Por motivos de trabajo, tiendo a primar los clásicos frente a la oferta moderna que ofrecen todos los buenos festivales de cine africano que tenemos en Barcelona. Sin embargo, trato de arrancar el tiempo para propuestas tan atractivas como Khartoum, hoy en la Filmo. En un metraje corto se acrisolan tantos conceptos arriesgados que hace la oportunidad imperdible: ¿cómo se hace una obra colectiva coherente con cinco directores -los sudaneses Brahim “Snoopy” Ahmad, Anas Saeed, Rawia Alhag, Timeea Mohamed Ahmed y el cineasta británico Philip Cox- dispersos por desiertos, campos de refugiados, combates y bidonvilles, en medio de una Guerra de Baja intensidad (y alto sufrimiento), y además puntera, con un desafío forjado por imágenes documentales, recreaciones, back projections y cromas, brutales realidades entrecruzadas con sueños de futuro? Dejo aquí además un enlace al excelente artículo de Essie Assibu en Variety, ya que su increíble producción sí que merece un making off detallado.
24 de mayo de 2026. Tras la genial originalidad, frescura y compromiso de la colectiva Khartoum, le he robado tiempo al tiempo para conseguir disfrutar de algún otro título emblemático del imprescindible ciclo de cine africano Wallay! en la Filmoteca de Catalunya. La más reciente, la bellamente desoladora Un homme qui crie, del chadiano Mahamat-Saleh Haroun , y de nuevo esa reflexión de que no existe el «efecto llamada», que quien mínimamente sobrevive no quiere abandonar su hogar, por somero que sea, que lo que existe es un efecto expulsión masivo propiciado por el orden imperial, cuando la mera supervivencia está cuestionada. Como dijo el gran Julio (Anguita) con ocasión de la muerte también de su hijo: «Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen«.
quien mínimamente sobrevive no quiere abandonar su hogar
The Kids are Alright. Sin esperarlo, la otra noche, al girar un recodo oscuro de la Filmo apareció un arco iris de gasolina. Gasoline Rainbow, una epifanía en forma de precioso coming-of-age tan radical como no se había visto desde Walkabout y tan emblemático como The Breakfast Club, y con un tratamiento de la ligazón entre paisaje interior y exterior que embelesa, sin ser tan abrumador como (dicen algunos entre los que no me cuento) los de Malick, Reygadas o Laxe, más cercano a la sutilidad inmersiva del Weir de Picnic at Hanging Rock o el Lynch de The Straight Story.
«When You Grow Up, Your Heart Dies»
Obvio que a partir de ese punto de partida me quedo a ver todo el deslumbrante ciclo de los hermanos Bill y Turner Ross empezando por 45365, distrito postal de su natal Sidney (Ohio), antología que transita por lo que el joven director de la cinemateca catalana, Pablo Laparra, definió (por fin, gratísima sorpresa) como «nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental.
Lo dicho, aunque lo pasen mal, los chicos están bien. «When You Grow Up, Your Heart Dies».
nuestro» cine, la frontera entre ficción y documental
Pablo Laparra, director de la Filmoteca de Catalunya.
17 de marzo de 2026. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Killer of Sheep, un demoledor documental de Charles Burnett, uno de los más grandes y polifacéticos de los cineastas negros experimentales. Pero para qué escribir nada cuando Estrella Millán Sanjuán ya lo ha dicho antes y por supuesto mejor. 😉
«KILLER OF SHEEP (1978). Charles Burnett.
Ayer estuve consultando la programación de la Filmoteca de Catalunya y me encontré que pasaban el sábado esta gran y desconocida película y que lo harán de nuevo el martes en lo que se llama: De bell nou. La restauració del mes.
Me parece un milagro. Y no sólo por las precarias condiciones en que se rodó, constituyendo el proyecto de graduación en la UCLA del director, estando décadas olvidado hasta su restauración 30 años después.
El blanco y negro no es sólo una decisión económica, sino estética y acorde a lo que se cuenta. Con esas luces y sombras asistimos a un retrato de la clase trabajadora de clase media-baja negra de un barrio del extrarradio de Los Ángeles atemporal, que no parece de los ’70, sino sacado del mismo corazón del neorrealismo italiano o de «Los olvidados» de Buñuel.
