Intensidad y desolación. El bucle infinito de Tsai Ming-liang, el guardián del tiempo

Intensidad y desolación. Desde el interminable aterrizaje de Fata Morgana (Werner Herzog) no habia tenido tal epifania visual que transmute el ritmo de la mirada como los regueros de lluvia oscura que van borrando el rostro de Lee Kang-sheng también en el inicio de Rizi (Dias) , hoy enla Filmoteca de Catalunya (con presencia del propio director, por lo tanto innecesariamente abarrotada. Frena, y mira. Firme declaración de principios para un ciclo exhaustivo, y exhausto, 14 sesiones en 28 dias, que nos va a llevar hasta el limite de la duree (bergsoniana y benjaminiana), donde literalmente se ve pasar el tiempo.


6 de junio de 2025. «And the people bowed and prayed/To the neon god they made». Hoy en la Filmoteca de Catalunya Tsai Ming Liang 2 de 14, Qing shao nian nuo zha, traducido para la distribución como Rebeldes del dios Neón, aunque podria ser también Juventud Nuo Zha, o Nezha, por la deidad que protege a los niños, que también tendría su sentido ya que la película es sobre la adolescencia perdida de Taipei, en ese bucle infinito del que ya hemos hablado de la nebulosa sociedad taiwanesa.


10 de junio de 2025. No deja de tener su lógica que los reventas de la primera película de Tsai Ming-liang, All the Corners of the World, traten de sobrevivir, más que lucrarse, comerciando con entradas a A City of Sadness de Hou Hsiao-hsien, un homenaje implícito, ¿un guiño, una envidia sana?, de la Segunda Nueva Ola taiwanesa a la primera en el mismo año de producción -1989- aunque no de evolución, ya latentes temas y destinos que se irán haciendo consistentes en sus siguientes obras. 3 de 14 y una apuesta decidida de la Filmoteca de Catalunya de ofrecer una antología completa avisando de posibles deficiencias en la copia, las cuales, siendo anunciadas, se entienden y disculpan para disfrutar de la integridad a través del tiempo de una visión lúcida y avanzada como la del director insular.


11 de junio de 2025. Aunque siempre afirmemos que «solo es cine en sala», para disfrutar de una visión completa de la obra de un artista multifacético, es interesante hacer el ejercicio contrario al habitual al que trata de obligarnos la distribución comercial (ver cine por televisión) y ver en el cine productos originalmente pensados para su emisión en la pequeña pantalla, como nos está sucediendo con las primeras realizaciones de Tsai Ming-liang. Además el vídeo es un formato que se ajusta de manera muy interesante a la vocación social y y la inusual extensión media de dichas expresiones, ayer All The Corners of rhe World (世界各地/Shìjiè gèdì, pido disculpas porque no he hallado el titulo original en ninguna parte más que en la caratula y he tenido que traducirlo torpemente), y hoy (también en la Filmoteca de Catalunya) los dos mediometrajes de la cuarta sesión de 14, Gei wo yi ge jia (Give Me a Home) y Xiao hai (Boys) donde por cierto se produce la primera aparición de Lee Kang-sheng. Por cierto, para un cineasta tan fijado en el paso del tiempo, hasta le contribuye la natural degradación de imagen y sonido que conlleva el uso de esta tecnología audiovisual, le da un eco de máquina del tiempo, de estar viendo en directo una tragedia pasada, pero también adquiere una pátina documental que nos hace presentir que ese desgarro sigue dándose en la actualidad, ese bucle infinito taiwanés (político, geográfico, vital) que preside nuestra interpretación de esta antología.

