Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones. Como he comentado en el caso argentino, durante muchas décadas «cine español» era un oxímoron si no contamos, como en el ciclismo, con el puñado de esforzados escaladores que por su genialidad individual descollarían en un panorama mediocre y reprimido (Chomón, Buñuel, Erice y Zulueta), el repóker de rebeldes bajo el franquismo (Bardem, Borau, Berlanga, Saura o Drové), serios francotiradores y menestrales (Llobet Gràcia, Nieves Conde o Viota y De la Iglesia -Eloy-, Suárez, Gutiérrez Aragón, o Aranda,) o el cine más underground aún que experimental, más de Barcelona que catalán (Escola de Barcelona, Portabella, Jordà, Balcells, Bonet, Bufill).
más underground que experimental, más de BCN que catalán
Pero desde los 90, el páramo floreció y hoy se dispone de un elenco brillante y versátil de hors catégorie, de fueras de serie como Guerín, Serra o Giménez Lorang, de talentos como Almodóvar (el decano irregular, pero ahora también como productor), Aranoa, Laxe, Recha o Sucari, sólidos arrecifes como Sorogoyen o Calparsoro o brillantes artesanos comerciales como De la Iglesia -Álex-, Bayona, Balagueró o Collet-Serra. Hoy en en Filmoteca de Catalunya, estoy expectante por poder ver a mi edad una obra de estas jóvenes promesas por primera vez y con ojos nuevos, como el día de Radu Jude, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta (que cuenta además con la participación también de la renovación de la pintura hispano-mediterránea, Miquel Barceló, el quinto jinete tras Picasso, Dalí, Miró y Tàpies).
desde los 90, el páramo floreció
Como esta vez el juego que propongo en el mosaico va para nota doy dos pistas, Bertolucci y Roeg.
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones.
21 de noviembre de 2025. Relegado Iván Zulueta a su faceta de oscuro luminoso cartelista ajeno, a principios de los 80 el cine español era un páramo salpicado por algún arbusto manchego que trascendía a la insulsa movida y a los restos venerables del naufragio estepario y de la escuela urbana del nordeste. Y en medio de esa desolación surgió un amigo poco mayor que nosotros huérfanos que vino a revolucionar esa tristeza cultural y vital imperantes, que aunaba frescura con un conocimiento exhaustivo y perfectamente digerido de las que en una transición crispada y sombria como la nuestra parecían recientes pero ignoradas olas parisinas. Hoy, 41 años después y justo a 50 y un dia de la muerte del corcho asfixiante, el hijo pródigo al que la industria impide prodigarse lo suficiente, vuelve a la Filmoteca de Catalunya para presentar por fin un nuevo largometraje, Historias del buen valle. Gracias José Luis. Te esperamos expectantes.
18 de diciembre de 2025. En algunas (muy, muy escasas) ocasiones no es el director el que nos lleva a exponernos a una película. Ahí están los ejemplos de selecciones realizadas en base al un escritor particularmente dotado o un reparto en estado de gracia. Últimamente, en el cine mudo de la Filmoteca de Catalunya hasta tenemos que estar atentos a la elección del pianista, tratando de evitar a los más anacrónicos y populistas. La opción de hoy. Flores para Antonio, se debe precisamente a la cercanía con el protagonista y su música. Aunque nunca coincidí con Antonio Flores en el espacio, sí en el tiempo, cuando vivía en Madrid, y en el que el gran músico y compositor estaba en su período cumbre, pero con esa trágica veta de nuestra generación, ese malditismo consustancial y lorqueño que acabaría en su muerte por sobredosis al poco de que nos fuéramos de vuelta a Barcelona tras mi cese fulminante en Izquierda Unida. Por ello, como decía, me motiva más esta tarde para ir al Verdi su figura y la presencia que invoca su hija Alba (y toda esa inmensa e intensa familia de artistas, la Lola, El Pescaílla, Lolita y Rosario, su tía María Dolores o Joaquín Sabina, que le arroparon y lloraron) que el que la dirija quién ha supuesto otra grata sorpresa del florecimiento del cine de mis coetáneos en estos últimos años como es Isaki Lacuesta (aunque hay que decir que también me anima ver hasta qué punto llega la frescura y la extensa preparación de su coautora, Elena Molina, alumna de Frederick Wiseman y Patricio Guzmán). Esperemos que no sea como A Complete Unknown, que había que ir a «verla con los ojos cerrados» (haciendo válida la expresión referente a un concepto mucho más complejo como Eyes Wide Shut 😉).