Sí es verdad que no se percibe tanta miseria, ni pillaje, ni drama, pero lo que pretende el director es reflejar que, a pesar de contar con casa con jardín, coches, bicicletas y trabajo, no parece un panorama esperanzador. Visualmente nos presenta el desánimo y la vida cotidiana al margen de los blancos de LA en cada vivienda con paredes desconchadas, en cada coche que se estropea, en cada pinchazo que arruina un sábado. En niños que están en la calle felices entre escombros y tejados rotos, pero sin mucho que hacer por su futuro.
Y, sobre todo, en la angustia existencial de uno de los protagonistas, erosionado por su duro trabajo en un matadero de ovejas que da título a la película y que se otoña cada día degollando animales y despedazándolos, queriendo cambiar de trabajo, sintiéndose alienado y deshumanizado hasta el punto de llegar a casa en un estado de bloqueo mental y físico que le roban la poca energía que tiene para poder apreciar a su esposa.
Su bella mujer se arregla cada día cocinando para estar perfecta a la llegada de su marido demostrando optimismo por su familia y la construcción de un hogar juntos, para resistir entre el caos, pero siempre obtiene el mutismo y la indiferencia de él, que sólo se deja consolar por su pequeña hija.
Burnett evita una mirada entre lo documental y la ficción demasiado dramática, sino que lo hace recurriendo a la dignidad de esas familias que luchan a diario. No da lecciones morales, ni victimiza, pero lo que hace de forma extraordinaria es conseguir poesía en muchas de sus escenas, muchas de ellas muy tiernas, honestas, de resistencia ante la adversidad. De supervivencia ante el estancamiento social, el aislamiento en guetos, la fragilidad ante la seguridad de una imposibilidad de integración en la gran ciudad de LA.
También las tiene muy lúcidas e irónicas como ese momento en que unos niños lucen la bandera de EEUU en su bicicleta orgullosamente, mientras sus padres arreglan un coche desvencijado como símbolo del trozo de país que les toca a ellos.
La música también goza de relevancia, mostrando los autores al final en créditos.
No os la perdáis, yo no tenía ni idea de su existencia y me alegra tanto encontrarme sorpresas así. Cuánto cine independiente excelente al margen de los grandes estudios o productoras hay en el mundo…».
Mosaico de Estrella Millán Sanjuán para Killer of Sheep, Charles Burnett, 1978.
18 de marzo de 2026. Pese a su límpida mirada crítica, más tierna que crepuscular, los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana. Hoy Tchoupitoulas en la Filmoteca de Catalunya, deseando ya internarnos por el caleidoscopio nocturno de Nueva Orleans acompañando a esos tres adolescentes que pierden el último ferry y vagan hasta el amanecer por las calles palpitantes de The Big Easy.
los hermanos Bill y Turner Ross son más americanos que el pastel de manzana
25 de mrazo de 2026. «La gente que más me ha dado y ayudado es la que no tenía nada». Al volver con mi familia a ver en la Filmoteca de CatalunyaGasoline Rainbow de Bill y Turner Ross advertí que la segunda visión, sabiendo que (atención spoiler) nada malo les va a pasar (no, papá, no se van a caer del tren, ni les van a atracar), proporciona una perspectiva radicalmente diferente, la de los propios adolescentes narradores (aparte de los monólogos aportan parte del metraje) que, sin los miedos que hemos vamos incorporando a nuestra experiencia a lo largo de la vida adulta, nos devuelve a aquella juventud indómita e irreflexiva que tanto disfrutamos. Buceen en sus recuerdos y verán que el niño radiante e invulnerable sigue ahí y en pocas películas, sin cursilería alguna, resucita como en esta joya de los hermanos Ross.
31 de marzo de 2026. Hoy completamos -motivos de trabajo nos han hecho posponer su ansiado Western (The Lusty Men, Cockfighter)- el escueto, pero contundente, ciclo de los hermanos Ross, con Bloody Nose Empty Pockets, el fin de un bar y de una comunidad que encontraba refugio, pertenencia y sentido, a moving subgenre where other were pathbuilders (Cassavetes, Rogosin, Bogdanovich). Indecibles ganas de verla y de que hagan pronto una nueva película que nos conmociones.
