(l to r, front to back)Governor Morris (George Clooney) and his team - Paul (Philip Seymour Hoffman), Ben (Max Minghella) and Stephen (Ryan Gosling) head out after the Town Hall meeting in Columbia Pictures' political thriller THE IDES OF MARCH.
El cine busca atraparte; la televisión, que sigas viendo. Aprovechando una convalecencia, he visto los tres primeros capítulos de Borgen. No deja de ser interesante, y me ha transportado inmediatamente a mis tiempos de spin doctor. Pero me ha reafirmado en mi preferencia de siempre de películas sobre series, «del noble arte del cine sobre la digna artesanía de la televisión» 😉
Creo en la preponderancia de forma y fondo del noble arte del cine sobre la digna artesanía de la televisión»
José Iglesias Etxezarreta
E infaliblemente me ha recordado a cuando utilizaba la cáustica Cortina de humo/Wag the Dog como libro de texto para mis alumnos, ya que en su escasa hora y media cataloga todos los trucos y el espíritu de profundo cinismo que ha de inspirar nuestra profesión. Desde una perspectiva mainstream, incluso Los idus de marzo refleja de manera más intensa la exacta mixtura entre la fría profesionalidad, el abanico técnico del prestidigitador y la oscura atracción por el poder que debe caracterizar la perfecta manipulación insignia de nuestro gremio 😉
El cine busca atraparte; la televisión, que sigas viendo.
José Iglesias Etexarreta
Idus sillas https://m.imdb.com/title/tt1124035/mediaviewer/rm3837639936 Idus pasiñño https://m.imdb.com/title/tt1124035/mediaviewer/rm3820862720 Spin city https://ew.com/article/2008/11/12/spin-city-season-1/ Wag the dog https://slate.com/culture/2020/01/wag-the-dog-revisited-iran-trump-movie.html Borgen https://www.vox.com/culture/2020/9/11/21431527/borgen-netflix-denmark-birgitte-nyborg
12 de marzo de 2023. Hablando de series, este mes nos han dejado dos grandes rostros que hiciera historia en la pequeña pantalla, el granítico Richard Belzer, el detective Munch de la mítica Law & Order, y Robert Blake, que también trasladó su inquietante presencia al cine, de la mano de Richard Brooks en A sangre fria, o en sus terroríficas escenas de Carretera perdida de David Lynch.
Que God(ard) me perdone, por esta herejía, pero me da la impresión que Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña urden una trama más densa y adulta en As bestas que el propio Sam Peckinpah en Perros de paja. Las escenas de las discusiones, entre ellos sobre las expectativas y el destino al rechazar la oferta de las eólicas, y entre madre e hija sobre should I stay or should I go, son autenticas cumbres del guion y la actuación de la cinematografía española (Luís Zahera por supuesto, pero también Diego Anido, Denis Ménochet, y Marina Foïs que se come literalmente esa inesperada y espléndida «segunda parte» de la película). Y esas empatías contradictorias, transitorias pero densas, que generan los monólogos sucesivos de sus pretendidos diálogos tienen su inicio y se dotan de su fluidez con la filigrana de todos los encuadres de los personajes de espaldas, contemplando el paisaje indomable al fondo como un lienzo salvaje (en especial el primero, el del pastor y el «francés» -y qué naturalidad la del juego inconsciente de lenguas múltiples-. Hostilidad y aridez de Bierzo, la foresta como una manta húmeda y asfixiante, pero que también proporciona identidad.
Fallece Carlos Saura, el prolífico autor de maravillas como La caza (con recuperación nada menos que de Alfredo Mayo) y Deprisa, deprisa. Eso sí, muriéndose un día antes de que le entregaran el Goya honorífico continua revelando esencias de esa españolidad que tan bien diseccionó como la imprevisión, la impuntualidad y la improvisación
Enlaces
Deprisa http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/es/peliculas/deprisa_deprisa.html Deprisa pistola https://www.pinterest.es/pin/503277327109444792/ Figures distancia https://www.dvdtalk.com/reviews/review/70407 Figures helicóptero https://harvardfilmarchive.org/calendar/figures-in-a-landscape-2008-07 La Caza grupo https://www.ecib.es/camerastylo/2017/05/15/analizando-el-montaje-de-la-caza-de-carlos-saura/ Ja caza camino https://www.granadahoy.com/ocio/caza-Saura-cumple-anos_0_1080192047.html La caza escopeta https://www.bolsamania.com/cine/cine-en-tv-la-caza-de-carlos-saura/
13 de febrero de 2022. Con nombrar Hitchcock o Welles ya está todo dicho. El propio presentador, Fernando de la Torre, ha sido nominado en 14 ocasiones y sólo ha ganado Goya y medio En el año 1980, el de peliculillas como Apocalypse Now o All that Jazz, ganó el Óscar (mejor dirección y mejor film, además de otros más)… Kramer contra Kramer jajajaja Como con las listas ¿a quién le importa?