Xiao hai (Boys), Tsai Ming Liang, 1991, Taiwán, min 19.20

Fuente: Letterboxd

The train is movuing
Farewell my hometown and relatives
Farewell my dearest parents
Bye-bye my buddies
I’m going to Taipei to fight for my future
I heard there’re many chances there
Though my friends call me a day dreamer
I still wanna have it my way
Oh, Farewell!
Oh, i´m afraid of nothing
Oh, go straight forward
One stop after another
Scenery is moving like a movie
Pretending I am a star in it
Roaming around like Peter Pan


15 de junio de 2025. Hoy volvemos con Tsai Ming-liang, 5 de 14, a la Filmoteca de Catalunya, con Dong/The Hole, no confundir con el documental de la trilogía de las Tres Gargantas de Jia Zhang-ke o con la sobrevalorada película de Galder Gaztelu-Urrutia, a pesar de que compartan carácter distópico con vecinos que se vigilan a través de agujeros en el suelo/techo 😉 Y como siempre, siempre, en las obras del malayo-taiwanés, nunca, nunca, para de llover. Ni, por lo que parece, parará nunca.


19 de junio de 2025. Como mínimo cada dos años hay que purificar la lluvia que corre por nuestras sienes con la magia de fantasmas intuidos, sombras y sueños de Goodbye, Dragon Inn. Hoy, 6 de 14, una de las películas más perfectas y envolventes de Tsai Ming-liang, en la Filmoteca de Catalunya.


20 de junio de 2025. La primera etapa de Tsai Ming-liang es más sombría que melancólica, las estructuras sociales resultan más claustrofóbicas, incluso cuando rueda en exteriores en el omnipresente trafico, que contribuye desde la banda sonora. Mas adelante la edad lo va instalando en un angst cotidiano que podría percibirse como más sereno, o al menos más interiorizado. Hoy, He liu (El rio), 7 de 14,, en la Filmoteca de Catalunya.

Vive l’amour https://www.criticaleye.it/vive-lamour/

Father and son https://www.gagaoolala.com/en/videos/916/the-river-1997

Moto dolor https://www.imdb.com/es/title/tt0119263/


24 de junio de 2025. Sabemos que Tsai Ming-liang es el mago del tiempo, hoy en la variante del tiempo como distancia. la que hemos experimentado en las largas noches en infinitas barras de hotel cuando vivíamos gozosamente exiliados, «perdidos en el siglo». Cuando «qué horas son» describía con precisión nuestro estupor geográfico, la soledad extrema del huso horario Esta tarde, 8 de 14 en la Filmoteca de Catalunya, lo experimentaremos en pieles ajenas con Ni na bian ji dian (Qi dao si bai ji),/What Time is it There?

Chao que horas son https://www.facebook.com/watch/?v=858959227908271
Tsai Time https://www.slantmagazine.com/film/what-time-is-it-there/
Tsai Dragon https://www.newyorker.com/video/watch/front-row-goodbye-dragon-inn
Chao perdido en el siglo https://www.youtube.com/watch?v=HQaPT58mh8k&ab_channel=ManuChao y video


25 de junio de 2025.

— Hypocrite lecteur, — mon semblable, — mon frère !
(Les Fleurs du mal, Charles Baudelaire, 1861)

Siendo el cine una de las pocas artes en que el tamaño se convierte en uno de los factor prioritarios de de análisis (no como marco como puede ser en escultura o en pintura, donde «grande» no adquiere el tono peyorativo a veces de «larga»), en especial en las escenas de sexo en que adquiere su connotación más modesta. Se añade además otra perspectiva inusitada en otras disciplinas que es la de detenerse de manera significativa en fragmentos para interpretar la coherencia del todo (¿no nos chocaría que «el ángulo superior izquierdo de Las Meninas desmerece el conjunto de la obra?»).

¿No será que las escenas de «¿por qué le llaman sexo cuando es amor?» interpelan el sustrato judeocristiano que impregna hasta al más liberal de nosotros, que las cuestionamos porque cuestionan prejuicios profundos que nos resultan inaceptables en una mentalidad abierta y que ha superado las nociones de pecado y culpabilidad de nuestros antecesores?

