Publicado originalmente el 7 de septiembre de 2020. Ha muerto Jiří Menzel. El creador de Trenes rigurosamente vigilados. La película que me abrió los ojos. Al cine y a la vida.
7 de septiembre de 2020. La ví en el Electric de Portobello y caí rendidamente enamorado, con esa intensidad adolescente que pocas veces vuelve a suceder. Todo era tan fresco, tan revelador, y es que es una brisa en todo, amor, amistad, política, resistencia, arte, humor…. La exposición de cuadros, la seducción con los sellos oficiales, el canapé rasgado, la tragedia que sobrevuela y se desata, las carcajadas desafiantes («los checos son bestias que se ríen»), el viento de la inmolación, el sexo como alegría… Y esa gran introducción (https://www.youtube.com/watch?v=rGZzocbgz4g…): el bisabuelo herido por una pedrada que le supuso una pensión vital para ron y tabaco y que iba a a las obras para reirse de los que trabajaban, el abuelo hipnotizador que intentó detener a los invasores con la mente, el padre retirado a los 48 años que pone en hora el reloj desde el sofá con el paso de los trenes… «Todo el pueblo sabe que quiero ser controlador de trenes por la sencilla razón de que no quiero hacer nada como mis antepasados» . Qué gran sucesor de Paul Lafargue (yerno de Marx que, entre tras cosas, escribió el Elogio de la pereza). Tuve la gran suerte de hablar brevemente con Menzel hace un par de años y agradecerle, nunca lo suficiente, su maravilloso regalo a la juventud de las generaciones venideras. Trenes rigurosamente vigilados, ¿quién iba a decir lo que escondía ese título? Menzel vive
. «Todo el pueblo sabe que quiero ser controlador de trenes por la sencilla razón de que no quiero hacer nada como mis antepasados»
13 de marzo de 2015. Avec Jiří Mnezel.
14 de septiembre de 2016. Perlicky Na dne, Cinco perlas del gran cine checoeslovaco hoy a las 21:30h en @filmotecacat Chitylova Jires Menzel …. Imperdible
24 de marzo de 2015. Hoy a las 18:30 horas en @filmotecacat Mi querido pueblecito, de Jiri Menzel, un director de cuyos films siempre sales con una sonrisa vital.
19 de marzo de 2015. Hoy en @filmotecacat 1 minuto después d acabar Ten d Abbas Kiarostami,17h empieza Baječni muži s klikou/Els homes de la maneta d Jiří Menzel
18 de marzo de 2015. Dejamos a Jean Epstein y seguimos con Jiri Menzel ¿qué les ha dado este mes en la @filmotecacat? No paran Hoy 18:30h Kdo hledá zlaté dno
10 de marzo de 2015. No se lo digas a nadie: hoy 20h en la @filmotecacat Jiří Menzel en persona con Skřivánci na niti, su fim prohibido, y de aperitivo el Lancelot du Lac de Bresson
8 de marzo de 2015. Y para completar una semana vivificante, hoy 19h en la @filmotecacat La Femme du bout du monde de Jean Epstein Y el martes viene Jiri Menzel
27 de febrero de 2015. Jiri Menzel (12 sesiones, en persona), Abbas Kiarostami (11 y él) y Jean Epstein (14), en marzo toca plantar tienda campaña en @filmotecacat
Hoy se presenta en @filmotecacat Comrades (Camaradas), el único film que realizó Bill Douglas fuera de su aclamada Trilogía, un poderoso fresco sobre los Tolpuddle Martyrs y las tempranas rebeliones ante la salvaje Revolución Industrial desde el punto de vista de un lanternista itinerante, y con los grandes James Fox y Vanessa Redgrave.
29 de junio de 2022. Coming of age is always difficult, and nearly impossible to escape without greats scars if it happens in a depressed/ing environment, be it War or Poverty, or, altogether, Capitalism. One of its most desperate and brilliant critics was the ill-fated Bill Douglas in his autobiographical Trilogy. Today My Childhood/My Ain Folk at the @filmotecacat
30 de junio de 2022. Hoy final de temporada de dos estupendos ciclos en @filmotecacat en sesión calcada de la de ayer: hors d’œuvre con los cortos didácticos de Kiarostami y luego la última de las películas de la desencarnada y magna trilogía de Bill Douglas con My Way Home. Y tras la asfixiante Escocia minera se vislumbran ya las vastas praderas del western estival.