Me dejaba a los Mekas, Anger, Brakhage, Akerman o Cassavetes, que me imagino que les gustaría tener dinero para producir o muchos espectadores de calidad, pero a los que los premios les daban igual. Los premios son márketing para la industria y un divertimento para los espectadores.
No soy nada partidario del conservadurismo «discreto» de Murakami, pero tampoco participé en el boom posmoderno de apreciación de la novela negra de los 80 y, por tanto, tampoco es que sea un gran seguidor de Patricia Highsmith, pero bien que venero una de sus adaptaciones a la pantalla. En la balanza, huyo de los Óscar «de la diversidad» (también de los antiguos) como de la peste, pero es cierto que sigo el consejo de mis mayores y pares, y, sobre todo, quiero seguir los pasos de los que parecen avanzar sobre la senda arenosa del cine japonés de siempre, así que hoy me arriesgaré, un hombre que ha recorrido el planeta sin disponer jamás de un pedazo de papel que le autorizase a ponerse al volante ;-), a subirme al Drive My Car de Hamaguchi, en la, espero, habitual soledad y descollantes condiciones técnicas del cine Balmes.
29 de diciembre de 2021. ¿Quién iba a decir que hasta Ryan O’Neal iba a estar bien. Aunque hay que decir que interpretaba a un personaje impasible 😉
19 de abril de 2022. Para todos los neopuritanos (y Nancy Reagan) para los que hay que censurar el «mal gusto», ya sea del rap o reguetón, o para los que «cualquier tiempo pasado fue (políticamente correcto) mejor», ¿de qué «machista» artista es la floritura «te equivocas, solo quiero tu sexo. Rómpete, nena, rómpete, demuéstrame que eres real (…) Chupa, nena, chupa, dame tu cabeza»?
Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar?
9 de abril de 2020. Pero ¿alguien recuerda las películas que ganaron el Óscar? ¡En 1979 Kramer vs Kramer ganó contra Apocalypse Now y All That Jazz! Si bien soy muy crítico con el modelo autoritario que se ha elegido, trato como todo el mundo de aprovechar este tiempo de confinamiento para revisar tooodo lo que no había visto en el pasado (gracias a Godard y Zappa que existe el fast forward) por estar ocupado en propuestas mucho más interesantes… pero en algún momento tenía que llegar a los films más galardonados de los últimos años. Me faltan Roma y Parasites, pero acabo de pasar por el Green Book del hermano Farrelly y, exceptuando la blanda escena del bar, es la típica película norteamericana vergonzante (algo así como pedir perdón a los indios), que se hace 50 años demasiado tarde e incluso entonces hubiera sido tan políticamente discutible como Adivina quién viene a cenar esta noche (pero con un elenco a años luz) y tan innecesaria como el propio remake de ésta en 2005 (uno podría ver el intercambio entre Tracy, Poitier y Glenn mil veces, pero nunca podré llegar a entender quién puede creer que Kutchner es gracioso). Sobre una situación parecida llega a ser más interesante la sobrevalorada y pesaditta Huye. Para «negro bueno» o «negro con matices» prefiero cien mil veces To Sir, with love, pero eso (y la extraña relación dialéctica que mantiene con la Jetée de Marker 😉 ya lo comentaré mañana.
21 de marzo de 2020. Cuando tus hijos te admiran porque en una foto de juventud encuentran que te pareces a su ídolo, Kylo Ren Yo creo que realmente quería parecerme a Michael Beck de los Warriors o algo así si nos fijamos en el horrendo combinado de chaleco con camiseta…
9 de diciembre de 2023. Curiosamente, los dos mejores papeles de Ryan O’Neal -amante de Farrah y padre de Tatum-, muerto esta noche a los 82 años, son los que le ofrecieron Walter Hill y Stanley Kubrick, en Driver y Barry Lyndon, porque supieron utilizar su inexpresividad natural para expresar el hieratismo e introspección de sus personajes. Y luego está Bodganovich, que le dio sus roles estelares en What’s up doc y la oscarizada Paper Moon.
