And then there was light, dazzling – Radu Jude and the End of The Capitalist World

En pocas ocasiones, y más a medida que se avanza en el tiempo, se es consciente anticipadamente de que se va a tener la oportunidad de ver por primera vez una obra de quien es un referente del cine que representa todo lo que se pide del arte/política. Hoy, la continuidad de la explotación del capitalismo de Estado al del de mercado, No esperes demasiado del fin del mundo, de Radu Jude, en Zumzeig Cinema.


15 de diciembre de 2025. El Zumzeig Cinema se está convirtiendo este año en el espacio del que se sale alterado. Tal vez sea comprensible en el caso de Sirāt, pero lo impactante de la retirada a casa tras Kontinental ’25 de Radu Jude es que, como en los primeros momentos en que sales a la calle al atardecer tras comprarte unas gafas nuevas tras mucho tiempo sin ajustarte la graduación, todo refulge, es más claro, tiene otro significado, y en el caso de la visión post epílogo de la película (esa aclaparadora sucesión de «casas sin gente, gente sin casas») lo que ha cambiado es la textura y el fondo del skyline nocturno, de los edificios, calles, bocas de metro, letreros luminosos, los coches que pasan, pero en el sentido contrario a la optometría urbana vital y dinámica que adoptamos de jóvenes con Ruttman o Vertov. como si hubiera pasado la onda descarnadora de una bomba de neutrones, como si el fin del mundo de su obra anterior ya se hubiera producido, en la eclosión de otro despiadado, con el sobrenombre de una Europa secuestrada por el Zeus del capital (Rosellini, Trier).


Expect much https://www.rottentomatoes.com/m/do_not_expect_too_much_from_the_end_of_the_world
Polly Magoo https://www.biblio.com/book/who-you-polly-magoo-etes-vous/d/852219243?srsltid=AfmBOor9YUAiVPT5IlblGPqPw4Wkz6vTpeRYOboEwuEgoYBBzxBX-s1S
Kontinental cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt35492581/
Europa cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt0043511/
Sinfonía https://www.museobbaa.com/actividad/berlin-sinfonia-una-ciudad/
Cçamara https://www.elespectadorimaginario.com/el-hombre-de-la-camara-la-vida-al-imprevisto/
Europa https://www.imdb.com/es-es/title/tt0101829/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch


6 de junio de 2026. El lastre de estar más de una década fuera de los circuitos (años de viaje con la agencia y luego en El Salvador -donde llegue a ser miembro de la Junta de Clasificación Cinematográfica , pero eso es otra historia- 😉 hacen que películas tardías de algunos de los grandes maestros contemporáneos me hayan resultado como auténticas revelaciones. La contrapartida es que, cuando llega un ciclo completo a una sala con pantalla grande y buen sonido como la Filmoteca de Catalunya tenga que realizar auténticas maratones para ponerme al día de su obra. Junio del año pasado fue la de Tsai Ming Liang, con más de una veintena de sesiones en un mes, y este comienzo del verano será de Jadu Rude, con una quincena. Hoy la primera, Cea mai fericita fata din lume (La chica más feliz del mundo).


13 de junio de 2026. Hemos venido comentando por aquí, a raíz de Falso movimiento (Wim Wenders) con Sergio Sánchez y en su momento con Miguel Martín por Man in Black (Wang Bing), esa é(sté)tica protestante de la asociación del desnudo con sexo (entendido éste además como una actividad perversa), el cual ,por ejemplo, reina en esta plataforma (a ver qué pasa con la foto de All That Jazz ,-). Hoy, en la Filmoteca de Catalunya, en Film pentru prieteni (Un film para los amigos), el actor protagoniza el ulterior desnudo integral, de emociones, arterias y huesos, una carta descarnada de suicidio en primer plano y toma única. Radu Jude 2.


15 de junio de 2026. Hace unos días, con ocasión de (spoiler) los bellos incisivos del amanecer final de Resurrection cité a uno de mis directores malditos favoritos, Ken Russell, y ayer en la Filmoteca de Catalunya volví a tener gratas reminiscencias de sus programas dobles en el Spring, en especial de Listzomania, con el esbojarrat (hay que recurrir al catalán para definir la extravagancia de la obra en toda su dimensión) Dracula de Rade Jude, en el que el vampiro, a cuya representación asistimos en episodios a través de la Historia y en múltiples formatos, puede ser tanto la globalización y la inmediata decadencia del neocapitalismo salvaje del Este, como sus expresiones, la autoproclamada Inteligencia Artificial o un turismo masivo caníbal. Radu Jude 3.


