Sólo hay alguien que encarna más con su cine el espíritu del jazz que John Cassavetes. Shirley Clarke. Libre, sincopada, el roce de las escobillas en los platillos, el deslumbrante muaré de las trompetas, a cada golpe de plano, la fluidez de las imágenes y el sonido. Hoy Portrait of Jason en @filmotecacat
Carl Lee https://openspace.sfmoma.org/2009/07/film-as-a-battleground-shirley-clarkes-portrait-of-jason/ Cassavetes Lewis https://www.closeupfilmcentre.com/film_programmes/2015/close-up-on-john-cassavetes/ Clarke televisores https://www.closeupfilmcentre.com/film_programmes/2017/close-up-on-shirley-clarke/ Shadows https://www.slantmagazine.com/film/shadows-4022/ Jason https://www.imdb.com/title/tt0062144/
Lewis https://miff.com.au/blog/view/4223/jerry-lewis-the-total-filmmaker-retrospective
2 de marzo de 2023. Aportación de Esteve Riambau: Parecidos razonables: Jason Holiday (Portrait of Jason, 1967) vs. Leopoldo Panero (El desencanto, 1976). O cuando Narciso se siente estimulado por el espejo para liberar a sus fantasmas y la cámara convierte al monstruo en una imagen deformada de nosotros mismos.
Publicado originalmente el 20 de mayo de 2020. Revisitando El Padrino. Un festín, no recordaba que tan mediterráneo. Sin la pantalla de un cine, pero degustado a su ritmo, como una tarantela, como los bailes que la puntúan. No re-cordaba cómo las pequeñas máculas, como las escenas del hospital de las partes I y II, pue-den hacer que valoremos aún más la perfección del conjunto; y cómo contribuye la pátina de Gordon Willis a la maravilla… y a la continuidad. No recordaba qué gran actor era Pacino antes de que hiciera solo de Pacino… ni que Andy García fuera actor. Sí recordaba lo auténtico que era Franco Citti, pero no que también prestara su rocosidad a Coppola. Si recordaba que no había secundarios ni terciarios, sólo una gran saga, en que cada uno aporta su textura, tan bien interpretados que no distingues el personaje del artista; y que llegabas a creerte que Shire, Caan, Cazale y Duvall son de verdad familia, y que, como con Scorsese, no llegas a sim-patizar de verdad con ninguno, pero que aún te caían peor los malos tan perfectamente cíni-cos y vulgares, pero tan adorablemente malvados, Virgil Sollozo, Don Fanucci, Joey Zasa, Mosca di Montelepre (y una mención aparte para tantos otros, Clemenza, Pentangeli, Tomassino, Richard Bright, Raf Vallone, Eli Wallach, y un Sterling Hayden, cuyos cinco minutos le abrían dado para protagonizar Sed de Mal). Hasta Diane Keaton no parece que se interprete a sí misma, sino a una persona de verdad. No recordaba que la IIIª parte es tan buena como las dos primeras (con el inicio monólogo incluso del Julio César de Shakespeare y escaleras vaticanas del cine negro y de Welles), o que las dos primeras realmente sean una, sólo que con De Niro haciendo de Brando. Por último, una maldición retroactiva para aquellos prede-cesores de las redes sociales que por pedantería nos hicieron perder una actriz pasable y nos legaron una directora horrible… que uno está tentado de gritarle al cura asesino interpretado por Mario Donatore, cuando dispara contra Mary Corleone, “¡asegúrate, inútil! ¡qué no está muerta! ¡remátala, qué volverá de entre los muertos para atormentarnos con sus ínfulas de cineasta infanta! ¡qué en venganza se va reencarnar en la perpetradora de tostones infuma-bles y con pretensiones como Maria Antonieta!!!!!! Por cierto, sé que hay mucho debate sobre el tema, pero mi experiencia personal es que cuando me informaron de que el grueso de muchas de las películas, incluso Malas Calles de Scorsese, no se habían rodado en Little Italy, en Manhattan, porque ya estaba rodeada y entreverada por Chinatown, sino en Little