Monaciello, misterio y belleza – È stato lo sguardo di Sorrentino

Echando la vista atrás me ha resultado curioso lo poco que he escrito sobre Paolo Sorrentino. Debe ser porque me paso más tiempo defendiéndole que haciendo propuestas originales sobre su cine. De todas formas, en algún diálogo ha debido quedar registrada mi opinión: con el napolitano me pasa como con Malick, hasta un monólogo sobre la lista de la compra de uno de ellos me embelesa más, es decir contiene más belleza, que mucho de lo que trota por nuestras pantallas actualmente 😉 Hoy, en Mooby Balmes, voy a ver La grazia, una de sus películas que según sus críticos parece ser más «abellocchiada, con esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana, otro de nuestros más queridos cineastas malditos que esos mismos seres apagados consideraban excesivo y que, ahora, qué acomodaticio, todo el mundo parece apreciar. No que me moleste, bienvenidos al inframundo de los destellos y las sombras del monaciello, que recorrimos hace sólo ocho meses, perplejos, pero que echaremos de menos, como él, toda la vida.

esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana

Grazia https://mubi.com/es/es/films/la-grazia
Todo modp https://www.reddit.com/r/CineShots/comments/1ig3cme/todo_modo_1976_dir_elio_petri/?tl=en
Andreoytti https://www.corriere.it/politica/22_maggio_19/figlio-andreotti-nel-film-bellocchio-falsita-mio-padre-non-andro-vederlo-1714d628-d6de-11ec-a70e-c4b6ac55d57f.shtml
Moniacello https://www.repubblica.it/venerdi/2022/03/25/news/sorrentino_napoli_mano_di_dio_antropologo_niola_monacielli_san_gennaro-342801131/


15 de febrero de 2025. Con un puñ(ad)o de actores nunca mejor dicho en estado de gracia, como en Todo modo, el hermano con talento de los Fiennes, Tucci, Lightow, Castellito, como escarabajos cardenalicios cegados ppr la claustrofobia de la ambición, sin el bisturí político, pero con la carga estética de Todo modo, en Cónclave Edward Berger asfixia a sus personajes entre los muros exteriores de sus planos, como ya hacia en la innecesaria Sin novedad en el frente (remake tipo «aunque no aporte nada nuevo, con medios modernos voy a hacer una mejor versión que las de Pabst, Milestone o Mann»), torturados e incapaces de zafarse tanto de la cámara como de su inexorable destino (el Son of Saul de Nemes o el Elephant de Van Saint, el «cine de nucas» al que ya he hecho referencia anteriormente) como de su responsabilidad ante la Historia, condenados a encerrarse cuando solo tienen futuro al abrirse (magnifica, magna, huraña y humana Rosellini). En Mooby Glòries, una lastima de los defectos de la proyección que, pese a todo, no han conseguido empañar la fotografía tensa, excelsa, inquietante, de Stéphane Fontaine, con chispazos de la del gran Ricardo Aronovich para Zulawski (feliz 95 cumpleaños, maestro).


14 de diciembre de 2021. Qué mejor para disfrutar de una tarde en libertad que dejarse envolver por «la grande belleza» del gran heredero del cinema italiano más vital, Paolo Sorrentino, y su incandescente álter ego Toni Servillo. Tras Roma, Napoli. Hoy, @CinesRenoir Floridablanca, È stata la mano di Dio


13 de enero de 2014. Hice preguntas buscando respuestas. Miguel Martin Maestro hace honor a su apellido, y trayectoria, y nos da muchas (sobre La grande bellezza).


12 de enero de 2014. Esta semana fui a ver La gran belleza. Hace tanto tiempo que no recuerdo cuándo fue la última vez que no pude hacerme una opinión clara, buena o mala, blanca, negra o repleta de grises, sobre una película. Pero en el mundo siempre hay ocasión para sorprenderse. Uno de los motivos por los que tengo Facebook es precisamente para compartir la inteligencia y la sensibilidad de un nutrido grupo de amig@s cuyos conocimientos y opinión sobre el arte del cinematógrafo respeto y admiro, incluso en los casos en que haya una discrepancia profunda de pareceres. Así que, amig@s recurro a vosotr@s en esta ocasión de extraño estupor. Por favor ¿qué os ha parecido esta obra de Paolo Sorrentino y porqué?