17 de febrero de 2026. El otro dia me arriesgué a ir a ver a la Filmo Estiu 1993 de Carla Simón, pese a que pertenece al ya cansino género de la autoficcion, más que nada para decidir si incluia a la popular realizadora en ese fenómeno que reivindico atrevidamente jeje como Nuevo Cine Español (sección catalana en este caso). Ahora estoy a la espera de ver Alcarràs porque aún no sé si el acertadísimo recurso de encadenarse de manera casi claustrofóbica (Son of Saul) a los márgenes del rostro de la asombrosa (niña) actriz Laia Artigas es meramente un truco lógico o producto de una joven sabiduría cinematográfica.
Dimitri Kirsanoff prescinde de los intertítulos para dejar al montaje y la elipsis llevar el pulso de sus poemas visuales. Lástima que la Filmoteca de Catalunya insista con sus innecesarios acompañamientos musicales (hoy en día parece que seamos incapaces de soportar un tiempo de silencio iluminado y que sean las imágenes las que nos envuelvan en su propio sonido). Hoy retrata Menilmontant, un barrio obrero de París, con una cadencia que sólo Jens Jørgen Thorsen alcanzaría en su Días tranquilos en Clichy. Completa el programa Brumes d’automne, las nieblas de otoño evocadoras de the meshes of the afternoon.
Cuando hay dos sesiones de un mismo film mudo ¿podría hacerse una sin azúcar añadido Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau ? El acompañamiento musical, en especial en poemas visuales, NO DEJA OIR EL SONIDO DE LAS PROPIAS IMÁGENES Es patético ver al pianista tratando de imitar el repiqueteo de la lluvia que ya vemos. Y si el autor evitó utilizar intertítulos para agilizar el ritmo y el contraste entre imágenes ¿no podríamos evitar la inserción de molestos rótulos? Acepto que igual hay quien no sabe que hotel en francés quiere decir hotel en catalán, pero deslucen. El silencio ya no se valora, todo es ruido, parece que no podemos vivir sin ruido.
Esteve Riambau: El cine jamás se proyecto mudo. Por qué ahora? También había humo en los locales, ciertamente. Pero ahora está prohibido. Y alcohol en la sala, ahí me niego.
Una de las dos, ¿qué problema hay? Claro que había orquestas, y comidas y bebidas y disparos, y se coloreaban las películas, pero que se hiciera no justifica que se siga haciendo. En cuanto a que no se proyectó mudo, yo he estado décadas en Travessera y en Sarrià y no siempre hubo pianistas, he visto muchas pelis en silencio y, vuelvo a insistir, ¿cuál es el problema de uno de los dos vagones del silencio,? Uno… ¿hay algún tipo de fundamentalismo que obligue a dos?
Esteve Riambau: Fundamentalismo no es una palabra incluida en mi vocabulario ni en la programación de la Filmoteca de Catalunya. Parlem ne, quan vulguis.
