El humor es subversivo, y, si no, no es humor. Es la antítesis de lo políticamente correcto. El «humor de buen gusto» es un oxímoron, no existe. ¿Hay que desterrar del diccionario todas las palabras «negativas» como «gordo», «fea», «cojo», «maldad», «hambre» o «muerte» para arreglar por arte de magia todos los problemas que afligen a la Humanidad? Entonces ¿las invasiones rusas son «guerras» o simples «operaciones militares especiales»; las masacres estadounidenses, son «efectos colaterales»; los infanticidios israelíes son porque los palestinos usan a sus hijos como «escudos humanos»?
La respuesta, como con todo, está en el Santo Grial: Lenny Bruce, de Bob Fosse, con Dustin Hoffman y Valerie Perrine en los papeles de sus vidas, 1974, EEUU, ¿y pueden creer que la produjera United Artists?
Lenny: Are there any niggers here tonight? Can you turn on the house lights, please, and could the waiters and waitresses just stop serving, just for a second? And turn off the spot. Now what did he say? »Are there any *niggers* here tonight?» I know there’s one nigger here; because, l see him back there working. Let’s see. There’s two niggers. And between those two niggers sits a kike. And there’s another kike. That’s two kikes and three niggers. And there’s a spic, right? Hm? There’s another spic. Ooh, there’s a wop. There’s a Polack. And then, oh, a couple of greaseballs. There’s three lace-curtain lrish Micks. And there’s one hip, thick, hunky, funky boogie. Boogie, boogie. Mm-mm. l got three kikes. Do l hear five kikes? l got five kikes. Do l hear six spics? Six spics. Do l hear seven niggers? l got seven niggers. Sold: American! l’ll pass with seven niggers, six spics, five Micks, four kikes, three guineas, and one wop. You almost punched me out, didn’t ya? l was trying to make a point and that is it’s the suppression of the *word* that gives it the power, the violence, the viciousness. Dig. lf President Kennedy would just go on television and say l’d like to introduce you to all the niggers in my cabinet. And if he’d just say »nigger, nigger, nigger, nigger, nigger to every nigger he saw, boogie, boogie, boogie, boogie, boogie, nigger, nigger, nigger, nigger, nigger till nigger didn’t mean anything any more! Then you’d never be able to make some six year old black kid cry because somebody called him a nigger in school.
Los Óscars han pasado de ser un campo de nabos, y nabos blancos como denunciaba Spike Lee, a una carroza de la Pride (lo último ya sería quitarle el premio a Will Smith no por su actuación sino ¡por su comportamiento!), donde se ha impuesto el biografismo vendible, es decir que lo destacable es la historia personal del «artista» (que tiene que ser de cariz capitalista, es decir de superación y consumible de manera instantánea) y no su obra (obviamente una fruslería sin importancia). La mejor película, «la de sordos», y la mejor canción, seguro que la ucraniana por supuesto, da igual su calidad.
La mayor lástima de todo este disparate ha sido ir viendo estos años que, en el país que inventó el roast estos años a un gran monologuista satírico, un analista social punzante, como Chris Rock (búsquenlo en You Tube), un humorista ácido y para adultos, reducido a una pulpa empalagosa por su necesidad de integrarse en Hollywood. ¿Nombramos al Dalai Lama Presentador en Jefe de Todos los Eventos y Ceremonias a partir de ahora? ¡Mantente firme, Ricky Gervais! 😉
Los chistes de «actor de reparto» y «Premio DonHostia» los dejo para Twitter 😉
Al menos, en esta escena de Dance Hall Racket, de Charles Tucker, 1953, Lenny Bruce es abofeteado por la «mala calidad» de su obra, supuestamente el guion del propio film, y no por su vida disoluta.
9 de mayo de 2022. Nunca entenderé lo de dejar que se te enfríe en un sucio pasillo de metro un café que te ha costado tres o cuatro euros. En las series y pelis americanas comen y beben por la calle forzados por el brutal ritmo laboral que imprime trabajar en Manhattan. Es como llevar los pantalones caídos sin que te hayan quitado el cinturón para que no te suicides en la cárcel O comprar pantalones rotos (el único ámbito donde no parece que este prosperando el Do It Yourself).
22 de junio de 2022. Texto de Salvador Perpiña. El guionista moderno recurre sin complejos a los avances de la técnica para realizar su tarea de la manera más eficiente. El modulador de creatividad Fuckel-Beckhaus lo aisla de los apremios de su entorno, lanza descargas en la región del hipocampo cuando el autor incurre en estereotipos ofensivos para minorías y estimula la secreción de dopamina cuando su escritura se acomoda a las tendencias estéticas y morales del momento, es decir cuando no le toca los cojones a nadie. Finalmente genera una gráfica que detecta sus niveles de procrastinación diarios, para conocimiento de sus empleadores. El guionista moderno es feliz y le pagan lo suyo. En verano y en su casa, se le permite usar manga corta. Buenos días.
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.