Monaciello, misterio y belleza – È stato lo sguardo di Sorrentino

Echando la vista atrás me ha resultado curioso lo poco que he escrito sobre Paolo Sorrentino. Debe ser porque me paso más tiempo defendiéndole que haciendo propuestas originales sobre su cine. De todas formas, en algún diálogo ha debido quedar registrada mi opinión: con el napolitano me pasa como con Malick, hasta un monólogo sobre la lista de la compra de uno de ellos me embelesa más, es decir contiene más belleza, que mucho de lo que trota por nuestras pantallas actualmente 😉 Hoy, en Mooby Balmes, voy a ver La grazia, una de sus películas que según sus críticos parece ser más «abellocchiada, con esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana, otro de nuestros más queridos cineastas malditos que esos mismos seres apagados consideraban excesivo y que, ahora, qué acomodaticio, todo el mundo parece apreciar. No que me moleste, bienvenidos al inframundo de los destellos y las sombras del monaciello, que recorrimos hace sólo ocho meses, perplejos, pero que echaremos de menos, como él, toda la vida.

esa patina de desgaste de la luminosidad mediterránea cuando se trata del laberinto de la política italiana

Grazia https://mubi.com/es/es/films/la-grazia
Todo modp https://www.reddit.com/r/CineShots/comments/1ig3cme/todo_modo_1976_dir_elio_petri/?tl=en
Andreoytti https://www.corriere.it/politica/22_maggio_19/figlio-andreotti-nel-film-bellocchio-falsita-mio-padre-non-andro-vederlo-1714d628-d6de-11ec-a70e-c4b6ac55d57f.shtml
Moniacello https://www.repubblica.it/venerdi/2022/03/25/news/sorrentino_napoli_mano_di_dio_antropologo_niola_monacielli_san_gennaro-342801131/


15 de febrero de 2025. Con un puñ(ad)o de actores nunca mejor dicho en estado de gracia, como en Todo modo, el hermano con talento de los Fiennes, Tucci, Lightow, Castellito, como escarabajos cardenalicios cegados ppr la claustrofobia de la ambición, sin el bisturí político, pero con la carga estética de Todo modo, en Cónclave Edward Berger asfixia a sus personajes entre los muros exteriores de sus planos, como ya hacia en la innecesaria Sin novedad en el frente (remake tipo «aunque no aporte nada nuevo, con medios modernos voy a hacer una mejor versión que las de Pabst, Milestone o Mann»), torturados e incapaces de zafarse tanto de la cámara como de su inexorable destino (el Son of Saul de Nemes o el Elephant de Van Saint, el «cine de nucas» al que ya he hecho referencia anteriormente) como de su responsabilidad ante la Historia, condenados a encerrarse cuando solo tienen futuro al abrirse (magnifica, magna, huraña y humana Rosellini). En Mooby Glòries, una lastima de los defectos de la proyección que, pese a todo, no han conseguido empañar la fotografía tensa, excelsa, inquietante, de Stéphane Fontaine, con chispazos de la del gran Ricardo Aronovich para Zulawski (feliz 95 cumpleaños, maestro).


14 de diciembre de 2021. Qué mejor para disfrutar de una tarde en libertad que dejarse envolver por «la grande belleza» del gran heredero del cinema italiano más vital, Paolo Sorrentino, y su incandescente álter ego Toni Servillo. Tras Roma, Napoli. Hoy, @CinesRenoir Floridablanca, È stata la mano di Dio


13 de enero de 2014. Hice preguntas buscando respuestas. Miguel Martin Maestro hace honor a su apellido, y trayectoria, y nos da muchas (sobre La grande bellezza).