Además, se une la ola de neopuritanismo que nos invade, y se interroga la «necesidad» e incluso de la autenticidad de una misma escena (sexual, las demás, con fijación monacal o infantil, parecen no importar) según el género del autor, las de Kechiche en Adèle son lascivas, o peor en términos artísticos, redundantes, o de la crudeza/crueldad de las de Reygadas, mientras que las de Albertina Carri o las de Akerman son «valientes», cuando son igualmente bellas, e incluso, en este segundo caso, una de las participantes es la propia directora. Para el neobeatismo también es relevante la orientación: la escena de la belga no escandalizó en su momento y nadie ha puesto el grito en el cielo por el duro incesto (al borde del «consentimiento») de He liu de Ming-liang. Cuando todos estos cineastas, además de tener interiorizada la libertad de amar, sólo incomodan porque nos lanzan, in your face y a tamaño gigante, la realidad del roce, lo desencarnado de la carne, que el sudor también existe, por lo que paradójicamente estas obras, y si se empeñan ustedes, estas escenas, están lo más alejadas de la pornografía, como material de excitación comercial inmediata, que se pueda pensar.

Pese a todo, es posible que esta incomodidad hipócrita genético-cultural nos acompañe hoy en la Filmoteca de Catalunya ya que hoy toca, 9 de 14, Tian bian yi duo yun (Una nube en el cielo, distribuida como Una nube errante o El sabor de la sandía -no de la papaya verde, ni de las cerezas, a las que evoca), donde se ve que Ming-liang, sin que sirva de precedente 😉 se pone alegre y por fin parece que vaya a dejar follar con gozo y alborozo a sus sempiternos Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi (a ver cuándo le llega el momento a la pobre Yang Kuei-mei, impersionante actriz a la que el taiwanés «maltrata» más que Lynch a Isabella Rosellini o que Almodóvar a Marisa Paredes), pese a ser incapaz de contenerse con ese final a Lo importante es amar, pero en versión bestia, muy bestia.

No quisiera acabar esta Histoire sin interpelar al lado oscuro, la otra cara de la moneda. Si al extraño pecado de la duración en tiempos de instantaneidad, añadimos la proliferación mediática y académica de lo políticamente correcto, que tuerce los significantes porque se ve impotente para cambiar los significados, entraríamos en el peliagudo campo de minas de las escenas que son «demasiado largas» por mostrar situaciones de absoluto tabú social: aquí me parece mucho más relevante las características del espectador que del autor, ya que compartimos género y orientación con el perpetrador abrumadoramente mayoritario de una de las peores lacras de la inhumana Historia de la, me resisto a llamarla, Humanidad: ¿de verdad quieren creer que las violaciones de Irreversible de Gaspar Noé o de Ven y mira de Elem Klímov son insoportables por su duración o su «insoportabilidad» proviene, además del parentesco histórico citado con los verdugos, de que puede que se acerquen a la brutalidad y suciedad extremas de la experiencia real de las incontables víctimas, las cuáles han remarcado siempre lo «interminable» y la degradación de un acto que habla mucho más de dominación y humillación que de sexo»? «Lo infilmable» es un campo desgraciadamente creciente, que se tras un soplo en los 60 y 70 se abandona en manos de bufones y parias como John Waters o Kenneth Anger, e incluso de políticos radicales (y como tal también vistos como marginales) como Yoshida u Oshima, pero que repugna que manche las blancas sábanas, perdón pantallas, mainstream.

(Pongo este enlace a la categoría en vez de al post concreto de Histoires sobre Je, tu, il elle, y estos temas porque no creo que pasara la criba, aunque la imagen en blanco y negro de Chantal y su amante en la cama es preciosa).