Histoire[s] du Cinéma, presentación de un espacio sobre Cine=images+sounds, … and Politics
Un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta
Ah, Jesus, the days that we have seen, Sir John!
Frase inicial de Campanadas a medianoche, Orson Welles
El 28 de diciembre de 1895 en París (Francia), los hermanos Louis y Auguste Lumière ofrecen la primera exhibición pública de su cinematógrafo. También es el cumpleaños de mi hijo Ian y ayer mi padre cumplió 90 años. En un orden de cosas infinitesimalmente más pequeño, hoy presento un proyecto en que vengo trabajando todo este último año y que espero sirva como eje para mi futuro trabajo expresivo y militante. Consiste en un web sobre cine entendido como images + sounds + politics (Colin MacCabe, 1980). La iniciativa se remonta al momento en que me di cuenta que contestaba a imágenes con imágenes e interpretaba películas a través de otras películas y obras de arte. En homenaje al inventor de este método, Jean-Luc Godard, lo he llamado Histoire(s) du Cinéma (https://histoiresducinema.art/).
Se desarrolla sobre los siguientes ejes:
Consciencia (de cine) de clase/Medvedkin-Kózintsev-Watkins. El intento de contribuir a volver a colectivizar un arte que se ha ido convirtiendo en una experiencia básicamente individual. He escrito a menudo contra la trampa de la nostalgia, la cual, como lo políticamente correcto o el nacionalismo, fundamenta su adhesión en mitos y cuya mecánica se fundamenta en el wishful thinking de masa (convertir deseos en realidades exclusivamente por nombrarlas) por lo que lejos de mí sostener que existe un pasado ideal del cine como instrumento político y vital de transformación. Pero el componente “popular” que se le destaca proviene sobre todo de la forma de consumo colectivo y de producción de equipo que le caracteriza. Sólo en sala/carpa, el cine es cine. Si no, es algún otro tipo de audiovisual, por rico y emancipador que sea. Como el gran público con los videoclubes, o ahora con las plataformas digitales que llegan donde el ajado sistema de distribución física no lo hace, de pequeño me aficioné a los grandes clásicos de la pintura a través de los pases vespertinos de diapositivas de ms padres, que estimularon, pero nunca han podido sustituir los originales. No hace falta recurrir a la pipa de Magritte para afirmar que una fotocopia, un grabado e incluso una fotografía en alta resolución de La cena en Emaús de Rembrandt, no es La cena de Emaús de Rembrandt tal y como puede experimentarse en el Musée Jacquemart-André de París.
Colectividad y Colectivismo/Lumière-Pasolini. No existe ningún tempo mejor al que volver pero sí reivindico la existencia tremendamente valiosa de un hilo rojo de colectividad subyacente en la experiencia cinematográfica (que lucha contra el creciente solipsismo social al que nos impulsa el capitalismo para controlarnos con los enemigos externos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el terror o la erradicación del virus: tener que salir del espacio doméstico, cruzar el espacio urbano, reunirse en una multitud no vociferante, que escucha, siente y piensa, aprehende y propone, en cierto silencio, con el proyector a las espaldas como en la caverna, y que luego – La Salida de los Espectadores de la Sala– interactúa de manera ruidosa y con alegría e intercambia puntos de vista y reflexiones…) y de colectivismo en su realización que apunta al futuro no cataleptizante de un arte militante. He querido en el web tratar de reproducir esas conversaciones de bar, El Tercer Tiempo del rugby, factor sin el cual la propuesta cinematográfica se frustra de forma onanista, en las que se salta con pasión y sin freno de una reminiscencia fílmica a otra sobre un elemento común, por diminuto que sea, entre ambas, y que además sirven para no olvidar las “lecciones” aprendidas.