Lo sé, sí que me gustaría hablarlo con calma, incluso se podría hacer un trabajo sobre el tema: no es tan fuerte como en los 80-90 con Carmine Coppola masacrando el Napoleón de Gance o el engendro de Giorio Moroder con Metropolis. Entiéndeme, no me parece mal que un músico haga una performance sobre una película, me parecen muy creativas esas sesiones (por ejemplo soy un admirador de Truna Andrés) pero habría que poder descubrir Nosferatu o Sinfonía de una Gran Ciudad (a no ser que se use la partitura de Meisel) en silencio, sostenidas con el poder de las imágenes,, como lo hicimos en nuestra juventud. Y, sí, son del gusto popular, pero éste no es un criterio artístico (como las pelis coloreadas del primer Trump, Ted Turner) y tradicionales, pero también lo era comer en el cine, bien para el Balaña, pero preocupante que se esté reintroduciendo en la Filmoteca (el otro día hubo que llamar la atención de gente que estaba comiendo palomitas… ¡mientras asistía a la agonía de Nicholas Ray en Lightning over Water!). ¿Es necesario? ¿Lo es que ambas sesiones de Regen o The Wind sean subrayadas por un painista que por talentoso que sea no estará a la altura? ¿ le pondréis piano a Sunrise o a Las dos huérfanas? Pues todas las pelis citadas las he visto por primera vez en la Fimo en su día en un ambiente de respetuoso y asombrado silencio, la música y el sonido ya salen poderosamente de ellas, cuando no es el espectador el que completa la obra, sin necesidad de subrayados y muletas que al final quedan gruesos. Lo dicho, se podría crear un grupo de trabajo sobre intentar pasar al menos sesiones de la obra sin añadidos (y también se podría incluir el tema de la contaminación visual, que, aunque mucho menor, también se produce con capas y capas de subtítulos o rótulos innecesarios: ayer en la de Kirsanoff se llegó al máximo, subtítulos amarillos de caja alta para traducir del francés las palabras Hotel y Maternité, que como todo el mundo sabe son casi incomprensibles para el espectador castellano o catalán 😉
26 de enero de 2024. Hoy comenzamos el ciclo de Victor Sjöström con una de sus obras maestras, posiblemente la cúspide de su arte, El viento. Como dice en la propia de web de la Filmoteca de Catalunya que tiene tal «poder visual que son muchos los que han creído oír el ruido del viento contemplando sus imágenes» esperamos Esteve Riambau que sea el inicio de la opción de una nueva era en que los espectadores podamos oir el viento y que no nos ensordezca su anacrónica imitación por parte de un pianista desesperado por ilustrar en sala .
ER: En este caso no hay debate ni gustos. The Wind, rodada muda, se estrenó cuando ya se había implantado el sonoro con una banda sonora Vitaphone que incorporaba música y efectos sonoros. Esa es la versión que proyectaremos. Se oirá lo que se oía.
ya me extrañaba que no pusiera nada en el programa sobre «acompañamiento musical es lo que hablamos de que si era posible lo más cercano a la partitura/formato original seria muy de agradecer….
ER: viento postsincronizado en Hollywood vs. pianista desesperado en sala
incluso un dia podríamos ponernos «experimentales» y pasarla a pelo, sin azúcares añadidos, como cuando pasasteis los rushes de Al otro lado del viento o Sed de mal sin sus afamados créditos iníciales (hay que decir que ambas osadías fueron un disfrute). Cuando digo «desesperado» que conste que es con todo el respeto, es solo que es mucho desafío ponerse a imitar la pantalla… ya le veo la cara al pobre el próximo jueves con La carreta fantasma de todas formas, nos preparamos para disfrutar.
26 de enero de 2024. Estrella Millán Sanjuán hay que decir que, pese a las pérdidas de salas y que hay más «esoectacion» que creación (aunque tenemos a José Luis G, Marc R, Albert Serra o Jacobo Jaco Sucari), todavia estamos bendecidos porque queda aún mucho circuito de exhibición alternativa con el Zumzeig Cinema los Maldà, el Boliche, Texas, los Girona y el huraño Phenomena, y hay que decir que la Filmoteca de Catalunya se crece cada año con excepcionales programadores como el gran Ramon Font, Octavi Martí y el propio Esteve Riambau
2 de febrero de 2024. Hoy en Filmoteca de CatalunyaLa carreta fantasma, obra maestra de Víctor Sjöström, con, mucho me temo, «acompañamiento» musical de algún anacrónico pianista. No puedo esperar a que ilustre con notas de suspense y locura el suspense y la locura que seguramente el genio sueco ¿no supo mostrar? a pesar de que, con el tiempo, fuera a convertirse en la película predilecta de Ingmar Bergman .
