Les statues meurent aussi – Las obras de arte sí mueren, pero no envejecen

Las obras de arte no envejecen si se las contempla en su contexto. En este sentido el ingenio y los efectos especiales de, por ejemplo, Méliès son los más avanzados de la época tanto en técnica como en concepto, una maravilla de su uso para una narración icónica totalmente nueva (ni perteneciente al teatro ni a la fotografía).
Solo mueren al desaparecer London at Midnight o Avaricia (la versión de diez horas), o mientras agonizan, como La ultima cena (antes de su restauración -algunos dirían que realmente la obra de Da Vinci cuando ha desaparecido ha sido después de los coloridos arreglos-).

Las tres imágenes en blanco y negro pertenecen a Les statues meurent aussi (Las estatuas también mueren), de Chris Marker y Alain Resnais, 1953, Francia, Présence Africaine, Tadié Cinéma.

And we will see how much time they will survive in the public domain in Nigeria. At least they are made of bronze. These politically correct ideas are based on the continuity of the nationalism conception. «Germany» looted statues to «Nigeria», to hide the fact that all antique art is based on the looting of surplus value of the extractive elites of their own nationality.

«Cuando los hombres están muertos, entran en la historia. Cuando las estatuas están muertas, entran en el arte. Esta botánica de la muerte, es lo que nosotros llamamos la cultura.

7 de abril de 2022. En la presentación ayer del ciclo «la deuda de la fotografía con su pasado» de Mapfre-Filmoteca, se tocó la nueva moda de lo políticamente correcto, la «restitución». ¿Se debe entregar un daguerrotipo, patrimonio colectivo, a un particular porque alegue ser descendiente de los que aparecen en él? ¿La foto del niño ahogado, Aylan, puede publicarse sin el consentimiento de sus padres? ¿Realmente tiene sentido «devolver» obras a las élites extractivas de un país cuando históricamente «pertenecieron» a las de los que se apropiaron de la producción de sus súbditos en entidades históricas que ya no existen? ¿No deben hacerse documentales sobre los problemas del mundo y del sistema capitalista porque a las personas afectadas se las «denigra» al «victimizarlas por segunda vez? 😉 Como siempre, hablemos de revolución, reduzcámosla al mundo del lenguaje, porque somos incapaces o nos desentendemos de hacerla, de llevar nuestras ideas de igualdad, justicia y libertad a la práctica.


12 de julio de 2022. ¿Debemos dejar de proyectar El nacimiento de una nación o El triunfo de la voluntad, derribamos pirámides y catedrales, quemamos la Biblia o el Corán, matamos a Celine y a Caravaggio ? ¿O las contextualizamos y las vemos como representaciones de su tiempo?

De Platón a Marx, el banquete socrático de la chouette

📢🎞️ Seguimos con ese banquete socrático, delicioso y envenenado, con la herencia de la dialéctica griega, resiguiendo los serenos meandros del pensamiento de Platón a Marx, y a veces los venturosos rápidos de la resistencia y el activismo, y cómo han impactado en la realidad actual. L’heritage de la chouette continua hoy en la Filmoteca de Catalunya.

L’héritage de la chouette, la edad de oro, Kluge y Rosellini

Ahora que se habla tanto de la «tercera edad de oro de las series», hoy comienza en @filmotecacat L’héritage de la chouette de Chris Marker, sobre la cultura griega y su legado, una aproximación tal al arte televisivo no vista desde El Capital de Kluge o la obra de Rosellini para este medio.

Guy Debord jamás pertencería a un club en que le admitiesen

Hoy tenemos la poco frecuente oportunidad de ver y escuchar a Guy Debord en primera persona, en La sociedad del espectáculo en la Filmoteca de Catalunya. Para aquellos no familiarizados con este hijo putativo de Rosa Luxemburgo y Georg Lukacs, y su preciso/precioso movimiento de la Internacional Situacionista (como marxista, tanto de Karl como de Groucho, aplicó a su propia organización lo del “Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo”), por una vez la Wiki ofrece una buena síntesis: «La Internacional Situacionista era una organización revolucionaria de artistas e intelectuales cuyo principal objetivo era el de liquidar la sociedad de clases en tanto que sistema opresivo y el de combatir el sistema ideológico contemporáneo de la civilización occidental: la llamada dominación capitalista y la dictadura de la mercancía». Y sobre la integración de la cultura contestaría añade: «As early as 1958, in the situationist manifesto, Debord described official culture as a «rigged game», where conservative powers forbid subversive ideas to have direct access to the public discourse. Such ideas get first trivialized and sterilized, and then they are safely incorporated back within mainstream society, where they can be exploited to add new flavors to old dominant ideas».