, los zombies, “los otros” que desde el Amanecer han sido carne de cañón de los tiradores de sangre caliente, muestran destellos de inteligencia y de consciencia de clase, y de querer un lugar y una alternativa propia cuando se “organizan” y se alejan ¿voluntariamente? de la violencia liderados por Big Daddy. Igual por eso el posible juego de palabras del título, Land of the Dead. Parafraseando a Emma Lazarus, “¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres. Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad, El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas. Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades“.
De todas maneras, todos recordaremos, saborearemos, siempre aquel primer escalofrío en que en un grisáceo cementerio, a pleno día, un individuo desgarbado y con los ojos vacíos se acerca a tu hermano que está haciendo el idiota… ¡y trata de morderle!
They’re coming to get you
2.- La persona, George A. Romero.
Con un colmillo retorcido aún más político que Cronenberg, George A. Romero fue el primero en utilizar el terror como escalpelo del American Way of Life, con ambientes amenazantes también de día, en espacios abiertos y con personas normales como «monstruos», en el que un negro es el héroe y ajusticia a un blanco insoportable, en que matan a una niña inocente que ya no lo es.
No sólo inauguró un género, sino una perspectiva y un icono del horror cotidiano, asfixiante y omnipresente, de la sociedad mercantil y de consumo.
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Como puede desprenderse de su apellido, George A. Romero (1940-2017) era de ascendencia hispana, con un abuelo nacido en la ría de El Ferrol y un padre de La Coruña. Sin embargo, no hablaba español, aunque se crio en el Bronx de Nueva York. Haciendo el viaje inverso al de Andy Warhol, de la Gran Manzana se trasladaría a Pittsburgh, donde estudió y comenzó su carrera como realizador de cortometrajes y anuncios.
Tal vez la propia falta de horizontes más allá de la bruma minera y de una tradición artística ajena a la furiosa actividad industrial de la conocida como “ciudad del acero” le llevara, como a John Waters en Baltimore o más adelante a Jim Jarmusch en Akron, a rebelarse y emprender una aventura creativa y el nacimiento de un turbulento imaginario que revolucionaría la ficción cinematográfica y literaria por venir.
Desde niño, sus cineastas de referencia eran Orson Welles y Michael Powell, y, como Waters con El mago de Oz (1939), su película favorita era una barroca The Tales of Hoffmann (1951), del propio Powell, que revisitaba con frecuencia cuando el otro fan de la cinta, un tal Martin Scorsese, no la tenía alquilada. Paradójicamente, los prefería al “mago del suspense” Alfred Hitchcock, para el cual había trabajado a los 19 años como gopher nada menos que en el rodaje de Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), pero que no le impresionó por su actitud mecánica y desapasionada a la hora de dirigir. Se dice que aparece, junto con Larry Cohen. el director de otra joya renovadora del horror (faceta los niños malvados), It’s Alive (1974), entre la multitud de la escena de la Grand Central Station. Con 16, uno de sus cortometrajes, ¡sobre geología! Le había valido un premio Future Scientists of America.
Creador de mitos
Ya desde su primera obra, Night of the Living Dead, se constituyó en un creador de géneros y subgéneros, por supuesto el de los zombies, pero también el de su variante de infectados (The Crazies, 1973), el formato cuasi documental del false found footage (el estilo de la propia Noche.., y siguientes, pero sobre todo es la base de Diary of the Dead, 2007), o incluso el de las aventuras anacrónicas medievales de ídolos juveniles (Los caballeros de la moto, 1981), que alcanzaría cotas de paroxismo con El ejército de las tinieblas/Evil Dead 3 (1992) de su proclamado sucesor, Sam Raimi, o Destino de Caballero (2001), con Heath Ledger.
Y, sobre todo, inauguró el terror como instrumento de análisis y denuncia política en una industria asfixiada por la censura y el anticomunismo, resbaladizo atajo por donde luego transitarían con brillantez John Carpenter, Tobe Hopper o David Cronenberg, originario de Toronto, donde moriría Romero, canadiense por su tercer matrimonio.
Tanto por su forma, como por el fondo, como por los ritos que la primigenia producción impulso en sus protagonistas tanto vivos como muertos, Romero creó un universo, que va mucho más allá de propuestas ingeniosas, pero parciales (como la del asesino en el sueño de Wes Craven o la muerte inaplazable en la saga de Destino final), porque es coherente en su locura, plausible y cotidiano, y, sobre todo, porque está basado en una perspectiva crítica y pesimista, pero humanista al fin y al cabo.