Pieta Taiwan https://boyhoodmovies.org/2018/02/19/the-river-1997/

Pieta Italia https://historia.nationalgeographic.com.es/a/piedad-miguel-angel-perfeccion-belleza_20561

Papaya http://www.otroscineseuropa.com/olor-la-papaya-verde-tran-anh-hung-1993-mubi/
Sandía https://www.filmoteca.cat/web/ca/film/tian-bian-yi-duo-yun

Loimportante es amar https://www.fernandogarciacalderon.com/lo-importante-es-amar/

Escena final https://www.soytutioargail.com/2014/04/el-sabor-de-la-sandia-2005.html


26 de junio de 2025. La cabeza de puente en París y la colaboración con Jean-Pierre Léaud en What Time is is There? pasa para Tsai Ming-liang a ser un desembarco en toda regla con sus sospechosos habituales casi una década después en la capital francesa, pero aliñado esta vez con una selección inigualable de intérpretes galos (Laetitia Casta, Fanny Ardant, Jean-Pierre Léaud, Jeanne Moreau, Nathalie Baye, Matthieu Amalric), para un paréntesis a la angustia camino de la desazón taiwanesa, con Visage, una obra sobre la que planea la muerte de su madre y que, como en Le tableaux volé, casi alcanza una clarividencia conceptual sobre la creación artística para que, como en la obra de Raúl Ruíz, se acabe deshilvanado y escapando al intervenir el factor inasible, aunque impulsor, motor mismo de la evolución del arte, de la propia humanidad de los creadores.

Además, los horarios de mi trabajo alimenticio me obligarán hoy a hacer un inusual doblete en la Filmoteca de Catalunya, 10 y 11 de 14, con una obra aún más importante en su visión social, aunque tal vez menos rompedora (en el sentido a que nos ha malacostumbrado a lo rompedor 😉 ), la rigurosa, implacable, Stray Dogs, una nueva incursión en la exclusión, la pobreza y la lucha subterráneas, la oscuridad que pulula bajo los neones y la sociedad de Taipei.

Visage pareja https://es.unifrance.org/pelicula/29956/visage
Madre Moretti https://www.fotogramas.es/peliculas-criticas/a6903027/mia-madre/
Leaud Time París https://www.imdb.com/es-es/title/tt0269746/mediaviewer/rm1744204800/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch
Stray Dogs paisaje y pareja https://quinlan.it/2013/09/05/stray-dogs-2/
Leaud Visage https://www.imdb.com/es-es/title/tt1262420/mediaviewer/rm2495968256/


28 de junio de 2024. Más instalación (para pantalla gigante para advertir hasta el último de los poros, pero instalación al cabo) que película (de ahi mi referencia a los Screen Tests de Andy Warhol), hoy Nide lian (Tu cara), 12 de 14 de Tsai Ming-liang en Filmoteca de Catalunya, nos sumerge en la contemplación del rostro humano (con música de Ryüichi Sakamoto), sublimando una dimensión característica del universo del creador malayo-taiwanés, esos primeros planos y planos medios, planos humanos, sostenidos, como esa penúltima toma final increíble, inconmensurable, inacabable pero a la vez inabarcable del todo en su magnitud y desesperación, de casi un cuarto de hora de Lee Kang-sheng y Chen Shiang-chyi absortos en el mural de rocas del ruinoso edificio quemado que ocupan, en su desgarro y en su soledad, en Stray Dogs.


1 de julio de 2025. Hoy enfilamos la recta final del ciclo de Tsai Ming-,iang con Hei yan quan (No quiero dormir solo), 13 de 14 en Filmoteca de Catalunya, donde vuelve a su Malasia natal con doble ración de Lee Kang-sheng, como Hombre Paralizado y Hombre Indigente, con toda la dureza y belleza de siempre, magia del minimalismo, etérea, elevada a su máxima potencia. Y como exquisito aperitivo, cuatro obras esenciales de la gran maestra del cine experimental catalán, Eugènia Balcells, recientemente digitalizadas.


