And suddenly, a Gasoline Rainbow – Bill and Turner Ross, The Kids are Alright

The Kids are Alright. Sin esperarlo, la otra noche, al girar un recodo oscuro de la Filmo apareció un arco iris de gasolina. Gasoline Rainbow, una epifanía en forma de precioso coming-of-age tan radical como no se había visto desde Walkabout y tan emblemático como The Breakfast Club, y con un tratamiento de la ligazón entre paisaje interior y exterior que embelesa, sin ser tan abrumador como (dicen algunos entre los que no me cuento) los de Malick, Reygadas o Laxe, más cercano a la sutilidad inmersiva del Weir de Picnic at Hanging Rock o el Lynch de The Straight Story.

«When You Grow Up, Your Heart Dies»

Obvio que a partir de ese punto de partida me quedo a ver todo el deslumbrante ciclo de los hermanos Bill y Turner Ross empezando por 45365, distrito postal de su natal Sidney (Ohio), antología que transita por lo que el joven director de la cinemateca catalana, Pablo Laparra, definió (por fin, gratísima sorpresa) como «nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental.

Lo dicho, aunque lo pasen mal, los chicos están bien. «When You Grow Up, Your Heart Dies».

nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental

Pablo Laparra, director de la Filmoteca de Catalunya.

17 de marzo de 2026. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Killer of Sheep, un demoledor documental de Charles Burnett, uno de los más grandes y polifacéticos de los cineastas negros experimentales. Pero para qué escribir nada cuando Estrella Millán Sanjuán ya lo ha dicho antes y por supuesto mejor. 😉

«KILLER OF SHEEP (1978). Charles Burnett.

Ayer estuve consultando la programación de la Filmoteca de Catalunya y me encontré que pasaban el sábado esta gran y desconocida película y que lo harán de nuevo el martes en lo que se llama: De bell nou. La restauració del mes.

Me parece un milagro. Y no sólo por las precarias condiciones en que se rodó, constituyendo el proyecto de graduación en la UCLA del director, estando décadas olvidado hasta su restauración 30 años después.

El blanco y negro no es sólo una decisión económica, sino estética y acorde a lo que se cuenta. Con esas luces y sombras asistimos a un retrato de la clase trabajadora de clase media-baja negra de un barrio del extrarradio de Los Ángeles atemporal, que no parece de los ’70, sino sacado del mismo corazón del neorrealismo italiano o de «Los olvidados» de Buñuel.

Sí es verdad que no se percibe tanta miseria, ni pillaje, ni drama, pero lo que pretende el director es reflejar que, a pesar de contar con casa con jardín, coches, bicicletas y trabajo, no parece un panorama esperanzador. Visualmente nos presenta el desánimo y la vida cotidiana al margen de los blancos de LA en cada vivienda con paredes desconchadas, en cada coche que se estropea, en cada pinchazo que arruina un sábado. En niños que están en la calle felices entre escombros y tejados rotos, pero sin mucho que hacer por su futuro.

Y, sobre todo, en la angustia existencial de uno de los protagonistas, erosionado por su duro trabajo en un matadero de ovejas que da título a la película y que se otoña cada día degollando animales y despedazándolos, queriendo cambiar de trabajo, sintiéndose alienado y deshumanizado hasta el punto de llegar a casa en un estado de bloqueo mental y físico que le roban la poca energía que tiene para poder apreciar a su esposa.

Su bella mujer se arregla cada día cocinando para estar perfecta a la llegada de su marido demostrando optimismo por su familia y la construcción de un hogar juntos, para resistir entre el caos, pero siempre obtiene el mutismo y la indiferencia de él, que sólo se deja consolar por su pequeña hija.

Burnett evita una mirada entre lo documental y la ficción demasiado dramática, sino que lo hace recurriendo a la dignidad de esas familias que luchan a diario. No da lecciones morales, ni victimiza, pero lo que hace de forma extraordinaria es conseguir poesía en muchas de sus escenas, muchas de ellas muy tiernas, honestas, de resistencia ante la adversidad. De supervivencia ante el estancamiento social, el aislamiento en guetos, la fragilidad ante la seguridad de una imposibilidad de integración en la gran ciudad de LA.