Multifacético icono de la cultura popular
Con un cierto parecido físico con Stan Lee, el versátil Romero también se convirtió en un icono de la cultura popular estadounidense, colaborando con el maestro del terror Darío Argento y adaptando relatos y novelas de Stephen King como Creep Show o The Dark Half, y haciendo numerosas incursiones en todas las demás artes audiovisuales, tanto en el cómic con la propia Marvel como en el mundo de la televisión con Tales of the Darkside y hasta en el nuevo territorio de los videojuegos con Resident Evil a la cabeza, la versión para la gran pantalla de la cual declinó en dirigir en favor de Paul W. S. Anderson. Y no se abstuvo de mostrar su sardónico sentido del humor con el guiño de su cameo como uno de los carceleros de Hannibal lector en El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme.
Tres días antes de su muerte el 16 de julio de 2017, de cáncer de pulmón y a los acordes de la banda sonora de uno de sus films favoritos, El hombre tranquilo (1952) de John Ford, todavía trabajaba en un par de proyectos, una película de cierre de la segunda trilogía, Twilight of the Dead, para la que su esposa Susan estaba haciendo un casting de realizadores en 2021, y Road of the Dead, “algo así como The Fast and The Furious, pero con zombies” según Romero y “Mad max 2 se encuentra con Rollerball en una carrera de NASCAR, con una inspiración significativa de Ben-Hur” según Matt Borman, su ayudante de dirección y amigo desde Land… a Survival… aunque al describir la trama como «una historia ambientada en una isla donde los prisioneros zombis hacen carreras de autos en un Coliseo moderno para el entretenimiento de los humanos adinerados» nos recuerde más a Death Race 2000 (1975) del propio Roger Corman, con David Carradine (Kung Fu) y el entonces poco conocido Sylvester Stallone, o su remake de 2008 Death Race, del propio Anderson, con Jason Statham y ambas… sin zombies.
Puede que sea cierto lo que afirma Quentin Tarantino de que la A en Georges A. Romero no era por Andrew, sino porque era “A fucking genius”.
30 de mayo de 2023. El próximo 22 de septiembre la productora Focus presenta en el Teatro Condal de Barcelona La Noche de los Muertos Vivientes Live, espectáculo interactivo y en la versión original autorizada por el legado de propio Georges A. Romero, que trabajó sobre su adaptación teatral, pero cuya muerte impidió que la llevara a cabo. Por lo que representa para mí su figura, estoy especialmente orgulloso de la https://lanochedelosmuertosvivientes.com/historia/ que me encargaron sobre las claves del autor y su obra y su impacto demoledor y duradero en la cultura, la mitología y la cinematografía posteriores.
Aunque This sporting life sea más irregular que The loneliness of the long distance runner, y Tom Courtenay tenga más aristas que Richard Harris, siempre preferí «in the long run ;-)» a Lindsay Anderson frente a Tony Richardson (quien, tras su fulgor, se reveló con cierta lógica un «director después de…») al considerarlo el más político y radical, polifacético y coherente, de los de por sí impactantes y vivificantes movimientos del Free Cinema y los Angry Young Men de la Britannia de los 50, 60, 70, mezclando en su escueta carrera la garra de Peter Watkins, el desgarro del malogrado Bill Douglas, la puesta en escena de Peter Brook y la lucidez de Kevin Bronlow, con su cinismo único y su capacidad de aunar talentos de the best and the boldest escritores, actores y músicos de su era (TSL, por ejemplo, está escita por David Storey y proudicda por el polifacético britano-niño judío superviviente del Holocausto-checoslovaco Karel Reisz). Hoy comienzo su gran ciclo en Filmoteca de Catalunya.
5 de febrero de 2023. Los niños franceses de Zéro de conduite y sus almohadas han crecido en todos los sentidos para convertirse en jovenes airados británicos con acceso a un arsenal. De la joie de vivre infant al nihilismo adolescente, hoy If…, pasión y liberación de Lindsay Anderson en la Filmoteca de Catalunya.
Fuente de todas las fotos de Red, White and Zero: Mondo Digital
7 de febrero de 2023. Las películas de episodios u ómnibus, tan típicas de los 60, esconden algunas de las joyas más chispeantes de sus autores. Hoy Red, White and Zero en @filmotecacat reúne a Anderson, Brook, Reisz y Richardson con el primer Anthony Hopkins, el gran Zero Mostel, Michael York, Vanessa Redgrave o el mismísimo Douglas Fairbanks Jr.
8 de febrero de 2023. Como rebelde, oportunista o víctima del sistema capitalista y de la «britanidad», la colaboración de Malcolm McDowell fue mucho más extensa con Linsday Anderson que con Stanley Kubrick. Hoy, O lucky man! en Filmoteca de Catalunya. El personaje de su trilogía curiosamente también se llama Travis, Mick Travis, ¿como cuál otro? Si, Bickle por supuesto, pero también Henderson. Con la imprescindible ortografía musical de Alan Price
Foto 2 y 7 https://esbilla.wordpress.com/2013/03/14/trilogia-mick-travis-variaciones-iconoclastas-sobre-inglaterra/
9 de febrero de 2022. Conflicto fraterno, patriarcal y de clase en la adaptación de una obra teatral de, de nuevo, David Storey, donde Lindsay Anderson explota la tensión telúrica contenida en otros dos actores fetiche de esta generación de volcanes, Brian Cox y Alan Bates. Hoy, In Celebration en Filmoteca de Catalunya.