18 de junio de 2026. Con más de 400 películas que la utilizan como hilo argumental, y contando con que escritores como Balzac, Bécquer, Chejov, Maupassant, Kafka, Moliere, Rousseau y Voltaire, Keats, Brontë, Chekhov, Barrett Browning, Whitman y Orwell entre otros, la padecieron, la tuberculosis es una de las enfermedades que más aparece en la Historia del cine. El caso de Poe es de los peores, porque aparte de haberla pasado él mismo, mató a su madre, a su madre adoptiva y a su mujer y prima. Cita omnipresente en muchos dramas románticos o documentales sobre la pobreza, es un personaje de leyenda, Doc Holliday, el que hace que el western sea el que más referencias coseche sobre un sólo incidente, si, el OK Corral. Hoy en la Filmoteca de Catalunya, en Corazones cicatrizados, es Jadu Rude quien la trata como cimiento y metáfora, como ya lo hizo Thomas Mann en La montaña mágica. Radu Jude 4

Para fuentes:

Do you believe this is a photograph of the dentist most known for his participation in the 1881 Gunfight Behind the O.K. Corral in Tombstone, Arizona? Found near St. Louis, Missouri, by professional photographer Donald J. McKenna, the albumen print, measuring 3 7⁄8 inches by 5½ inches, is mounted on a plain, unmarked, cream-colored card. No provenance links the photo directly to the dentist, but detailed anatomical comparison suggests a match between the known image (the 1872 photo) and the unauthenticated one.
– Courtesy Donald J. McKenna –
https://www.truewestmagazine.com/article/is-this-doc-holliday/?__cf_chl_tk=yPOrNnP_zT1wt45P0FY8lO3mLq_XvqJ6VmSZ4nJBAec-1781772637-1.0.1.1-0zPhHgo.mQln4zgxO4UAFQHVNj5JyimKUpS85q8fZ0I
Corazones https://www.imdb.com/it/title/tt5204020/
Oval Poe Pen and black ink and watercolor illustration by British artist Arthur Rackham (1867–1939) for “The Oval Portrait” in the 1935 edition of Tales of Mystery & Imagination by Edgar Allan Poe (London: George G. Harrap & Co.). See full image at Christie’s.
https://storyoftheweek.loa.org/2021/10/the-oval-portrait.html
Poe https://open.maricopa.edu/americanliteraturebefore1860/part/edgar-allen-poe/
Jos Antonio Páramo
Mujer de poe
By anonymous – eapoe.org, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2829735
Poncela https://www.youtube.com/watch?v=aYr2_sXgUXk
Cartel https://www.imdb.com/es-es/title/tt5204020/


25 de junio de 2026. Con imágenes del fotógrafo popular (lo que en argot se llama BBC, bodas, bautizos y comuniones) Costica Acsinte, piezas de música y de radio de la época, y el hilo conductor del diario del doctor judío Emil Dorian, en Tara Moarta (ayer en la Filmoteca de Catalunya), Jasu Rude hilvana la historia del auge y caída del fascismo (cotidiano) rumano desde 1933 a 1946. De paso, muestra, como hemos resaltado en otras ocasiones, el gran poder de la fotografía aparentemente discreta del día a día de personas reales, y del posado, que se realizaba en muy pocas ocasiones en la vida, y en la muerte, como retrato social y a la vez íntimo, con más simbolos que un bodegón del Barroco, es decir más significativo, sobre lo que acontecía fuera del marco, que cualquier colección alocada de instantáneas que se haya realizado desde la masificación global del consumismo icónico a partir de los 60. Still Point, de Barbara Hammer, y esta La nación muerta, en una semana dos obras para revolcarse de envidia: mientras uno, admirador eterno de los valores dialécticos del collage, crítico y poético simultáneamente, se maravilla contemplándolas, se reconcome queriendo haberlas hecho antes, esa lucidez compositiva y esa agilidad de paleta, transiciones como escalas musicales, pero que desvelan realidades brutales, ausencias ariscas dramáticas, la paulatina desaparición, la deshumanización y el exterminio, como en la elegíaca Tres minutos: una extensión, de David Kurtz (1938) y Bianca Stigter ((2021). Como un delicioso largo trago de agua fría formal, en el que de repente se descubre el regusto del vitriolo y los cristales machacados del fondo, la proverbial mano de hierro en manopla de acero 😉 Radu Jude 5.

el posado de la fotografía popular es más significativo, más símbolos que un bodegón del Barroco, que la instantánea…