PD: he puesto etiquetas hasta que me ha dejado la máquina, tod@s l@s demás tambiñen estais invitados a ilustrarme


And suddenly, a Gasoline Rainbow – Bill and Turner Ross, The Kids are Alright

The Kids are Alright. Sin esperarlo, la otra noche, al girar un recodo oscuro de la Filmo apareció un arco iris de gasolina. Gasoline Rainbow, una epifanía en forma de precioso coming-of-age tan radical como no se había visto desde Walkabout y tan emblemático como The Breakfast Club, y con un tratamiento de la ligazón entre paisaje interior y exterior que embelesa, sin ser tan abrumador como (dicen algunos entre los que no me cuento) los de Malick, Reygadas o Laxe, más cercano a la sutilidad inmersiva del Weir de Picnic at Hanging Rock o el Lynch de The Straight Story.

«When You Grow Up, Your Heart Dies»

Obvio que a partir de ese punto de partida me quedo a ver todo el deslumbrante ciclo de los hermanos Bill y Turner Ross empezando por 45365, distrito postal de su natal Sidney (Ohio), antología que transita por lo que el joven director de la cinemateca catalana, Pablo Laparra, definió (por fin, gratísima sorpresa) como «nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental.

Lo dicho, aunque lo pasen mal, los chicos están bien. «When You Grow Up, Your Heart Dies».

nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental

Pablo Laparra, director de la Filmoteca de Catalunya.

17 de marzo de 2026. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Killer of Sheep, un demoledor documental de Charles Burnett, uno de los más grandes y polifacéticos de los cineastas negros experimentales. Pero para qué escribir nada cuando Estrella Millán Sanjuán ya lo ha dicho antes y por supuesto mejor. 😉

«KILLER OF SHEEP (1978). Charles Burnett.

Ayer estuve consultando la programación de la Filmoteca de Catalunya y me encontré que pasaban el sábado esta gran y desconocida película y que lo harán de nuevo el martes en lo que se llama: De bell nou. La restauració del mes.

Me parece un milagro. Y no sólo por las precarias condiciones en que se rodó, constituyendo el proyecto de graduación en la UCLA del director, estando décadas olvidado hasta su restauración 30 años después.

El blanco y negro no es sólo una decisión económica, sino estética y acorde a lo que se cuenta. Con esas luces y sombras asistimos a un retrato de la clase trabajadora de clase media-baja negra de un barrio del extrarradio de Los Ángeles atemporal, que no parece de los ’70, sino sacado del mismo corazón del neorrealismo italiano o de «Los olvidados» de Buñuel.

Sí es verdad que no se percibe tanta miseria, ni pillaje, ni drama, pero lo que pretende el director es reflejar que, a pesar de contar con casa con jardín, coches, bicicletas y trabajo, no parece un panorama esperanzador. Visualmente nos presenta el desánimo y la vida cotidiana al margen de los blancos de LA en cada vivienda con paredes desconchadas, en cada coche que se estropea, en cada pinchazo que arruina un sábado. En niños que están en la calle felices entre escombros y tejados rotos, pero sin mucho que hacer por su futuro.

Y, sobre todo, en la angustia existencial de uno de los protagonistas, erosionado por su duro trabajo en un matadero de ovejas que da título a la película y que se otoña cada día degollando animales y despedazándolos, queriendo cambiar de trabajo, sintiéndose alienado y deshumanizado hasta el punto de llegar a casa en un estado de bloqueo mental y físico que le roban la poca energía que tiene para poder apreciar a su esposa.

Su bella mujer se arregla cada día cocinando para estar perfecta a la llegada de su marido demostrando optimismo por su familia y la construcción de un hogar juntos, para resistir entre el caos, pero siempre obtiene el mutismo y la indiferencia de él, que sólo se deja consolar por su pequeña hija.

Burnett evita una mirada entre lo documental y la ficción demasiado dramática, sino que lo hace recurriendo a la dignidad de esas familias que luchan a diario. No da lecciones morales, ni victimiza, pero lo que hace de forma extraordinaria es conseguir poesía en muchas de sus escenas, muchas de ellas muy tiernas, honestas, de resistencia ante la adversidad. De supervivencia ante el estancamiento social, el aislamiento en guetos, la fragilidad ante la seguridad de una imposibilidad de integración en la gran ciudad de LA.

También las tiene muy lúcidas e irónicas como ese momento en que unos niños lucen la bandera de EEUU en su bicicleta orgullosamente, mientras sus padres arreglan un coche desvencijado como símbolo del trozo de país que les toca a ellos.

La música también goza de relevancia, mostrando los autores al final en créditos.

No os la perdáis, yo no tenía ni idea de su existencia y me alegra tanto encontrarme sorpresas así. Cuánto cine independiente excelente al margen de los grandes estudios o productoras hay en el mundo…».