Enlaces
In Celeb hand 3 https://rowereviews.weebly.com/viewing-log–reviews/in-celebration-1975-lindsay-anderson
In Celeb 2 https://quadcinema.com/film/in-celebration/
17 de febrero de 2023. Como en el Privilege de Peter Watkins o La Naranja Mecánica de Kubrick/Burgess, una atmosfera desquiciada sirve para diseccionar y derribar los grandes mitos de la sociedad británica. Hoy en @filmotecacat Britannia Hospital, un sarcastico Black Mirror avant la lettre de Lindsay Anderson, el final de la trilogia de Mick Teavis/Malcolm McDowell es un reflejo preciso de una realidad enferma mediante el uso de la distopía y su elevación al absurdo, tan caro para los más lucidos y radicales intelectuales y activistas anglosajones como Orwell o Huxley.
23 de febrero de 2023. Lo que podría haber ido por el camino de la acre ¿Que fue de Baby Jane? se convirtió en una nostálgica versión anciana de The Misfits: The Whales of August fue la última película de ficción de su director Lindsay Anderson y de las legendarias actrices Lilian Gish, Bette David y Ann Sothern (y casi para Vincent Price). La juventud se fue, pero sus reminiscencias pueden volver, como las ballenas de agosto. Hoy en Filmoteca de Catalunya.
Monkey business
28 de marzo de 2022. Monadas de Ferreri dos veces, Oshima y Reisz.
Winstanley the diggers song
20 de octubre de 2021. A marvelous film for a magnificent story. David Downes’ post «Those that Buy and Sell Land, and are landlords, have got it either by Oppression, or Murder, or Theft…Take notice, That England is not a a Free People, till the Poor that have no Land, have a free allowance to dig and labour the Commons, and so live as Comfortably as the Landlords that live in their enclosures.» Gerard Winstanley, (born 19 October 1609, Wigan).
Winstanley, 1975. 95 min. Director: Kevin Brownlow: Winstanley
¿Qué mejor manera de entrar en el universo de Pedro Costa que Où gît votre sourire enfoui?, su película sobre Jean-Marie Straub y Danièle Huillet volcados sobre la moviola, definida por Jean-Luc Godard como el mejor film sobre la relación entre cine y montaje. Hoy en @filmotecacat
18 de enero de 2023. Pedro Costa nos presenta hoy en @filmotecacat Mudar de vida, una joya del Cinema Novo en la que Paulo Rocha, como Flaherty, o más bien, Ruspoli con Les hommes de la baleine, abordaba la dura vida de una comunidad de pescadores afectada por la industrialización de su modo de existencia.
19 de enero de 2023. Otra de las sesiones maestras con las que nos está deleitando Pedro Costa: dialogo entre susurros, de Puissance de la parole, de Jean Luc-Godard, a Cézanne-Conversation avec Joachim Gasquet, de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, delicadeza y clarividencia, hoy en @filmotecacat
Enlaces del 17
https://www.lacid.org/fr/films-et-cineastes/films/ou-git-votre-sourire-enfoui Costa montaje Costa retrato https://www.filmoteca.cat/web/ca/cicle/pedro-costa-retrospectiva-i-carta-blanca Godard montaje http://www.elumiere.net/exclusivo_web/nyff13/nyff13_05.php
7 de diciembre de 2025. Desgraciadamente la alienación inherente a la propiedad privada en el capitalismo que degrada los potencialmente maravillosos cuerpos y mentes humanos a mera mercancía y convierte todos los procesos de producción en epítome de explotación, ha condenado hoy en día al apellido Epstein a ser sinónimo de repugnante degradación moral, pero hubo un tiempo en que ese nombre significaba estar en presencia de uno de los más grandes artistas del siglo, que elevó el cinematógrafo a cumbres expresivas sin parangón, Jean Epstein. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, con Finis Terrae y Le tempestaire, le acompañaremos, como con Ruspoli, Rocha o Flaherty, a ese territorio del confín, el litoral, dónde la interrelación entre el hombre y el mar es más intensa y libre, pero también de una estrecha dependencia llevada a veces hasta extremos trágicos.
Hemos pedido permiso a Estrella Millán Sanjuán para reproducir a continuación un extracto de su siempre deslumbrante contribución sobre Os faroleiros (1922) de Maurice Mariaud. Si quieren disfrutar de una experiencia única, recomendamos dirigirse al artículo íntegro.