Juan Manuel Garcia Ferrer. Para la polémica, como alguna vez has clamado por una visión en completo silencio: “¿Pero por qué hablar de films mudos? Nuestras películas no lo fueron nunca. Desde los primeros tiempos del Nickelodeon, un modesto piano detrás de una planta polvorienta había siempre acompañado la acción de la pantalla. El cine y la música fueron inseparables desde el principio. (…) ¡Los viejos films dejaban mucho a la imaginación, pero nunca la música! Los importantes se distribuían con partitura y todo. Para las historias de amor como Bella Donna o El prisionero de Zenda, el distribuidor contaba con que el exhibidor contratase a un violinista para las escenas de pasión y de sacrificio, y un batería encargado de todos los efectos de percusión habituales para las escenas de batallas y persecuciones, además del infatigable pianista. Estos músicos inventivos conseguían milagros de sincronización con la acción de la pantalla, aportando una fuente de diversión complementaria a esos de nosotros, entre el público, que apostábamos que fracasarían. Pero siempre lo conseguían, concluyendo su hazaña con un ‘bum’ final en la gran caja del timbal. Todo esto se ha olvidado hoy, incluso entre los que estudian el cine mudo. El otro día estuve en una proyección de un importante film mudo del que guardaba un recuerdo emocionado, y para gran horror mío lo mostraron en un silencio total…” “Une vie dans le cinéma” (Michael Powell).
Muy Interesante la opinión de Powell, me imagino que le sucede como me pasa a mi que disfruté de Sunrise en silencio porque se habia perdido la música y efectos sincronizado con se estrenó, de Regen o El viento sin nadie intentando imitar de manera pobre la lluvia o la arena contra el cristal, y de Napoleón son Carmine Coppola y de Metropolis sin Moroder, pero todo es cuestión de gustos .
Lo de que el cine mudo no fue mudo es una frase hecha y hueca. Los silent movies fueron siempre mudos, y hubo diferentes tipos y grados de acompañamiento: desde nada, incluso sin carteles como Kirsanoff, hasta con una partitura específica para orquestra completa como Los nibelungos, pasando por el fonógrafo, el violin, violin y piano, charanga o cualquier otra modalidad. Si se detuviera a leer antes de repetir el tópico es que se reclama, ya que la Filmoteca de Catalunya hace dos sesiones -en este caso, tres- no se cuenta con la música original, una de ellas sea sin azúcares añadidos… porque también se viraban y coloreaban las películas y solo se mantiene este efecto en aquellas como ésta o el Fausto en que están justificadas en la restauración. ¿O es que preferimos que se coloreen los clásicos como Ted Turner en lis 80? jajaja.
Cámbienle a Luces de Candilejas la música y qué queda
14 de marzo de 2024. Seguimos con el excelente ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado al genial director y formdable actor Victor Sjöström con Terje Vigen, película basada en el poema homónimo de Henrik Ibsen, con la que se inaugura la época de grandes presupuestos para adaptaciones literarias en la cinematografía sueca.
Si tenemos que seguir intentando concentrarnos en la pureza de las imágenes y los sonidos del mar y el viento de Sjöström por encima de la fanfarria de las pianistas, por favor haced un casting Esteve RiambauFilmoteca de Catalunya porque lo de hoy con ristras de slapstick y Keystone Cops (solo faltaban unas risas enlatadas) para «ilustrar» las escenas más terribles de Terje Vigen ya roza el desatino. La academia sueca cuidando hasta los virados originales de la restauración y le ponemos La Charanga del Tio Honorio. Ya es dificil estropear la obra de un genio y el poema de Ibsen a la vez, pero la gente (los mismos que comen palomitas durante la agonia de Ray en Lightning over Water), feliz, verbena y arte por el mismo precio.
2 de abril de 2024. POR FIN/GRACIAS Filmoteca de CatalunyaEsteve Riambau por el experimento de hoy y el jueves de las proyecciones de He Who Gets Slapped de Victor Sjöström sin ningún acompañamiento musical (como con las de Juan Bufill hace unos dias) y con copia sonorizada respectivamente.
3 de abril de 2024. Quiero reconocer la especial sensibilidad cinematográfica de la persona que seleccionó precisamente He Who Gets Slapped para el experimento de la sesión especial totalmente muda con versión alternativa sonorizada porque la elección obvia era The Wind, quitar los molestos subrayados de escalas pianísticas de unas ráfagas de viento que suenan por si solas, pero requiere mucho conocimiento el permitir con la ausencia de distracciones auditivas el apreciar toda la profundidad y textura de la monumental, demoledora, interpretación de Lon Chaney como el humillado y ofendido payaso atrapado por su destino.