Mosaico de Estrella Millán Sanjuán para Killer of Sheep, Charles Burnett, 1978.

18 de marzo de 2026. Pese a su límpida mirada crítica, más tierna que crepuscular, los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana. Hoy Tchoupitoulas en la Filmoteca de Catalunya, deseando ya internarnos por el caleidoscopio nocturno de Nueva Orleans acompañando a esos tres adolescentes que pierden el último ferry y vagan hasta el amanecer por las calles palpitantes de The Big Easy.

los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana


25 de mrazo de 2026. «La gente que más me ha dado y ayudado es la que no tenía nada». Al volver con mi familia a ver en la Filmoteca de Catalunya Gasoline Rainbow de Bill y Turner Ross advertí que la segunda visión, sabiendo que (atención spoiler) nada malo les va a pasar (no, papá, no se van a caer del tren, ni les van a atracar), proporciona una perspectiva radicalmente diferente, la de los propios adolescentes narradores (aparte de los monólogos aportan parte del metraje) que, sin los miedos que hemos vamos incorporando a nuestra experiencia a lo largo de la vida adulta, nos devuelve a aquella juventud indómita e irreflexiva que tanto disfrutamos. Buceen en sus recuerdos y verán que el niño radiante e invulnerable sigue ahí y en pocas películas, sin cursilería alguna, resucita como en esta joya de los hermanos Ross.


31 de marzo de 2026. Hoy completamos -motivos de trabajo nos han hecho posponer su ansiado Western (The Lusty Men, Cockfighter)- el escueto, pero contundente, ciclo de los hermanos Ross, con Bloody Nose Empty Pockets, el fin de un bar y de una comunidad que encontraba refugio, pertenencia y sentido, a moving subgenre where other were pathbuilders (Cassavetes, Rogosin, Bogdanovich). Indecibles ganas de verla y de que hagan pronto una nueva película que nos conmociones.

Bllody nose empty pockets https://www.theguardian.com/film/2020/jul/08/bloody-nose-empty-pockets-the-story-of-the-drunkest-film-of-the-year
On the bowey imdb.com/title/tt0050800/
Husbands http://www.dvdbeaver.com/film2/dvdreviews46/husbands.htm
Last Picture Show https://moviecrashcourse.com/2025/10/08/the-last-picture-show-1971/


The Kids are Alright, The Who, 1979.

El universo, según Pedro Costa – Gomes, When Joseph Conrad met Marguerite Duras

¿Qué mejor manera de entrar en el universo de Pedro Costa que Où gît votre sourire enfoui?, su película sobre Jean-Marie Straub y Danièle Huillet volcados sobre la moviola, definida por Jean-Luc Godard como el mejor film sobre la relación entre cine y montaje. Hoy en @filmotecacat


18 de enero de 2023. Pedro Costa nos presenta hoy en @filmotecacat Mudar de vida, una joya del Cinema Novo en la que Paulo Rocha, como Flaherty, o más bien, Ruspoli con Les hommes de la baleine, abordaba la dura vida de una comunidad de pescadores afectada por la industrialización de su modo de existencia.


19 de enero de 2023. Otra de las sesiones maestras con las que nos está deleitando Pedro Costa: dialogo entre susurros, de Puissance de la parole, de Jean Luc-Godard, a Cézanne-Conversation avec Joachim Gasquet, de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, delicadeza y clarividencia, hoy en @filmotecacat


Enlaces del 17

https://www.lacid.org/fr/films-et-cineastes/films/ou-git-votre-sourire-enfoui Costa montaje
Costa retrato https://www.filmoteca.cat/web/ca/cicle/pedro-costa-retrospectiva-i-carta-blanca
Godard montaje http://www.elumiere.net/exclusivo_web/nyff13/nyff13_05.php


7 de diciembre de 2025. Desgraciadamente la alienación inherente a la propiedad privada en el capitalismo que degrada los potencialmente maravillosos cuerpos y mentes humanos a mera mercancía y convierte todos los procesos de producción en epítome de explotación, ha condenado hoy en día al apellido Epstein a ser sinónimo de repugnante degradación moral, pero hubo un tiempo en que ese nombre significaba estar en presencia de uno de los más grandes artistas del siglo, que elevó el cinematógrafo a cumbres expresivas sin parangón, Jean Epstein. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, con Finis Terrae y Le tempestaire, le acompañaremos, como con Ruspoli, Rocha o Flaherty, a ese territorio del confín, el litoral, dónde la interrelación entre el hombre y el mar es más intensa y libre, pero también de una estrecha dependencia llevada a veces hasta extremos trágicos.