Bllody nose empty pockets https://www.theguardian.com/film/2020/jul/08/bloody-nose-empty-pockets-the-story-of-the-drunkest-film-of-the-year On the bowey imdb.com/title/tt0050800/ Husbands http://www.dvdbeaver.com/film2/dvdreviews46/husbands.htm Last Picture Show https://moviecrashcourse.com/2025/10/08/the-last-picture-show-1971/
Nos detenemos un momento en el sendero lluvioso de Tsai Ming-liang para adentrarnos en el desierto ardiente de Óliver Laxe, otro director de la fértil cosecha que ha revolucionado el cine español de los últimos 20 años y sin constituir una ola o poder hablarse incluso de una generación, lo ha situado entre las cinematografías más atractivas y avanzadas del planeta. A bote pronto, y seguro que me dejo muchos en el tintero (se aceptan enmiendas), además de los comerciales pienso en autores tan dinámicos y personales como Guerin, Serra, Recha, Giménez Lorang, Jaco Sucari, Aranoa, e incluso Sorogoyen y Calparsoro. Hoy, Sirat, en Zumzeig Cinema.
23 de junio de 2025. A pesar de ser, como suelo definirlas, «una de esas películas que me gustaría no haber visto para poderla ver de nuevo por primera vez», hoy, sólo diez días después, vuelvo al Zumzeig Cinema a «revolver» a ver Sirat, de Óliver Laxe, y esta vez con mi mujer y mi hijo (que espero me puedan perdonar alguna ver 😉 .
Hacía tiempo que no salía del cine tan trastocado, turbado, «alterado» como en la acepción de «Altered» States de Ken Russell. Y en concreto, desde La condición humana, de Masaki Kobayashi, que no me despertaba tan agotado al día siguiente (como en I Had Too Much to Dream-Last Night, The Electric Prunes). Una cuestión menor, pero muy de agradecer, es la sabiduría cinematográfica que demuestra el autor franco-español: parece que haya visto, digerido, «olvidado» e integrado tanto en su propia mirada: Greed, Freaks, El salario del miedo e incluso Europa (y en menor medida también El cielo protector y El reportero… y Nostalghia como bien ha apuntado Javier Urrutia), y nada que ver a la vez.
Freaks https://www.ellitoral.com/escenarios-sociedad/cine-peliculas-terror-ciclo-cine-america_0_Cb8ubByv5z.html Greed https://thehandgrenade.wordpress.com/2015/02/28/greed/ Salario https://mubi.com/es/es/films/the-wages-of-fear Europa inicio https://www.youtube.com/watch?v=Ffni3N68zlQ&ab_channel=Reepeen Campo de minas https://revistamutaciones.com/critica-sirat/ Europa onicio correcta https://raremeat.blog/europa-1991/
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones. Como he comentado en el caso argentino, durante muchas décadas «cine español» era un oxímoron si no contamos, como en el ciclismo, con el puñado de esforzados escaladores que por su genialidad individual descollarían en un panorama mediocre y reprimido (Chomón, Buñuel, Erice y Zulueta), el repóker de rebeldes bajo el franquismo (Bardem, Borau, Berlanga, Saura o Drové), serios francotiradores y menestrales (Llobet Gràcia, Nieves Conde o Viota y De la Iglesia -Eloy-, Suárez, Gutiérrez Aragón, o Aranda,) o el cine más underground aún que experimental, más de Barcelona que catalán (Escola de Barcelona, Portabella, Jordà, Balcells, Bonet, Bufill).
más underground que experimental, más de BCN que catalán
Pero desde los 90, el páramo floreció y hoy se dispone de un elenco brillante y versátil de hors catégorie, de fueras de serie como Guerín, Serra o Giménez Lorang, de talentos como Almodóvar (el decano irregular, pero ahora también como productor), Aranoa, Laxe, Recha o Sucari, sólidos arrecifes como Sorogoyen o Calparsoro o brillantes artesanos comerciales como De la Iglesia -Álex-, Bayona, Balagueró o Collet-Serra. Hoy en en Filmoteca de Catalunya, estoy expectante por poder ver a mi edad una obra de estas jóvenes promesas por primera vez y con ojos nuevos, como el día de Radu Jude, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta (que cuenta además con la participación también de la renovación de la pintura hispano-mediterránea, Miquel Barceló, el quinto jinete tras Picasso, Dalí, Miró y Tàpies).
desde los 90, el páramo floreció
Como esta vez el juego que propongo en el mosaico va para nota doy dos pistas, Bertolucci y Roeg.