«OS FAROLEIROS fue dirigida por Maurice Mariaud (1875-1958) director, guionista y actor francés que empezó en el cine cuando despuntaban la Pathé y la Gaumont, llegando a codirigir con Louis Feuillade. Contactar con Raul de Caldevilla (escritor y periodista, hijo de españoles) le hizo conducir su carrera un tiempo en Portugal, donde rodó y actuó en varias películas de la Caldevilla Film. Esta película de 1922 fue la primera en el país luso y supuso una de las más ambiciosas y más grandes producciones de nuestro país vecino en la etapa muda. En Portugal fue llamada ‘O faroleiro da Torre do Bugio» y desconozco si el gran Jean Grémillon la conocería antes de rodar su película denominada igual unos años más tarde, «Les gardiens de phare», donde la pareja de fareros terminaba en una situación terrible, aunque por razones muy diferentes.
Un director que no es tan conocido como sus coetáneos pues, si bien tienen una factura estupenda sus películas, no llegaba al nivel del vanguardismo de Dulac, Epstein, Gance, Perret o L’Herbier, por poner unos ejemplos. Aunque es de justicia reflejar que «Os Faroleiros» sí posee virtudes visuales y algún elemento impresionista destacable entre el naturalismo de su historia. La Fundación Jérôme Seydoux-Pathé se propuso en 2019 reivindicar su figura dentro de la historia del cine francés organizando un ciclo en diciembre llamado «Redescubriendo a Maurice Mariaud».
(…)
Con la aparición de esta película se ha vuelto a desatar mi pasión por la historias en torno a los faros. No la conocía y cruzarme con ella por casualidad ha sido un feliz hallazgo. Cuánto escrito hay en la historia del cine con epicentro en lo que representa un faro, cuántas posibilidades se abren alrededor de su arquitectura, soledad y espacio interior claustrofóbico e irrespirable. Recuerdo un párrafo de mi publicación de hace casi dos años sobre Los faros en el cine: «Arquitecturas estrechas, sólidas, fijadas fuertemente al suelo para soportar el paso del tiempo y los embates constantes de las olas y el viento. Torres de la perseverancia, del compromiso, de la fortaleza imperturbable. Estructuras desgastadas con un poso romántico, capaz de transmitir múltiples sentimientos que van desde la tranquilidad a la melancolía, de la soledad al desasosiego en noches grises. Un faro no deja indiferente porque está inundado de carga simbólica y su estado solitario conecta enormemente con nuestro yo más insondable».
«Os Faroleiros» persigue de nuevo en el cine las relaciones insalvables entre personas unidas, en este caso, por lazos del rechazo y la venganza por amor, a las que la estrecha convivencia en el puesto de farero (qué bien suena ‘faroleiro’ en portugués) agudiza la confrontación y el desastre final. Un lugar donde las pasiones se intensifican y donde el equilibrio entre deber, convivencia y pulsión acaba resquebrajándose. En «Os Faroleiros» está muy presente la relación liminal entre tierra y mar, como también la de la vida y la muerte o la civilización con la naturaleza. El umbral entre conflictos morales se rebasa pronto por la aparición egoísta del deseo a toda costa rompiendo las normas entre los habitantes de esas casas de madera entre la arena. Enfrentados a un mar que se muestra en los momentos de más tensión agitado e imprevisible, anunciando la tragedia».
Y de propina y ofrecido por la propia Estrella, la compilación de faros en el cine con la que siempre hemos soñado, con la fina perspectiva analítica que la caracteriza: La simbologia de los faros en el cine.
Dios ha muerto. God-Art is dead. Por su propia mano, como mueren los dioses.
«Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo». Hoy ha muerto Jean-Luc Godard, Karl Marx del cine, el creador y pensador que mejor comprendió este arte y su capacidad revolucionaria de transformación.
Las imágenes son de IMDB (retrato), MUBI (adicto), Miguel Martín (Le lvre d’image), José Martín S (selfie), Xavi Gaja (For Ever Godard) y China Daily (tumba de Marx),
He estado esta mañana concentrado escribiendo el obituario de Tanner para mi web (diciendo que se llame Histoires du Cinema ya lo dice todo sobre mi devoción por la visión godardiana) y me he enterado cuando he visto demasiadas fotos de Godard corriendo por redes sociales para estar tranquilo.
Mi primera impresión ha sido un poco egoísta porque, antes del impacto de la tristeza por la muerte de alguien que era casi inmortal y con una obra de una clarividencia excepcional, he pensado en que nos quedábamos huérfanos de toda su obra futura.