Finis Terrae 1 https://revistaiconica.com/finis-terrae-jean-epstein/
Finis Terrae 2 https://blueprintreview.co.uk/2025/08/finis-terrae-eureka/
Le tempestaire https://www.acmi.net.au/whats-on/virtual-cinematheque/restless-heart-many-faces-jean-epstein/le-tempestaire/

Hemos pedido permiso a Estrella Millán Sanjuán para reproducir a continuación un extracto de su siempre deslumbrante contribución sobre Os faroleiros (1922) de Maurice Mariaud. Si quieren disfrutar de una experiencia única, recomendamos dirigirse al artículo íntegro.

«OS FAROLEIROS fue dirigida por Maurice Mariaud (1875-1958) director, guionista y actor francés que empezó en el cine cuando despuntaban la Pathé y la Gaumont, llegando a codirigir con Louis Feuillade. Contactar con Raul de Caldevilla (escritor y periodista, hijo de españoles) le hizo conducir su carrera un tiempo en Portugal, donde rodó y actuó en varias películas de la Caldevilla Film. Esta película de 1922 fue la primera en el país luso y supuso una de las más ambiciosas y más grandes producciones de nuestro país vecino en la etapa muda. En Portugal fue llamada ‘O faroleiro da Torre do Bugio» y desconozco si el gran Jean Grémillon la conocería antes de rodar su película denominada igual unos años más tarde, «Les gardiens de phare», donde la pareja de fareros terminaba en una situación terrible, aunque por razones muy diferentes.

Un director que no es tan conocido como sus coetáneos pues, si bien tienen una factura estupenda sus películas, no llegaba al nivel del vanguardismo de Dulac, Epstein, Gance, Perret o L’Herbier, por poner unos ejemplos. Aunque es de justicia reflejar que «Os Faroleiros» sí posee virtudes visuales y algún elemento impresionista destacable entre el naturalismo de su historia. La Fundación Jérôme Seydoux-Pathé se propuso en 2019 reivindicar su figura dentro de la historia del cine francés organizando un ciclo en diciembre llamado «Redescubriendo a Maurice Mariaud».

(…)

Con la aparición de esta película se ha vuelto a desatar mi pasión por la historias en torno a los faros. No la conocía y cruzarme con ella por casualidad ha sido un feliz hallazgo. Cuánto escrito hay en la historia del cine con epicentro en lo que representa un faro, cuántas posibilidades se abren alrededor de su arquitectura, soledad y espacio interior claustrofóbico e irrespirable. Recuerdo un párrafo de mi publicación de hace casi dos años sobre Los faros en el cine: «Arquitecturas estrechas, sólidas, fijadas fuertemente al suelo para soportar el paso del tiempo y los embates constantes de las olas y el viento. Torres de la perseverancia, del compromiso, de la fortaleza imperturbable. Estructuras desgastadas con un poso romántico, capaz de transmitir múltiples sentimientos que van desde la tranquilidad a la melancolía, de la soledad al desasosiego en noches grises. Un faro no deja indiferente porque está inundado de carga simbólica y su estado solitario conecta enormemente con nuestro yo más insondable».

«Os Faroleiros» persigue de nuevo en el cine las relaciones insalvables entre personas unidas, en este caso, por lazos del rechazo y la venganza por amor, a las que la estrecha convivencia en el puesto de farero (qué bien suena ‘faroleiro’ en portugués) agudiza la confrontación y el desastre final. Un lugar donde las pasiones se intensifican y donde el equilibrio entre deber, convivencia y pulsión acaba resquebrajándose. En «Os Faroleiros» está muy presente la relación liminal entre tierra y mar, como también la de la vida y la muerte o la civilización con la naturaleza. El umbral entre conflictos morales se rebasa pronto por la aparición egoísta del deseo a toda costa rompiendo las normas entre los habitantes de esas casas de madera entre la arena. Enfrentados a un mar que se muestra en los momentos de más tensión agitado e imprevisible, anunciando la tragedia».

Y de propina y ofrecido por la propia Estrella, la compilación de faros en el cine con la que siempre hemos soñado, con la fina perspectiva analítica que la caracteriza: La simbologia de los faros en el cine.


19 de marzo de 2025. When Joseph (Conrad) met Marguerite (Duras). Grand Tour de Miguel Gomes es una delicada joya de facetas orientalistas y ráfagas de realidad en que la lánguida pareja se busca y se pierde adentrándose cada vez más en la negrura y la nada. Fotografiada de manera exquisita por Gui Liang y Sayombhu Mukdeeprom, director de fotografía inconfundible de Apichatpong Weerasethakul y Luca Guadagnino. In your face en Zumzeig Cinema.