4 de julio de 2025. Hoy completamos en la Filmoteca de Catalunya el ciclo dedicado a Tsai Ming-liang con, 14 de 14 (aunque realmente han sido 15 de las 16 obras, ya que no pude adaptar mis horarios para ver Mi nuevo amigo y ha faltado la básica Vive l’amour), Na ri xia wu/Afternoon, un diálogo meandro en carne viva y cómplice entre el director y su alter ego, Lee Kang-sheng, actor de todos sus largometrajes («no haría otra película sin él») y referencia vital para el autor, que vive en su casa y al que hemos visto envejecer en la filmografía del guardián del tiempo.


Reivindicando un «Nuevo Cine Español» – Guerín, Serra et al. Die dritte Generation

Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones. Como he comentado en el caso argentino, durante muchas décadas «cine español» era un oxímoron si no contamos, como en el ciclismo, con el puñado de esforzados escaladores que por su genialidad individual descollarían en un panorama mediocre y reprimido (Chomón, Buñuel, Erice y Zulueta), el repóker de rebeldes bajo el franquismo (Bardem, Borau, Berlanga, Saura o Drové), serios francotiradores y menestrales (Llobet Gràcia, Nieves Conde o Viota y De la Iglesia -Eloy-, Suárez, Gutiérrez Aragón, o Aranda,) o el cine más underground aún que experimental, más de Barcelona que catalán (Escola de Barcelona, Portabella, Jordà, Balcells, Bonet, Bufill).

más underground que experimental, más de BCN que catalán

Pero desde los 90, el páramo floreció y hoy se dispone de un elenco brillante y versátil de hors catégorie, de fueras de serie como Guerín, Serra o Giménez Lorang, de talentos como Almodóvar (el decano irregular, pero ahora también como productor), Aranoa, Laxe, Recha o Sucari, sólidos arrecifes como Sorogoyen o Calparsoro o brillantes artesanos comerciales como De la Iglesia -Álex-, Bayona, Balagueró o Collet-Serra. Hoy en en Filmoteca de Catalunya, estoy expectante por poder ver a mi edad una obra de estas jóvenes promesas por primera vez y con ojos nuevos, como el día de Radu Jude, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta (que cuenta además con la participación también de la renovación de la pintura hispano-mediterránea, Miquel Barceló, el quinto jinete tras Picasso, Dalí, Miró y Tàpies).

desde los 90, el páramo floreció

Como esta vez el juego que propongo en el mosaico va para nota doy dos pistas, Bertolucci y Roeg.

Sin manifiestos, en este caso obras son amores y no buenas razones.

21 de noviembre de 2025. Relegado Iván Zulueta a su faceta de oscuro luminoso cartelista ajeno, a principios de los 80 el cine español era un páramo salpicado por algún arbusto manchego que trascendía a la insulsa movida y a los restos venerables del naufragio estepario y de la escuela urbana del nordeste. Y en medio de esa desolación surgió un amigo poco mayor que nosotros huérfanos que vino a revolucionar esa tristeza cultural y vital imperantes, que aunaba frescura con un conocimiento exhaustivo y perfectamente digerido de las que en una transición crispada y sombria como la nuestra parecían recientes pero ignoradas olas parisinas. Hoy, 41 años después y justo a 50 y un dia de la muerte del corcho asfixiante, el hijo pródigo al que la industria impide prodigarse lo suficiente, vuelve a la Filmoteca de Catalunya para presentar por fin un nuevo largometraje, Historias del buen valle. Gracias José Luis. Te esperamos expectantes.



