¿Se puede pensar una obra de Straub sin Huillet? ¿Puede pensar Straub una obra sin/por Huillet? Una película precisamente sobre el hecho de pensar, sobre el hecho de pensar la Historia y la Humanidad de manera alternativa, un recorrido por el siglo, la recreación y la utopia. Hoy, Kommunisten en @filmotecacat.
27 de enero de 2023. Gracias de nuevo a Pedro Costa, Sicilia! (Huillet-Straub) hoy en Filmoteca de Catalunya, ayuda a engrosar la lista de obras sobre la búsqueda de las raíces políticas y personales que últimamente he podido disfrutar, Viagem ao principio do mundo, de Oliveira o he ayudado a producir, el documental sobre mi padre, José Iglesias Fernández-Un ourensano descoñecido, de Merenda Creativa.
Enlaces
Sicilia https://www.filmcomment.com/blog/film-comment-podcast-may-june-2016-issue-straub-huillet/sicilia_13x18___2_feature/
«(…) el autoritarismo que rige por doquier podría haberse implementado en el marco de una estructura que sigue siendo formalmente democrática. La Guerra contra el Terror ya nos ha preparado para este desarrollo: la normalización de una crisis deriva en una situación en la que resulta inimaginable dar marcha atrás con las medidas que se tomaron en ocasión de una emergencia. (Es entonces cuando nos preguntamos: ‘¿Cuándo acabará la Guerra?’)». Mark Fisher interpela a Children of Men en su libro Realismo Capitalista, escrito antes del uso definitivo del Covid como shock total, inacabable y universal.
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Felices fiestas y próspero año 2022… en el que, no es por nada, estaba situada Soylent Green (Cuando el destino nos alcance, 1974), de Richard Fleischer, basada en la novela ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! (1966) del gran Harry Harrison.
The «going home» score in Roth’s death scene was conducted by Gerald Fried and consists of the main themes from Symphony No.6 («Pathétique») by Tchaikovsky, Symphony No. 6 («Pastoral») by Beethoven and the Peer Gynt Suite («Morning Mood» and «Åse’s Death») by Edvard Grieg. (Wikipedia)
Fuente: Izquierda Diario.Edward G. Robinson died 12 days after interpreting this scene. Source: Medium
31 de mayo de 2014. Algún día nos invadirán los marcianos y no nos daremos cuenta porque pensaremos que son policías.
Perplejo por los galácticos (antes de la ley mordaza). Despliegue de policías antidisturbios con uniformes galácticos contra una manifestación anticapitalista el 31 de mayo de 2014 en la Ronda de Sant Antoni de Barcelona. Autor: José Iglesias Etxezarreta
13 de octubre de 2022. En estos tiempos en que la mayoría de bandas de rock son «de tributo», creo que prefiero ver a los originales supervivientes que no pude ver en su época. Aunque sean abuelitos que se arrastren por los escenarios (o sea, que más o menos como yo a veces son mucho más cañeros e impactantes que muchos de los grupos actuales. Hoy, los Dead Kennedys en Razzmatazz.
«La primera vez que vi a Anna Karina», una imagen para colgar en la pared descascarillada de la memoria. Tenía todo lo que siempre he idolatrado: belleza e inteligencia, el reflejo-la ventana-el viento gris (como un título de Stan Brakhage, Window Water Baby Moving). Y evocaba otra de las imágenes femeninas poderosas que le hacen a uno amar la vida y el cine, Meshes of the afternoon (Maya Deren). En dos años, Anne Wiazemsky y Anna Karina, y Varda también, God (art) se está quedando muy solo allá arriba. Miélville resiste.
[Publicada originalmente el 15 de diciembre de 2019, complementa la letanía laica del 9 de septiembre de 2021 sobre la cohorte de sombras amadas.]
My God, it’s full of stars
Arthur C. Clarke, 2001, 1968
18 de noviembre de 2014. Miéville resiste. No se lo digas a nadie: hoy a las 20 horas, con Le livre de Marie, empieza en la Filmoteca de Catalunya, el mini ciclo que ofrece el festival L’Alternativa sobre Anne-Marie Miéville, mucho más que el alter ego de Jean-Luc.