También las tiene muy lúcidas e irónicas como ese momento en que unos niños lucen la bandera de EEUU en su bicicleta orgullosamente, mientras sus padres arreglan un coche desvencijado como símbolo del trozo de país que les toca a ellos.

La música también goza de relevancia, mostrando los autores al final en créditos.

No os la perdáis, yo no tenía ni idea de su existencia y me alegra tanto encontrarme sorpresas así. Cuánto cine independiente excelente al margen de los grandes estudios o productoras hay en el mundo…».

Mosaico de Estrella Millán Sanjuán para Killer of Sheep, Charles Burnett, 1978.

18 de marzo de 2026. Pese a su límpida mirada crítica, más tierna que crepuscular, los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana. Hoy Tchoupitoulas en la Filmoteca de Catalunya, deseando ya internarnos por el caleidoscopio nocturno de Nueva Orleans acompañando a esos tres adolescentes que pierden el último ferry y vagan hasta el amanecer por las calles palpitantes de The Big Easy.

los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana


25 de mrazo de 2026. «La gente que más me ha dado y ayudado es la que no tenía nada». Al volver con mi familia a ver en la Filmoteca de Catalunya Gasoline Rainbow de Bill y Turner Ross advertí que la segunda visión, sabiendo que (atención spoiler) nada malo les va a pasar (no, papá, no se van a caer del tren, ni les van a atracar), proporciona una perspectiva radicalmente diferente, la de los propios adolescentes narradores (aparte de los monólogos aportan parte del metraje) que, sin los miedos que hemos vamos incorporando a nuestra experiencia a lo largo de la vida adulta, nos devuelve a aquella juventud indómita e irreflexiva que tanto disfrutamos. Buceen en sus recuerdos y verán que el niño radiante e invulnerable sigue ahí y en pocas películas, sin cursilería alguna, resucita como en esta joya de los hermanos Ross.


31 de marzo de 2026. Hoy completamos -motivos de trabajo nos han hecho posponer su ansiado Western (The Lusty Men, Cockfighter)- el escueto, pero contundente, ciclo de los hermanos Ross, con Bloody Nose Empty Pockets, el fin de un bar y de una comunidad que encontraba refugio, pertenencia y sentido, a moving subgenre where other were pathbuilders (Cassavetes, Rogosin, Bogdanovich). Indecibles ganas de verla y de que hagan pronto una nueva película que nos conmociones.

Bllody nose empty pockets https://www.theguardian.com/film/2020/jul/08/bloody-nose-empty-pockets-the-story-of-the-drunkest-film-of-the-year
On the bowey imdb.com/title/tt0050800/
Husbands http://www.dvdbeaver.com/film2/dvdreviews46/husbands.htm
Last Picture Show https://moviecrashcourse.com/2025/10/08/the-last-picture-show-1971/


The Kids are Alright, The Who, 1979.

Kirsanoff, Sjöström, and the rest is silence. More on added music in luminous silent films

Dimitri Kirsanoff prescinde de los intertítulos para dejar al montaje y la elipsis llevar el pulso de sus poemas visuales. Lástima que la Filmoteca de Catalunya insista con sus innecesarios acompañamientos musicales (hoy en día parece que seamos incapaces de soportar un tiempo de silencio iluminado y que sean las imágenes las que nos envuelvan en su propio sonido). Hoy retrata Menilmontant, un barrio obrero de París, con una cadencia que sólo Jens Jørgen Thorsen alcanzaría en su Días tranquilos en Clichy. Completa el programa Brumes d’automne, las nieblas de otoño evocadoras de the meshes of the afternoon.