¿Se considera usted un continuador o un rupturista? Yo me considero un continuador de la ruptura
Jean-Luc Godard
Dialéctica/Godard-Eisenstein-Vértov. Esta caleidoscópica dialéctica icónica postcoital, tras el encuentro corporal de varios pares de ojos y mentes, con la obra en pantalla, se suma a los dos grandes motores de esta web. De Platón a Marx, la dialéctica de las ideas y las imágenes han movido el mundo, y sólo pretendo, en la medida de mis minsas capacidades, hacer entrechocar imágenes y sonidos, y políticas, entre ellas para recontextualizarlas descontextualizándolas, es decir, sacarlas de su espacio y orden en la obra de origen, retorciéndolas y forzándolas a relacionarse con otras huérfanas, de esta manera, hacer que, al relacionarse con otras, por motivos, no azarosos, pero subjetivos –en la estela de Heartfield o Renau, yo las asocio por un motivo clave, por una iluminación personal propia, pero no espero que el espectador coincida, al contrario, espero que alcance su propia interpretación de esa relación-, revivan, haciendo aflorar nuevos significados y hacer evidentes otros hilos rojos, conscientes o no, entre ellas (alla maniera di Brakhage o Anger, de Le Livre d’image o de Ne croyez surtout pas que je hurle). Y si quiere sumarse a la catarata de diálogos significativos, contribuya con su aportación, comente, cuestione, discuta, maldiga…
Le flâneur y la durée/Benjamin-Vigo-Andersson-Angelopoulos. Estas dialécticas de las imágenes, los sonidos, y las políticas, se ve complementada por una tercera que aporte una visión coral, tal vez dodecafónica, pero no una cacofonía, la resultante de la interacción cultural de las perspectivas y los ritmos. Excepto en Bande à part, no corremos por los museos, n’est ce pas? Ni jugueteamos frenéticamente con los instrumentos cortantes. Este lugar es un espacio abierto para disfrutar, y para investigar, como en L’Hypothèse du tableau volé de Raoul Ruíz. Tómese su tiempo. Si te gusta una imagen, clica en ella, disfrútala, no la consumas precipitadamente, como cuando volvemos a aprender a mirar durante el interminable aterrizaje en Fata Morgana de Herzog, y, si quieres saber más, adéntrate, no te desplaces, estéril, lateralmente como acostumbran las redes sociales, clica en el enlace que aparece en su fuente. Descubrirás otros, cientos, de puntos de vista, no siempre coincidentes con el del autor y la mayoría de las veces mucho más prolijos. And… «On the count of ten, you will be in Europa«, espero, despertarás en un mundo enorme, complejo, flamígero, multifacetado de visiones sobre el cinematógrafo, Histoire(s) como punto (perdido en el espacio) de asociación y portal de partida, el inicio de un paseo que permita “lavarse los ojos entre mirada y mirada” (Mizoguchi), desafiar la soledad a la que nos aboca el sistema para desarmarnos (Pasolini), renovarse mediante una contemplación activa recuperar una mirada serena (el tópico, pero orillado, mirar las llamas de un fuego, las olas del mar, el descenso de los copos de nieve, el viento en los trigales de Malick, las nubes en el cielo, escuchar la letanía de Marguerite Duras en Son nom de Venise dans Calcutta désert… como dicen los anglosajones, ver crecer la hierba, literalmente, de La Région centrale de Michael Snow…. Volver a ver, volver a oír.
Diarios/Mekas. Y Marker, Cassavetes, Akerman, Fassbinder… Y, con todas las riquezas ajenas a las que espero que les lleve, no deja de ser un proyecto profundamente personal, por lo que en gran parte toma el formato de unos diarios, de los que el maestro es sin duda el simpar realizador neoyorquino-lituano, con lo que unido a la estructura dialéctica de los posts harán que habrá quien pueda reconocer como propias algunas de las conversaciones en que se articula el contenido. En estos momentos, hay visibles 172 piezas de diversos tamaños (alguna rescatada de 2011 e iremos más atrás en el tiempo, de cuando recorría el mundo estupefacto como Kluge), pero hay 190 más preparadas en la recámara e iremos publicando regularmente “lo nuevo y lo viejo” tratando infructuosamente de completar el laberinto por definición infinito, eterno, de la percepción del mundo a través de la cámara. En cuanto a la batahola mestiza de lenguas que se llegan a utilizar, he de alegar en mi descargo que no es producto de la pedantería, sino que se debe a que, no sólo en el cine, sino también en la vida, me he criado, he sentido, he pensado y me he movido en múltiples idiomas y recurro automáticamente a las expresiones que me parecen más precisas para cada ocasión. A mi hija Irina le digo siempre que sin arte sólo se vive una vida, así que acompáñenme en el viaje.
