Del final de Solaris al desenlace de El arca rusa, Sokúrov es como si el Stalker se hubiera quedado deambulando por la Zona de la Rusia postBrezhnev y sus films como aquel nuevo disco de Bowie que tanto costaba escuchar hasta que te fascinaba. Hoy Francofonía, le Louvre sous l’occupation en la Filmoteca de Catalunya.
El arca de Sokúrov, Dardenne y Trier
8 de marzo de 2017. Ayer coincidieron en pantalla Falsch, de los hermanos Dardenne y El arca rusa, de Sokúrov. Sólo faltó Dogville, de Trier.
2 de junio de 2023. Del false found footage pasamos al deep fake esta temporada en la Filmoteca, o de cómo, como veníamos comentando, los hallazgos tecnológicos del mainstream también pasan al cine de ensayo, esta vez político-histórico-simbólico, y no sólo al revés como es tradición en la Historia del arte y, en especial, del cine . Hoy Szaska/Fairytale, el vagar de Hitler, Mussolini, Stalin y Churchill por el limbo, de Alexander Sokúrov.
Encuentro muy interesante en el marco del neopuritanismo actual (y la anulación interesada de las barreras entre representación y realidad que conlleva) saber si habrá un momento en que las actrices de Ducornau se rebelarán por las cosas que Julia les hace hacer como se dice que hicieron las de Kechiche por lo que tuvieron que soportar de Abdellatif. ¿Y en Pleasure, de Ninja Thyberg? Y pienso en la profesionalidad de las de Zulawski, de Adjani o Schneider no se oyó una queja, en las de Reygadas, o en la imagen que dio Lynch de Rosellini, en el tiempo en que era su propia mujer. O en las que fueron realmente atormentadas como las rubias de Hitchcock o, en suma, todos los actores de Kubrick.
13 de abril de 2022. La tarde de hoy en @filmotecacat podría definirse como «When Heavy Metal (magazine/film of the 80s) met Punk». Un desabrido e inquieto programa doble con el convulso Titane de Julia Ducornau y el documental híbrido sobre The Clash, Rude Boy (Hazan/Mingay).
4 de agosto de 2011. ¿Pero a que tipo de animal, burócrata posmoderno, se le ha podido ocurrir «London Calling» como himno olímpico? Y en este caso no tienen la disculpa de no saber inglés… El zombi de ojos amarillentos se tiene que estar muriendo de la risa… «London calling to the zombies of death ()and I don’t wanna shout But while we were talking, I saw you nodding out'»
Histoire sobre la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres de Boyle y Branagh.
Flesh & Chrome
Desde Kustom Kar Kommandos (Anger) y The Cars that Ate París (Weir) hasta Titane (Ducornau), pasando por Christine (Carpenter), la relación entre carne y cromo, flesh & chrome, se ha convertido en un imaginativo subgénero por si mismo. Hoy en @filmotecacat, Crash (Cronenberg), el epítome (en todas sus acepciones) de esta especie vampírica
6 de mayo de 2022. Tengo mucho interés en ver Grave (hoy en @filmotecacat) para comprobar si Titane era puro fuego de artificio o si «beber» de David Cooper (antropólogo y antipsiquiatra que planteaba que el caníbalismo estuvo en la base de la «civilización») confirma que es una autora coherente, y prometedora que merece toda la atención suscitada en su corta carrera.
Daniel Urquijo Santana si, no creo que siga en sentido literal a Cooper, incluso es posible que ni lo conozca, pero es un caníbalismo que va más allá del sadismo o refinamiento de Hannibal, tiene un trasfondo cultural de pertenencia a la familia y de herencia genética que es muy Cooper, una idea de poder de transformación destructiva que me recordaba a La posesión de Zulawski o Inseparables, y un componente de adicción presente en Arrebato o Liquid Sky. Dicho esto, es una maravilla, me demolió y me hizo abrir los ojos por completo y me pareció incluso más convincente que Titane. Así que efectivamente, como tú dices, le prestaremos muuuucha atención, hay partido
Grave/Voraz/Crudo, Julia Ducornau, 2016, Francia, Petit Film, Rouge International, Frakas Productions, Fuente: Cine Maldito
Jeune femme à sa fenêtre lisant une lettre, del discípulo de Straub y Huillet, Jean-Claude Rosseau, y Wavelength, el clásico del insondable Michael Snow. Dos hitos inabarcables del cine experimental, hoy en Filmoteca de Catalunya. Para ver cómo el tiempo se materializa ante tus ojos…
Hay que decir que durante el zoom de 48 minutos de Wavelength me descubrí a mi mismo agarrándome las muñecas como si se tratará de un blockbuster de acción de una tensión insoportable… Snow consigue desarrollar una pulsión vital increíble con la simple manipulación del formato propio del cinematógrafo, un zumbido en la cabeza y los ojos, en las venas, que permite que se haga visible el paso del tiempo…