31 de julio de 2026. Cuando se habla de cine portugués inmediatamente se vienen a la cabeza los nombres de Manoel de Oliveira y Pedro Costa, pero últimamente viene pisando fuerte su Albert Serra particular, Miguel Gomes. Muchas ganas Miguel Martín de asistir hoy en la Filmo a su peculiar Grand Tour. Por cierto, este fin de semana fui con la familia a ver ese «gran viaje» primigenia que es la Odisea, versión Christopher Nolan. La encontré una actualización/americanización (como si a West Side Story la hubiéramos llamado Romeo y Julieta) de Homero muy interesante, aunque demasiado dependiente de los set pieces, unos mejores que otros -por ejemplo el de los muertos, el de Sinón, Teresias y el Hades, me pareció magistral-, aunque con poca ensoñación (me falta un toque Boorman, tipo Excalibur), y las escenas bisagras de Calipso rechinaban un poco, asépticas cual Oblivion de Tom Cruise. A pesar de que las actuaciones son excelentes, también estoy de acuerdo Sergio Sánchez en que es difícil desligarse de las caras conocidas, seleccionadas imagino que por motivos crematísticos. Pese a ello, se agradece haber mantenido algunas de las pinceladas de análisis histórico (el hundimiento de la Edad de Bronce), político-filosófico (la disección del origen del capitalismo en el paso del mito al logos Ulises mediante de La dialéctica de la Ilustración de Theodor Adorno) y moral («resulta que los destructores ‘pueblos del mar’ éramos nosotros») que el original ha suscitado a lo largo de la Historia.


Hopper, Hitchcock and Malick, houses and fields – Summer, Breughel and Wyett

  • 1. The Hoxton, Barcelona, febrero de 2022, José Iglesias Etxezarreta
  • 2. Nighthawks, Edward Hopper, 1942
  • 3. Days of Heaven, Terrence Malick, 1978, Film School Rejects
  • 4 Christina’s World, Andrew Wyeth, 1948
  • 5. Days of Heaven, Terrence Malick, 1978, The Soul of the Plot
  • 6. La cosecha, Pieter Bruegel el Viejo, 1565, Met Museum
Fotos aéreas que capturan el espíritu lúgubre de casas abandonadas en Norteamérica, Brendon Burton

2 de mayo de 2022. Mi Work in Progresa más reciente. Aún huele a madera recién aserrada 😉 Si se deciden a pasear por las grandes llanuras, lleva incorporado la versión de Summertime de Ella Fitzgerald & Armstrong (pronto le añadiré el canto de las chicharras para el día, y Blue hotel, de nuit).

Spiriti, Duras, Pasolini, India Song y Teorema

Spiriti. No soy mucho de ránkings, pero hoy dan en la Filmoteca de Cataluña dos de los que fácilmente se pueden clasificar con «mejores películas de la Historia del Cine», India Song de Marguerite Duras y Teorema de Pier Paolo Pasolini, magia pura aderezada con Terence Stamp, Delphine Seyrig, Michael Lonsdale, Silvana Mangano, Laura Betti, Anne Wiazemsky…


La primera vez que vi a Anna Karina – Brakhage, Deren & God (art), Capital de la douleur, et de la vie

«La primera vez que vi a Anna Karina», una imagen para colgar en la pared descascarillada de la memoria. Tenía todo lo que siempre he idolatrado: belleza e inteligencia, el reflejo-la ventana-el viento gris (como un título de Stan Brakhage, Window Water Baby Moving). Y evocaba otra de las imágenes femeninas poderosas que le hacen a uno amar la vida y el cine, Meshes of the afternoon (Maya Deren). En dos años, Anne Wiazemsky y Anna Karina, y Varda también, God (art) se está quedando muy solo allá arriba. Miélville resiste.

[Publicada originalmente el 15 de diciembre de 2019, complementa la letanía laica del 9 de septiembre de 2021 sobre la cohorte de sombras amadas.]

My God, it’s full of stars

Arthur C. Clarke, 2001, 1968

18 de noviembre de 2014. Miéville resiste. No se lo digas a nadie: hoy a las 20 horas, con Le livre de Marie, empieza en la Filmoteca de Catalunya, el mini ciclo que ofrece el festival L’Alternativa sobre Anne-Marie Miéville, mucho más que el alter ego de Jean-Luc.