18 de diciembre de 2025. En algunas (muy, muy escasas) ocasiones no es el director el que nos lleva a exponernos a una película. Ahí están los ejemplos de selecciones realizadas en base al un escritor particularmente dotado o un reparto en estado de gracia. Últimamente, en el cine mudo de la Filmoteca de Catalunya hasta tenemos que estar atentos a la elección del pianista, tratando de evitar a los más anacrónicos y populistas. La opción de hoy. Flores para Antonio, se debe precisamente a la cercanía con el protagonista y su música. Aunque nunca coincidí con Antonio Flores en el espacio, sí en el tiempo, cuando vivía en Madrid, y en el que el gran músico y compositor estaba en su período cumbre, pero con esa trágica veta de nuestra generación, ese malditismo consustancial y lorqueño que acabaría en su muerte por sobredosis al poco de que nos fuéramos de vuelta a Barcelona tras mi cese fulminante en Izquierda Unida. Por ello, como decía, me motiva más esta tarde para ir al Verdi su figura y la presencia que invoca su hija Alba (y toda esa inmensa e intensa familia de artistas, la Lola, El Pescaílla, Lolita y Rosario, su tía María Dolores o Joaquín Sabina, que le arroparon y lloraron) que el que la dirija quién ha supuesto otra grata sorpresa del florecimiento del cine de mis coetáneos en estos últimos años como es Isaki Lacuesta (aunque hay que decir que también me anima ver hasta qué punto llega la frescura y la extensa preparación de su coautora, Elena Molina, alumna de Frederick Wiseman y Patricio Guzmán). Esperemos que no sea como A Complete Unknown, que había que ir a «verla con los ojos cerrados» (haciendo válida la expresión referente a un concepto mucho más complejo como Eyes Wide Shut 😉).


17 de febrero de 2026. El otro dia me arriesgué a ir a ver a la Filmo Estiu 1993 de Carla Simón, pese a que pertenece al ya cansino género de la autoficcion, más que nada para decidir si incluia a la popular realizadora en ese fenómeno que reivindico atrevidamente jeje como Nuevo Cine Español (sección catalana en este caso). Ahora estoy a la espera de ver Alcarràs porque aún no sé si el acertadísimo recurso de encadenarse de manera casi claustrofóbica (Son of Saul) a los márgenes del rostro de la asombrosa (niña) actriz Laia Artigas es meramente un truco lógico o producto de una joven sabiduría cinematográfica.


Portrait of the Artist as a Young Man (in ruins) – Arsenal, Souvenir y mi único film

Hoy es un día muy especial. En mi refugio emocional, artístico y político de las cinematografías a través del tiempo, la Filmoteca de Catalunya, programan Arsenal. El viatge de Robert Wyatt (de mi admirado Juan Bufill); Nico y Holanda (ambas de Ignacio Julià), sesión sobre el programa de vanguardia de TV3 en la primera entrega del cual, Souvenir, Manuel Huerga, futuro director de las ceremonias de los Juegos Olímpicos de Barcelona y pope cultural de los 80 y 90 en Catalunya, me invitó a participar con mi único film, Al Sur, un silent & still movie sobre un desamor y una huida hacia la noche, que, por decirlo sin acritud, el gusto del tiempo (Max Headroom por ejemplo) mutiló. Mi fragmento, con amargo regusto a La Jetée y La ciatrice interieure, se halla entre Pàmies y Wenders (éramos una selección de la generación de jóvenes cineastas por venir 😉 y el elenco y la compañía son deslumbrantes https://www.dailymotion.com/video/xkwx0v hasta Moholy Nagy contribuye), y, ríete tu de la exposición de la intimidad en redes sociales de hoy en día, supuso una apertura en canal que aún me sobrecoge y me ruboriza, Huelga decir que nunca volví a dirigir (producir sí, algunas) una obra hasta mi presente proyecto de Histoires du Cinema.art (sólo Piavoli y Beauvais me dan esperanzas de una vida no malgastada en un oficio maldito de éxito 😉. Y, después, ya para animarme, Bilder der Welt und Inschrift des Krieges. Las imágenes del mundo y la inscripción de guerra, del godardiano creador indo-checo-alemán Harun Farocki (otro que tal).


5 de marzo de 2024. Con la generación de nuestros hermanos mayores muchos aprendimos cine a golpe de aquellos maratonianos festivales experimentales de Barcelona, apasionantes y a veces áridos. Hoy en Filmoteca de Catalunya BBB, los estimados Eugènia Balcells, Eugeni Bonet y Juan Bufill, con expo paralela en MACBA Museu d’Art Contemporani de Barcelona.


