Kirsanoff, Sjöström, and the rest is silence. More on added music in luminous silent films

Dimitri Kirsanoff prescinde de los intertítulos para dejar al montaje y la elipsis llevar el pulso de sus poemas visuales. Lástima que la Filmoteca de Catalunya insista con sus innecesarios acompañamientos musicales (hoy en día parece que seamos incapaces de soportar un tiempo de silencio iluminado y que sean las imágenes las que nos envuelvan en su propio sonido). Hoy retrata Menilmontant, un barrio obrero de París, con una cadencia que sólo Jens Jørgen Thorsen alcanzaría en su Días tranquilos en Clichy. Completa el programa Brumes d’automne, las nieblas de otoño evocadoras de the meshes of the afternoon.

Cuando hay dos sesiones de un mismo film mudo ¿podría hacerse una sin azúcar añadido Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau ? El acompañamiento musical, en especial en poemas visuales, NO DEJA OIR EL SONIDO DE LAS PROPIAS IMÁGENES Es patético ver al pianista tratando de imitar el repiqueteo de la lluvia que ya vemos.
Y si el autor evitó utilizar intertítulos para agilizar el ritmo y el contraste entre imágenes ¿no podríamos evitar la inserción de molestos rótulos? Acepto que igual hay quien no sabe que hotel en francés quiere decir hotel en catalán, pero deslucen.
El silencio ya no se valora, todo es ruido, parece que no podemos vivir sin ruido.

Esteve Riambau: El cine jamás se proyecto mudo. Por qué ahora? También había humo en los locales, ciertamente. Pero ahora está prohibido. Y alcohol en la sala, ahí me niego.

Una de las dos, ¿qué problema hay? Claro que había orquestas, y comidas y bebidas y disparos, y se coloreaban las películas, pero que se hiciera no justifica que se siga haciendo. En cuanto a que no se proyectó mudo, yo he estado décadas en Travessera y en Sarrià y no siempre hubo pianistas, he visto muchas pelis en silencio y, vuelvo a insistir, ¿cuál es el problema de uno de los dos vagones del silencio,? Uno… ¿hay algún tipo de fundamentalismo que obligue a dos?

Esteve Riambau: Fundamentalismo no es una palabra incluida en mi vocabulario ni en la programación de la Filmoteca de Catalunya. Parlem ne, quan vulguis.

Lo sé, sí que me gustaría hablarlo con calma, incluso se podría hacer un trabajo sobre el tema: no es tan fuerte como en los 80-90 con Carmine Coppola masacrando el Napoleón de Gance o el engendro de Giorio Moroder con Metropolis. Entiéndeme, no me parece mal que un músico haga una performance sobre una película, me parecen muy creativas esas sesiones (por ejemplo soy un admirador de Truna Andrés) pero habría que poder descubrir Nosferatu o Sinfonía de una Gran Ciudad (a no ser que se use la partitura de Meisel) en silencio, sostenidas con el poder de las imágenes,, como lo hicimos en nuestra juventud. Y, sí, son del gusto popular, pero éste no es un criterio artístico (como las pelis coloreadas del primer Trump, Ted Turner) y tradicionales, pero también lo era comer en el cine, bien para el Balaña, pero preocupante que se esté reintroduciendo en la Filmoteca (el otro día hubo que llamar la atención de gente que estaba comiendo palomitas… ¡mientras asistía a la agonía de Nicholas Ray en Lightning over Water!). ¿Es necesario? ¿Lo es que ambas sesiones de Regen o The Wind sean subrayadas por un painista que por talentoso que sea no estará a la altura? ¿ le pondréis piano a Sunrise o a Las dos huérfanas? Pues todas las pelis citadas las he visto por primera vez en la Fimo en su día en un ambiente de respetuoso y asombrado silencio, la música y el sonido ya salen poderosamente de ellas, cuando no es el espectador el que completa la obra, sin necesidad de subrayados y muletas que al final quedan gruesos. Lo dicho, se podría crear un grupo de trabajo sobre intentar pasar al menos sesiones de la obra sin añadidos (y también se podría incluir el tema de la contaminación visual, que, aunque mucho menor, también se produce con capas y capas de subtítulos o rótulos innecesarios: ayer en la de Kirsanoff se llegó al máximo, subtítulos amarillos de caja alta para traducir del francés las palabras Hotel y Maternité, que como todo el mundo sabe son casi incomprensibles para el espectador castellano o catalán 😉