12 de enero de 2014. Esta semana fui a ver La gran belleza. Hace tanto tiempo que no recuerdo cuándo fue la última vez que no pude hacerme una opinión clara, buena o mala, blanca, negra o repleta de grises, sobre una película. Pero en el mundo siempre hay ocasión para sorprenderse. Uno de los motivos por los que tengo Facebook es precisamente para compartir la inteligencia y la sensibilidad de un nutrido grupo de amig@s cuyos conocimientos y opinión sobre el arte del cinematógrafo respeto y admiro, incluso en los casos en que haya una discrepancia profunda de pareceres. Así que, amig@s recurro a vosotr@s en esta ocasión de extraño estupor. Por favor ¿qué os ha parecido esta obra de Paolo Sorrentino y porqué?

PD: he puesto etiquetas hasta que me ha dejado la máquina, tod@s l@s demás tambiñen estais invitados a ilustrarme


Lenny Bruce, el reinado del eufemismo y la esclavitud de las palabras

El humor es subversivo, y, si no, no es humor. Es la antítesis de lo políticamente correcto. El «humor de buen gusto» es un oxímoron, no existe. ¿Hay que desterrar del diccionario todas las palabras «negativas» como «gordo», «fea», «cojo», «maldad», «hambre» o «muerte» para arreglar por arte de magia todos los problemas que afligen a la Humanidad? Entonces ¿las invasiones rusas son «guerras» o simples «operaciones militares especiales»; las masacres estadounidenses, son «efectos colaterales»; los infanticidios israelíes son porque los palestinos usan a sus hijos como «escudos humanos»?

La respuesta, como con todo, está en el Santo Grial: Lenny Bruce, de Bob Fosse, con Dustin Hoffman y Valerie Perrine en los papeles de sus vidas, 1974, EEUU, ¿y pueden creer que la produjera United Artists?

Lenny: Are there any niggers here tonight? Can you turn on the house lights, please, and could the waiters and waitresses just stop serving, just for a second? And turn off the spot. Now what did he say? »Are there any *niggers* here tonight?» I know there’s one nigger here; because, l see him back there working. Let’s see. There’s two niggers. And between those two niggers sits a kike. And there’s another kike. That’s two kikes and three niggers. And there’s a spic, right? Hm? There’s another spic. Ooh, there’s a wop. There’s a Polack. And then, oh, a couple of greaseballs. There’s three lace-curtain lrish Micks. And there’s one hip, thick, hunky, funky boogie. Boogie, boogie. Mm-mm. l got three kikes. Do l hear five kikes? l got five kikes. Do l hear six spics? Six spics. Do l hear seven niggers? l got seven niggers. Sold: American! l’ll pass with seven niggers, six spics, five Micks, four kikes, three guineas, and one wop. You almost punched me out, didn’t ya? l was trying to make a point and that is it’s the suppression of the *word* that gives it the power, the violence, the viciousness. Dig. lf President Kennedy would just go on television and say l’d like to introduce you to all the niggers in my cabinet. And if he’d just say »nigger, nigger, nigger, nigger, nigger to every nigger he saw, boogie, boogie, boogie, boogie, boogie, nigger, nigger, nigger, nigger, nigger till nigger didn’t mean anything any more! Then you’d never be able to make some six year old black kid cry because somebody called him a nigger in school.

Fuente: IMDB quotes

Los Óscars han pasado de ser un campo de nabos, y nabos blancos como denunciaba Spike Lee, a una carroza de la Pride (lo último ya sería quitarle el premio a Will Smith no por su actuación sino ¡por su comportamiento!), donde se ha impuesto el biografismo vendible, es decir que lo destacable es la historia personal del «artista» (que tiene que ser de cariz capitalista, es decir de superación y consumible de manera instantánea) y no su obra (obviamente una fruslería sin importancia). La mejor película, «la de sordos», y la mejor canción, seguro que la ucraniana por supuesto, da igual su calidad.