Cuando hay dos sesiones de un mismo film mudo ¿podría hacerse una sin azúcar añadido Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau ? El acompañamiento musical, en especial en poemas visuales, NO DEJA OIR EL SONIDO DE LAS PROPIAS IMÁGENES Es patético ver al pianista tratando de imitar el repiqueteo de la lluvia que ya vemos.
Y si el autor evitó utilizar intertítulos para agilizar el ritmo y el contraste entre imágenes ¿no podríamos evitar la inserción de molestos rótulos? Acepto que igual hay quien no sabe que hotel en francés quiere decir hotel en catalán, pero deslucen.
El silencio ya no se valora, todo es ruido, parece que no podemos vivir sin ruido.

Esteve Riambau: El cine jamás se proyecto mudo. Por qué ahora? También había humo en los locales, ciertamente. Pero ahora está prohibido. Y alcohol en la sala, ahí me niego.

Una de las dos, ¿qué problema hay? Claro que había orquestas, y comidas y bebidas y disparos, y se coloreaban las películas, pero que se hiciera no justifica que se siga haciendo. En cuanto a que no se proyectó mudo, yo he estado décadas en Travessera y en Sarrià y no siempre hubo pianistas, he visto muchas pelis en silencio y, vuelvo a insistir, ¿cuál es el problema de uno de los dos vagones del silencio,? Uno… ¿hay algún tipo de fundamentalismo que obligue a dos?

Esteve Riambau: Fundamentalismo no es una palabra incluida en mi vocabulario ni en la programación de la Filmoteca de Catalunya. Parlem ne, quan vulguis.

Lo sé, sí que me gustaría hablarlo con calma, incluso se podría hacer un trabajo sobre el tema: no es tan fuerte como en los 80-90 con Carmine Coppola masacrando el Napoleón de Gance o el engendro de Giorio Moroder con Metropolis. Entiéndeme, no me parece mal que un músico haga una performance sobre una película, me parecen muy creativas esas sesiones (por ejemplo soy un admirador de Truna Andrés) pero habría que poder descubrir Nosferatu o Sinfonía de una Gran Ciudad (a no ser que se use la partitura de Meisel) en silencio, sostenidas con el poder de las imágenes,, como lo hicimos en nuestra juventud. Y, sí, son del gusto popular, pero éste no es un criterio artístico (como las pelis coloreadas del primer Trump, Ted Turner) y tradicionales, pero también lo era comer en el cine, bien para el Balaña, pero preocupante que se esté reintroduciendo en la Filmoteca (el otro día hubo que llamar la atención de gente que estaba comiendo palomitas… ¡mientras asistía a la agonía de Nicholas Ray en Lightning over Water!). ¿Es necesario? ¿Lo es que ambas sesiones de Regen o The Wind sean subrayadas por un painista que por talentoso que sea no estará a la altura? ¿ le pondréis piano a Sunrise o a Las dos huérfanas? Pues todas las pelis citadas las he visto por primera vez en la Fimo en su día en un ambiente de respetuoso y asombrado silencio, la música y el sonido ya salen poderosamente de ellas, cuando no es el espectador el que completa la obra, sin necesidad de subrayados y muletas que al final quedan gruesos. Lo dicho, se podría crear un grupo de trabajo sobre intentar pasar al menos sesiones de la obra sin añadidos (y también se podría incluir el tema de la contaminación visual, que, aunque mucho menor, también se produce con capas y capas de subtítulos o rótulos innecesarios: ayer en la de Kirsanoff se llegó al máximo, subtítulos amarillos de caja alta para traducir del francés las palabras Hotel y Maternité, que como todo el mundo sabe son casi incomprensibles para el espectador castellano o catalán 😉


26 de enero de 2024. Hoy comenzamos el ciclo de Victor Sjöström con una de sus obras maestras, posiblemente la cúspide de su arte, El viento. Como dice en la propia de web de la Filmoteca de Catalunya que tiene tal «poder visual que son muchos los que han creído oír el ruido del viento contemplando sus imágenes» esperamos Esteve Riambau que sea el inicio de la opción de una nueva era en que los espectadores podamos oir el viento y que no nos ensordezca su anacrónica imitación por parte de un pianista desesperado por ilustrar en sala 😉.