Totalement inédites, ces quelques secondes d'un Jean-Luc Godard tout sourire, lors d'essais de la caméra Aaton 8/35, inventée par Jean-Pierre Beauviala, en 1979. Bonne soirée à tous. (Fonds Jean-Pierre Beauviala – Collection Cinémathèque française) pic.twitter.com/7w7Wyzmc0V
la dernière apparition de Jean-Luc Godard au cinéma remonte à 2016, dans une petite scène du documentaire "Visages Villages" d’Agnès Varda et JR. Une présence invisible qui fait remonter des souvenirs et une certaine rancoeur à l’égard du cinéaste franco-suisse pic.twitter.com/HVLkfgx2N5
15 de septiembre de 2022. ean-Luc Godard hizo la disección más precisa del capitalismo que he visto nunca en su film Ici et ailleurs (1976)
Jean-Luc Godard, Ici et ailleurs, 1976:
How does capital function? A bit like this, perhaps Someone poor and a zero equals someone less poor Some one less poor and again a zero equals someone even less poor Someone even less poor and again a zero equals someone richer Someone richer and again a zero equals someone even more rich Someone even more rich and again a zero equals someone even richer again Capital functions like that At a given moment it adds up, and what it adds up are zeros, but zeros that represent tens, hundreds, thousands of you(s) and me(s). So not really zeros after all, the capitalist would say We must see, learn to see that when the times comes to add up all the defeats and the victories, very often we have been fucked and we’ve been fucked because we, I, didn’t want to see, you, she, he, nobody wanted to see that all their dreams are represented… he didn’t want to see that all his dreams are represented at a given moment, given and taken back, by zeros that multiply them. Yes, but as they’re zeros, they multiply and simultaneously cancel out; and we haven´t had the time to see that it’s at that moment, at that place, that our hopes have been reduced to zero» Colin MacCabe, Godard: Images, Sounds, Politics. The MacMillan Press, 1980
Hoy se presenta en @filmotecacat Comrades (Camaradas), el único film que realizó Bill Douglas fuera de su aclamada Trilogía, un poderoso fresco sobre los Tolpuddle Martyrs y las tempranas rebeliones ante la salvaje Revolución Industrial desde el punto de vista de un lanternista itinerante, y con los grandes James Fox y Vanessa Redgrave.
29 de junio de 2022. Coming of age is always difficult, and nearly impossible to escape without greats scars if it happens in a depressed/ing environment, be it War or Poverty, or, altogether, Capitalism. One of its most desperate and brilliant critics was the ill-fated Bill Douglas in his autobiographical Trilogy. Today My Childhood/My Ain Folk at the @filmotecacat
30 de junio de 2022. Hoy final de temporada de dos estupendos ciclos en @filmotecacat en sesión calcada de la de ayer: hors d’œuvre con los cortos didácticos de Kiarostami y luego la última de las películas de la desencarnada y magna trilogía de Bill Douglas con My Way Home. Y tras la asfixiante Escocia minera se vislumbran ya las vastas praderas del western estival.
Incluso en Occidente hay una gran cantidad de trabajadores, y en especial trabajadoras, a los que ni siquiera se les trata de engañar con el señuelo de pertenecer a la clase media con el que engatusan a algunos. Aparte de los clásicos de Loach, Guédiguian, Petri o Godard, y las contribuciones de tantos, como Aranoa, Chaplin, Godard, Guerín, Leigh o Ford, no es poco, pero sí expulsado a los márgenes, el cine dedicado a los proletarios con las condiciones más precarias y las rutinas más alienantes. Hoy La chica de la fabrica de cerillas, de la Trilogía del Proletariado, de Aki Kaurismäki, en Filmoteca de Catalunya.
24 de abril de 2022. No creo que a las obreras de fabrica nacidas mujeres o trans o a las limpiadoras mujeres o trans o las científicas mujeres o trans les llegue que la argumentación contra la autodeterminación se base en la injusticia hacia deportistas de élite que se arregla con un reglamento 😉
25 de junio de 2022. Vestida de Azul, Antonio Giménez-Rico, 1983.
El humor es subversivo, y, si no, no es humor. Es la antítesis de lo políticamente correcto. El «humor de buen gusto» es un oxímoron, no existe. ¿Hay que desterrar del diccionario todas las palabras «negativas» como «gordo», «fea», «cojo», «maldad», «hambre» o «muerte» para arreglar por arte de magia todos los problemas que afligen a la Humanidad? Entonces ¿las invasiones rusas son «guerras» o simples «operaciones militares especiales»; las masacres estadounidenses, son «efectos colaterales»; los infanticidios israelíes son porque los palestinos usan a sus hijos como «escudos humanos»?
La respuesta, como con todo, está en el Santo Grial: Lenny Bruce, de Bob Fosse, con Dustin Hoffman y Valerie Perrine en los papeles de sus vidas, 1974, EEUU, ¿y pueden creer que la produjera United Artists?