La mayor lástima de todo este disparate ha sido ir viendo estos años que, en el país que inventó el roast estos años a un gran monologuista satírico, un analista social punzante, como Chris Rock (búsquenlo en You Tube), un humorista ácido y para adultos, reducido a una pulpa empalagosa por su necesidad de integrarse en Hollywood. ¿Nombramos al Dalai Lama Presentador en Jefe de Todos los Eventos y Ceremonias a partir de ahora? ¡Mantente firme, Ricky Gervais! 😉

Los chistes de «actor de reparto» y «Premio DonHostia» los dejo para Twitter 😉

Al menos, en esta escena de Dance Hall Racket, de Charles Tucker, 1953, Lenny Bruce es abofeteado por la «mala calidad» de su obra, supuestamente el guion del propio film, y no por su vida disoluta.


9 de mayo de 2022. Nunca entenderé lo de dejar que se te enfríe en un sucio pasillo de metro un café que te ha costado tres o cuatro euros. En las series y pelis americanas comen y beben por la calle forzados por el brutal ritmo laboral que imprime trabajar en Manhattan. Es como llevar los pantalones caídos sin que te hayan quitado el cinturón para que no te suicides en la cárcel 😉 O comprar pantalones rotos (el único ámbito donde no parece que este prosperando el Do It Yourself).


22 de junio de 2022. Texto de Salvador Perpiña. El guionista moderno recurre sin complejos a los avances de la técnica para realizar su tarea de la manera más eficiente. El modulador de creatividad Fuckel-Beckhaus lo aisla de los apremios de su entorno, lanza descargas en la región del hipocampo cuando el autor incurre en estereotipos ofensivos para minorías y estimula la secreción de dopamina cuando su escritura se acomoda a las tendencias estéticas y morales del momento, es decir cuando no le toca los cojones a nadie. Finalmente genera una gráfica que detecta sus niveles de procrastinación diarios, para conocimiento de sus empleadores. El guionista moderno es feliz y le pagan lo suyo. En verano y en su casa, se le permite usar manga corta. Buenos días.


Velázquez, Duras y Lowry, los cónsules y las Meninas

Publicado originalmente el 19 de abril de 2020. El arte es una mirada sobre y un producto de un período histórico dado, es una (re)presentación de ese momento (un partido de fútbol no, aunque haya resultados, resultados que puede que también reflejen una época -como en el Mundial de Argentina o Evasión o victoria– porque el fútbol sí tiene, como todo, una dimensión política,). Por eso, no he creído nunca que una obra haya «envejecido mal», si estaba en sintonía con su contexto histórico y tenemos la capacidad y el conocimiento para situarnos en aquel estado de análisis y percepción. En cuanto a Las Meninas, Diego Velázquez vivó en el siglo XVII y las pintó en 1656. Denis Diderot, el enciclopedista y primer teórico de la «la cuarta pared», en el XVIII, uno más tarde que Velázquez y Moliére. ¿Qué está pintando Velázquez les pregunté a mis hijos hace dos años cuando les llevé a ver exclusivamente ese cuadro en El Prado, La familia de Carlos IV de Goya (Las Meninas de Goya podrías llamarlas) y unos Grecos de Toledo -sí, es posible que me odien jajaja-. Así a bote pronto, y sin ser una interpretación canónica lo sé, una de tres, o pinta a los reyes y lo del fondo es un espejo, está pintando los traseros de Las Meninas que están mirando hacia el espectador, o esta pintando a Las Meninas de frente y entonces el espectador ES el espejo. En todas esas hipótesis (ninguna de las cuáles será superada por Goya o Picasso) la cuarta pared no es que esté rota, sino que ha estallado por los aires, y las repercusiones políticas de ese entronizamiento de la mirada del espectador son abisales. El espectador ES el protagonista del cuadro de las Meninas, es el «rey» del espacio, como la burguesía europea naciente lo es del nuevo sistema económico que está naciendo, el dinero que le pagan por pintarlo parte de esa avalancha pasajera de oro y plata americanas que acabarán por arruinar la economía y acelerar la decadencia del Imperio. Porque la relación entre el fuera de campo, el hors-champ de la maga Duras, y lo poco que abarca la mirada del artista siempre ha sido una de las dialécticas que mayor significado político-histórico ha tenido en mí visión del arte (por eso me fascinan por ejemplo Duras y Lowry y no tanto porque en mi juventud me sintiera identificado con las desgarradoras historias amorosas de sus respectivos cónsules). En los grandes pintores, la Historia se puede tocar, entender, tanto por lo que muestran y cómo, como por lo que no.)