ER: En este caso no hay debate ni gustos. The Wind, rodada muda, se estrenó cuando ya se había implantado el sonoro con una banda sonora Vitaphone que incorporaba música y efectos sonoros. Esa es la versión que proyectaremos. Se oirá lo que se oía.

ya me extrañaba que no pusiera nada en el programa sobre «acompañamiento musical 😉 es lo que hablamos de que si era posible lo más cercano a la partitura/formato original seria muy de agradecer….

ER: viento postsincronizado en Hollywood vs. pianista desesperado en sala 😅

 incluso un dia podríamos ponernos «experimentales» y pasarla a pelo, sin azúcares añadidos, como cuando pasasteis los rushes de Al otro lado del viento o Sed de mal sin sus afamados créditos iníciales (hay que decir que ambas osadías fueron un disfrute). Cuando digo «desesperado» que conste que es con todo el respeto, es solo que es mucho desafío ponerse a imitar la pantalla… ya le veo la cara al pobre el próximo jueves con La carreta fantasma 😉 de todas formas, nos preparamos para disfrutar.

26 de enero de 2024. Estrella Millán Sanjuán hay que decir que, pese a las pérdidas de salas y que hay más «esoectacion» que creación (aunque tenemos a José Luis G, Marc R, Albert Serra o Jacobo Jaco Sucari), todavia estamos bendecidos porque queda aún mucho circuito de exhibición alternativa con el Zumzeig Cinema los Maldà, el Boliche, Texas, los Girona y el huraño Phenomena, y hay que decir que la Filmoteca de Catalunya se crece cada año con excepcionales programadores como el gran Ramon Font, Octavi Martí y el propio Esteve Riambau


2 de febrero de 2024. Hoy en Filmoteca de Catalunya La carreta fantasma, obra maestra de Víctor Sjöström, con, mucho me temo, «acompañamiento» musical de algún anacrónico pianista. No puedo esperar a que ilustre con notas de suspense y locura el suspense y la locura que seguramente el genio sueco ¿no supo mostrar? a pesar de que, con el tiempo, fuera a convertirse en la película predilecta de Ingmar Bergman 😉.

Enlaces

Carreta https://cinestonia.blogspot.com/2013/02/parecia-que-nunca-nos-pasaria-nosotros.html

Puerta el resplandor https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a44986673/jack-nicholson-rodaje-resplandor/

Puerta carreta https://www.espinof.com/otros/100-anos-carreta-fantasma-obra-maestra-muda-cine-fantastico-que-inspiro-a-stanley-kubrick-para-resplandor

Hacha El resplandor https://www.cronista.com/clase/trendy/de-terror-el-hacha-de-jack-nicholson-en-la-pelicula-el-resplandor-sale-a-subasta/

Hacha carreta https://www.yonomeaburro.net/2021/01/el-resplandor-la-carreta-fantasma-escena-hacha-inspiracion.html

Juan Manuel Garcia Ferrer. Para la polémica, como alguna vez has clamado por una visión en completo silencio: “¿Pero por qué hablar de films mudos? Nuestras películas no lo fueron nunca. Desde los primeros tiempos del Nickelodeon, un modesto piano detrás de una planta polvorienta había siempre acompañado la acción de la pantalla. El cine y la música fueron inseparables desde el principio. (…) ¡Los viejos films dejaban mucho a la imaginación, pero nunca la música! Los importantes se distribuían con partitura y todo. Para las historias de amor como Bella Donna o El prisionero de Zenda, el distribuidor contaba con que el exhibidor contratase a un violinista para las escenas de pasión y de sacrificio, y un batería encargado de todos los efectos de percusión habituales para las escenas de batallas y persecuciones, además del infatigable pianista. Estos músicos inventivos conseguían milagros de sincronización con la acción de la pantalla, aportando una fuente de diversión complementaria a esos de nosotros, entre el público, que apostábamos que fracasarían. Pero siempre lo conseguían, concluyendo su hazaña con un ‘bum’ final en la gran caja del timbal. Todo esto se ha olvidado hoy, incluso entre los que estudian el cine mudo. El otro día estuve en una proyección de un importante film mudo del que guardaba un recuerdo emocionado, y para gran horror mío lo mostraron en un silencio total…” “Une vie dans le cinéma” (Michael Powell).

