¿Cuál es el dia más estimulante de todo el año en la Filmoteca de Catalunya? Indudablemente, las presentaciones de los maestros. O las premieres. ¿Las antologías maratonianas o los clásico imperdibles restaurados? ¿La audacia de los chavales de Aula B o los desafios experimentales de las Cartas Blancas? Para mi, la sesión que espero con más ilusión puede que sea la de hoy, Vivim el barri, cuando tenemos a los colectivos juveniles, multiculturales, titubeantes, pero von visiones totalmente alternativas y comprometidas, de su vida, de su barrio, de sus luchas. Por grandes o marginales que sean los genios cinematográficos, suelen provenir de estratos sociales bastante homogéneos, y en este ejercicio radical, en este retorno al barrio de lo que merece y prové, tan Gorin, Godard, Marker, Medvedkin, Dziga Vertov, de dar cámaras a la población, aún vertical, pero con inicios de horizontalidad, está el sustrato vibrante de lo que debería ser el cinematógrafo, y su museo.
18 de julio de 2024. Pese a las limitaciones presupuestarias (no llega a los 10 millones al año), el equipo de la Filmoteca de Catalunya ha conseguido superar aquella remota perspectiva de mera sala de proyecciones y archivo en que caía en ocasiones forzándonos -admito- al acicate crítico de su público más fiel , consolidando una versión museística moderna, es decir de un dinamismo político y social más allá del simple conservación y catálogo, y avanzando sobre los ejes de la restauración (que parece reforzado por el CV del nuevo director) y, lo que nos ocupa hoy, la participación en el castigado barrio que la alberga, aunque como el propio Esteve Riambau afirmaba no se puedan obtener resultados directos, crean sinergias e intervenciones de los vecinos en la entidad, en el arte y en su propio desarrollo, lo que hoy se llamaría empoderamiento cultural. Hoy, una de las sesiones más interesantes y políticamente atractivas a las que se puede asistir, Vivim el barri 2024, con la presencia de los protagonistas y en la que se muestran los trabajos de jóvenes de 16 a 25 años del taller de investigación promovido por el departamento educativo, asesorados por cineastas y artistas y con la participación de colectivos y asociaciones del Raval.
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones. Como he comentado en el caso argentino, durante muchas décadas «cine español» era un oxímoron si no contamos, como en el ciclismo, con el puñado de esforzados escaladores que por su genialidad individual descollarían en un panorama mediocre y reprimido (Chomón, Buñuel, Erice y Zulueta), el repóker de rebeldes bajo el franquismo (Bardem, Borau, Berlanga, Saura o Drové), serios francotiradores y menestrales (Llobet Gràcia, Nieves Conde o Viota y De la Iglesia -Eloy-, Suárez, Gutiérrez Aragón, o Aranda,) o el cine más underground aún que experimental, más de Barcelona que catalán (Escola de Barcelona, Portabella, Jordà, Balcells, Bonet, Bufill).
más underground que experimental, más de BCN que catalán
Pero desde los 90, el páramo floreció y hoy se dispone de un elenco brillante y versátil de hors catégorie, de fueras de serie como Guerín, Serra o Giménez Lorang, de talentos como Almodóvar (el decano irregular, pero ahora también como productor), Aranoa, Laxe, Recha o Sucari, sólidos arrecifes como Sorogoyen o Calparsoro o brillantes artesanos comerciales como De la Iglesia -Álex-, Bayona, Balagueró o Collet-Serra. Hoy en en Filmoteca de Catalunya, estoy expectante por poder ver a mi edad una obra de estas jóvenes promesas por primera vez y con ojos nuevos, como el día de Radu Jude, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta (que cuenta además con la participación también de la renovación de la pintura hispano-mediterránea, Miquel Barceló, el quinto jinete tras Picasso, Dalí, Miró y Tàpies).
desde los 90, el páramo floreció
Como esta vez el juego que propongo en el mosaico va para nota doy dos pistas, Bertolucci y Roeg.
Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones.
21 de noviembre de 2025. Relegado Iván Zulueta a su faceta de oscuro luminoso cartelista ajeno, a principios de los 80 el cine español era un páramo salpicado por algún arbusto manchego que trascendía a la insulsa movida y a los restos venerables del naufragio estepario y de la escuela urbana del nordeste. Y en medio de esa desolación surgió un amigo poco mayor que nosotros huérfanos que vino a revolucionar esa tristeza cultural y vital imperantes, que aunaba frescura con un conocimiento exhaustivo y perfectamente digerido de las que en una transición crispada y sombria como la nuestra parecían recientes pero ignoradas olas parisinas. Hoy, 41 años después y justo a 50 y un dia de la muerte del corcho asfixiante, el hijo pródigo al que la industria impide prodigarse lo suficiente, vuelve a la Filmoteca de Catalunya para presentar por fin un nuevo largometraje, Historias del buen valle. Gracias José Luis. Te esperamos expectantes.