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones.
21 de noviembre de 2025. Relegado Iván Zulueta a su faceta de oscuro luminoso cartelista ajeno, a principios de los 80 el cine español era un páramo salpicado por algún arbusto manchego que trascendía a la insulsa movida y a los restos venerables del naufragio estepario y de la escuela urbana del nordeste. Y en medio de esa desolación surgió un amigo poco mayor que nosotros huérfanos que vino a revolucionar esa tristeza cultural y vital imperantes, que aunaba frescura con un conocimiento exhaustivo y perfectamente digerido de las que en una transición crispada y sombria como la nuestra parecían recientes pero ignoradas olas parisinas. Hoy, 41 años después y justo a 50 y un dia de la muerte del corcho asfixiante, el hijo pródigo al que la industria impide prodigarse lo suficiente, vuelve a la Filmoteca de Catalunya para presentar por fin un nuevo largometraje, Historias del buen valle. Gracias José Luis. Te esperamos expectantes.
18 de diciembre de 2025. En algunas (muy, muy escasas) ocasiones no es el director el que nos lleva a exponernos a una película. Ahí están los ejemplos de selecciones realizadas en base al un escritor particularmente dotado o un reparto en estado de gracia. Últimamente, en el cine mudo de la Filmoteca de Catalunya hasta tenemos que estar atentos a la elección del pianista, tratando de evitar a los más anacrónicos y populistas. La opción de hoy. Flores para Antonio, se debe precisamente a la cercanía con el protagonista y su música. Aunque nunca coincidí con Antonio Flores en el espacio, sí en el tiempo, cuando vivía en Madrid, y en el que el gran músico y compositor estaba en su período cumbre, pero con esa trágica veta de nuestra generación, ese malditismo consustancial y lorqueño que acabaría en su muerte por sobredosis al poco de que nos fuéramos de vuelta a Barcelona tras mi cese fulminante en Izquierda Unida. Por ello, como decía, me motiva más esta tarde para ir al Verdi su figura y la presencia que invoca su hija Alba (y toda esa inmensa e intensa familia de artistas, la Lola, El Pescaílla, Lolita y Rosario, su tía María Dolores o Joaquín Sabina, que le arroparon y lloraron) que el que la dirija quién ha supuesto otra grata sorpresa del florecimiento del cine de mis coetáneos en estos últimos años como es Isaki Lacuesta (aunque hay que decir que también me anima ver hasta qué punto llega la frescura y la extensa preparación de su coautora, Elena Molina, alumna de Frederick Wiseman y Patricio Guzmán). Esperemos que no sea como A Complete Unknown, que había que ir a «verla con los ojos cerrados» (haciendo válida la expresión referente a un concepto mucho más complejo como Eyes Wide Shut 😉).
17 de febrero de 2026. El otro dia me arriesgué a ir a ver a la Filmo Estiu 1993 de Carla Simón, pese a que pertenece al ya cansino género de la autoficcion, más que nada para decidir si incluia a la popular realizadora en ese fenómeno que reivindico atrevidamente jeje como Nuevo Cine Español (sección catalana en este caso). Ahora estoy a la espera de ver Alcarràs porque aún no sé si el acertadísimo recurso de encadenarse de manera casi claustrofóbica (Son of Saul) a los márgenes del rostro de la asombrosa (niña) actriz Laia Artigas es meramente un truco lógico o producto de una joven sabiduría cinematográfica.
En pocas ocasiones, y más a medida que se avanza en el tiempo, se es consciente anticipadamente de que se va a tener la oportunidad de ver por primera vez una obra de quien es un referente del cine que representa todo lo que se pide del arte/política. Hoy, la continuidad de la explotación del capitalismo de Estado al del de mercado, No esperes demasiado del fin del mundo, de Radu Jude, en Zumzeig Cinema.