Barcelona, a 28 de diciembre de 2021
José Iglesias Etxezarreta
Cuando era más joven llegué a tener una productora registrada. Se llamaba Moving images, imágenes en movimiento, imágenes emocionantes. Produjo un único film, Al Sur (Arsenal, TV3)
Trenes rigurosamente vigilados, Jiří Menzel, Checoslovaquia, 1966, Fuente: Play Cine
PD: Aparte del enlace de cada imagen, en la estructura de Histoire[s] du Cinéma, hay una sección de Enlaces, con conexión permanente a los sospechosos habituales, padres fundadores o mothers of invention/del cordero. Si no se encuentra y le gustaría recibir invitados vía este portal, avíseme y emendaremos la ausencia. Hemos empezado con contertulios como Nos hacemos un cine, Miguel Martín, Anarchist Film Group, Dave Downes, Liliana Diaz Rodriguez, Filmoteca de Catalunya, Coses Meves (ex pàgina no oficial de la Filmo) de Jaume Masanés, Cine Urgente, Ona Planas, Jaco Sucari, Solaris, Quim Casas, Lo cuento, Retro, Antonio Martín, Cinemes Girona, Zumzeig, Phenomena, José Luis Márquez, José Manuel Martín Sánchez, Monte Carlo, Sergio Sánchez, Enrique CA, Quentin Allen, Raúl Callejón, Alberto Orti, Nos hacemos un cine reloaded, Laura H, Educa tu mirada, Javier Urrutia, Teleduca Coordinadora, Rocio B Fernandez, Jordi Barberà, Manu Dimango, Xavi Gaja, Ivan Romero Varo, Oscar Alarcon, Ángel Eduardo Vega, Boliche, José Martín S, David DSS Cooper, José Luís Guerín, Luis Carceller Alcón, Diego Rodríguez, Max Walsen, Dani Fontrodona, Skum Skoria…
Histoire[s] du Cinema, un nuevo web de José Iglesias Etxezarreta. Y a la producción, como siempre, Eduardo Mur Terrel / BarcelonaCitizen.
Tras ver Jojo Rabbit, parece que lo lógico sea asociarla a memorables obras maestras como El Gran Dictador o Ser o no ser (por tomarse a Hitler con humor) o indigestiones insoportables de baclavas untados con panela y espolvoreados con azúcar glass como La vida es bella. Pero de entrada no hay escalpelo satírico, sólo gracieta, y niño inmerso en guerra es el tema de innumerables películas, desde poemas de una belleza inaprensible como La infancia de Iván hasta realidades enajenadas de Ballard como en El imperio del Sol (uno de los pocos Spielberg para adultos junto con Munich). Sin embargo, no sé por qué se me ha ido la cabeza los directores “después de” (total, en el pasado sólo tiene destacable la ingeniosa Things we do in the Shadows). Y no porque Taika Waititi nos haya deparado grandes films anteriormente, sino por una simpleza como su origen. Es neozelandés, y medio maorí (¿se llaman así aún en Politically Correct Land?). Y en las antípodas sí tenemos dos casos flagrantes de “después de”. Uno pequeño, ya que Once we were Warriors igual fue sólo un fuego fatuo vista la estéril trayectoria posterior de Lee Tamahori (quedando pendiente el visionado de Mahana, el film con el que ha vuelto a rodar en su país natal y con el feroz novelista “Warrior”, Temuera Morrison). El otro es de manual, Peter Weir. Uno de los más importantes directores del Hemisferio Sur, el autor de películas tan salvajes como Los coches que se comieron París o embrujadoras como The last wave (con David “Walkabout” Gulpilil) o El año que vivimos peligrosamente, el Gepetto capaz de traer a la vida a actores de madera como Richard Chamberlain o Mel Gibson (dos veces), el compositor de la sinfonía Picnic at Hanging Rock (“Miranda is a Boticelli Angel”). Descontando a ingleses, alemanes y mexicanos, que por distintos motivos no han tenido que variar tanto su estilo al llegar a Hollywood, en esta categoría encontraríamos también a Milos Forman, que dejaría la cantera checo/eslovaca (ya entonces mostraban ciertas diferencias estilísticas aunque se sentían unidos como grupo), posiblemente la nueva ola más nutrida de talento y frescura después de la francesa y a corta distancia de la inglesa o polaca (la Rusia revolucionaria o la Italia de posguerra). Forman fue parte de una generación fílmica irrepetible: Věra Chytilová, Ivan Passer, Jaroslav Papoušek, Jiří Menzel, Jan Němec, Jaromil Jireš Vojtěch Jasný Juraj Jakubisko, Juraj Herz… hacían películas tan poco conformes con el canon o tan irreverentes que se jugaban el pescuezo de verdad con las autoridades estalinistas. Forman era el niño bonito, y en esa condición «huyó» a Occidente (los que se quedaron conscientemente