Muy Interesante la opinión de Powell, me imagino que le sucede como me pasa a mi que disfruté de Sunrise en silencio porque se habia perdido la música y efectos sincronizado con se estrenó, de Regen o El viento sin nadie intentando imitar de manera pobre la lluvia o la arena contra el cristal, y de Napoleón son Carmine Coppola y de Metropolis sin Moroder, pero todo es cuestión de gustos 😉.

Lo de que el cine mudo no fue mudo es una frase hecha y hueca. Los silent movies fueron siempre mudos, y hubo diferentes tipos y grados de acompañamiento: desde nada, incluso sin carteles como Kirsanoff, hasta con una partitura específica para orquestra completa como Los nibelungos, pasando por el fonógrafo, el violin, violin y piano, charanga o cualquier otra modalidad. Si se detuviera a leer antes de repetir el tópico es que se reclama, ya que la Filmoteca de Catalunya hace dos sesiones -en este caso, tres- no se cuenta con la música original, una de ellas sea sin azúcares añadidos… porque también se viraban y coloreaban las películas y solo se mantiene este efecto en aquellas como ésta o el Fausto en que están justificadas en la restauración. ¿O es que preferimos que se coloreen los clásicos como Ted Turner en lis 80? jajaja.

Cámbienle a Luces de Candilejas la música y qué queda

14 de marzo de 2024. Seguimos con el excelente ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado al genial director y formdable actor Victor Sjöström con Terje Vigen, película basada en el poema homónimo de Henrik Ibsen, con la que se inaugura la época de grandes presupuestos para adaptaciones literarias en la cinematografía sueca.

Costa/Rocha Ruspoli/Flaherty El pescado es caro (en proceso)

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Si tenemos que seguir intentando concentrarnos en la pureza de las imágenes y los sonidos del mar y el viento de Sjöström por encima de la fanfarria de las pianistas, por favor haced un casting Esteve Riambau Filmoteca de Catalunya porque lo de hoy con ristras de slapstick y Keystone Cops (solo faltaban unas risas enlatadas) para «ilustrar» las escenas más terribles de Terje Vigen ya roza el desatino. La academia sueca cuidando hasta los virados originales de la restauración y le ponemos La Charanga del Tio Honorio. Ya es dificil estropear la obra de un genio y el poema de Ibsen a la vez, pero la gente (los mismos que comen palomitas durante la agonia de Ray en Lightning over Water), feliz, verbena y arte por el mismo precio.


2 de abril de 2024. POR FIN/GRACIAS Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau por el experimento de hoy y el jueves de las proyecciones de He Who Gets Slapped de Victor Sjöström sin ningún acompañamiento musical (como con las de Juan Bufill hace unos dias) y con copia sonorizada respectivamente.

He Who gets Slapped, Victor Sjöström, 1924, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Fuente: San Francisco Silent Film Festival

3 de abril de 2024. Quiero reconocer la especial sensibilidad cinematográfica de la persona que seleccionó precisamente He Who Gets Slapped para el experimento de la sesión especial totalmente muda con versión alternativa sonorizada porque la elección obvia era The Wind, quitar los molestos subrayados de escalas pianísticas de unas ráfagas de viento que suenan por si solas, pero requiere mucho conocimiento el permitir con la ausencia de distracciones auditivas el apreciar toda la profundidad y textura de la monumental, demoledora, interpretación de Lon Chaney como el humillado y ofendido payaso atrapado por su destino.


17 de abril de 2024. Vamos culminando el ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado a Víctor Sjöström que tantas emociones nos ha proporcionado: hoy, Havsgamar (Buitres marinos), sin alejarse nunca mucho del mar y tres años después de la visión sobre contrabandistas -tema recurrente de los cineastas escandinavos tempranos- del finés-sueco Mauritz Stiller, På livets ödesvägar, ocho antes de Professor Petersens Plejebørn del danés Lau Lauritzen sr., y basada en La rosa de Tistelön, como la desaparecida pelicula del pionero Georg af Klercker.