And suddenly, a Gasoline Rainbow – Bill and Turner Ross, The Kids are Alright

The Kids are Alright. Sin esperarlo, la otra noche, al girar un recodo oscuro de la Filmo apareció un arco iris de gasolina. Gasoline Rainbow, una epifanía en forma de precioso coming-of-age tan radical como no se había visto desde Walkabout y tan emblemático como The Breakfast Club, y con un tratamiento de la ligazón entre paisaje interior y exterior que embelesa, sin ser tan abrumador como (dicen algunos entre los que no me cuento) los de Malick, Reygadas o Laxe, más cercano a la sutilidad inmersiva del Weir de Picnic at Hanging Rock o el Lynch de The Straight Story.

«When You Grow Up, Your Heart Dies»

Obvio que a partir de ese punto de partida me quedo a ver todo el deslumbrante ciclo de los hermanos Bill y Turner Ross empezando por 45365, distrito postal de su natal Sidney (Ohio), antología que transita por lo que el joven director de la cinemateca catalana, Pablo Laparra, definió (por fin, gratísima sorpresa) como «nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental.

Lo dicho, aunque lo pasen mal, los chicos están bien. «When You Grow Up, Your Heart Dies».

nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental

Pablo Laparra, director de la Filmoteca de Catalunya.

17 de marzo de 2026. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Killer of Sheep, un demoledor documental de Charles Burnett, uno de los más grandes y polifacéticos de los cineastas negros experimentales. Pero para qué escribir nada cuando Estrella Millán Sanjuán ya lo ha dicho antes y por supuesto mejor. 😉

«KILLER OF SHEEP (1978). Charles Burnett.

Ayer estuve consultando la programación de la Filmoteca de Catalunya y me encontré que pasaban el sábado esta gran y desconocida película y que lo harán de nuevo el martes en lo que se llama: De bell nou. La restauració del mes.

Me parece un milagro. Y no sólo por las precarias condiciones en que se rodó, constituyendo el proyecto de graduación en la UCLA del director, estando décadas olvidado hasta su restauración 30 años después.

El blanco y negro no es sólo una decisión económica, sino estética y acorde a lo que se cuenta. Con esas luces y sombras asistimos a un retrato de la clase trabajadora de clase media-baja negra de un barrio del extrarradio de Los Ángeles atemporal, que no parece de los ’70, sino sacado del mismo corazón del neorrealismo italiano o de «Los olvidados» de Buñuel.

Sí es verdad que no se percibe tanta miseria, ni pillaje, ni drama, pero lo que pretende el director es reflejar que, a pesar de contar con casa con jardín, coches, bicicletas y trabajo, no parece un panorama esperanzador. Visualmente nos presenta el desánimo y la vida cotidiana al margen de los blancos de LA en cada vivienda con paredes desconchadas, en cada coche que se estropea, en cada pinchazo que arruina un sábado. En niños que están en la calle felices entre escombros y tejados rotos, pero sin mucho que hacer por su futuro.

Y, sobre todo, en la angustia existencial de uno de los protagonistas, erosionado por su duro trabajo en un matadero de ovejas que da título a la película y que se otoña cada día degollando animales y despedazándolos, queriendo cambiar de trabajo, sintiéndose alienado y deshumanizado hasta el punto de llegar a casa en un estado de bloqueo mental y físico que le roban la poca energía que tiene para poder apreciar a su esposa.

Su bella mujer se arregla cada día cocinando para estar perfecta a la llegada de su marido demostrando optimismo por su familia y la construcción de un hogar juntos, para resistir entre el caos, pero siempre obtiene el mutismo y la indiferencia de él, que sólo se deja consolar por su pequeña hija.

Burnett evita una mirada entre lo documental y la ficción demasiado dramática, sino que lo hace recurriendo a la dignidad de esas familias que luchan a diario. No da lecciones morales, ni victimiza, pero lo que hace de forma extraordinaria es conseguir poesía en muchas de sus escenas, muchas de ellas muy tiernas, honestas, de resistencia ante la adversidad. De supervivencia ante el estancamiento social, el aislamiento en guetos, la fragilidad ante la seguridad de una imposibilidad de integración en la gran ciudad de LA.

También las tiene muy lúcidas e irónicas como ese momento en que unos niños lucen la bandera de EEUU en su bicicleta orgullosamente, mientras sus padres arreglan un coche desvencijado como símbolo del trozo de país que les toca a ellos.