Sicily (por cierto, ahora al lado del Bronx Zoo está Little Yemen , me fui al Bronx a visitarlo y, por causalidad, acabé comiendo en un restaurante que tenía la clásica señal estadounidense de que “allí se había rodado una escena del padrino”. La barra, las mesas, todo el escenario eran clavados al del film, y Por supuesto fui al baño a comprobarlo y hay que decir que todo respondía a mi escena favorita de la primera parte, el asesinato de Sollozzo y McCluskey. Era 1992, y Nueva York era aún una ciudad con distritos muy peligrosos, en el Alphabet City de Sangre y salsa (Mixed Blood, Paul Morrisey, 1984) había que entrar con taxi enrejado y los camellos todavía bajaban las dosis en capazos de las ventanas rotas , pero en aquel rincón parecíamos estar en Sicilia de verdad, sillas en los umbrales de las casas con viejos charlando, maceteros de geranios en los balcones y la gente llamándose de un extremo al otro de la calle. El restaurante, hoy desaparecido, se llamaba Louis y creo recordar que estaba es el de 3531 de White Plains Rd como lo indican algunos buscadores, pero mi memoria es un coladero y no entro en la encendida polémica que hay en los foros especializados (sí, hay foros especializados y fans que han desenterrado hasta menús de los años 20 para probar su punto
6 de septiembre de 2022. Cuando viajas por EEUU sabes que es difícil ver algo nuevo, vas a rever, a volver a ver, a hallarte inmerso, en algo que ya has visto en una peli. Un día entré en un diner del Lower East Side de NYC, sin nada que lo hiciera singular… y encima de la barra había un cartel (benditos ingenuos con sus omnipresentes carteles que recordaba que en ese local se había rodado LA escena de Cuando Harry se encontró con Sally (o viceversa): .
When Harry met Sally, Rob Reiner, 1995, Castle Rock Entertainment, Nelson Entertainment
21 de diciembre de 2023. La culpa por la obra de Sophia Coppola la tenéis los que la criticasteis por su actuación en El Padrino 3…. no estaba tan mal y desde entonces ha empleado hasta su último aliento en vengarse de tamaña injusticia Aquí la veis cuando piensa en su próxima película…
16 de febrero de 2026. Bye, bye, and thank you, Tom Hagen. Robert Duvall dies at 95.
Publicado originalmente el 9 de noviembre de 2020. “Grupos sociales como la juventud de extrarradio, una sociedad rural no idealizada o la clase obrera industrial desaparecerán de manera palpable de todo texto cinematográfico. Del mismo modo, episodios como la Primavera de Reinosa, las manifestaciones estudiantiles del 87, la “Intifada” de Besós, el encierro de las trabajadoras de Ike o las decenas de enfrentamientos, protestas y revueltas motivadas por la así llamada (y aún a día de hoy muy desconocida) reconversión industrial, nos ofrecen una imagen constante y diaria de alta conflictividad social y movilización ciudadana. La experiencia de un porcentaje considerable de la población española que vivió esa década entre la amargura, la desesperanza y la angustia permanente no dispuso de relato o cauce por donde comunicarse” (Luis López Carrasco y Luis E. Parés, “De cómo el cine español se desconectó de la realidad en los años ochenta”, citado por Victor Lenore en Espectros de la Movida. Por qué odiar los 80). En la imagen, la única secuencia que recuerde donde se reflejaba algo la desesperación social que se coló en el aluvión mainstream de comedia madrileña progre y cine posmodernillo de aquellos años, cuando Carmen deja a su hijo en el autobús que le lleva al pueblo y mientras se aleja, se derrumba.
6 de noviembre de 2021. En su momento, De Aranoa, como Calparsoro, supusieron una auténtica bocanada de aire fresco en el pegajoso estío en que nos había sumido la inane comedieta madrileña.
