Existe una movilización que el capital teme más que a la huelga: la ocupación de la fábrica. El avance simbólico de la toma de la posesión de los medios de producción en lo que tiene de satisfacción de la utopía revolucionaria. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, Apollon: una fabbrica occupata, 1969 como no podría ser de otra manera y de Ugo Gregoretti, la G menos conocida pero igualmente coherente de Ro.Go.Pa.G, comunista cotidiano (como el título de uno de sus documentales, que como muchas de sus obras más auténticas pueden encontrarse en el altamente recomendable Archivio Audiovisivo del Movimento Operaio e Democratico), tanto que sería entrevistado en Con Ugo (2016) por, quién si no, alguien de la radicalidad, lucidez crítica y casi clandestinidad de Gianfranco Pannone (Il sol dell’avvenire, 2008). Dimenticato ma non abbandonato.
PD: en este caso, increíblemente, todas las referencias están disponibles en You Tube para quien esté interesada..
Numax https://www.naranjasdehiroshima.com/2007/01/numax-presenta-1979-joaquin-jorda.html Tout https://www.filmaffinity.com/en/film515276.html Todos https://www.filmaffinity.com/en/film672822.html Apollo https://movieplayer.it/film/apollon-una-fabbrica-occupata_42336/ Harlan https://en.wikipedia.org/wiki/Harlan_County,_USA Salt https://www.filmaffinity.com/en/film680476.html Huelga https://www.ecartelera.com/peliculas/la-huelga/
Ugo Gregoretti, il comunista quotidiano, dimenticato ma non abbandonato
Donde todo empezó todo. Y fíjense que ya entonces la mayoría de los trabajadores que aparecen son mujeres.
La Sortie de l’usine Lumière à Lyon, Louis Lumière, 1895, Francia, MUBI.
25 de febrero de 2025. En la linea de hacer una película sin cámara, sólo con mesa de montaje y aprovechando la descomunal oferta de imágenes y sonidos existente, de Godard, Beauvais o mi muy modesto Histoires, Peter von Bagh crea una sinfonía de la gran ciudad en Helsinki, Ikuisesti, admirada por otro «compositor» icónico como Marker. Hoy en Filmoteca de Catalunya en diálogo con la materialización de otra iniciativa colectiva, del demiurgo Cesare Zavattini, de los Cinegiornali Liberi, con la participación de entre otros Marco Bellocchio, Liliana Cavani, Elda Tattolio o Romano Scavolini, en el marco del ciclo dedicado a Helena Lumbreras, fundadora del Colectivo de Cine de Clase.
27 de mayo de 2025. No hay porqué crear falsos mitos (Kahlo, Maar, Claudel, Hébutherne) cuando la mujer luchadora ha sido protagonista por mérito propio de la Historia del Arte y de la revolución. Lo que hay que hacer es rescatar su memoria y proyectarlas una y otra vez cuando flaquea la consciencia de clase. Hoy en Filmoteca de Catalunya, O todos o ninguno y A la vuelta del grito, de la vanguardista (política, estética y colectiva) Helena Lumbreras, fragmentos comentados por la también cineasta Irati Girostodi.
10 de diciembre de 2021. Otra (Mireia Redondo) que tiene que vender su libro como sea metiéndose con pensadores contrastados. (…) Lo que la ignorancia y la demagogia pueden hacer del planteamiento «vida antes que obra»: se puede ser tintorera y teórica a mucha honra, pero esta muchacha se ve que no ha leído nada, o se aprovecha de que no lo ha hecho su público… para hacer un planteamiento «feminista» la emprende con el pobre Piotr, «Por ejemplo, Emma Goldman, que fue considerada la mujer más peligrosa del mundo, daba unas hostias en el debate a Kropotkin, pero ha tardado mucho más en darse a conocer, en pasar a la historia.», para reivindicar una recuperación -¡que sólo existe en su mente vacía! (como la de la camiseta de Dora Maar, «grande desconocida» de la pintura). Goldman es uno de los iconos más grandes de la lucha anarquista, y de toda la clase obrera, y no tiene que venir una pobrecita con ansia de notoriedad a «redescubrirla» y menos si para ese proceso encima hay que meterse con la aportación de Kropotkin como chivo expiatorio. Estoy por «redescubrirle» a una tal Rosa «que le dio de hostias a Lenin». En español de toda la vida, líbreme Marx de los que «redescubren» la sopa de ajo.