26 de junio de 2026. Aun conociendo el sistema socialista de censura de «produce y luego no permitas la distribución» (frente al directamente «no produzcas» occidental) del que hemos hablado varias veces, me sorprendió enormemente cuando vi el Cyclo de Tran Anh Hung: ¿cómo habían permitido las autoridades vietnamitas dar esa imagen del país -aunque después impidieran que se viera a nivel nacional pese a su flamante León de Oro-? Con Radu Jude ya casi no me sucede porque ya me he dado cuenta de qué es capaz de todo. Sin embargo, a los extremos brutales de libertad y honestidad a los que llega con No me importa que pasemos a la Historia como unos bárbaros (frase histórica de Mihai Antonescu antes de la masacre de Odessa en 1941) hacen que uno pase la proyección boquiabierto. Porque, además, las tortas cono panes que reparte no son de un confortable ceño fruncido hacia el pasado, sino de una demoledora critica a la hipocresía de la cultura capitalista actual y al blanqueamiento de la colaboración de Rumanía con los nazis y el Holocausto. Y a la raigambre institucional en el Este de este neofascismo tras la pátina de los años de la República Popular dedica también el cortometraje Las dos ejecuciones del mariscal, en donde contrapone el fusilamiento real de los Antonescu a la blanda y patriotera reconstrucción por parte de Sergiu Nicolaescu en Oglinda (El Espejo). Apasionante programa doble ayer en la Filmoteca de Catalunya. Radu Jude 6.


Drive, baby, drive – Hellman & Hamaguchi

No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.

29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉



19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»? 😉


Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?

9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.


21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren 😉 Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…


9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.


Cockfighter, scattered through the backwaters

10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.


Los militares de las sombras de Oshima = Godard +Resnais

7 de octubre de 2021. Oshima es uno de los más grandes del cine japonés moderno, un Godard/Resnais nipón. Sólo hay que ver el prodigio de montaje de Noche y niebla en el Japón. Ha pagado por lo directo de El imperio de los sentidos, pero no hay que olvidar que más que el sexo, el dominio y la mutilación, las tomas más escalofriantes son aquellas en que mientras Sada Abe se escabulle en las sombras tras haber fagocitado a su amante (cual Adjani en Posesión), los militares toman las calles y el control, marchan bajo su ventana preparando calladamente para el Extremo Oriente un festival fascista de depravación real, equiparándola con la perspicacia arendtiana de las escenas más discretas del Saló de Pasolini

En respuesta a Miguel Martín: ¿Qué sería del cine sin el fantasma? El fantasma, el reflejo, el espectro, la luz en el espejo, la doble identidad. «El imperio de la pasión» es un cruce entre «El cartero siempre llama dos veces» y las historias de fantasmas de Mizoguchi, por decir obviedades, culminando en Los amantes crucificados. En su sórdida historia hay una belleza visual que roza la excelencia con la ayuda de la música de Takemitsu. A Oshima le ha pesado su fama de cine «escandaloso» para mentes estrechas pero es otro más de los grandes del cine japonés y mundial.


23 de abril de 2022. Para el Día Internacional del Libro que mejor que la más «literaria» de las obras de Oshima, Feliz Navidad Mr Lawrence, una inquietante vuelta de tuerca del Río Kwai y de las ambiguas sexualidades oriental y anglosajona, con un elenco desbordante y «multimedia», el músico y cantante David Bowie, el sobrio actor y escritor Tom Conti, el popular cómico y descomunal cineasta Takeshi Kitano y el enigmático compositor y prolífico artista Ryūichi Sakamoto, quien también enhebró la fascinante banda sonora, que le valió el BAFTA de 1988 (cuatro años después obtendría un Óscar, un Grammy y un Globo de Oro por su autoría de la -como siempre en esto de los premios, menos memorable- de El último emperador de Bertolucci

Otras referencias: Kaurismäki/Kitano, Battiato/Sakamoto


17 de agosto de 2011. 13 asesinos, de Takashi Miike. Peliculón. Una hora y cuarto de Oshima y 45 minutos de Kurosawa (o Peckinpah).


¿Tienen sentido los remakes?

25 de abril de 2022. ¿Tienen sentido los remakes, sean históricos, geográficos o industriales? ¿No tienen más sentido las versiones, como con el teatro –Macbeth de Welles, Kurosawa, Polanski- o la literatura, El corazón de las tinieblas de Herzog o Coppola? Hoy en @filmotecacat Ichimei de Miike sobre el Harakiri de Kobayashi.