8 de septiembre de 2020. Dos libros que relativizan (en mi linea) mucho los 80s, Carve ém up!/The Winshaw Legacy, la novela de Jonathan Coe (que ahora lo peta con Middle England sobre el Brexit), y, fresquito de la librería, el análisis de Víctor Lenore sobre Espectros de la movida
22 de agosto de 2020. «¿Quién iba a decir que el paro era, o podía ser, un elemento represivo más eficaz que los agentes a caballo? Como mínimo, lo sabía Margaret Thatcher, primera ministra británica. La estrategia de la líder tory se exporta a España, donde empieza a servir como marco interpretativo. Se demuestra que no hay mejor escenario que un alto índice de paro para convencer a la población de que su futuro está ligado al del crecimiento de la empresa privada; una manera infalible de facturar ideología corporativa. Los ochenta en España comenzaron con una tasa de desempleo del 9,5 por 100 y terminaron en el 16,9 por 100.» «Espectros de la movida. Por qué odiar los 80. (Anverso nº 9)», de Víctor Lenore.
Roures, «el buen patrón» 😉
13 de febrero de 2022.
Jaume Roures, «the good boss» 😉 I imagine that the opportunist that inhabits him could not resist the unhealthy magnetism of openly showing «his contradictions» (as a good former Trotskyist), despite, or precisely because of, the parallelism that this image was going to highlight between fiction and reality. I take advantage of his triumph at the Goya Awards to publish the Histoire[s] that I had prepared on the relevance of Fernando León de Aranoa’s cinema, The Good Boss and the Recovery of Class Consciousness and The Spirit of Reinosa. Against the «movida» and postmodernity.
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Jaume Roures, «el buen patrón» 😉 Me imagino que el pijoaparte que le habita no pudo resistir el magnetismo malsano de mostrar abiertamente «sus contradicciones» (como buen ex troskista), pese, o igual precisamente por, al paralelismo que esta imagen iba a remarcar entre ficción y realidad. Aprovecho para publicar las Histoire[s] que tenía preparada sobre la pertinencia del cine de Fernando León de Aranoa, El buen patrón y la recuperación de la consciencia de clase y este El espíritu de Reinosa. Contra la movida y la posmodernidad.
Jaume Roures, el liquidador de Público, agradece el Goya a la mejor película por El buen patrón, de Fernando López de Aranoa. Fuente: ABCTout va Bien, Jean-Luc Godard y Jean-Pierre Gorin, 1972, Francia-Italia. Fuente: Contemporary Art (Martha Garzon)
Al rescate de la militancia: «La trampa de la diversidad»
6 de junio de 2019. Junto al de uso y al de cambio, Daniel Bernabé («La trampa de la diversidad», pag. 98) vuelve a introducir el valor simbólico, de mecanismo de cambio de significado: «El cambio del que hablamos. de la acción colectiva al individualismo, y de lo material a lo simbólico, llega sobre todo una vez que se ha conseguido persuadir a una gran parte de la sociedad de que los bienes representan valores más allá de los propios que poseen inherentemente y que, a través de la adquisición de esos bienes-valores, es posible aspirar a formar parte de una categoría satisfactoria en la que todo el mundo es desigualmente importante y específico, diverso». Hay un gran ejemplo en las «antorchas de la libertad», cuando las tabacaleras consiguieron convencer a las mujeres que fumar empoderaba…
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Sobre el crecimiento de la ultraderecha, «La trampa de la diversidad», Daniel Bernabé: «El Estado sigue presente allí donde debe mantener el orden de clase pero retrocede allí donde valió para atenuarlo (…) El odio del penúltimo contra el último siempre ha sido marca de la casa»
19 de mayo de 2019. «La sociedad capitalista relega a sectores enteros de su ciudadanía al vertedero, pero muestra una delicadeza exquisita para no ofender sus convicciones». Eagleton citado por Bernabé en La trampa de la diversidad
8 de mayo de 2019. Las administraciones progresistas han ampliado el espacio de la diversidad exponencialmente, centrándose, ya ni siquiera en los derechos civiles, sino en las formas, las maneras y el lenguaje, con el objetivo de llenar el hueco cada vez más grande que deja su inacción en lo económico y material». Daniel Bernabé, La trampa de la diversidad.