La música también goza de relevancia, mostrando los autores al final en créditos.

No os la perdáis, yo no tenía ni idea de su existencia y me alegra tanto encontrarme sorpresas así. Cuánto cine independiente excelente al margen de los grandes estudios o productoras hay en el mundo…».

Mosaico de Estrella Millán Sanjuán para Killer of Sheep, Charles Burnett, 1978.

18 de marzo de 2026. Pese a su límpida mirada crítica, más tierna que crepuscular, los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana. Hoy Tchoupitoulas en la Filmoteca de Catalunya, deseando ya internarnos por el caleidoscopio nocturno de Nueva Orleans acompañando a esos tres adolescentes que pierden el último ferry y vagan hasta el amanecer por las calles palpitantes de The Big Easy.

los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana


25 de mrazo de 2026. «La gente que más me ha dado y ayudado es la que no tenía nada». Al volver con mi familia a ver en la Filmoteca de Catalunya Gasoline Rainbow de Bill y Turner Ross advertí que la segunda visión, sabiendo que (atención spoiler) nada malo les va a pasar (no, papá, no se van a caer del tren, ni les van a atracar), proporciona una perspectiva radicalmente diferente, la de los propios adolescentes narradores (aparte de los monólogos aportan parte del metraje) que, sin los miedos que hemos vamos incorporando a nuestra experiencia a lo largo de la vida adulta, nos devuelve a aquella juventud indómita e irreflexiva que tanto disfrutamos. Buceen en sus recuerdos y verán que el niño radiante e invulnerable sigue ahí y en pocas películas, sin cursilería alguna, resucita como en esta joya de los hermanos Ross.


31 de marzo de 2026. Hoy completamos -motivos de trabajo nos han hecho posponer su ansiado Western (The Lusty Men, Cockfighter)- el escueto, pero contundente, ciclo de los hermanos Ross, con Bloody Nose Empty Pockets, el fin de un bar y de una comunidad que encontraba refugio, pertenencia y sentido, a moving subgenre where other were pathbuilders (Cassavetes, Rogosin, Bogdanovich). Indecibles ganas de verla y de que hagan pronto una nueva película que nos conmociones.

Bllody nose empty pockets https://www.theguardian.com/film/2020/jul/08/bloody-nose-empty-pockets-the-story-of-the-drunkest-film-of-the-year
On the bowey imdb.com/title/tt0050800/
Husbands http://www.dvdbeaver.com/film2/dvdreviews46/husbands.htm
Last Picture Show https://moviecrashcourse.com/2025/10/08/the-last-picture-show-1971/


The Kids are Alright, The Who, 1979.

Memorias de Budd Boetticher, según nuestra entrevista para Contracampo

31 de marzo de 2023. Le entrevistamos para Contracampo Quim Casas y yo, qué gran tipo.

Remembering Budd Boetticher. Fuente: Coachella Valley Weekly.

13 de julio de 2021. El divertidísimo Budd Boetticher me contó una vez que se solían reunir a media mañana en Hollywood Bolevard a comentar el «problema de drogas» o con la bebida de alguien… mientras iban trasegando un Dry Martini tras otro para desayunar 😉 Representativo de la idea individualista y xenófoba ‘los malos son los demás» popularizada por los medios constantemente: cuatro viejos en el vestuario de mi gimnasio despotricando de los jóvenes, los hinchas y los «de fuera». El manido discurso santurrón se les entiende perfectamente… porque por supuesto no te respetan la «distancia de seguridad» y ninguno lleva mascarilla 😉


8 de septiembre de 2020. Ves, ahora si has acertado. Los pequeños westerns eran grandes. Entreviste y acompañe a Boetticher en la antológica que le hizo la Filmo en los 80 y disfrutamos como enanos con el personaje, sus pelis y Randolph Scott.

Encasillados después de muertos, James Caan y la maldita hemeroteca del algoritmo – Norman Jewison, soul windmills of the South

En su manía de simplificarlo todo, la maldita hemeroteca algorítimica encasilla a los actores incluso después de muertos. Sí, James Caan fue Sonny Corleone en El Padrino, pero con él se va también mi héroe de la infancia, el Jo-Na-Than!, de Rollerball, o en la madurez el Dios que sacrifica a su hija querida de Dogville, e incluso el policía humano menos humano en aquel Blade Runner/Distrito 9 para pobres que fue Alien Nation.