Lo sguardo: mirada, silencio y expresividad acústica en Antonioni y Tarkovski

Comentando la aportación de Enrique CA sobre «la expresividad acústica» de Tarkovski basada en un fragmento de Los comulgantes (Luz de invierno) de Bergman, he citado, (como siempre en imágenes) las secuencias de Blow Up del rumor de las hojas de los árboles (https://www.youtube.com/watch?v=7wSvXuSE8Gg) y de la partida de tenis de los mimos (https://www.youtube.com/watch?v=4TYyhRbQBgs). Pero aún más la totalidad de la última obra de Antonioni, Lo sguardo. Y, como, cuando ya no podía hablar… escuchaba el susurro de seda del mármol de Miguel Ángel, y su mirada sobre el Moisés que truena en silencio. Ese último plano de su vida saliendo por la puerta, despidiéndose con total discreción como la pianista de Pasolini en Saló. Cuando fuí a Roma, guardé un tiempo de devoción para ir de San Luigi dei Francesi (Caravaggio) hasta la Basilica di San Pietro in Vincoli para postrarme ante el fin de los dos Michelangelos, y la muerte esculpida por Carlo Bizzaccheri que se ríe de todos nosotros. Mi peregrinaje fue recompensado por un operario trabajando al fondo durante unos instantes y una música de fondo durante otros. Igual que en la película. Por un momento llegué a creer que hay diosas que cuidan de los fieles al arte sublime de estos dos titanes. Y, en el punto como siempre, Enrique CA ha evocado «(Me parece oír) a Stendhal jj «Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme». Grandes momentos estos en que, no pudiendo perdernos físicamente por Roma, sí podemos pasearnos por sus sombras de la mano de estos genios.

5 de junio de 2022. Recuerdos de un verano romano…

Zanussi, una cucharilla de cal y una duna de arena

Cómo comentaba con Eastwood, al principio y a pesar de su ideología Zanussi me dejaba estupefacto con imágenes preciosas y películas moralmente inquietantes. Más adelante me cree una norma tipo 2×1, dos pestiños por una memorable. Más adelante, simplemente deje de seguirle porque ya no cumplía ni con la uno. Al final, hace un par de años cometí la equivocación de ir a ver su presentación de Foreign Body en la Filmo. Soporté lo que decía para quedarme a ver la peli. Con tristeza, he de decir que hice algo que solo había en mi indignada juventud: me salí al cabo de quince angustiosos minutos… conservar la virginidad como rebeldía y el horror del aborto, pero sobre todo, tan grueso todo, más zafio que cualquier propaganda sobre la santidad y María Goretti durante el franquismo. Desolador. Realmente parecía una parodia tipo Amo a Laura pero lo degradante es que todos los participantes parecían tomárselo en serio.


15 de enero de 2016. Inenarrable Krystof Zanussi en @filmotecacat Capaz de la preciosidad matemática de L’impératif y de bobalicones folletines ultracatólicos con musiquilla de porno italiano de los 70 😉 Es increíble que Borowczyk y él hayan llegado a lso mismos planteamientos formales desde extremos tan alejados.

EZanussi y Riambau (atentos a la cara del director de la Filmo), en la estrambótica presentación de Foreign Body. Fuente: José Iglesias Etxezarreta

6 de julio de 2022. Zanussi, capaz de lo insondable y de lo infame, en los 60-70 nos daba una de cal y otra de arena, pero poco a poco se volvió infumable, daba una de cal y la seguía con una duna de arena y cal… viva. (comentando la publicación de Francisco José González en Libertad, pensamiento y humanidades sobre Struktura Krysztalu/La estructura del cristal del director polaco).