17 de noviembre de 2025. Iluminaciones/Memorabilia. Tras ser cesado fulminantemente por la Banda de los Cuatro (paradójicamente, o no, todos acabarían en el PSOE) como director de Comunicación de Izquierda Unida el 28 de junio de 1993, con Julio Anguita convaleciendo de un infarto, nos vimos obligados a dar carpetazo a Madrid, volví a Barcelona y comencé a tratar de ganarme la vida como reportero de Internacional. Como pagaban tan miserablemente el folio (¿verdad, Pepe?), tuve que convertirme en fotógrafo de aquellos conflictos, siempre amateur. De toda mi trayectoria, desde la adolescencia, down and out in Paris and London, hasta ahora, me quedan alguna portada orgullosa, la curiosa caratula de un disco (mi foto de «Mandela doliente» -irónicamente producto de un fallo de flash en unas escaleras en Durban durante la guerra civil y las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica en cuya lucha me había comprometido tanto- para el CD Cultures del grupo Doomdsay) y un puñado de gratas instantáneas históricas. En este sentido, el otro día, comenzando a hojear más a fondo las recientemente adquiridas memorias de Esteve Riambau (gracias por la dedicatoria, Falstaff 😉), me he encontrado con un retrato, de los que conservo pocos. Inusual, por escaso; relevante, por el momento (primera sesión tras el desastroso confinamiento), y tremendamente personal no sólo por la pose, pero sobre todo por el lugar. Como saben en taquillas, el asiento del centro de la primera fila -aunque no el de mejor visibilidad, permite devorar la pantalla ocupando al máximo la visión periférica- es «mi» localidad en ese mi particular templo, la Filmoteca de Catalunya jajajaja.

Extraída de La película de mi vida, las memorias de Esteve Riambau (el original en color que figura más arriba me fue facilitado por él mismo). Según me indica el propio ER, la sesión debía ser la de «Do the Right Thing (vespre) o Touch of Evil (tarda)» del 26 de junio de 2020 (cinco días después del fin del Estado de Alarma nacional por el COVID-19), decantándose por la primera, pero yo me inclinó por la segunda ya que la de Lee en panatalla grande es de esas películas que se han escapado una y otra vez.


5 de noviembre de 2025. Uno de los grandes problemas de la Filmoteca de Catalunya, desde au precipitado desprendimiento de la Española, fue la ausencia de un proyecto definido más allá de dicha separación. Esta deficiencia de origen se subsanó en la parte de exhibición con unos programadores superlativos, Ramón Font y Octavi Martí, pero sienpre mostró las costuras de la renuencia a asumir su dimensión y responsabilidades de museo y centro cultural activo. Sin embargo, a pesar de mi desconfianza inicial, considero que la consolidación de la figura de Esteve Riambau como director cada vez más ejecutivo al menos nos ha permitido disponer de una filmoteca que podríamos llamar de autor, no sólo por su fuerte personalidad y un socarrón sentido del humor, sino su gran conocimiento (no sólo el íntimo que tiene de Welles) y sobre todo auténtica pasión por el cine. Y por los cineastas, por lo que hemos podido ir disfrutando de una destacada presencia personal y una relación entrañable con muchos artistas. Una faceta nada secundaria para aquellos qpie alguna vez hemos tenido que desempeñar la agotadora tarea de la traducción simultánea es la asombrosa memoría y exactitud de sus contribuciones (que, por cierto, podría alguna vez trasladarse a los torpes subtítulos de alguna de las subcontratas, otra de esas pemanentes asignaturas pendientes de seriedad de las que henos hablado que adolece la Filmo). Asi que hoy iremos con gusto a escucharle en la presentación de sus memorias, La pelicula de mi vida, como el me demostró que también sabia hacer cuando aún estaba al frente (aunque tampoco he conseguido qye cambien de política jajaja). Además, con dos actorazos de la talla de Rosa Vergés y Josep Maria Pou.