Destroy Wenders, Duras, Trier, Tarkovski, said – The World is on Fire (Les Beaux Jours d’Aranjuez) / Guédigian -También conocí Dardennes felices

Amics del Botànic abre su siempre preciosa filigrana anual Paradís perdut. Cinema i jardí en la Filmo con la oportunidad de visionar Les beaux jours d’Aranjuez, un Wenders muy durasiano (olivierasiano, rivettiano, you name it) y, por ello, poco visto y nada apreciado por la crítica amante del Wim menos sosegado (iba a poner llorón, pero la etiqueta correcta sería la de «pornógrafo emocional» 😉




Robert Guédigian – También conocí Dardennes felices

11 de noviembre de 2019. «También conocí Dardennes felices» o «el Loach alegre». Tras la entrañable (y siempre combativa) La Villa, Robert Guédigian estrena hoy en Filmoteca de Catalunya su nueva (y más oscura) Gloria Mundi. Promete, pues ya ha sido condenada por los críticos progres precarios de guardia por «maniquea» 😉

12 de noviembre de 2019. Tengo un problema con los críticos que ven a los Loach, Guédigian o Dardenne como maniqueos o de trazo grueso cuando simplemente reflejan situaciones que vivo todos los días y que no son muy sutiles precisamente. Loach yerra el tiro, los Dardenne son demasiado fríos y Guédigian y señora son demasiado cálidos… Siempre hay un pero, un arrugar la nariz desde una torre de marfil que muchas veces ni siquiera lo es porque el crítico es aún más precario o explotado que el propio personaje del film. Me recuerdan a la protagonists de Rosetta. Ayer, presentación de Gloria Mundi en Filmoteca de Catalunya.

Quién dice que Loach es maniqueo es porque nunca ha pisado la cola del paro

José Iglesias Etxezarreta


E insisto que yo todas esas situaciones las he visto y vivido. Hay historias y personajes con claroscuros y hay situaciones sin. El sistema (la ley) y aún más el procedimiento (el reglamento,los protocolos) muchas veces crujen a auténticas víctimas sin «claroscuros». Cada día en el INEM puedes ver funcionarios feroces de My name is Joe o I, Daniel Blake. Del autoexplotado no hablemos porque hasta se le ha entronizado en cierta izquierda: el cooperativista, el creyente en el decrecimiento, el autónomo … En cuanto a las víctimas, por supuesto que Loach hace de algunas de ellos verdugos: nadie en su sano juicio defiende la actitud del padre de Lloviendo piedras pero puedes entender qué le mueve, lo mismo que la despiadada y pobre pobre Rosetta, el repartidor de Cyclo o el padre de Ladrón de bicicletas. Muchos críticos son así, igual por no ver su propio estado, critican la falta de sutileza que ven en este tipo de directores, pero son muy capaces de encontrar «ecos de rebelión» en el Joker o Batman Begins jajaja

Miguel Martín
¿Y Ermanno Olmi? 😉


24 de agosto de 2023. Parafraseando a Petrovic, mi resumen de Robert Guédigian es «También conocí Dardennes felices» por su capacidad de rescatar, frente al oscurantismo consecuente y la clarividencia de los hermanos belgas, también la cara alegre y los lazos de calidez, esperanza y solidaridad de la resistencia proletaria en los márgenes de la sordidez del sistema capitalista. Hoy Marius et Jeannette en Filmoteca de Catalunya​.


28 de junio de 2023. De mi sección Parecidos razonables, even Putin

Encasillados después de muertos, James Caan y la maldita hemeroteca del algoritmo – Norman Jewison, soul windmills of the South

En su manía de simplificarlo todo, la maldita hemeroteca algorítimica encasilla a los actores incluso después de muertos. Sí, James Caan fue Sonny Corleone en El Padrino, pero con él se va también mi héroe de la infancia, el Jo-Na-Than!, de Rollerball, o en la madurez el Dios que sacrifica a su hija querida de Dogville, e incluso el policía humano menos humano en aquel Blade Runner/Distrito 9 para pobres que fue Alien Nation.


25 de enero de 2024. Si, como en la música pop, en el cine hubiera un one hit wonder, pensaría inmediatamente en Lee Tamahori. Y alguien muy cercano seria Norman Jewison, que acaba de morir a los 97. El canadiense fue el artífice de la prodigiosa In the heat of the night, una de las obras que mejor resume el estado de las cosas y el soul del Deep South en los 60. Y también fue el autor de The Thomas Crown Affair, uno de los más elegantes y precisos usos de pantalla dividida (Gance, De Palma, Fleischer) que se recuerde, con un equipo en estado de gracia, Hal Ashby al montaje, los vericuetos de la memoria de Michel Legrand a la música y Pablo Ferro a los créditos y efectos visuales. Y con unos elencos de fábula, Poitier, Steiger, Oates, Lee Grant, McQueen, Dunaway, hasta Yaphet Kotto… ¿Quién no recuerda la primera vez que se deslizó por el aire a las notas de Windmills of your Mind?