17 de abril de 2024. Vamos culminando el ciclo de Filmoteca de Catalunya dedicado a Víctor Sjöström que tantas emociones nos ha proporcionado: hoy, Havsgamar(Buitres marinos), sin alejarse nunca mucho del mar y tres años después de la visión sobre contrabandistas -tema recurrente de los cineastas escandinavos tempranos- del finés-sueco Mauritz Stiller, På livets ödesvägar, ocho antes de Professor Petersens Plejebørn del danés Lau Lauritzen sr., y basada en La rosa de Tistelön, como la desaparecida pelicula del pionero Georg af Klercker.
Esta temporada esta siendo muy interesante la posibilidad de revisar en @filmotecacat una serie de cinematografías muy frescas por la (semblanza de la) utilización de medios domésticos o de efectos naturalistas: Lorang, Piavoli, Recha, el primer Marcello. Hoy Aftersun, ojo, la de Lluís Galter, tu ja m´entens (sólo una de las fotos del mosaico corresponde a la cinta aludida, y en el texto no se cita ni a Sofia Coppola ni a Charlotte Wells ;-). Y con abundancia de false found footage (lo que añadiría el reciente pase de Tren de sombras).
21 de diciembre de 2020. Para todos aquellos que aún tenemos salas de cine que mantener abiertas en nuestros barrios [escrito durante la pandemia], hoy la interesantísima propuesta de Nuria Giménez Lorang, My Mexican Bretzel, un faux found footage al estilo de los misterios de Tren de sombras, una de las obras maestras de José Luís Guerín (y Tomás Pladevall).
Paysage d’Ete – Un día perfecto para volar cometas
13 de abril de 2021. Seguimos adentrándonos en el sotobosque catalán de la mano del Emile de Marc Recha, sus alter egos e infantes deslumbrados por el sol y la memoria. Ahora sí, en la Filmoteca ensordece el estridulo (sic) de las chicharras y el viento entre las ramas, pleno estío de Bresson y Renoir.
23 de agosto de 2025. Otro día Stendhal en la Filmo. .La pregunta de la vieja tía encarnada hoy por Hitchcock: ¿A quién quieres más, a tu papá o a tu mamá? ¿A Dovjenko o a Sjöberg? Esta vez me decanto por Jean Renoir y su La Règle du jeu, una sátira de clase vetada durante décadas por el propio Gobierno como una Viridiana francesa 😉
Hoy en la Filmo, Albert Serra, el sucesor de las escuelas de Barcelona, aborda con su Honor de cavalleria la figura de don Quijote, la asignatura pendiente de todos los enfants terribles que en el cine han sido: Welles, Kozintsev, Gilliam… quijotes ellos mismos de sus aventuras manchegas.
12 de abril de 2023. Junto con mis colegas coetáneos, el portentoso José Luís Guerín y el roussoniano (en ambos sentidos) Marc Recha, Albert Serra es posiblemente el más interesante de los directores catalanes contemporáneos, con desapegos escépticos y compromisos ardientes que podrían remontarse a la Escola de Barcelona y a la pretendida aridez ante la vida de la segunda Nouvelle Vague. Hoy su aclamada Pacifiction en la Filmoteca de Catalunya.
Después de sorprendernos ayer con un cine urbano y experimental, el «joven autodidacta» (Riambau citando a Jordà) Marc Recha comienza a huir de L’Hospitalet y «la aluminosis» del alma y se interna en los paisajes, en su progresiva representación, algo árida, de una naturaleza roussoniana, de Jean-Jacques y también de Henri le douanière: El cielo sube (con la elegancia fluida de Ona Planas, como en los rushes de L’etoile mysterieuse) y L’arbre de les cireres. Ya llegaremos al sonido de las chicharras.
Me permito citar a Joaquim Jordà para definir a Marc recha como un joven autodidacta en la época» Esteve Riambau
Comienza la antología de Marc Recha, un cineasta al que prácticamente conocemos «desde niño» ;-), por lo que es un acierto de la Filmo el incluir en la antología y dar a conocer, como hoy, sus cintas en Súper 8 y la colección completa de cortometrajes en otros formatos.