Lenny: Are there any niggers here tonight? Can you turn on the house lights, please, and could the waiters and waitresses just stop serving, just for a second? And turn off the spot. Now what did he say? »Are there any *niggers* here tonight?» I know there’s one nigger here; because, l see him back there working. Let’s see. There’s two niggers. And between those two niggers sits a kike. And there’s another kike. That’s two kikes and three niggers. And there’s a spic, right? Hm? There’s another spic. Ooh, there’s a wop. There’s a Polack. And then, oh, a couple of greaseballs. There’s three lace-curtain lrish Micks. And there’s one hip, thick, hunky, funky boogie. Boogie, boogie. Mm-mm. l got three kikes. Do l hear five kikes? l got five kikes. Do l hear six spics? Six spics. Do l hear seven niggers? l got seven niggers. Sold: American! l’ll pass with seven niggers, six spics, five Micks, four kikes, three guineas, and one wop. You almost punched me out, didn’t ya? l was trying to make a point and that is it’s the suppression of the *word* that gives it the power, the violence, the viciousness. Dig. lf President Kennedy would just go on television and say l’d like to introduce you to all the niggers in my cabinet. And if he’d just say »nigger, nigger, nigger, nigger, nigger to every nigger he saw, boogie, boogie, boogie, boogie, boogie, nigger, nigger, nigger, nigger, nigger till nigger didn’t mean anything any more! Then you’d never be able to make some six year old black kid cry because somebody called him a nigger in school.
Los Óscars han pasado de ser un campo de nabos, y nabos blancos como denunciaba Spike Lee, a una carroza de la Pride (lo último ya sería quitarle el premio a Will Smith no por su actuación sino ¡por su comportamiento!), donde se ha impuesto el biografismo vendible, es decir que lo destacable es la historia personal del «artista» (que tiene que ser de cariz capitalista, es decir de superación y consumible de manera instantánea) y no su obra (obviamente una fruslería sin importancia). La mejor película, «la de sordos», y la mejor canción, seguro que la ucraniana por supuesto, da igual su calidad.
La mayor lástima de todo este disparate ha sido ir viendo estos años que, en el país que inventó el roast estos años a un gran monologuista satírico, un analista social punzante, como Chris Rock (búsquenlo en You Tube), un humorista ácido y para adultos, reducido a una pulpa empalagosa por su necesidad de integrarse en Hollywood. ¿Nombramos al Dalai Lama Presentador en Jefe de Todos los Eventos y Ceremonias a partir de ahora? ¡Mantente firme, Ricky Gervais! 😉
Los chistes de «actor de reparto» y «Premio DonHostia» los dejo para Twitter 😉
Al menos, en esta escena de Dance Hall Racket, de Charles Tucker, 1953, Lenny Bruce es abofeteado por la «mala calidad» de su obra, supuestamente el guion del propio film, y no por su vida disoluta.
9 de mayo de 2022. Nunca entenderé lo de dejar que se te enfríe en un sucio pasillo de metro un café que te ha costado tres o cuatro euros. En las series y pelis americanas comen y beben por la calle forzados por el brutal ritmo laboral que imprime trabajar en Manhattan. Es como llevar los pantalones caídos sin que te hayan quitado el cinturón para que no te suicides en la cárcel O comprar pantalones rotos (el único ámbito donde no parece que este prosperando el Do It Yourself).
22 de junio de 2022. Texto de Salvador Perpiña. El guionista moderno recurre sin complejos a los avances de la técnica para realizar su tarea de la manera más eficiente. El modulador de creatividad Fuckel-Beckhaus lo aisla de los apremios de su entorno, lanza descargas en la región del hipocampo cuando el autor incurre en estereotipos ofensivos para minorías y estimula la secreción de dopamina cuando su escritura se acomoda a las tendencias estéticas y morales del momento, es decir cuando no le toca los cojones a nadie. Finalmente genera una gráfica que detecta sus niveles de procrastinación diarios, para conocimiento de sus empleadores. El guionista moderno es feliz y le pagan lo suyo. En verano y en su casa, se le permite usar manga corta. Buenos días.
Para qué avivar evanescentes fuegos fatuos (Frida Kahlo-Diego Rivera, Dora Maar-Pablo Picasso, Camille Claudel-Auguste Rodin o Jeanne Hébuterne-Amedeo Modigliani) teniendo referencias auténticas grabadas en piel y piedra. Marguerite Duras fue una de las escritoras más auténticas y de las mejores cineastas del siglo, y la absoluta dominadora del hors-champ (incluso, para posmodernos amantes de vida sobre obra, la tormentosa trayectoria personal de la creadora de India Song no desmerecería de las anteriores). Hoy Détruire, dit-elle, un film «tenebroso, venenoso, vigoroso» (Le Monde), abre su ciclo en la Fimoteca de Catalunya, acompañada del maravilloso Michael Lonsdale.