25 de enero de 2024. Si, como en la música pop, en el cine hubiera un one hit wonder, pensaría inmediatamente en Lee Tamahori. Y alguien muy cercano seria Norman Jewison, que acaba de morir a los 97. El canadiense fue el artífice de la prodigiosa In the heat of the night, una de las obras que mejor resume el estado de las cosas y el soul del Deep South en los 60. Y también fue el autor de The Thomas Crown Affair, uno de los más elegantes y precisos usos de pantalla dividida (Gance, De Palma, Fleischer) que se recuerde, con un equipo en estado de gracia, Hal Ashby al montaje, los vericuetos de la memoria de Michel Legrand a la música y Pablo Ferro a los créditos y efectos visuales. Y con unos elencos de fábula, Poitier, Steiger, Oates, Lee Grant, McQueen, Dunaway, hasta Yaphet Kotto… ¿Quién no recuerda la primera vez que se deslizó por el aire a las notas de Windmills of your Mind?


Bill Douglas, coming of age under capitalism

Hoy se presenta en @filmotecacat Comrades (Camaradas), el único film que realizó Bill Douglas fuera de su aclamada Trilogía, un poderoso fresco sobre los Tolpuddle Martyrs y las tempranas rebeliones ante la salvaje Revolución Industrial desde el punto de vista de un lanternista itinerante, y con los grandes James Fox y Vanessa Redgrave.


29 de junio de 2022. Coming of age is always difficult, and nearly impossible to escape without greats scars if it happens in a depressed/ing environment, be it War or Poverty, or, altogether, Capitalism. One of its most desperate and brilliant critics was the ill-fated Bill Douglas in his autobiographical Trilogy. Today My Childhood/My Ain Folk at the @filmotecacat


30 de junio de 2022. Hoy final de temporada de dos estupendos ciclos en @filmotecacat en sesión calcada de la de ayer: hors d’œuvre con los cortos didácticos de Kiarostami y luego la última de las películas de la desencarnada y magna trilogía de Bill Douglas con My Way Home. Y tras la asfixiante Escocia minera se vislumbran ya las vastas praderas del western estival.

L’homme sans nom, Dersu Uzala y el buen salvaje

Avui és un dia d’aquells tan macos en què no és fàcil decidir-se. Sempre diem que ens preocupa començar a reveure massa (com diuen que fa la gent gran 😉 i a no sentir les noves veus, així que, entre Hellman i Ray, hem escollit a Wang Bing. L’homme sans nom, a la Filmoteca de Catalunya.

Odilon Redon – “El cíclope” (h.1898, óleo sobre tabla, 65x51cm, Museo Kröller-Muller, Otterlo). Fuente: El cuadro del día

Monte Hellman (1929-2021)

Congelado por la súbita muerte de Monte Hellman. A los 91 años estaba plenamente activo, incluso en esta misma red, hasta que sufrió una caída en su casa de California este lunes. Se va el autor de la que es posiblemente la mejor road movie de todos los tiempos, Two-Lane Blacktop.

***

Para algunos el 7 de julio es San Fermín. Para mí, el próximo va a ser el 50º aniversario del estreno de Two-Lane Blacktop. 07/07/1971. Ahí lo dejo 😉 @filmotecacat @EsteveRiambau (publicado el 7 de junio de 2021)