26 de enero de 2024. Hoy comenzamos el ciclo de Victor Sjöström con una de sus obras maestras, posiblemente la cúspide de su arte, El viento. Como dice en la propia de web de la Filmoteca de Catalunya que tiene tal «poder visual que son muchos los que han creído oír el ruido del viento contemplando sus imágenes» esperamos Esteve Riambau que sea el inicio de la opción de una nueva era en que los espectadores podamos oir el viento y que no nos ensordezca su anacrónica imitación por parte de un pianista desesperado por ilustrar en sala 😉.

ER: En este caso no hay debate ni gustos. The Wind, rodada muda, se estrenó cuando ya se había implantado el sonoro con una banda sonora Vitaphone que incorporaba música y efectos sonoros. Esa es la versión que proyectaremos. Se oirá lo que se oía.

ya me extrañaba que no pusiera nada en el programa sobre «acompañamiento musical 😉 es lo que hablamos de que si era posible lo más cercano a la partitura/formato original seria muy de agradecer….

ER: viento postsincronizado en Hollywood vs. pianista desesperado en sala 😅

 incluso un dia podríamos ponernos «experimentales» y pasarla a pelo, sin azúcares añadidos, como cuando pasasteis los rushes de Al otro lado del viento o Sed de mal sin sus afamados créditos iníciales (hay que decir que ambas osadías fueron un disfrute). Cuando digo «desesperado» que conste que es con todo el respeto, es solo que es mucho desafío ponerse a imitar la pantalla… ya le veo la cara al pobre el próximo jueves con La carreta fantasma 😉 de todas formas, nos preparamos para disfrutar.

26 de enero de 2024. Estrella Millán Sanjuán hay que decir que, pese a las pérdidas de salas y que hay más «esoectacion» que creación (aunque tenemos a José Luis G, Marc R, Albert Serra o Jacobo Jaco Sucari), todavia estamos bendecidos porque queda aún mucho circuito de exhibición alternativa con el Zumzeig Cinema los Maldà, el Boliche, Texas, los Girona y el huraño Phenomena, y hay que decir que la Filmoteca de Catalunya se crece cada año con excepcionales programadores como el gran Ramon Font, Octavi Martí y el propio Esteve Riambau


2 de febrero de 2024. Hoy en Filmoteca de Catalunya La carreta fantasma, obra maestra de Víctor Sjöström, con, mucho me temo, «acompañamiento» musical de algún anacrónico pianista. No puedo esperar a que ilustre con notas de suspense y locura el suspense y la locura que seguramente el genio sueco ¿no supo mostrar? a pesar de que, con el tiempo, fuera a convertirse en la película predilecta de Ingmar Bergman 😉.

Enlaces

Carreta https://cinestonia.blogspot.com/2013/02/parecia-que-nunca-nos-pasaria-nosotros.html

Puerta el resplandor https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a44986673/jack-nicholson-rodaje-resplandor/

Puerta carreta https://www.espinof.com/otros/100-anos-carreta-fantasma-obra-maestra-muda-cine-fantastico-que-inspiro-a-stanley-kubrick-para-resplandor

Hacha El resplandor https://www.cronista.com/clase/trendy/de-terror-el-hacha-de-jack-nicholson-en-la-pelicula-el-resplandor-sale-a-subasta/

Hacha carreta https://www.yonomeaburro.net/2021/01/el-resplandor-la-carreta-fantasma-escena-hacha-inspiracion.html