¿Amenaza o liberación?
10 de marzo de 2022. La película perfecta de Pier Paolo Pasolini, Ucellaci e Ucellini, donde tanto exterior se torna interior (del páramo y el espejismo de la sociedad capitalista italiana). Y Marguerite Duras, donde tanto que sucede en el exterior constriñe el interior hasta volverlo asfixiante, con Nathalie Granger. Hoy, nuevo tour de force de este marzo en Filmoteca.
12 de marzo de 2022. Comentario al pie: Cuando alguien como María Rovira @oyesherman escribe «un maltratador como lo era Picasso» siempre busco el pie de página con la erudita fuente bibliográfica que base tal acusación y que no sea el del libelo de la ególatra tertuliana Arianna Hufftington… y nunca lo encuentro
15 de marzo de 2022. Spiriti. No soy mucho de ránkings, pero hoy dan en la Filmoteca de Cataluña dos de los que fácilmente se pueden clasificar con «mejores películas de la Historia del Cine», India Song de Marguerite Duras y Teorema de Pier Paolo Pasolini, magia pura aderezada con Terence Stamp, Delphine Seyrig, Michael Lonsdale, Silvana Mangano, Laura Betti, Anne Wiazemsky…
24 de marzo de 2022. En los films de la maestra del espacio Marguerite Duras las palabras de las mujeres actúan; desgranándose progresivamente hilvanan, fabrican, envuelven, construyen, espacios propios de las mujeres. Hoy Vera Baxter en @filmotecacat y los Appunti de Pasolini.
25 de marzo de 2022. Como se dice popularmente, «el Gordo más madrugador». A estas alturas de la temporada y ya nos encontramos seguramente frente al mejor doblete del año: Le camion y Son nom de Venise dans Calcutta désert, el hors-champ más radical de la reina, Duras le arranca la desolada BSO entera a Indian Song y un año después se la pega a las ruinas vacías del pasado en otra película.
26 de marzo de 2022. Si en Son nom de Venise dans Calcuta désert, Marguerite Duras nos devolvía como a ciegos el poder evocador de la voz y el recuerdo bajo privación sensorial, en Aurélia Steiner (Melbourne/Vancouver) sigue eliminando elementos convencionales conduciéndonos al paroxismo del despojo, ríos que fluyen sostenidos solo por el montaje y la nostalgia. Hoy en la Filmo, ¿se intuye el final del camino, la desembocadura, o, desnuda de lo superfluo, anuncia ya una nueva finta a la muerte y hacia un universo paralelo metacinematográfico, ese epílogo poderoso e irónico que vuelca en Le camion?
30 de marzo de 2022. Cuando uno busca en el fondo del joyero de Marguerite Duras los ojos se posan sobre unos pequeños puntos de luz, unas gemas sueltas, diminutas, pero muy brillantes, cegadoras diría. Cesarée, Les Mains négatives L’Homme atlantique. Hoy en @filmotecacat cut-ups, aullidos y travellings, París, silencios, desgarros, nubes y ventanas, y al fondo, el océano. Las pequeñas joyas atlánticas de Marguerite Duras.
31 de marzo de 2022. Al inefable género francés de la infancia, la escuela y el coming of age, más típico de directores como Barratier, Truffaut o Malle, incluso de Pialat o Guéguedian, la maga Duras aporta su peculiar niño que aparenta tener ¡30 años! (más próximo al negarse a crecer/integrarse de Grass/Schlöndorff o a las propuestas anarquistas de Vigo, Zéro de conduite, o nihilistas, Anderson, If) en una de sus películas más «raras»… precisamente por ser más cercana a la estructura del relato convencional. Hoy, Les enfants en la Filmoteca de Catalunya.
5 de abril de 2022. Como dije al principio del ciclo que le dedica la Filmoteca de Catalunya, la desbordante Marguerite Duras oscurece los intentos artificiales de reequilibrar a posteriori la Historia del Arte en base al género partiendo de la intensidad de la vida, si es posible dramática, de sus protagonistas, y no de la calidad revolucionaria de sus obras. Y sin embargo, también añadía que no era porque no tuviera una biografía borrascosa de la que echar una mano posmoderna para los dominicales. De la que ella era muy consciente, en tanto en cuanto utiliza precisamente episodios y relaciones de su trayectoria personal como espina y ramificaciones imbricadas en su obra. El ejemplo más conocido es el de El Amante o Un dique contra el Pacífico, pero de manera más profunda vertebra toda su producción, corre un caudal de amor, y crueldad, fraternal. Y la relación entre realidad y ficción es siempre tan fantasmagórica en Duras que hemos tenido que bucear hasta en webs genealógicos para descubrir que parte de verdad hay en tanta intensidad. Más en Agatha et les lectures illimitées – La ley de la gravitación fraternal.