«Mes dates clés«
par Monte Hellman
Libération mercredi 15 juin 2005

«1937. A 5 ans, je suis si peureux et timide que mes parents décident de m’inscrire dans une classe d’initiation d’un cours d’art dramatique de Los Angeles. Ce qui était destiné à me donner un peu de courage et d’assurance m’a mis, en fait, le théâtre dans le sang. Je me suis senti comme mon héros de l’époque, W.C. Field, qui répétait à l’envi dans un de ses films : «Je suis marié à une superbe blonde…»
1952. Je finis mes études d’art dramatique et d’art visuel à UCLA, l’université de Los Angeles, quand je décide de faire un tour d’Europe. Six mois de bonheur et de découvertes : le cinéma en Angleterre, les intellectuels en France, l’art en Italie.
1953. Je rejoins comme acteur une petite troupe de théâtre à Greenville, en Californie, la Stump Town Company. A 21 ans, j’y joue, puis bientôt j’y dirige mes premiers spectacles.
1956. Un des membres de la troupe dégote un travail de monteur à Hollywood, pour les Artistes associés, mais il ne peut pas l’honorer, au dernier moment, à cause d’un autre engagement. Il m’offre sa place, que j’accepte avec l’enthousiasme du néophyte et la crainte de me faire dévorer tout cru par le système. Je travaille quelques mois comme un damné, sur des films dont j’ai tout oublié, même le titre, mais dans le laboratoire même où avaient été enregistrés les premiers sons du cinéma, pour le Chanteur de jazz.
1957. Avec ma troupe, je monte En attendant Godot, de Beckett, mais comme un western : Pozzo est un cow-boy du Texas et Lucky, un Indien. C’est un gros succès et un beau scandale.
1958. Toujours du montage, mais pour des cinéastes qui commencent à me marquer, autant par leur métier et leur amitié chaleureuse que par leur talent : Roger Corman, le pape de la série B, Harvey Hart, Phil Karlson, Sam Peckinpah.
1959. Roger Corman me propose de tourner moi-même mon premier film, bien évidemment une série B d’horreur, The Beast from Haunted Cave. A Hollywood, faire un film d’horreur est définitivement un péché et j’en suis très fier. J’ai la chance de travailler avec des acteurs géniaux. Cette expérience m’a profondément transformé : les films se font d’abord pour les acteurs que l’on dirige. Et c’est quand ils deviennent des amis que le film a le plus de chances d’être bon.
Eté 1960. C’est une coïncidence, mais elle est à la fois extraordinaire dans ma vie et productive pour mon travail : à quelques semaines d’intervalle, je lis Camus, l’Etranger, et je rencontre un jeune acteur inconnu sur le tournage d’un film de Corman, The Wild Ride : Jack Nicholson. Albert Camus, c’est une vision du monde qui m’explique soudain la manière dont je vois moi-même les choses. Nicholson, c’est une longue collaboration sur cinq films, dont mes deux westerns tournés coup sur coup dans l’Utah, The Shooting et l’Ouragan de la vengeance, où il donne aux films sa tension nerveuse.
1963. Naissance de ma fille, Melissa. A la clinique, dix minutes après l’accouchement, quand on me la confie dans les bras, le médecin lance, en comparant nos deux têtes : «Difficile de dire lequel est le bébé, lequel est le père…» L’expérience qui m’a le plus impressionné dans la vie.
1964. Au Player’s Ring Theater de Los Angeles, je remarque un acteur formidable dans une pièce prenante, Vol au-dessus d’un nid de coucou. C’est Warren Oates, qui va bientôt travailler avec Sam Peckinpah, puis avec moi : nous ferons quatre films ensemble. Avec Nicholson et lui, nous avions l’impression de former un trio irrésistible : être les rois du monde.
1966. Naissance de mon fils, Gerry. A ce moment-là, je tournais The Shooting. Il est très vite venu sur le tournage. Agé de quelques jours, il s’est tourné vers la caméra et lui a fait un signe.
1968. Rencontre avec Rudy Wurlitzer, l’écrivain de Nog et le scénariste qui me manquait pour aller plus loin. Nous écrivons tous les deux Macadam à deux voies, avec l’idée de croiser plusieurs choses : le paysage américain, les habitudes des jeunes gens, une course de voitures et l’esprit d’En attendant Godot. Comment faire une course où il ne se passe rien, une course la plus ralentie possible ?
1971. Tournage de Macadam à deux voies, dans une continuité absolue : l’histoire, c’est la durée d’un film. L’expérience la plus intéressante de ma vie. Les acteurs n’avaient pas lu le scénario et c’est comme si, sur le tournage, ils avaient été dans la vie. Ils ne savaient rien de ce qui allait se passer le lendemain. Je leur donnais les pages et les dialogues juste avant la nuit, mais ils ne les lisaient même pas. Car ils se sont mis à jouer le jeu au-delà de ce que j’espérais. Ce film reste pour moi comme une aventure, même s’il a été complètement sacrifié à sa sortie par le studio Universal. Soit le début et la fin immédiate de mon âge d’or hollywoodien !
1978. Je tourne en Espagne China 9, Liberty 37, mon «paella western» avec Warren Oates. C’est pour moi la découverte d’un pays et d’une culture : après la mort de Franco, il y eut là un clash inédit entre l’histoire et la modernité politique, et j’ai eu la chance d’en être le témoin. C’est un conflit fascinant et un pays que je continue d’aimer plus que les autres.
1991. Un jeune homme, fou de cinéma et qui a vu tous mes films, propose au studio un scénario qu’il aimerait que je tourne. Le cinéphile, c’est Quentin Tarantino et le scénario, Reservoir Dogs. Je le rencontre et je suis très impressionné par sa volonté, son savoir sur le cinéma et la vitesse hallucinante de sa parole. Il lui faudra quelques semaines, et un premier succès comme scénariste, pour prendre confiance et s’apercevoir qu’il veut diriger lui-même Reservoir Dogs. Même si j’ai été déçu de ne pouvoir travailler sur ce film, j’ai compris la décision de Tarantino. Nous sommes restés amis.
2005. Travail sur mon prochain film, Trapped Ashes, un film d’horreur à sketches que je dois mettre en scène aux côtés de Dario Argento et de Tobe Hooper. J’espère qu’il s’agit du début d’un nouveau chapitre dans ma vie de cinéaste.»