18 de diciembre de 2025. En algunas (muy, muy escasas) ocasiones no es el director el que nos lleva a exponernos a una película. Ahí están los ejemplos de selecciones realizadas en base al un escritor particularmente dotado o un reparto en estado de gracia. Últimamente, en el cine mudo de la Filmoteca de Catalunya hasta tenemos que estar atentos a la elección del pianista, tratando de evitar a los más anacrónicos y populistas. La opción de hoy. Flores para Antonio, se debe precisamente a la cercanía con el protagonista y su música. Aunque nunca coincidí con Antonio Flores en el espacio, sí en el tiempo, cuando vivía en Madrid, y en el que el gran músico y compositor estaba en su período cumbre, pero con esa trágica veta de nuestra generación, ese malditismo consustancial y lorqueño que acabaría en su muerte por sobredosis al poco de que nos fuéramos de vuelta a Barcelona tras mi cese fulminante en Izquierda Unida. Por ello, como decía, me motiva más esta tarde para ir al Verdi su figura y la presencia que invoca su hija Alba (y toda esa inmensa e intensa familia de artistas, la Lola, El Pescaílla, Lolita y Rosario, su tía María Dolores o Joaquín Sabina, que le arroparon y lloraron) que el que la dirija quién ha supuesto otra grata sorpresa del florecimiento del cine de mis coetáneos en estos últimos años como es Isaki Lacuesta (aunque hay que decir que también me anima ver hasta qué punto llega la frescura y la extensa preparación de su coautora, Elena Molina, alumna de Frederick Wiseman y Patricio Guzmán). Esperemos que no sea como A Complete Unknown, que había que ir a «verla con los ojos cerrados» (haciendo válida la expresión referente a un concepto mucho más complejo como Eyes Wide Shut 😉).
17 de febrero de 2026. El otro dia me arriesgué a ir a ver a la Filmo Estiu 1993 de Carla Simón, pese a que pertenece al ya cansino género de la autoficcion, más que nada para decidir si incluia a la popular realizadora en ese fenómeno que reivindico atrevidamente jeje como Nuevo Cine Español (sección catalana en este caso). Ahora estoy a la espera de ver Alcarràs porque aún no sé si el acertadísimo recurso de encadenarse de manera casi claustrofóbica (Son of Saul) a los márgenes del rostro de la asombrosa (niña) actriz Laia Artigas es meramente un truco lógico o producto de una joven sabiduría cinematográfica.
Hace 10 años (21 de noviembre de 2021) cerraba la Filmo de Sarrià con, lógicamente, la preciosa The Last Picture Show de Bogdanovich, aunque los últimos de Filipinas lo celebramos más como la patrulla saltando las alambradas de La Cruz de Hierro de Peckinpah 😉. La sala Aquitània que la albergó ha acabado por cerrar sus puertas este pasado 18 de febrero.
14 de noviembre de 2011. El próximo lunes 21 de noviembre cierran la sala de proyecciones de la Filmoteca en el Cine Aquitania. Mi trayectoria sentimental pasa más por la de Travessera de Gràcia, pero de todas formas iré a despedir esa sala fría (o agobiantemente calurosa depende de las estaciones) e inhóspita porque lo que fue importante fue lo que experimentamos en su pantalla, no en la platea (cuidado con la traicionera nostalgia, aún echaremos de menos la insoportable incomodidad de sus butacas en las proyecciones largas ¡Qué vibrante y curioso es el estado juvenil! Como he planteado antes, en la Filmo de Sarrià ha sido más importante la pantalla que la platea, mientras que en los turbulentos y maravillosos días de la Flimo de Travessera de Gràcia era casi igual de importante lo que sucedía en la platea, en la calle y en los bares y en las camas de los alrededores que lo que propiamente fluía del proyector, muchas veces puro detonador de todo lo demás, que se llamaba vida.
Obra de Carlos Azagra, proviene de su Twitter. La imagen aparece también en la excelente web que evoca la pizzería en Barcelofilia.
[¿A dónde irá] En el Raval, de donde salió en su día. En Robadors, muy cerca de su Cera original, ¿o tal vez no? (…) Edad no, se dice madurez . O «tengo la suficiente experiencia para recordar…» «Podría ser tu padre/madre» es lo menos sexi que se puede decir en un argumento a la salida de la Filmo (y recuerda que como he dicho en su época eran más importantes los bares y las camas de los alrededores). Mizoguchi una excusa para hablar de «tus ojos», Oshima no te digo
Era un sitio de referencia obligada, pero yo era un crío y recuerdo alguna tímida incursión, ante las miradas de indiferencia de nuestros hermanos mayores. Por cierto ¿no serás tu una de las hermanas mayores que nos miraba mal? jajajaja. No, si lo digo por «qué hará este crío en a filmo, y en un bar a estas horas» La Rivolta, mítica estación de paso de la efímera primavera pero persistente alma (sí, se puede ser las dos cosas) libertaria de Barcelona. estoy totalmente de acuerdo. Con el puretismo de la juventud antes me molestaban… hasta que me dí cuenta que la gente joven que acude ahora los miércoles obligados a l’Aula de Cinema (y bienvenidos sean) nos debe empezar a ver como nosotros les contemplamos como a ellos. Es cierto que a veces comentan las cosas demasiado en alto o se ríen a destiempo, pero últimamente al escucharles me he ido dando cuenta que han visto y saben un montón de cine (tal vez no justo del que me guste pero eso es problema mío) y ahora ya son parte de un paisaje que espero que tarde en desaparecer… aunque sigan creyendo que Los hermanos Lumière eran Ridley y Tony.
En construcción, con Petri, Skolimovski, Loach, Godard y Guerín.
27 de febrero de 2022. Qué mejor manera existe para celebrar los 10 años de la @filmotecacat en el Raval que uno de los mejores films de José Luís Guerín (si es que fuera posible elegir), uno de los mejores documentales de la Historia del Cine español y una de las mejores películas sobre el «Barrio Chino» de Barcelona como es En construcción.
2 de mayo de 2022. Si Tout va bien es el mejor film sobre los conflictos laborales, La classe operaia va in paradiso lo es sobre la cadena. Y ambas fundamentales sobre la consciencia de clase.