Alain Tanner, naufragio y alegría de mayo del 68 – Cuando todos fuimos Jonás, que cumplirá 25 años en el año 2000

A los 92 años sale de escena Alain Tanner, portaestandarte de la alegría y el naufragio de mayo del 68. Con su clásica discreción. Pese a la cual, en una época, todos fuimos Jonás, que cumpliría 25 años en el año 2000, nos escondimos como elefantes avergonzados en la bañera de Le retour d’Afrique, nos topamos con los límites de la libertad en el paraíso capitalista vagando por las carreteras suizas con Messidor (mucho antes que Thelma y Louise y contradiciendo a Welles sobre el ansia de revuelta de los suizos) y nos perdimos por las desoladas calles de la ciudad blanca, n’est-ce pas? Mil gracias por tantos buenos momentos que permanecerán y au revoir, Alain.


14 de febrero de 2023. A pesar de la coincidencia de género de sus protagonistas, Messidor tiene mucho más que ver con Easy Rider (e incluso con la no tan trágica Im lauf der zeit), que con la edulcorada Thelma y Louise en el sentido de analizar la imposibilidad de ser auténticamente libre bajo el capitalismo aun saltando a los márgenes del vacío extremo del nomadismo o del vagabundo. Hoy en Filmoteca de Catalunya.


Jonas (Mekas), que cumplió 78 años en el año 2000

Fuente: Artishock

Haste is capitalism in cinema – Blow Up/Zerkalo

Today, capitalism has arrived to cinema in the manner of a compulsive consumption of images, empty, sense-less, with no meaning.

Tarkovsky already said it in 1975, in The Mirror: «Like us, who are rushing, fussing, uttering banalities. That’s beacuse we dont trust nature that is inside us. Always this suspiciousness, haste, and no time to stop and think»

Por si algún día queréis emular a David Hemmings y Vanessa Redgrave e internaros por Maryon Park. Little White Lies. On Location

13 de enero de 2023. Muere Jeff Beck, «el guitarrista favorito de rus guitarristas favoritos» y protagonista de una de las escenas míticas de la mítica película de escenas míticas, Blow Up, de Michelangelo Antonioni.

Lo sguardo: mirada, silencio y expresividad acústica en Antonioni y Tarkovski

Comentando la aportación de Enrique CA sobre «la expresividad acústica» de Tarkovski basada en un fragmento de Los comulgantes (Luz de invierno) de Bergman, he citado, (como siempre en imágenes) las secuencias de Blow Up del rumor de las hojas de los árboles (https://www.youtube.com/watch?v=7wSvXuSE8Gg) y de la partida de tenis de los mimos (https://www.youtube.com/watch?v=4TYyhRbQBgs). Pero aún más la totalidad de la última obra de Antonioni, Lo sguardo. Y, como, cuando ya no podía hablar… escuchaba el susurro de seda del mármol de Miguel Ángel, y su mirada sobre el Moisés que truena en silencio. Ese último plano de su vida saliendo por la puerta, despidiéndose con total discreción como la pianista de Pasolini en Saló. Cuando fuí a Roma, guardé un tiempo de devoción para ir de San Luigi dei Francesi (Caravaggio) hasta la Basilica di San Pietro in Vincoli para postrarme ante el fin de los dos Michelangelos, y la muerte esculpida por Carlo Bizzaccheri que se ríe de todos nosotros. Mi peregrinaje fue recompensado por un operario trabajando al fondo durante unos instantes y una música de fondo durante otros. Igual que en la película. Por un momento llegué a creer que hay diosas que cuidan de los fieles al arte sublime de estos dos titanes. Y, en el punto como siempre, Enrique CA ha evocado «(Me parece oír) a Stendhal jj «Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme». Grandes momentos estos en que, no pudiendo perdernos físicamente por Roma, sí podemos pasearnos por sus sombras de la mano de estos genios.

5 de junio de 2022. Recuerdos de un verano romano…