7 de mayo de 2019. «Cuanta menos capacidad tiene una corriente política de cambiar lo material, con más insistencia tiende a buscar las formas de influir a través de lo simbólico», Daniel Bernabé, La trampa de la diversidad
4 de mayo de 2019. «La clase media, que no es una clase en sí misma en términos de su relación con la producción, sino una construcción entre lo cultural y el poder adquisitivo, se ha extendido a todos los estratos de la sociedad no de una forma material, es decir, a modo de riqueza, sino mediante una forma percibida y aspiiracional. El neoliberalismo es capaz de redistribuir, pero sólo lo hace mediante ensoñaciones» Daniel Bernabé, La trampa de la diversidad
20 de abril de 2019. «Sin horizonte al que dirigirnos ni pasado del que aprender, sin posibilidad de afirmar lo cierto o lo falso, sin espacio para los conceptos válidos universales, sin capacidad de comunicación, sin forma de aprehender la realidad lo que encontramos es la imposibilidad de una política coherente, sobre todo si esa política va encaminada a cuestionar e incluso sustituir el sistema capitalista dominante. El neoliberalismo utilizo el posmodernismo para desmantelar a la izquierda, para extender su amoralidad y cinismo como valores aceptables, para crear un estado de las visas donde su proyecto no es que fuera el más apropiado, sino el único posible. Mientras que se negaba la validez universal de las ideas socialistas, el capitalismo se guardaba secretamente su parcela de modernidad, extendiéndose universalmente, sin importarle ya lo más mínimo ninguna de las excusas teóricas que aquellos filósofos franceses le habían prestado». La trampa de la diversidad, Daniel Bernabé
18 de julio de 2018. Daniel Bernabé: Ojalá el problema fuera el libro, los ataques o mi antológica mala hostia. El problema es que más allá de lo que yo escriba sabéis que esto se ha ido de madre y sólo hacía falta que alguien encendiera la cerilla para que todo explosionara. Pero a nadie le daba la gana quemarse.El problema es tener que aguantar a una banda de cretinos pseudoreligiosos hablando de que por comprar un cartón de leche estás colaborando con la «violación» de las vacas.El problema es ver cómo se califica a la Huelga del 8M de «privilegio blanco», poniendo a competir a las feministas, en vez de buscar cómo mejorar los derechos laborales de las inmigrantes sin papeles.El problema es ver cómo las revistas de tendencias hacen el agosto con la atomización de identidades sexuales cuasi-inventadas dejando en un segundo plano problemas como el escaso conocimiento de los adolescentes frente a las ETS.El problema es que sabemos al dedillo la última polémica sobre acoso entre actores de Hollywood mientras que la mujer que es acosada por su jefe en su empleo precario que no puede dejar no sabe ni lo que es un sindicato.El problema es tener que aguantar a los mismos que están gentrificando las ciudades a marchas forzadas parapetarse detrás de lo LGTB mientras que la Alcaldesa del Cambio les ríe las gracias con el querides.El problema es ver en libros feministas para niñas a Margaret Thatcher como modelo de aspiración, tener que leer barbaridades acerca del empoderamiento de la mujer mediante el burka o jugar a la sororidad con Ana Patricia Botín.El problema, precisamente, es que en vez de tener conciencia de clase se tiene aspiración al empoderamiento, individual, a cimentar nuestro yo en la medida que disminuimos el del tipo que tenemos al lado.El problema es ver cómo se distribuye la pegatina de Refugees Welcome desde el Starbucks hasta los coworking del centro de Madrid y que nadie hable de por qué se bombardeo Siria y Libia sin tener en cuanta las consecuencias.El problema es ver cómo aquello llamado nueva política fue colonizado por clases medias que ante todo estaban buscando un acomodo para su frustrada carrera en el sector privado. Y ver cómo machacan a la izquierda parapetándose tras lo diverso.El problema es ver cómo la ultraderecha habla mezquinamente de repartir comida a los pobres españoles, cómo sitúa a mujeres y homosexuales como cabezas visibles, mientras que el activismo