Mi cine es el de los Lumière, pero no por ello no me gusta Méliès. De hecho, tengo localizadas en mi ciudad las más grandes pantallas de alta resolución donde sigo maravillado los avances tecnológicos del cinematógrafo. Durante el confinamiento, en los ratos familiares de esparcimiento, repasamos con mis hijos todas las películas de acción y efectos especiales de Emmerich a Mann, pasando por la saga «Yipi ka yei» de Bruce Willis. Así este año hemos acudido cumplidamente a la cita con los magnos blockbusters veraniegos, que ha resultado sorprendentemente Bullet Train. Pese a estar dirigida por el poco apetitoso David Leitch, se nota la mano del siempre solvente Antoine Fuqua y un chispeante guion sólidamente ensamblado por el bisoño Zak Olkewicz sobr el best-seller del popular Kotaro Isaka. Una mezcla hilarante y adrenalínica servida por un elenco de actores en su plenitud, liderado por la tarantinesca pareja de sicarios compuesta Aaron Taylor-Johnson y Brian Tyree Henry, en uno de sus rodajes en que se nota que disfrutaron como niños pequeños, lo que prueba el aderezo de gozosos cameos de famosos que “pasaban por ahí”.
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Hace 10 años (21 de noviembre de 2021) cerraba la Filmo de Sarrià con, lógicamente, la preciosa The Last Picture Show de Bogdanovich, aunque los últimos de Filipinas lo celebramos más como la patrulla saltando las alambradas de La Cruz de Hierro de Peckinpah 😉. La sala Aquitània que la albergó ha acabado por cerrar sus puertas este pasado 18 de febrero.
14 de noviembre de 2011. El próximo lunes 21 de noviembre cierran la sala de proyecciones de la Filmoteca en el Cine Aquitania. Mi trayectoria sentimental pasa más por la de Travessera de Gràcia, pero de todas formas iré a despedir esa sala fría (o agobiantemente calurosa depende de las estaciones) e inhóspita porque lo que fue importante fue lo que experimentamos en su pantalla, no en la platea (cuidado con la traicionera nostalgia, aún echaremos de menos la insoportable incomodidad de sus butacas en las proyecciones largas ¡Qué vibrante y curioso es el estado juvenil! Como he planteado antes, en la Filmo de Sarrià ha sido más importante la pantalla que la platea, mientras que en los turbulentos y maravillosos días de la Flimo de Travessera de Gràcia era casi igual de importante lo que sucedía en la platea, en la calle y en los bares y en las camas de los alrededores que lo que propiamente fluía del proyector, muchas veces puro detonador de todo lo demás, que se llamaba vida.
Obra de Carlos Azagra, proviene de su Twitter. La imagen aparece también en la excelente web que evoca la pizzería en Barcelofilia.
[¿A dónde irá] En el Raval, de donde salió en su día. En Robadors, muy cerca de su Cera original, ¿o tal vez no? (…) Edad no, se dice madurez . O «tengo la suficiente experiencia para recordar…» «Podría ser tu padre/madre» es lo menos sexi que se puede decir en un argumento a la salida de la Filmo (y recuerda que como he dicho en su época eran más importantes los bares y las camas de los alrededores). Mizoguchi una excusa para hablar de «tus ojos», Oshima no te digo
Era un sitio de referencia obligada, pero yo era un crío y recuerdo alguna tímida incursión, ante las miradas de indiferencia de nuestros hermanos mayores. Por cierto ¿no serás tu una de las hermanas mayores que nos miraba mal? jajajaja. No, si lo digo por «qué hará este crío en a filmo, y en un bar a estas horas» La Rivolta, mítica estación de paso de la efímera primavera pero persistente alma (sí, se puede ser las dos cosas) libertaria de Barcelona. estoy totalmente de acuerdo. Con el puretismo de la juventud antes me molestaban… hasta que me dí cuenta que la gente joven que acude ahora los miércoles obligados a l’Aula de Cinema (y bienvenidos sean) nos debe empezar a ver como nosotros les contemplamos como a ellos. Es cierto que a veces comentan las cosas demasiado en alto o se ríen a destiempo, pero últimamente al escucharles me he ido dando cuenta que han visto y saben un montón de cine (tal vez no justo del que me guste pero eso es problema mío) y ahora ya son parte de un paisaje que espero que tarde en desaparecer… aunque sigan creyendo que Los hermanos Lumière eran Ridley y Tony.
Sin embargo, es curioso cómo ha ido subiendo esa apreciación de Akerman de cuando trabajaba y la veíamos cuatro contados, normalmente en galerías de arte ni siquiera en cines, y ahora que se la programa con mucha más frecuencia. Ya he resaltado otras veces que lo mismo ha ido pasando con Cassavetes, aún en mayor grado. Eso sí, entre algunos de los chavalotes que pueblan la Filmo en Aula de Cine todavía hay la idea generalizada que los hermanos Lumière eran Ridley y Tony y que el primer film fue La salida de los ewoks del poblado 😉