8 de julio de 2022. 50 años y un día después del estreno de Two-Lane Blacktop y uno tras la muerte de Monte Hellman hoy en el exhaustivo ciclo estival de pelis del Oeste de @filmotecacat podemos disfrutar de uno de sus minimalistas westerns deconstruidos, con su peculiar mezcla de estrellas del género, serie B, y actores fetiche, The Shooting.

Muere Cimino, vive John Ford

Muere Cimino, el director que mejor culpabilizó al pueblo vietnamita del genocidio que le provocó USA. 

Pobrecitos. Cimino eligió contar la historia de dos buenos chicos de Pennsylvania por encima de unos 1.945.455 vietnamitas que les precedían en su derecho a no morir y a tener sus historias vitales narradas… es demasiada elección para no pensar que era un inmoral… a mi me gustan Leni Riefenshtal y John Ford como cineastas, pero como seres humanos y artistas no voy a justificar sus elecciones racistas, que eran conscientes, no vamos a infantilizarlos.

Uno puede ver perfectamente cine con el que no está de acuerdo igual que leer grandes obras de personajes cuya posición política no es que fuera muy admirable, por ejemplo Celine. Pero no nos «colarán» nada si lo hacemos desde un punto de vista crítico y no nos dejamos llevar por hagiografías funerarias. Es como cuando apruebas a todo el mundo hasta que te das cuenta de que estás siendo injusto con los que sí se esfuerzan. Si no, equipararíamos a Rosellini con Kazan, por ejemplo.

Por mucho que se hable de La puerta del cielo como de un western sobre la lucha de clases, no olvidemos que Cimino, guionista del Harry de Eastwood (otro que tal, sólo hay que ver El francotirador), unido a Millius y Schrader, formaba un grupo de jóvenes ultraconservadores que venían a dar una vuelta reaganiana a Hollywood y que lo que se lo impidió fueron sus fracasos económicos en el seno de una industria que nunca perdona, no su ideología o cinematografía.

Decir que John Ford no era racista es un lugar común, aún sustentado por el topicazo de que decir que Ford era de derechas es no saber nada de Ford. He visto muchísimo Ford, el suficiente para saber que era un grandísimo cineasta, pero que los indios en sus películas son vistos mayoritariamente como el enemigo… y negarlo es comulgar con ruedas de molino que nos han querido hacer tragar muchos críticos progres que no pueden soportar el que les guste alguien que no es perfecto… a mí me gusta mucho Ford, como me gusta mucho Celine, pero no irías por ahí haciendo el ridículo de negar que Celine era antisemita, por ejemplo ;-).

«Cuanta complejididad» la de John Ford, vaya empanada tratar de equiparar Platoon con Apocalypse Now… ya, seguro, están en la misma banda del espectro ideológico, no, es mucho más crítico el escepticismo alucinado de Coppola que el compromiso de fondo de Stone con sus «chicos»… mira, si para que te guste John Ford ha de ser de Médicos Sin Fronteras lo aceptamos para no perder el tiempo, pero ¿no sería más fácil aceptar que era un norteamericano de su tiempo y por tanto pedirle que fuera de izquierdas además de buen director es un sinsentido?. Tal vez ese argumento (que en el fondo es igual de mentiroso que los demás que usan todos los johnfordófilos progres) resultaría más económico. Pero es curioso lo de los progres con mala conciencia. Yo por ejemplo no tengo ningún problema en defender a Eisenstein y que fuera comunista, a Tarkovski por ser un patriota prorruso o incluso a Michael Caine por estar por el Brexit. Creo que sé diferenciar entre lo que me gusta y lo que me parece bueno, y lo que es arte y lo que revolucionario. Por supuesto que he de confesar que además prefiero a los reovlucionarios, pero pero no pido que todos lo sean. Por cierto, si crees que Cimino aportó algo seguro que eres de los que creen que Sirk era «un gran artesano» y te lees las críticas del Boyero jajajajaja