16 de julio de 2023. Vivre sa vie es de aquellas películas que concita un apoyo unánime, incluso en los tiempos en que la crítica más académica consideraba a Godard como «petulante» y quien apreciaba su obra era tachado de»elitista», pese a la fatalidad inexorable a la que destina la sociedad capitalista, donde efectivamente «todas las esperanzas se reducen a cero» (Ici et ailleurs). Hoy en la Filmoteca.

Adorno decía que «el arte es sufrimiento», hay que estudiar las cosas para entenderlas o estudiarlas, si no, dos girasoles o un retrato sacro son tan atractivas o significantes como una fórmula matemática para un lego. Si no se entrena el oído, Stravinsky nos parecerá ruido y el Duo Dinámico, armonía.

Sin embargo, después de una carrera increíblemente fructífera para mi desprecio de la profesión jajajaja, estoy retirado y mi trabajo solo me interesa como sindicalista y el arte, la vida es mi trabajo, aunque entiendo perfectamente tu planteamiento.

Karina http://www.lebleudumiroir.fr/critique-vivre-sa-vie-godard-anna-karina/

Muerte https://www.filmlinc.org/films/vivre-sa-vie/

Thed War game https://www.e-flux.com/video/387530/the-war-game/

La corporeidad de las plantas y la brisa en el centeno, ecos de Salinger

Siempre me fascina la corporeidad de las plantas de Malick. Como se desliza la brisa entre los mil tonos dorados de Almendros en Days of Heaven… Los mil de verdes de Toll en The thin red líne. Las conversaciones calladas al crepúsculo. Ecos de Salinger.

***

Yo confieso que si Malick hace una de Batman entre el centeno con Nicholas Cage recitando uno de sus monólogos… hasta esa yo la amaría. Bueno, ya la ha hecho, se llama El árbol de la vida 😉

The Mantel and Malick monologues

And, silently, in the middle of the night, I stumble against a piece of wirting that would be the perfect stuff for a Terrence Malick monologue:

«Don’t look back, he had told the king: yet he too is guilty of retrospection as the light fades, in that hour in winter or summer before they bring in the candles, when earth and sky melt, when the fluttering heart of the bird on the bough calms and slows, and the night-walking animals stir and stretch and rouse, and the eyes of cats shine in the dark, when colour bleeds from sleeve and gown into the darkening are; when the page grows dim and letter forms elide and slip into other conformations, so that as the page is turned the old story slides from sight and a strange and slippery confluence of ink begins to flow. You look back into your past and say, is this story mine; this land? Is that flitting figure mine, that shape easing itself through alleys, evader of the curfew, fugitive from the day? Is this my life, or my neighbor’s conflated with mine, or a life I have dreamed and prayed for; is this my essence, twisting into a taper’s flame, or have I slipped the limits of myself—slipped into eternity, like honey from a spoon? Have a dreamt myself, undone myself, have I forgotten too well; must I apply to Bishop Stevens, who will tell me how transgression follows me, assures me that my sins seek me out; even as I slide into my sleep, my past pads me, paws on the flagstones, pit-pat: water in a basin of alabaster, cool in the heat of the Florentine afternoon”.

Pag 249, The Mirror and the Light, Hilary Mantel

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In The Court of the Crimson King

In the Court of the Crimson King, King Crimson, 1969, Island Records/Atlantic Records

The Thin Red Line – «Just this rock»

Sean Penn’s monologue in The Thin Red Line, Terrence Malick, 1999, EEUU, 20th Century Fox

Days of Heaven, Linda Manz’s words

Me and my brother; it just used to be me and my brother. We used to do things together. We used to have fun. We used to roam the streets; there was people suffering with pain and hunger. Some people, their tongues were hangin’ outta their mouths. … he used to juggle apples. He use- he used to amuse us, he used to entertain us. (what else have I gotta do today?) In fact, all three of us’d been goin’ places – lookin’ for things, searching for things. Going on adventures. They told everybody they were brother and sister. My brother didn’t want nobody to know. You know how people are. You tell ‘em something, they start talking. I met this guy named Ding Dong. He told me the whole world is going up in flames. Flames will come out of here and there, and they’ll just rise up. The mountains are gonna go up in big flames. The water’s gonna rise in flames. There’s gonna be creatures runnin’, um, every which way – some of them burnt, half their wings burning. People are gonna be screamin’ and hollerin’ for help. See – the people that’ve been good, they’re gonna go to Heaven and eckscape all that fire.  But if you’ve been bad, God don’t even hear ya, he don’t even hear ya talkin’.

The farmer didn’t know when he first saw her; or what it was about her that caught his eye. Maybe it was the way the wind blew through her hair.