15 de diciembre de 2025. El Zumzeig Cinema se está convirtiendo este año en el espacio del que se sale alterado. Tal vez sea comprensible en el caso de Sirāt, pero lo impactante de la retirada a casa tras Kontinental ’25 de Radu Jude es que, como en los primeros momentos en que sales a la calle al atardecer tras comprarte unas gafas nuevas tras mucho tiempo sin ajustarte la graduación, todo refulge, es más claro, tiene otro significado, y en el caso de la visión post epílogo de la película (esa aclaparadora sucesión de «casas sin gente, gente sin casas») lo que ha cambiado es la textura y el fondo del skyline nocturno, de los edificios, calles, bocas de metro, letreros luminosos, los coches que pasan, pero en el sentido contrario a la optometría urbana vital y dinámica que adoptamos de jóvenes con Ruttman o Vertov. como si hubiera pasado la onda descarnadora de una bomba de neutrones, como si el fin del mundo de su obra anterior ya se hubiera producido, en la eclosión de otro despiadado, con el sobrenombre de una Europa secuestrada por el Zeus del capital (Rosellini, Trier).
Expect much https://www.rottentomatoes.com/m/do_not_expect_too_much_from_the_end_of_the_world Polly Magoo https://www.biblio.com/book/who-you-polly-magoo-etes-vous/d/852219243?srsltid=AfmBOor9YUAiVPT5IlblGPqPw4Wkz6vTpeRYOboEwuEgoYBBzxBX-s1S Kontinental cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt35492581/ Europa cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt0043511/ Sinfonía https://www.museobbaa.com/actividad/berlin-sinfonia-una-ciudad/ Cçamara https://www.elespectadorimaginario.com/el-hombre-de-la-camara-la-vida-al-imprevisto/ Europa https://www.imdb.com/es-es/title/tt0101829/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
6 de junio de 2026. El lastre de estar más de una década fuera de los circuitos (años de viaje con la agencia y luego en El Salvador -donde llegue a ser miembro de la Junta de Clasificación Cinematográfica , pero eso es otra historia- 😉 hacen que películas tardías de algunos de los grandes maestros contemporáneos me hayan resultado como auténticas revelaciones. La contrapartida es que, cuando llega un ciclo completo a una sala con pantalla grande y buen sonido como la Filmoteca de Catalunya tenga que realizar auténticas maratones para ponerme al día de su obra. Junio del año pasado fue la de Tsai Ming Liang, con más de una veintena de sesiones en un mes, y este comienzo del verano será de Jadu Rude, con una quincena. Hoy la primera, Cea mai fericita fata din lume (La chica más feliz del mundo).
13 de junio de 2026. Hemos venido comentando por aquí, a raíz de Falso movimiento (Wim Wenders) con Sergio Sánchez y en su momento con Miguel Martín por Man in Black (Wang Bing), esa é(sté)tica protestante de la asociación del desnudo con sexo (entendido éste además como una actividad perversa), el cual ,por ejemplo, reina en esta plataforma (a ver qué pasa con la foto de All That Jazz ,-). Hoy, en la Filmoteca de Catalunya, en Film pentru prieteni (Un film para los amigos), el actor protagoniza el ulterior desnudo integral, de emociones, arterias y huesos, una carta descarnada de suicidio en primer plano y toma única. Radu Jude 2.
15 de junio de 2026. Hace unos días, con ocasión de (spoiler) los bellos incisivos del amanecer final de Resurrection cité a uno de mis directores malditos favoritos, Ken Russell, y ayer en la Filmoteca de Catalunya volví a tener gratas reminiscencias de sus programas dobles en el Spring, en especial de Listzomania, con el esbojarrat (hay que recurrir al catalán para definir la extravagancia de la obra en toda su dimensión) Dracula de Rade Jude, en el que el vampiro, a cuya representación asistimos en episodios a través de la Historia y en múltiples formatos, puede ser tanto la globalización y la inmediata decadencia del neocapitalismo salvaje del Este, como sus expresiones, la autoproclamada Inteligencia Artificial o un turismo masivo caníbal. Radu Jude 3.