16 de julio de 2023. Vivre sa vie es de aquellas películas que concita un apoyo unánime, incluso en los tiempos en que la crítica más académica consideraba a Godard como «petulante» y quien apreciaba su obra era tachado de»elitista», pese a la fatalidad inexorable a la que destina la sociedad capitalista, donde efectivamente «todas las esperanzas se reducen a cero» (Ici et ailleurs). Hoy en la Filmoteca.
Adorno decía que «el arte es sufrimiento», hay que estudiar las cosas para entenderlas o estudiarlas, si no, dos girasoles o un retrato sacro son tan atractivas o significantes como una fórmula matemática para un lego. Si no se entrena el oído, Stravinsky nos parecerá ruido y el Duo Dinámico, armonía.
Sin embargo, después de una carrera increíblemente fructífera para mi desprecio de la profesión jajajaja, estoy retirado y mi trabajo solo me interesa como sindicalista y el arte, la vida es mi trabajo, aunque entiendo perfectamente tu planteamiento.
Le Tombeau d’Alexandre, evocador título del mito clásico para el final del sueño luminoso de Aleksandr Ivanovich Medvedkin, el cineasta bolchevique que impulsó la experiencia más desafiante y magnífica de cine directo, que después trataría de reproducir el propio Marker. Para el viejo revolucionario, el ocaso del poder absoluto en la URSS suponía la definitiva democratización del comunismo institucional, sus enemigos de clase se felicitaron por su hundimiento y el «fin de (esa) Historia», de la imperiosidad del disimulo socialdemócrata y el nacimiento del TINA (There is No Alternative) thatcheriano. ¿Qué tal nos va ahora en el paréntesis de la utopía?
…os llamarían «dinosaurios». ¿Y sabéis qué? Los niños los adoran.
…la tragedia del comunista puro en un país de comunistas de feria…
Jacques Ledoux, el «sabio» de La Jetée, fue uno de los principales responsables de rescatar y popularizar la figura de Medvedkin, y de distribuir sus películas prohibidas, como Le bonheur. Fue un gran tipo, director de la Cinémathèque royale de Belgique y a él está dedicada la película de Marker. Fuente: Dwoskin Project
«Lloró cuando vio que dos imágenes juntas cobraban otro sentido, mientras ahora la televisión llena del undo de imágenes sin sentido y nadie llora»
📢 ¿Qué mejor que comenzar el ciclo del artista más analítico y polifacético con su film mas evocador y polisémico, un tótem de infinitas ideas y emociones, fijadas en moving images (imágenes con-movedoras) con sólo 5» de moving images (imágenes en movimiento, de donde viene la palabra movie, moving pictures), y del que todos han bebido. La Jetée, de Chris Marker, hoy en la Filmoteca de Catalunya.
Por cierto, Marker superaba incluso a Antonioni (más centrado en el desarrollo técnico del propio cinematógrafo) en probar cualquier nuevo formato, investigar y mantenerse «al día de los avances tecnológicos y (consciente) de su las posibilidades expresivas que estos abrían», como explica Fuentetaja en su altamente recomendable vídeo sobre la web, Gorgomancy, realizada con el apoyo del Centro Pompidou, y con la que nos asombró una vez más el maestro en los inicios de la esfera digital y el ciberespacio (ya intuidos en Sans Soleil o Level Five).
Sans Soleil, Chris Marker, 1983, Francia, Argos Films, Fuente: Talkhouse
De las tres distopías (tristemente ya no tanto) que leías de pequeño en Londres en el cole, Aldous Huxley, George Orwell y William Golding, la de este último, el dantesco calco que unos niños abandonados reproducen de la animalidad de nuestra teocracia capitalista, fue la que tuvo mejor adaptación cinematográfica, una pequeña joya de la mano del gigantesco Peter Brook. Lord of the Flies, hoy en la Filmoteca de Catalunya.
24 de marzo de 2022. En el patio del colegio el matón americano le asegura al chico de gafitas que le «protegerá» del matón ruso, que se encuentra en horas bajas. Cuando éste se entera de que el chaval se quiere ir de la pandilla, se lía a bofetadas con el pobre niño, que reclama la intervención prometida, a lo que los del Lado Oeste del recreo le contestan que aguante que van a presionar a los hermanos mayores del bully y que si no para van a avisar a su tía china para que todos se queden sin merienda Y pretenden que los demás niños nos interpongamos entre los dos brutos. Hell, no, we won’t go!