no le guardan demasiado rencor por lo que he podido hablar con alguno de ellos cuando han pasado por la Fimoteca). Menzel y sus Trenes rigurosamente vigilados más que mi favorito es casi mi biblia vital y visual desde que la vi como un adolescente bocabadat en el Electric de Portobello,Y la entrevista que tuve con Jakubisko para Contracampo fue del orden surrealista que tanto amaban: dos funcionarias de sendos partidos del Este (llamarlos comunistas me daría vergüenza) traduciendo del inglés al alemán y del alemán al eslovaco y advirtiendo claramente cómo se comían la mitad de los matices que no les interesaban… Forman se fue a hacer cine «comprometido… con la progresía liberal de Hollywood. Y si bien Alguien voló sobre el nido del cuco dramáticamente no estaba nada mal, y Taking Off merece ser recordada, palidecían al compararse con Los amores de una rubia o cualquier otra cosa que hubiera hecho «antes de venir del frío». Personalmente la que más he disfrutado (pero no sé cuánta gente diría lo mismo) ha sido Ragtime, con el último gran papel de un descomunal James Cagney), pero claro ya nada a la altura ni de lo que hizo ni de todo lo que harían sus ex compañeros… De Amadeus ni hablo porque acabo de limpiar el teclado. Pero sí existe alguien que puede ser clasificado como el mayor derroche vivo ese es la joya de los Angry Young Men, Tony Richardson. El hombre de cuyos ojos salieron Look back in anger y, sobre todo, la preciosa, iniciática, esa cima del orgullo de clase y la dignidad que es La soledad del corredor de fondo, el rebelde que financió la huida de prisión del agente doble George Blake. Atraído por cantos de sirena, se fue a vivir a Los Angeles en 1974 donde malvivió, fílmicamente hablando (aunque en The Border, con Jack Nicholson, aún consiguió encandilarnos a sus entonces jóvenes fans), hasta su muerte por complicaciones derivadas del HIV en 1991. Su cambio de residencia fue el mayor error cometido por alguien que precisamente había declarado que:
“It’s impossible to make films that appeal to everyone, and the only solution is to make them at a nonprohibitive cost, and to try to adhere to a strong, independent point of view that will appeal to at least one body of customers: the ones who want to be stimulated by provocative ideas».
Bajo esta luz, nos vemos obligados a saludar como grandes éxitos vitales y cinematográficos los “fracasos” de los proyectos de traslado, siquiera temporal, de Eisenstein o Antonioni. Fue una suerte que no cuajaran en ese ambiente creaticida… otra cosa serían los viajes en la otra dirección, los notorios destierros de Chaplin, Welles o Losey.
14 de abril de 2018. Se va Milos Forman, gran representante de la formidable Nueva Ola Checoslovaca con Menzel, Jires o Chytilova (juntos en la primera foto), pero ¿cómo no retratarlo/recordarlo junto al rocoso, otoñal, deslumbrante, siempre brutal James Cagney, al que recuperó para la telúrica Ragtime?
El progresivo reconocimiento de Chantal Akerman como una de las grandes directoras de la Historia ha conllevado una mayor visibilidad de sus films. Hoy en Filmoteca de Catalunya su obra magna sobre «el mundo del confinamiento y la repetición» Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles, aunque mi favorita será siempre esa sonata nocturna, Les Rendez-vous d’Anna, será por mi pasión por los trenes y su relación con la formación de Europa como territorio mítico.
The making of Europa…
Europa, (t)rains through the night, Lars von Trier, 1991
Ostre sledované vlaky, Jiri Menzel, 1966
Les Rendez-Vous d’Anna, Chantal Akerman, 1978
La mayoría de los hombres llevan una vida de discreta desesperación». Henry David Thoreau
2 de diciembre de 2022. [Con ocasión del reconocimiento de Jeanne Dielman como mejor película de la Historia] Como en el campo de las ciencias y las letras, los métodos no pueden ser los mismos, lo de las listas y podios en el arte es imposible de cuantificar.
1 de febrero de 2024. Hoy volvemos al Zumzeig Cinema porque organizan estos días un imperdible e imprescindible ciclo sobre Chantal Akerman, que inicio con Les Rendez-vous d’Anna, mi película favorita de la realizadora porque conectó desde la primera visión con mi particular experiencia adolescente recorriendo Europa en trenes nocturnos Station to Station.