Alain Tanner, naufragio y alegría de mayo del 68 – Cuando todos fuimos Jonás, que cumplirá 25 años en el año 2000

A los 92 años sale de escena Alain Tanner, portaestandarte de la alegría y el naufragio de mayo del 68. Con su clásica discreción. Pese a la cual, en una época, todos fuimos Jonás, que cumpliría 25 años en el año 2000, nos escondimos como elefantes avergonzados en la bañera de Le retour d’Afrique, nos topamos con los límites de la libertad en el paraíso capitalista vagando por las carreteras suizas con Messidor (mucho antes que Thelma y Louise y contradiciendo a Welles sobre el ansia de revuelta de los suizos) y nos perdimos por las desoladas calles de la ciudad blanca, n’est-ce pas? Mil gracias por tantos buenos momentos que permanecerán y au revoir, Alain.


14 de febrero de 2023. A pesar de la coincidencia de género de sus protagonistas, Messidor tiene mucho más que ver con Easy Rider (e incluso con la no tan trágica Im lauf der zeit), que con la edulcorada Thelma y Louise en el sentido de analizar la imposibilidad de ser auténticamente libre bajo el capitalismo aun saltando a los márgenes del vacío extremo del nomadismo o del vagabundo. Hoy en Filmoteca de Catalunya.


Jonas (Mekas), que cumplió 78 años en el año 2000

Fuente: Artishock

Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.


Destroy, she said, Marguerite against the ghosts

Para qué avivar evanescentes fuegos fatuos (Frida Kahlo-Diego Rivera, Dora Maar-Pablo Picasso, Camille Claudel-Auguste Rodin o Jeanne Hébuterne-Amedeo Modigliani) teniendo referencias auténticas grabadas en piel y piedra. Marguerite Duras fue una de las escritoras más auténticas y de las mejores cineastas del siglo, y la absoluta dominadora del hors-champ (incluso, para posmodernos amantes de vida sobre obra, la tormentosa trayectoria personal de la creadora de India Song no desmerecería de las anteriores). Hoy Détruire, dit-elle, un film «tenebroso, venenoso, vigoroso» (Le Monde), abre su ciclo en la Fimoteca de Catalunya, acompañada del maravilloso Michael Lonsdale.



¿Amenaza o liberación?



10 de marzo de 2022. La película perfecta de Pier Paolo Pasolini, Ucellaci e Ucellini, donde tanto exterior se torna interior (del páramo y el espejismo de la sociedad capitalista italiana). Y Marguerite Duras, donde tanto que sucede en el exterior constriñe el interior hasta volverlo asfixiante, con Nathalie Granger. Hoy, nuevo tour de force de este marzo en Filmoteca.


12 de marzo de 2022. Comentario al pie: Cuando alguien como María Rovira @oyesherman escribe «un maltratador como lo era Picasso» siempre busco el pie de página con la erudita fuente bibliográfica que base tal acusación y que no sea el del libelo de la ególatra tertuliana Arianna Hufftington… y nunca lo encuentro 😉


15 de marzo de 2022. Spiriti. No soy mucho de ránkings, pero hoy dan en la Filmoteca de Cataluña dos de los que fácilmente se pueden clasificar con «mejores películas de la Historia del Cine», India Song de Marguerite Duras y Teorema de Pier Paolo Pasolini, magia pura aderezada con Terence Stamp, Delphine Seyrig, Michael Lonsdale, Silvana Mangano, Laura Betti, Anne Wiazemsky…


24 de marzo de 2022. En los films de la maestra del espacio Marguerite Duras las palabras de las mujeres actúan; desgranándose progresivamente hilvanan, fabrican, envuelven, construyen, espacios propios de las mujeres. Hoy Vera Baxter en @filmotecacat y los Appunti de Pasolini.


25 de marzo de 2022. Como se dice popularmente, «el Gordo más madrugador». A estas alturas de la temporada y ya nos encontramos seguramente frente al mejor doblete del año: Le camion y Son nom de Venise dans Calcutta désert, el hors-champ más radical de la reina, Duras le arranca la desolada BSO entera a Indian Song y un año después se la pega a las ruinas vacías del pasado en otra película.


26 de marzo de 2022. Si en Son nom de Venise dans Calcuta désert, Marguerite Duras nos devolvía como a ciegos el poder evocador de la voz y el recuerdo bajo privación sensorial, en Aurélia Steiner (Melbourne/Vancouver) sigue eliminando elementos convencionales conduciéndonos al paroxismo del despojo, ríos que fluyen sostenidos solo por el montaje y la nostalgia. Hoy en la Filmo, ¿se intuye el final del camino, la desembocadura, o, desnuda de lo superfluo, anuncia ya una nueva finta a la muerte y hacia un universo paralelo metacinematográfico, ese epílogo poderoso e irónico que vuelca en Le camion?


30 de marzo de 2022. Cuando uno busca en el fondo del joyero de Marguerite Duras los ojos se posan sobre unos pequeños puntos de luz, unas gemas sueltas, diminutas, pero muy brillantes, cegadoras diría. Cesarée, Les Mains négatives L’Homme atlantique. Hoy en @filmotecacat cut-ups, aullidos y travellings, París, silencios, desgarros, nubes y ventanas, y al fondo, el océano. Las pequeñas joyas atlánticas de Marguerite Duras.


31 de marzo de 2022. Al inefable género francés de la infancia, la escuela y el coming of age, más típico de directores como Barratier, Truffaut o Malle, incluso de Pialat o Guéguedian, la maga Duras aporta su peculiar niño que aparenta tener ¡30 años! (más próximo al negarse a crecer/integrarse de Grass/Schlöndorff o a las propuestas anarquistas de Vigo, Zéro de conduite, o nihilistas, Anderson, If) en una de sus películas más «raras»… precisamente por ser más cercana a la estructura del relato convencional. Hoy, Les enfants en la Filmoteca de Catalunya.


5 de abril de 2022. Como dije al principio del ciclo que le dedica la Filmoteca de Catalunya, la desbordante Marguerite Duras oscurece los intentos artificiales de reequilibrar a posteriori la Historia del Arte en base al género partiendo de la intensidad de la vida, si es posible dramática, de sus protagonistas, y no de la calidad revolucionaria de sus obras. Y sin embargo, también añadía que no era porque no tuviera una biografía borrascosa de la que echar una mano posmoderna para los dominicales. De la que ella era muy consciente, en tanto en cuanto utiliza precisamente episodios y relaciones de su trayectoria personal como espina y ramificaciones imbricadas en su obra. El ejemplo más conocido es el de El Amante o Un dique contra el Pacífico, pero de manera más profunda vertebra toda su producción, corre un caudal de amor, y crueldad, fraternal. Y la relación entre realidad y ficción es siempre tan fantasmagórica en Duras que hemos tenido que bucear hasta en webs genealógicos para descubrir que parte de verdad hay en tanta intensidad. Más en Agatha et les lectures illimitées – La ley de la gravitación fraternal.


7 de abril de 2022. Bulle Ogier, Dominique Sanda, Mathieu Carrière… la mejor alineación del cine de los años 70 para Le navire Night, un demoledor nocturno interpretado por Marguerite Duras sobre su agónico y precioso texto para completar la estupenda antológica que le ha dedicado la @filmotecacat


9 de agosto de 2022. La vergüenza, un Bergman atípico, mi Bergman favorito, los cadáveres flotando entre la niebla, tragedias que pasan fuera de campo, que no acaban de advertirse como el horror cotidiano que se desata en el trasfondo, como La noche de los muertos vivientes