He knew he was gonna die. He knew there was nothing there could be done. You only live on this earth once. And up to my opinion, as long as you’re around you should have it nice.

From the time the sun went up, till when it went down, they were workin’ all the time. No- non-stop. Just keep going. You didn’t work, they’d ship you right outta there. They don’t need ya, They can always get somebody else.

This farmer: he had a big spread and a lot of money. Whoever was sittin’ in the chair when he’d come around, why’d they stand up and give it to him? Wasn’t no harm in him. You’d give him a flower, he’d keep it forever. He was headin’ for the boneyard any minute, but he wasn’t really sq- goin’ around squawking about it… like some people. In one way I felt sorry for him, because he had nobody to – stand out for him. Be by his side. Hold his hand when he needs attention or something. That’s touchin’.

He was tired of livin’ like the rest of ‘em, nosin’ around like a pig in a gutter. He wasn’t in the mood no more. He figured there must be something wrong with him, the way they always got no luck; and they oughta get it straightened out. He figured some people need more than they got, other people got more than they need. Just a matter of getting us all together.

I’ve been thinkin’ what to do with my future. I could be a mud doctor. Checking out the earth underneath.

We’ve never been this rich, all right? I mean, we were just – all of a sudden living like kings. Just nothin’ to do all day but crack jokes and lay around. We didn’t have to work. I’m tellin’ you, the rich got it figured out.

I got to like this farm. Do anything I want. Roll in the fields. Talk to the wheat patches. When I was sleeping, they’d talk to me. They’d go in my dreams.

Nobody sent us letters. We didn’t receive no cards. Sometimes I feel very old, like my whole life’s over. Like I’m not around no more.

Instead of getting sicker, he just stayed the same. He didn’t get sicker. He didn’t get better. They were kind-hearted and thought he was goin’ out on his own steam. I dunno, the doc must’ve come over, or someone gave him something. Probably some kinda medicine or something. I coulda just taken it and put it in a ditch. Like they do to a horse: they shoot him right away.

Just when things were about to blow, this flyin’ circus come in. After six months on this patch, I needed a breath of fresh air. They were screamin’ and yellin’ and bopping each other though. He- the big one pushed the little one said ‘C’mon, I started, you start.’ The little one started in. If they couldn’t think of a good one to come back with they’d stop fighting. The little one said ‘No, I didn’t do this’; the big one said ‘Yes, you did do this.’ They couldn’t sort it out. The devil just sittin’ there laughin’. He’s glad when people does bad. Them he sends ‘em to the snake house. He just sits there and laughs and watch while you’re sittin’ there all tied up and snakes are eatin’ your eyes out. They go down your throat and eat all your systems out. I think the devil was on the farm.

He’d seen how it all was. She loves the farmer. He taught me keys on the pianos and notes. He taught me about parts of the globe.

Nobody’s perfect. There was never a perfect person around. You just got half devil and half angel in you. She promised herself she’d lead a good life from now on. She blamed it all on herself. (It’s good. I like it.) She didn’t care if she was happy or not. She just wanted to make up for what she did wrong. The sun looks ghostly when there’s a mist on the river and everything’s quiet. I never knowed it before. And you could see people on the shore but it was far off and you couldn’t see what they were doing. They were probably calling for help or something, or they were trying to bury somebody or something. We seen trees and the leaves are shaking and it looks like shadows of guys comin’ at you and stuff. We heard owls squawkin’ away, ooming away. We didn’t know where we were goin’, what we were gonna do. I’ve never been on a boat before. That was the first time. Some sights that I saw was really spooky that it gave me goose pimples. And I felt like cold hands touching the back of my neck. And it could be the dead comin’ for me or somethin’. I remember this guy, his name was Blackjack. He died. He only had one leg, and he died. And I think that was Blackjack making those noises.

This girl – she didn’t know where she was going or what she was gonna do. She didn’t have no money on her. Maybe she’d meet up with a character. I was hoping things would work out for her. She was a good friend of mine.

Fuente: Razzmag

Feel the breeze

The Thin Red Line – Who lit this flame in us?

Jim Caviezel’s monologue in The Thin Red Line, Terrence Malick, 1999, EEUU, 20th Century Fox

The Thin Red Line- Are you rigtheous? Kind?