Juan Manuel Garcia Ferrer. Para la polémica, como alguna vez has clamado por una visión en completo silencio: “¿Pero por qué hablar de films mudos? Nuestras películas no lo fueron nunca. Desde los primeros tiempos del Nickelodeon, un modesto piano detrás de una planta polvorienta había siempre acompañado la acción de la pantalla. El cine y la música fueron inseparables desde el principio. (…) ¡Los viejos films dejaban mucho a la imaginación, pero nunca la música! Los importantes se distribuían con partitura y todo. Para las historias de amor como Bella Donna o El prisionero de Zenda, el distribuidor contaba con que el exhibidor contratase a un violinista para las escenas de pasión y de sacrificio, y un batería encargado de todos los efectos de percusión habituales para las escenas de batallas y persecuciones, además del infatigable pianista. Estos músicos inventivos conseguían milagros de sincronización con la acción de la pantalla, aportando una fuente de diversión complementaria a esos de nosotros, entre el público, que apostábamos que fracasarían. Pero siempre lo conseguían, concluyendo su hazaña con un ‘bum’ final en la gran caja del timbal. Todo esto se ha olvidado hoy, incluso entre los que estudian el cine mudo. El otro día estuve en una proyección de un importante film mudo del que guardaba un recuerdo emocionado, y para gran horror mío lo mostraron en un silencio total…” “Une vie dans le cinéma” (Michael Powell).

Muy Interesante la opinión de Powell, me imagino que le sucede como me pasa a mi que disfruté de Sunrise en silencio porque se habia perdido la música y efectos sincronizado con se estrenó, de Regen o El viento sin nadie intentando imitar de manera pobre la lluvia o la arena contra el cristal, y de Napoleón son Carmine Coppola y de Metropolis sin Moroder, pero todo es cuestión de gustos 😉.

Lo de que el cine mudo no fue mudo es una frase hecha y hueca. Los silent movies fueron siempre mudos, y hubo diferentes tipos y grados de acompañamiento: desde nada, incluso sin carteles como Kirsanoff, hasta con una partitura específica para orquestra completa como Los nibelungos, pasando por el fonógrafo, el violin, violin y piano, charanga o cualquier otra modalidad. Si se detuviera a leer antes de repetir el tópico es que se reclama, ya que la Filmoteca de Catalunya hace dos sesiones -en este caso, tres- no se cuenta con la música original, una de ellas sea sin azúcares añadidos… porque también se viraban y coloreaban las películas y solo se mantiene este efecto en aquellas como ésta o el Fausto en que están justificadas en la restauración. ¿O es que preferimos que se coloreen los clásicos como Ted Turner en lis 80? jajaja.

Cámbienle a Luces de Candilejas la música y qué queda

14 de marzo de 2024. Seguimos con el excelente ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado al genial director y formdable actor Victor Sjöström con Terje Vigen, película basada en el poema homónimo de Henrik Ibsen, con la que se inaugura la época de grandes presupuestos para adaptaciones literarias en la cinematografía sueca.

Costa/Rocha Ruspoli/Flaherty El pescado es caro (en proceso)

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Si tenemos que seguir intentando concentrarnos en la pureza de las imágenes y los sonidos del mar y el viento de Sjöström por encima de la fanfarria de las pianistas, por favor haced un casting Esteve Riambau Filmoteca de Catalunya porque lo de hoy con ristras de slapstick y Keystone Cops (solo faltaban unas risas enlatadas) para «ilustrar» las escenas más terribles de Terje Vigen ya roza el desatino. La academia sueca cuidando hasta los virados originales de la restauración y le ponemos La Charanga del Tio Honorio. Ya es dificil estropear la obra de un genio y el poema de Ibsen a la vez, pero la gente (los mismos que comen palomitas durante la agonia de Ray en Lightning over Water), feliz, verbena y arte por el mismo precio.


2 de abril de 2024. POR FIN/GRACIAS Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau por el experimento de hoy y el jueves de las proyecciones de He Who Gets Slapped de Victor Sjöström sin ningún acompañamiento musical (como con las de Juan Bufill hace unos dias) y con copia sonorizada respectivamente.

He Who gets Slapped, Victor Sjöström, 1924, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Fuente: San Francisco Silent Film Festival

3 de abril de 2024. Quiero reconocer la especial sensibilidad cinematográfica de la persona que seleccionó precisamente He Who Gets Slapped para el experimento de la sesión especial totalmente muda con versión alternativa sonorizada porque la elección obvia era The Wind, quitar los molestos subrayados de escalas pianísticas de unas ráfagas de viento que suenan por si solas, pero requiere mucho conocimiento el permitir con la ausencia de distracciones auditivas el apreciar toda la profundidad y textura de la monumental, demoledora, interpretación de Lon Chaney como el humillado y ofendido payaso atrapado por su destino.


