Altman es uno de los grandes poetas del fracaso americano

25 de noviembre de 2021. Robert Altman es uno de los grandes poetas del fracaso americano (Molly Haskell), una frustración intrínseca por la altura de las expectativas que el sistema estadounidense les imprime a sus perdidos pobladores para justificar su propia existencia (el american way of life, que se cimenta en la convicción original del «yo llegaré».

Inspirado en el post de Liliana Díaz Rodríguez (22 de noviembre de 2021), «Otra película que hay que mirar desde el final», y en el luminoso mosaico previo de Diego Rodríguez (19 de agosto de 2021), cuyo original se puede contemplar a continuación.

«𝗗𝗲𝗲𝗽 𝗘𝗻𝗱 (Skolimowski) 3 𝗪𝗼𝗺𝗲𝗻 (Altman) 𝗔 𝗣𝗼𝗼𝗹 𝗪𝗶𝘁𝗵𝗼𝘂𝘁 𝗪𝗮𝘁𝗲𝗿 (Wakamatsu) 𝗧𝗵𝗲 𝗡𝗲𝗼𝗻 𝗗𝗲𝗺𝗼𝗻 (Winding Refn). Mi verano de piscinas con las niñas. Creo que no he faltado ni un día… Estoy ya, en estos momentos, en modo pesadilla Neón Demon!»

Altman forjaba unos poderosos personajes femeninos (y a veces de una fragilidad interior que hoy no estaría bien vista, la escena del padre y la madre de la Duvall en Tres Mujeres no estaría hoy «bien vista» jajaja). Y por lo que se ve conseguía el mismo resultado que Kubrick, pero sin atormentarlas. En la foto Ronee Blakely, maravillosa en Nasville o en la wenderiana (era mujer del afortunado Wim) Lightning over Water.

31 de diciembre de 2021. Excelente artículo de Julie Scrive-Loyer sobre Tres mujeres en Simulacromag.


8 de febrero de 2019. Hoy es de esos días complicados en la Filmoteca. ¿Nos arriesgamos con un Wenders, aunque sea post 82 (Lisbon Story), o apostamos por el más fascinante de los Altman, cosecha del 79 (Quintet)?

10 de enero de 2022. Rafael Trapiello, Filomena en la Gran Vía.


24 de febrero de 2022. Adiós a Sally Kellerman, otra talentosa actriz de Altman (MASH, Brewster McCloud) deja la escena para siempre.


4 de diciembre de 2025. A ver Snake Plissken (El laberinto de Falken), repite eso de que «No soy demasiado fan de Robert Altman», y de paso te pides un vaso de leche en este saloon, si tienes Co Jones jajajajaja ¿Queréis ránkings a fin de año? Pues toma ránking: ¿qué director puedo hacer una docena de películas en una década que sea como ésta?
Quintet (1979)
3 mujeres (1977)
Buffalo Bill y los indios (1976)
Nashville (1975)
California Split (1974)
Ladrones como nosotros (1974)
Un largo adiós (1973)
Imágenes (1972)
Los vividores (1971)
El volar es para los pájaros (1970)
MAS*H (1970)
Aquel día frío en el parque (1969)


Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.