Llorar por los verdugos, el imperialismo en el cine yanqui liberal y libertario

Tuit perfecto de @Infusionlogica: «La política exterior estadounidense es horrenda: no solo invadirán tu país matando tu gente sino que volverán 20 años después y harán una película sobre cómo matar a tu gente hizo que sus soldados se sintieran tristes.» – Frankie Boyle.


17 de octubre de 2020. Era joven y me echaron del cine cuando aplaudí que el personaje del gran actor Christopher Walken se pegara un tiro en El cazador. Me encantan Apocalypse Now y Hamburger Hill, y el Paint It Black con los helicópteros me pone tanto como a cualquiera de mi edad, pero no soporto la llorera yanqui por sus 55000 muertos frente a los dos millones de asesinados vietnamitas. Vean Carta a Jane de Godard y aprenderán de cine, política y cómo se disecciona una imagen 😉.


10 de noviembre de 2019. Cimino fue uno de los primeros en hacer discursos libertarios desde la derecha frente al institucional que venía del establishment. Por eso tiene un curioso componente de clase presente ahora desde las milicias hasta el votante obrero del Rust Belt de Trump. Lo que pasa es que perdió mucho mordiente al ser agrupado por los críticos con el walkirio de Milius y el beato Schrader en una especie de reacción reaganiana al liberalismo de Hollywood. En cuanto al cazador, he de confesar que me echaron del cine al aplaudir cuando Walken se volaba la cabeza 😉.

Enlace apocalypse https://posterissim.com/en/movie/1358-apocalypse-now.html

Enlace hamburger https://www.allocine.fr/film/fichefilm_gen_cfilm=41505.html

Enlace destacada https://whatculture.com/film/8-infamous-movie-myths-you-wont-believe-are-actually-true?page=6

William Klein, Loin du Vietnam, Irene Papas y las grandes mareas de septiembre

Las grandes mareas de septiembre. ¿Podéis creer que hubo una época y una película en que colaboraron Godard, Klein, Ivens, Lelouch, Marker, Resnais y Vardá, y en la que se entrevistaba entre otros a Fidel, Ho Chi Minh y Westmoreland? Pues el día 10, a los 96, desapreció el último mohicano de aquellos 7 magníficos, el chispeante, calidoscópico William Klein, no sólo uno de los más contundentes fotógrafos urbanos, sino, como cineasta, un pionero en todo, del puente aéreo Nueva York-París, de Alí antes de Alí, del swing cosmopolita antes del Swinging London, de los Panthers antes de los Panthers (Elridge Cleaver), del mockumentary antes del mockumentary (Who are you Polly-Magoo?) y hasta de los superhéroes imperialistas trash mucho antes que The Boyz (Mr Freedom). Y para colmo, ayer, un año y dos semanas después del fallecimiento de Mikis Theodorakis, muere una de sus musas, la Anna Magnani helena, Irene Papas (Z, Zorba el griego), aunque ella ya había partido hace tiempo. Como los granos de arena arrastrados por la resaca de las grandes olas de otoño.

Sweet Movie Makavejev (superheroe), https://admitonefilmaddict.wordpress.com/2019/01/28/sweet-movie-1974/
Grandes olas de otono (El gran miércoles) y carteñl de Loj n du Vietnam
Polyy https://www.pinterest.es/pin/470063279827866540/
Freedom https://outsideleft.com/main.php?updateID=562
Cleaver https://quadcinema.com/film/eldridge-cleaver-black-panther/
The Boyz https://ktudo.com/serie-de-tv-the-boys-foi-renovada-para-uma-terceira-temporada/
Papas https://twitter.com/irenepapasfans/status/755522422145687552

sw2 https://www.filmaffinity.com/es/film687788.html

Sean Connery, larga vida al rey de Kafiristán

Para cerrar las fiestas no hay como ir con los peques a ver ese gran canto a la amistad que es El hombre que pudo reinar. Hoy en Filmoteca de Catalunya, juntos para siempre, en la plenitud de su talento y capacidad, Connery, Caine, Plummer y Huston dándole al vuelta a la leyenda de Kipling


1 de noviembre de 2020. Ha muerto Sean Connery, pero el rey de Kafiristán y Ahmed al-Raisuli seguirán para siempre. «Is there not one thing in your life that was worth loosing everything for?»


3 de noviembre de 2020. «You don’t know pleasure until someone pays you to take Sean Connery for a ride in the sidecar of a Russian motorcycle.» Harrison Ford for Sky News

Los «clarÓscaroscuros» de Kathryn Bigelow


Hablando de volver a aquellas películas Óscar recientes que no había visto (hay que confesar que tampoco he visto muchas de las no recientes) hice el esfuerzo de tragarme La noche más oscura (Zero Dark Thirty, nominada en 2012). No, no la que va del siempre solvente cuando se trata de hacer registros camaleónicos Gary Oldman (esta vez ayudado de una fotografía tan oscura como el título) interpretando a Churchill. Todo hay que decir que es bastante mejor (La noche…, no La hora…) que el precedente que le sirvió a su directora para llevarse la estatuilla, The Hurt Locker en 2009. Y aquí llegamos al quid de la cuestión. A Kathyrn Bigelow podía haberla incluido en “los directores después de”, pero sin haber salido de California. El hecho es que si me hubiera referido a ella antes de 1995 sólo tendría palabras de admiración por su simbiosis con James Cameron, al que supera incluso, en pulso cinematográfico, tanto visual, como narrativo, y que nos dejó, entre otras, dos de las películas más atractivas de la década en EEUU, la portentosa Strange Days (nada menos que con el hermano bueno de los Fiennes, Angela Bassett, Juliette Lewis, Tom Sizemore y el inquietante Michael Wincott at their best, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual en casi una década) y el clásico de culto, también iniciático por qué no, de Point Break (dejemos el sonrojante título en español para otra ocasión, para cuando abordemos las connotaciones contrarias del surf a finales de los 70 –Milius vs Coppola, es decir-). Pero, precisamente como la ola pasado su punto de ruptura, de repente todo se ha derrumbado. El frío distanciamiento de Bigelow hacia el destino de sus personajes (ya presente en Blue Steel), cuando trata de abordar conflictos más cercanos a la realidad (de hecho tanto The Hurt como La noche son “basadas en hechos reales”) se convierte en una aparente falta de interés, de compromiso tanto con los retratados como con el espectador, además de combinarse con una calculada y ambigua moralidad patriótica, muy posmoderna, que le hace poder ser tan republicana como la más “desacomplejada” (por llamarle algo) de las diferentes versiones que muestra de sí mismo Clint Eastwood (American Sniper) como a la hora de pasar como desapasionada cronista retroliberal, como he ido descubriendo muy a mi pesar con Frederick Wiseman (impresión muy reforzada por el discurso “renacido” de sus últimos films y de su reciente paso por la Filmoteca). The Hurt Locker, La Noche…, American Sniper y Monrovia Indiana (la más reciente de Wiseman).

Strange Days, donde los confeti predicen los pixels y el amor electrónico precede a la realidad virtual