7 de abril de 2022. Bulle Ogier, Dominique Sanda, Mathieu Carrière… la mejor alineación del cine de los años 70 para Le navire Night, un demoledor nocturno interpretado por Marguerite Duras sobre su agónico y precioso texto para completar la estupenda antológica que le ha dedicado la @filmotecacat
9 de agosto de 2022. La vergüenza, un Bergman atípico, mi Bergman favorito, los cadáveres flotando entre la niebla, tragedias que pasan fuera de campo, que no acaban de advertirse como el horror cotidiano que se desata en el trasfondo, como La noche de los muertos vivientes
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Lo más interesante del cine de lo que llevamos de siglo proviene sin duda de Oriente, con su visión punzante y desolada y densas texturas. Hoy en la Filmoteca, Sud Pralat/Tropical Days, del tailandés Apichatpong Weerasethakul, y el domingo, Rizi/Días, del taiwanés Tsai Ming-liang.
3 de mayo de 2022. Si estuviéramos en los 60 seguramente habría surgido un crítico que hubiera calificado de nuevas olas asiáticas a la variedad y riqueza del cine contemporáneo que nos viene de ese continente, directores que comparten una «epitelialización» de las texturas (son películas que parece que pueden tocarse) a través de tratamientos extremos del color, ya sea denso o difuminado, para transmitir la pulsión fatalista que recorre sus meandros. El ejemplo perfecto de esa vocación de trascendencia transfronteriza, de universalidad en la diversidad, sería la representación a varias voces y varios lenguajes (incluyendo la vibrante escena final con los impactos secos de una lengua de signos desesperada, «Nosotros viviremos») del Tio Vania de Chéjov en Drive My Car de Hamaguchi).
Hoy Chun jiang shui nuan/Dwelling in the Fuchun Mountains, de Gu Xiaogang, en la Filmoteca de Catalunya.
Said, la voz inquebrantable
Buscando el texto de referencia sobre Orientalismo, de Edward Said, para el espacio que estoy preparando sobre cine (y política, y arte… 😉 he encontrado el borrador del artículo que le dediqué con ocasión de la muerte de ese gran filósofo universal, y activista, y viendo la vigencia de la tragedia indescriptible que azota al pueblo palestino lo traigo hoy a la palestra (en su momento, tuve el triste honor de que lo citaran en su Archive con ocasión de su publicación en la revista salvadoreña Vértice el 19 de octubre de 2003).
Cuando paseamos por las ventosas y asoleadas avenidas de Johannesburgo, con sus nombres de los verdugos y las víctimas aún colgando, símbolos abofeteadores de que el país es fruto de un pacto entre el antiguo régimen y la población para acabar con el horrendo crimen institucional que supuso el apartheid, y vemos a los antiguos enemigos, como en El Salvador, enfrentados, pero dialogantes, incluso sonrientes, en el Gobierno y en el Congreso, puede soñarse que algún día podamos pasear igualmente por las calles de Gaza o de Haifa, y se mezclen en el callejero, como soñaron Said y Barenboim, los nombres judíos y árabes. Ese día pienso romper mi aversión a visitar el Estado religioso, belicoso e intolerante de hoy y espero poder caminar por la calle que su pueblo le dedique. Seguro que tendrá banquitos al sol, de ésos que invitan a sentarse a practicar su deporte favorito: reflexionar. Ahí le esperaré, Said, ahí le esperaré.
El progresivo reconocimiento de Chantal Akerman como una de las grandes directoras de la Historia ha conllevado una mayor visibilidad de sus films. Hoy en Filmoteca de Catalunya su obra magna sobre «el mundo del confinamiento y la repetición» Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles, aunque mi favorita será siempre esa sonata nocturna, Les Rendez-vous d’Anna, será por mi pasión por los trenes y su relación con la formación de Europa como territorio mítico.
The making of Europa…
Europa, (t)rains through the night, Lars von Trier, 1991
Ostre sledované vlaky, Jiri Menzel, 1966
Les Rendez-Vous d’Anna, Chantal Akerman, 1978
La mayoría de los hombres llevan una vida de discreta desesperación». Henry David Thoreau
2 de diciembre de 2022. [Con ocasión del reconocimiento de Jeanne Dielman como mejor película de la Historia] Como en el campo de las ciencias y las letras, los métodos no pueden ser los mismos, lo de las listas y podios en el arte es imposible de cuantificar.
1 de febrero de 2024. Hoy volvemos al Zumzeig Cinema porque organizan estos días un imperdible e imprescindible ciclo sobre Chantal Akerman, que inicio con Les Rendez-vous d’Anna, mi película favorita de la realizadora porque conectó desde la primera visión con mi particular experiencia adolescente recorriendo Europa en trenes nocturnos Station to Station.