Aunque lo mejor es eso de que «tenía amigos indios»; ¿sabes que Jefferson tuvo una mujer negra? El hecho de que el gran escritor de la Declaración de Independencia nunca la reconociera osdebe de dar igual. Que majo el John Ford, hasta hacía amigos con sus extras… anda que lo que no encontréis los políticamente correctos 😉

Fuente: Cowboys and Indians

4 de julio de 2016. Riefenstahl dirigía films para Hitler y Lang huía de Alemania pese a ser nombrado DirGen de cinematografía. Ayer murió Cimino, hoy Kiarostami.


9 de octubre de 2018. The Iron Horse (1924, John Ford), hoy toca obra maestra en Filmoteca de Catalunya aunque sea de un director que no es santo de mi devoción y con música añadida (ya que las pasan dos veces, ¿por qué no una muda y otra con lo que sea que necesiten para «ilustrar»?)


23 de mayo de 2023. Qué mejor homenaje al proyeccionista de la Filmoteca de Catalunya durante más de cuatro décadas, Antonio García, que My Darling Clementine/Pasión de los Fuertes en 35mm. Y, por cierto, aprovecho para recordar la gran deuda que siempre tendremos mi generación con Octavi Martí y Ramon Font 😉

Bellísima, como siempre, y los fordófilos 😉 no explotais lo suficiente lo increible que era el tio con los encuadres, posiblemente uno de los mejores.

¿Has estado enamorado alguna vez? No, yo siempre he sido camarero»

Pasión de los Fuertes, John Ford, 1946, EEUU. 20th Century Fox

20 de mayo de 2019. Pero qué bajo cae Cannes cuando se arrodilla a su faceta de mercado del cine. Hoy en que fascista es un calificativo manido por su mal uso, Rambo sin embargo encaja perfectamente. Favorita del reaganismo y epítome del canto a la milicia libertaria de ultraderecha, sigue lloriqueando sobre una guerra de agresión que se llevó por delante a 55000 americanos, sí, pero que asesinó a más de dos millones de vietnamitas y dejó al país con unas terribles secuelas que llegan a nuestros días. ¿Que será lo próximo? ¿Un homenaje a El triunfo de la voluntad ya que al menos Leni Riefenstal no era tan zafia como Stallone? Aunque en esa también hay interesantes apuntes de casting, como que los gitanos que aparecen fueron enviados directamente a la muerte al acabar el rodaje, eh, Quentin? Eso sí, para proteger a sus cándidos ojos, FB no permitiría que pusiera la foto de la niña quemada con napalm ya que se le ve toda la piel… que va cayendo a trozos


6 de septiembre de 2020. Homenaje a Stallone?????????????? Bueno, esa es la mejor demostración de que tipo de zoco es Cannes. Cobra sería el segundo mejor film de la Historia incluso si solo se hubiera producido uno 😉 y Sly posiblemente uno de los mejores actores en la categoría de Afectados de Parálisis Facial (literalmente, le cortaron un nervio de pequeño).


8 de enero de 2021. La hipocresía de esta plataforma no permite poner una imagen de lo más atractivo de esa película, la desafiante belleza de Lisa Bonet al natural, pero sí de uno de sus patronos más deleznables, Bill Cosby. Actriz represaliada por una industria moralista, mujer fuerte con un gusto indudable para elegir a sus acompañantes vitales (Lenny Kravitz, Jason Momoa) y madre de intérprete que ya es más que una promesa,


The misery of the beguilded

1.- https://www.lemagducine.fr/cinema/dossiers/misery-rob-reiner-stephen-king-kathy-bates-james-caan-10052627/

2.- https://www.alternateending.com/blog/best-shot-the-beguiled

3.- http://movieallure.blogspot.com/2017/10/el-coleccionista-collector-william.html