18 de junio de 2026. Con más de 400 películas que la utilizan como hilo argumental, y contando con que escritores como Balzac, Bécquer, Chejov, Maupassant, Kafka, Moliere, Rousseau y Voltaire, Keats, Brontë, Chekhov, Barrett Browning, Whitman y Orwell entre otros, la padecieron, la tuberculosis es una de las enfermedades que más aparece en la Historia del cine. El caso de Poe es de los peores, porque aparte de haberla pasado él mismo, mató a su madre, a su madre adoptiva y a su mujer y prima. Cita omnipresente en muchos dramas románticos o documentales sobre la pobreza, es un personaje de leyenda, Doc Holliday, el que hace que el western sea el que más referencias coseche sobre un sólo incidente, si, el OK Corral. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, en Corazones cicatrizados, es Jadu Rude quien la trata como cimiento y metáfora, como ya lo hizo Thomas Mann en La montaña mágica. Radu Jude 4
Para fuentes:
Do you believe this is a photograph of the dentist most known for his participation in the 1881 Gunfight Behind the O.K. Corral in Tombstone, Arizona? Found near St. Louis, Missouri, by professional photographer Donald J. McKenna, the albumen print, measuring 3 7⁄8 inches by 5½ inches, is mounted on a plain, unmarked, cream-colored card. No provenance links the photo directly to the dentist, but detailed anatomical comparison suggests a match between the known image (the 1872 photo) and the unauthenticated one. – Courtesy Donald J. McKenna – https://www.truewestmagazine.com/article/is-this-doc-holliday/?__cf_chl_tk=yPOrNnP_zT1wt45P0FY8lO3mLq_XvqJ6VmSZ4nJBAec-1781772637-1.0.1.1-0zPhHgo.mQln4zgxO4UAFQHVNj5JyimKUpS85q8fZ0I Corazones https://www.imdb.com/it/title/tt5204020/ Oval Poe Pen and black ink and watercolor illustration by British artist Arthur Rackham (1867–1939) for “The Oval Portrait” in the 1935 edition of Tales of Mystery & Imagination by Edgar Allan Poe (London: George G. Harrap & Co.). See full image at Christie’s. https://storyoftheweek.loa.org/2021/10/the-oval-portrait.html Poe https://open.maricopa.edu/americanliteraturebefore1860/part/edgar-allen-poe/ Jos Antonio Páramo Mujer de poe By anonymous – eapoe.org, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2829735 Poncela https://www.youtube.com/watch?v=aYr2_sXgUXk Cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt5204020/
25 de junio de 2026. Con imágenes del fotógrafo popular (lo que en argot se llama BBC, bodas, bautizos y comuniones) Costica Acsinte, piezas de música y de radio de la época, y el hilo conductor del diario del doctor judío Emil Dorian, en Tara Moarta (ayer en la Filmoteca de Catalunya), Jasu Rude hilvana la historia del auge y caída del fascismo (cotidiano) rumano desde 1933 a 1946. De paso, muestra, como hemos resaltado en otras ocasiones, el gran poder de la fotografía aparentemente discreta del día a día de personas reales, y del posado, que se realizaba en muy pocas ocasiones en la vida, y en la muerte, como retrato social y a la vez íntimo, con más simbolos que un bodegón del Barroco, es decir más significativo, sobre lo que acontecía fuera del marco, que cualquier colección alocada de instantáneas que se haya realizado desde la masificación global del consumismo icónico a partir de los 60. Still Point, de Barbara Hammer, y esta La nación muerta, en una semana dos obras para revolcarse de envidia: mientras uno, admirador eterno de los valores dialécticos del collage, crítico y poético simultáneamente, se maravilla contemplándolas, se reconcome queriendo haberlas hecho antes, esa lucidez compositiva y esa agilidad de paleta, transiciones como escalas musicales, pero que desvelan realidades brutales, ausencias ariscas dramáticas, la paulatina desaparición, la deshumanización y el exterminio, como en la elegíaca Tres minutos: una extensión, de David Kurtz (1938) y Bianca Stigter ((2021). Como un delicioso largo trago de agua fría formal, en el que de repente se descubre el regusto del vitriolo y los cristales machacados del fondo, la proverbial mano de hierro en manopla de acero 😉 Radu Jude 5.