habla de sexo tántrico y pizzas veganas. Me cago en mi vida.El problema es ver cómo se habla con naturalidad de «gestación subrogada» o «prostitución emprendedora» y se ridiculiza a las feministas que llevan luchando por los derechos de la mujer desde los 70 por una banda de indeseables enamoradas de Despentes.El problema es que muchos periódicos progresistas prefieren tener una sección escrita por gente que considera indispensables los correajes sadomaso veganos antes que una sección escrita por una sindicalista de Parla o Badalona.El problema es que nos han puesto a competir entre nosotros en un mercado de la diversidad donde la moneda de cambio son identidades cada vez más frágiles, artificiales y atomizadas. Que es de lo que va el puto libro. Por mucho que sigáis mintiendo como ratas.Y el problema es que por decir todo esto, por poner el espejo delante de este desbarajuste, poco más que se está pidiendo mi cabeza día sí y día también, comparándome con Anders Breivik o los Incel.Llamándo imbéciles a los lectores, faltando el respeto a las mujeres que han querido presentarlo a mi lado, o a los periodistas -generalmente de fuera de MadridCentro- que alucinan y que tras la entrevista me preguntan en privado que cómo puede ser.Y sí, hombre blanco heterosexual cis de todos los santos, del Real Madrid, castizo y de Fuenla. Qué coño se le va a hacer. Alguien tenía que venir a deciros que habéis secuestrado a eso que un día se llamó izquierda y la habéis transformado en una caricatura risible y desactivadaA las personas que me llevaís leyendo varios años en los artículos, a los que habéis leído el libro y sabéis que las acusaciones son falsas: levantad la cabeza. No por mí, sino por vosotros. No tenéis por qué aguantar un chantaje más de esta banda.Si yo solo les estoy poniendo en un brete a poco que os organicéis y reclaméis vuestro sitio se les derrumba el chiringuito como un castillo de naipes. Porque de eso va en último término. De mantener sus paguitas y sus puestos.A poco que nos despistemos lo único que nos va a quedar es elegir cada cuatro años entre Macron o Trudeau, o a lo peor, entre Trump y Le Pen.Vista la valentía de los líderes de la izquierda para encarar este despropósito es a donde vamos.Hay memoria. Pasaremos la nota. Y el que se quiera enterar bien y el que no que se joda.
Por Laurieschmid – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2729543
25 de enero de 2022. Sobre Tesis. Cuando el país se estaba cayendo a pedazos un pijo salió de la escuela haciendo una peli sensacionalista y abotargada que no tenía nada que ver, no solo con nuestras realidad, sino con nuestro imaginario. Preferiría tener que tragarme la saga entera de Saw 😉 Y encima no sé quién estaba peor y menos creíble, (y mira que lo siento) si la Torrent o el Elorriaga.
Ahhhh, el Óscar, ese marchamo de calidad jajajaja
Yo tengo una realizada y dos producidas (una se ellas por crowdfunding), más dos asistencias d dirección, a pesar de no haberme podido dedicar profesionalmente como algunos pudientes que no lo necesitaban para sobrevivir. No necesitas que te diga qué cantidad, calidad y pertinencia no van unidas. Zulueta completó dos largos, Han Bi se ha suicidado después de uno. Jose Luis Guerín, Víctor Erice, Tarkovski o Vigo tienen pocos, Paco Martínez Soria muchos
Para los que aseguran que «Diosito lo curó», «recemos mucho para curar/ganar», «Alá está de nuestro lado» o «la Virgen nos ayudó en el partido» 😉 SNL con el gran cómico Jason Sudeikis.
He tratado en vano de descubrir quién es el autor de este vídeo mágico -no es el Alan Gordon de The Turtles obviamente- al que vuelvo una y otra vez para tratar de explicar la banalidad de un tiempo que sólo se disfruto si no se recuerda 😉 sobre la nostalgia imposible (pueblerina) de los 80’s, década del mainstream de la cual puede que se salve en esta recopilación de cultura popular sólo The Breakfast Club, película a la que, paradójicamente, más me acerco cuanto más me alejo (no me dijo nada cuando la vi y va cobrando más significado sentimental a medida que me he visto a revisarla con nuevas generaciones) .