17 de abril de 2024. Vamos culminando el ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado a Víctor Sjöström que tantas emociones nos ha proporcionado: hoy, Havsgamar (Buitres marinos), sin alejarse nunca mucho del mar y tres años después de la visión sobre contrabandistas -tema recurrente de los cineastas escandinavos tempranos- del finés-sueco Mauritz Stiller, På livets ödesvägar, ocho antes de Professor Petersens Plejebørn del danés Lau Lauritzen sr., y basada en La rosa de Tistelön, como la desaparecida pelicula del pionero Georg af Klercker.


Mihály Vig: armonías de Jancsó Bergman Tarr

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor. Tuve la suerte de ver una rueda de prensa suya para comprender cómo era capaz de dirigir una película coral en solo 11 planos, en especial el épico inicio, como la majestuosa Siroco de Invierno: en una hora de entrevista no se sentaba nunca e iba actuando con las manos agitadas como si interpretará él solo a todo el elenco. Había una magnífica imagen en un Cahiers en que se veían los kilómetros de vías de travelling que utilizaba y una variedad infinita de grúas y dollys para no cortar nunca. Electrizante.


26 de marzo de 2018. Cuando escucho a Mihaly Vig no sólo oigo el viento atronador de Bela Tarr, sino a los lobos de Tarkosvki, el mar lleno de cadáveres de Bergman, los fugitivos de Losey y Jancsó…


19 de febrero de 2019. Duele Europa. Armonías de Vig.


30 de agosto de 2018. «Oh, the rest is silence» (Hamlet, Acto V, Escena 2). Ante el horror de la Europa actual, que otra cosa pensar sobre que el último gran cineasta vivo se refugie en la sombra. Hoy, A londoni férfi de Bela Tarr, en Filmoteca de Catalunya


8 de julio de 2014. No se lo digas a nadie: hoy en la Filmoteca a las 21:30 horas «Los rojos y los blancos» de Miklos Jancsó. Sin Jancso, no existiría Bela Tarr.



11 de octubre de 2022. Sátántangó es una de esas experiencias místicas en una sala oscura, silenciosa y solitaria. Con una botella de absenta y mucha agua fría. Te transporta, y ya no eres igual al salir.

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Con los ojos abiertos

Cuando Tarr apareció vi la luz, Jancsó tenía sucesor

José Iglesias Etxezarreta

9 de enero de 2024. Cuando Tarr apareció, vi la luz, Jancsó tenía sucesor; hoy pienso que su impacto puede ser aún superior. Puede parecer paradójico que fuera el cineasta más cioranesco quien nos devolviera la esperanza en el cine en la desesperada década de los 90. Hoy abre con la epifanía perfecta de sus Armonías de Werckmeister, y su prometedora presencia en la sala, el que probablemente sea el acontecimiento del año (tempranero y con olor a nieve como un premio navideño de lotería), una antología completa de su obra organizada por la Filmoteca de Catalunya y el cine Zumzeig.


10 de enero de 2024. «El miedo es el que crea el peligro». Pese a la tópica alergia del autor hacia la interpretación política literal de sus obras, reiterada ayer en la Filmoteca de Catalunya donde se mostró particularmente esquivo con las preguntas sorprendentemente acertadas de un agudo público juvenil (en la foto con Esteve Riambau). Béla Tarr no puede sustraerse de la veta «documentalista» que subyace en toda su trayectoria, en especial en su primera etapa como veremos hoy en el Zumzeig Cinema con su inicial Nido familiar, incluso en esa deriva final hacia un expresionismo rayano en la abstracción de sus grandes masterpieces de madurez.

Retrato horror https://www.janusfilms.com/films/2117

El grito https://www.jotdown.es/2019/03/historia-de-un-grito/
Werk helicopter https://deeperintomovies.net/journal/archives/453

helicopter alone https://etheriel.wordpress.com/2010/02/10/the-nightmare-of-werckmeister-harmonies/
Werk marching https://drnorth.wordpress.com/tag/werckmeister-harmonies/
Metro marching https://www.pinterest.es/pin/431853051739824387/
Figures helicopter https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07


11 de enero de 2024. Por un mundo perdido, anterior y más desolador que el de Cormac McCarthy porque es el de los paisajes devastados del alma, vagan un hombre, una niña, un caballo y una carreta. Hoy en Filmoteca de Catalunya, bajo el viento ensordecedor y ante los ojos del magmático Béla Tarr El caballo de Turín.