The Thin Red Line, Terrence Malick, 1999, EEUU, 20th Century Fox. Este monólogo tiene su propia entrada en este proyecto

Trailers

The Tree of Life

The Tree of Life, Terrence Malick, 2011, EEUU, Fox Searchlight

The Thin Red Line

The Thin Red Line, Terrence Malick, 1999, US, 20th Century Fox

Encerrados hace un año con Danny Boyle y la familia

Aparte de su innegable simpatía personal y de Trainspotting poco habría que rescatar de Danny Boyle. A no ser de la divertida corrupción para siempre del término en sí: junto con el bird-watching, el train spotting consistía hasta entonces -excepto para los yonquis escoceses- uno de esos incomprensibles y entrañables hobbies campestres ingleses que nadie nunca pensaría que pudiera deleitar y ocupar el tiempo libre de adultos educados y responsables. Desde el frescor y la irreverencia de su segunda cinta, nada de interés pues, de cuento de hadas en cuento de hadas, hasta acumular ocho Óscar y 19 nominaciones. Su única creación memorable en todo este tiempo, sin duda, fue su celebración de las raíces británicas en su potentísima concepción y realización de la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres (recomiendo no perderse la primera hora y media hasta que salen los atletas). Como refleja Jonathan Coe en su exquisita novela Middle England (de dónde sacamos la sugerencia de contemplarlo), sorprende el aire ecuánime, aunque con su pátina emocional habitual, con que repasa las luces y alguna sombra de su historia, huye del tufillo de Coros y Danzas en el Bernabeu, o esteladas en el Paseo de Gracia, de este tipo de eventos, y cuenta con una interpretación coral y popular, con guiños constantes al high brow, entre ellos el de un Kenneth Branagh sembrado y el ingenioso sketch de Daniel Craig y la Reina). Pero, como dijimos, un confinamiento con adolescentes obra maravillas a la hora de bucear en los archivos de películas familiares, recientemente estrenadas (es decir «comerciales», no «otro rollo de los de papá» «como nos vuelvas a poner una de Mother oh Mother -por Terrence Malick-, rompemos la reclusión»). Y por ahí han ido cayendo por casa Yesterday, Rocketman y Bohemian Rapsody, a cada cual más inane. La primera, como una novela de ciencia ficción clásica, cabalga sobre una premisa inicial muy ingeniosa que, como una serie de TV actual, sabemos va a ser incapaz de desarrollar hasta sus últimas consecuencias (hay un momento que hasta mis hijos se temían un final impotente «todo ha sido un sueño» tipo Los Serrano 😉 Lost o los Soprano). Y pese a que Elton John es el productor de la segunda (lo mejor, el remake plano por plano del vídeo ochentero de I’m still standing), la de Queen, con Brian May all frente, es aún más tramposa y pacata… Y luego dicen que Satantango es larga…



5 de febrero de 2020

Brexit: «(…) he seemed to live in a low level anger state that disturbed his nights and his days (…)». Jonathan Coe

13 de mayo de 2020

Las dos primeras adopciones tras el confinamiento: Carve up, de Jonathan Coe, y The Hellraisers of British Cinema (Burton, Harris, O’Toole y Reed, ahí es nada)

Are you righteous? Kind?

Vosotros veréis lo que hacéis y hasta dónde queréis llegar. «El mayor cataclismo epidémico de Europa» no es muy diferente de los que hay en lugares que lo abrieron todo o lo cerraron todo según se le ocurría al tecnócrata de turno perfectamente protegido en su búnker. No ha habido tan grandes diferencias y me imagino que no seréis de los que «si te toca a tí igual hablarías diferente» porque es un argumento igual de idiota para controlarlo todo que si tienes una enfermedad sufrida por una única persona, tu 😉 Como sabéis, mi estrategia es «invoca a Allah, pero protege tu cabeza». Tomo todas las medidas que me parecen racionales y no castran peligrosamente las libertades (mascarilla, frotarme las manos con gel hasta que no me quedan huellas dactilares, no visitar a los mayores durante un par de semanas cuando a los chicos nos los mandan para casa del fútbol o el cole), pero seguir saliendo a cines y teatros, consumiendo en los restaurantes locales sin usar los deliveries, yendo a museos y participando en cursos) de forma que cuando el resto se decida a salir aún quede algo que podáis y merezca la pena visitar. Del resto, creo que las medidas coercitivas, autoritarias y coercitivas funcionan tanto como entonar el «Jesusito de mi vida, tu eres niño como yo». Y para los que creen que a ellos no les a tocar porque «se portan bien» ese cúlmen de los monólogos de Malick: ¿creíste que por ser bondadoso no te iba a tocar a tí?

Are you righteous? Kind? Does your confidence lie in this? Are you loved by all? Know that I was, too. Do you imagine your suffering will be any less because you loved goodness and truth?» From James Jones’ novel