el posado de la fotografía popular es más significativo, más símbolos que un bodegón del Barroco, que la instantánea…
26 de junio de 2026. Aun conociendo el sistema socialista de censura de «produce y luego no permitas la distribución» (frente al directamente «no produzcas» occidental) del que hemos hablado varias veces, me sorprendió enormemente cuando vi el Cyclo de Tran Anh Hung: ¿cómo habían permitido las autoridades vietnamitas dar esa imagen del país -aunque después impidieran que se viera a nivel nacional pese a su flamante León de Oro-? Con Radu Jude ya casi no me sucede porque ya me he dado cuenta de qué es capaz de todo. Sin embargo, a los extremos brutales de libertad y honestidad a los que llega con No me importa que pasemos a la Historia como unos bárbaros (frase histórica de Mihai Antonescu antes de la masacre de Odessa en 1941) hacen que uno pase la proyección boquiabierto. Porque, además, las tortas cono panes que reparte no son de un confortable ceño fruncido hacia el pasado, sino de una demoledora critica a la hipocresía de la cultura capitalista actual y al blanqueamiento de la colaboración de Rumanía con los nazis y el Holocausto. Y a la raigambre institucional en el Este de este neofascismo tras la pátina de los años de la República Popular dedica también el cortometraje Las dos ejecuciones del mariscal, en donde contrapone el fusilamiento real de los Antonescu a la blanda y patriotera reconstrucción por parte de Sergiu Nicolaescu en Oglinda (El Espejo). Apasionante programa doble ayer en la Filmoteca de Catalunya. Radu Jude 6.
Absolutamente necesaria y oportuna la antologia de la obra cinematográfica más actual y los rodajes clandestinos de guerrilla a que se ha visto obligado Jafar Panahi, recientemente liberado de la cárcel por el régimen iraní tras su huelga de hambre Hoy Khers Nist en la Filmoteca de Catalunya.
13 de mayo de 2023. Después de la tremenda paliza emocional de los osos que no existen, y eso que era sobre el amor, en los tiempos de LA cólera, clandestino como sus rodajes, nos atrincheramos hoy en la Filmo para Pardeh, la Cortina cerrada de Jafar Panahi y el dilema sobre la continuidad de la existencia cuando la creatividad libre se ve cercenada por la represión.
16 de mayo de 2023. A medida que avanzamos con los films clandestinos de Jafar Panahi, vamos observando la importancia de ventanas/pantallas y cortinas para reflejar la lucha de la luz contra la claustrofobia del encierro, el encarcelamiento y, desde febrero, posiblemente, el exilio Hoy, In Film Nist/Això no és cap pel·lícula en la Filmoteca de Catalunya
19 de mayo de 2023. Despedimos el imprescindible ciclo de rodajes clandestinos de Jafar Panahi, que empezó con unos osos que no existían para acabar con un plantígrado plenamente real, el Oso de Oro de Berlín, por su documental Taxi Teherán, con el propio cineasta de conductor. Hoy en la Filmoteca.
15 de octubre de 2023. Hallado asesinado el prestigioso director de cine iraní Dariush Mehrjui.
12 de febrero de 2026. Al imprescindible y claustrofóbico ciclo de hace dos años de la Filmoteca de Catalunya sobre los rodajes guerrilleros de Jafar Panah (https://histoiresducinema.art/los-rodajes-guerrilleros…/), incorporamos hoy la multifac(ética) Un simple accident, actualización pasada por el tamiz del nuevo cine iraní del mini subgénero «reencuentro con el torturador», jalonado por hitos del cine como La muerte y la doncella (Roman Polanski, 1994) o El portero de noche (Liliana Cavani, 1974).
Panahi https://www.mfa.org/event/film/it-was-just-an-accident Portero de noche https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-1323/fotos/detalle/?cmediafile=20190049 La muerte la doncella http://www.otroscineseuropa.com/la-muerte-y-la-doncella-roman-polanski-1994-movistar/ La muerte y la doncella desierto https://www.elespectadorimaginario.com/la-muerte-y-la-doncella/ Accident desierto https://zumzeigcine.coop/es/cine/films/un-simple-accidente/ Sirat desierto https://www.traveler.es/articulos/sirat-pelicula-oliver-laxe-donde-se-rodo