12 de enero de 2024. Excepto cuando he sido acompañante/traductor o en entrevistas como profesional no he solido interactuar con los maestros que vienen a presentar su obra; no me siento demasiado cómodo en los formatos, interesantes y necesarios por otra parte, que no te permiten profundizar ni repreguntar como los coloquios, me siento como un balbuciente admirador deslumbrado por la genialidad. Sin embargo, agradezco enormemente a la «familia española» de Béla Tarr, al propio director y al Zumzeig el rato que me permitieron charlar con él en una mesita del bistró sobre Cassavetes, Jancsó, Vig… «estaba en el aire de la época». Aprendí más de cine, de arte y de humanidad en diez minutos que en años de carrera.

Fuente: José Iglesias Etxezarreta.

14 de enero de 2024. Desde el atardecer hasta el amanecer. Hay obras como el Mahabharata de Peter Brook o Out One de Jacques Rivette que más que películas son experiencias inmersivas , deslumbrantes y agotadoras a partes iguales como las primeras noches de un amor. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, una de las reinas de este género, Sátántangó, de Béla Tarr, nos regala una de esas escasas oportunidades en la vida de entrar en trance y y perderse en el universo del otro 😉 La condition humaine de Kobayashi, el Parsifal de Sybebeberg, el Padrino de Coppola, Andrei Rublev, Near Death de Wiseman, todo Anger y la Duras, Paradjanov y Snow, La vie d’Adele, y, aunque serializables, las piedras angulares, Noticias de la Antigüedad Ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital de Kluge y La Chouette de Marker… todas dejan con la sensación de querer más y más… por eso no suelo hacer listas, porque siempre se dejan más fuera de las que se destacan.

Dejo aquí el enlace a la Histoire correspondiente, pero con la vista previa capada para evitar bloqueos 😉

Sátántangó, Béla Tarr, 1994, Coproducción Hungría-Alemania-Suiza; Mozgókép Innovációs Társulás és Alapítvány, Télévision Suisse-Romande (TSR), Vega Film, Von Vietinghoff Filmproduktion, Magyar Televízió Fiatal Müvészek Stúdiója (MTV-FMS)
Fuente: Gallery and Studio

17 de enero de 2024. «Me fui volviendo cada vez más izquierdista por la mentira y el autoritarismo de los falsos comunistas. Yo si he leído a Marx y a Trotsky, ellos no «. Desde muy joven en la fábrica, Béla Tarr es testigo y comparte la frustración absoluta del ideal del «hombre nuevo» y la putrefacción del régimen. A partir de la caida del Muro, volteará su ira destilando el progresivo desencanto y degradación ante el capitalismo salvaje y la gradual petrificación de la sociedad húngara. Hoy, La condena en Filmoteca de Catalunya.


19 de marzo de 2024. Revolución, sensualidad, libertad, represión, poesía. Toda la alegría y la tristeza de las que era capaz uno de los cineastas más elegantes y vitalistas de la Historia, Miklós Jancsó, se condensa en los 28 planos secuencia (por los 11 de para mí su obra maestra aunque menos conocida, Siroco de Invierno) de Salmo rojo, hoy en Filmoteca de Catalunya


Paradjanov es a Tarkovski lo que Eisenstein a Pudovkin

Paradjànov es a Tarkovski lo que Eisenstein a Pudovkin. Y un poeta valiente capaz de asumir hasta con descaro que las culturas del Cáucaso son tan universales, y por tanto conocidas, como Shakespeare o Cervantes. Aunando energía con delicadeza, hoy Tryptich (tres cortos 1966-1986) en la Filmoteca de Catalunya


7 de febrero de 2024. De maldito a central, con Serguei Paradjànov está sucediendo curiosamente ese acercamiento al, o mejor del, mainstream que ya hemos apuntado que se ha producido estos últimos años con Cassavetes o Akerman (con quien precisamente comparte protagonismo este mes con sendos ciclos en Barcelona). Hoy, Los corceles de fuego en Filmoteca de Catalunya.

Tras la proyección, nos ha impresionado iconos comunes compartidos por los maestros, desde la infancia asistiendo desde la ventana a la locura del interior de la taberna como en Tarr, o el árbol que entra en combustión como en Bergman o el propio Tarkovski.