Cockfighter, scattered through the backwaters
10 de enero de 2026. Monte Hellman murió el 20 de abril de 2021 a los 91 años. Una semana antes, el mismo dia de su caída letal, todavía nos daba lecciones de cine (y muchas otras cosas) en esta plataforma. Esa vitalidad debe de ser la que hace que aún me sorprendiera, me maravillara, ayer en la Filmo, que una primera visión de Cockfigther (1974) se aproxime a ser (casi) tan impactante como lo fue la de Two-Lane Blacktop en la adolescencia (medio puñetazo visual, medio revelación vital), aunque no lo seria sin el poso dejado por la de ésta en mi mente juvenil. No sé si me explico: de nuevo un obsesivo y desapegado Warren Oates y una Laurie Bird dependiente para ser independiente en un coche por las carreteras secundarias del sueño americano no nos conmovería tanto, creo, si no tuviéramos clavadas en la retina para siempre las imágenes crepusculares de tres años atrás, como si de una secuela en un mundo paralelo se tratase. Esa frágil y a la vez fibrosa Laurie Bird, una Edie Sedgwick o Jean Seberg en sad badland redneck, que para resistir se imanta, revolotea, en torno de un hierático James Taylor, del también malogrado Dennis Wilson, de un decadente Harry Dean Stanton o del tembloroso Woody Allen, como en la vida real lo haria del propio director o de Art Garfunkel, en cuyo apartamento se suicidaría en 1979 a los 26 («como su madre»), resonando esa fatalidad en la infravalorada Bad Timing de Nicholas Roeg que el cantante protagonizaría junto con Harvey Keitel y Theresa Russell al año siguiente de su muerte. Monte Hellman, de producido por Roger Corman a productor de Quentin Tarantino, un puñado de diamantes arrancados a duras penas de las garras de la industria, un Guadiana de perdedores desperdigados, scattered through the backwaters of America.
El humor es subversivo, y, si no, no es humor. Es la antítesis de lo políticamente correcto. El «humor de buen gusto» es un oxímoron, no existe. ¿Hay que desterrar del diccionario todas las palabras «negativas» como «gordo», «fea», «cojo», «maldad», «hambre» o «muerte» para arreglar por arte de magia todos los problemas que afligen a la Humanidad? Entonces ¿las invasiones rusas son «guerras» o simples «operaciones militares especiales»; las masacres estadounidenses, son «efectos colaterales»; los infanticidios israelíes son porque los palestinos usan a sus hijos como «escudos humanos»?
La respuesta, como con todo, está en el Santo Grial: Lenny Bruce, de Bob Fosse, con Dustin Hoffman y Valerie Perrine en los papeles de sus vidas, 1974, EEUU, ¿y pueden creer que la produjera United Artists?
Lenny: Are there any niggers here tonight? Can you turn on the house lights, please, and could the waiters and waitresses just stop serving, just for a second? And turn off the spot. Now what did he say? »Are there any *niggers* here tonight?» I know there’s one nigger here; because, l see him back there working. Let’s see. There’s two niggers. And between those two niggers sits a kike. And there’s another kike. That’s two kikes and three niggers. And there’s a spic, right? Hm? There’s another spic. Ooh, there’s a wop. There’s a Polack. And then, oh, a couple of greaseballs. There’s three lace-curtain lrish Micks. And there’s one hip, thick, hunky, funky boogie. Boogie, boogie. Mm-mm. l got three kikes. Do l hear five kikes? l got five kikes. Do l hear six spics? Six spics. Do l hear seven niggers? l got seven niggers. Sold: American! l’ll pass with seven niggers, six spics, five Micks, four kikes, three guineas, and one wop. You almost punched me out, didn’t ya? l was trying to make a point and that is it’s the suppression of the *word* that gives it the power, the violence, the viciousness. Dig. lf President Kennedy would just go on television and say l’d like to introduce you to all the niggers in my cabinet. And if he’d just say »nigger, nigger, nigger, nigger, nigger to every nigger he saw, boogie, boogie, boogie, boogie, boogie, nigger, nigger, nigger, nigger, nigger till nigger didn’t mean anything any more! Then you’d never be able to make some six year old black kid cry because somebody called him a nigger in school.
Los Óscars han pasado de ser un campo de nabos, y nabos blancos como denunciaba Spike Lee, a una carroza de la Pride (lo último ya sería quitarle el premio a Will Smith no por su actuación sino ¡por su comportamiento!), donde se ha impuesto el biografismo vendible, es decir que lo destacable es la historia personal del «artista» (que tiene que ser de cariz capitalista, es decir de superación y consumible de manera instantánea) y no su obra (obviamente una fruslería sin importancia). La mejor película, «la de sordos», y la mejor canción, seguro que la ucraniana por supuesto, da igual su calidad.
La mayor lástima de todo este disparate ha sido ir viendo estos años que, en el país que inventó el roast estos años a un gran monologuista satírico, un analista social punzante, como Chris Rock (búsquenlo en You Tube), un humorista ácido y para adultos, reducido a una pulpa empalagosa por su necesidad de integrarse en Hollywood. ¿Nombramos al Dalai Lama Presentador en Jefe de Todos los Eventos y Ceremonias a partir de ahora? ¡Mantente firme, Ricky Gervais! 😉
Los chistes de «actor de reparto» y «Premio DonHostia» los dejo para Twitter 😉
Al menos, en esta escena de Dance Hall Racket, de Charles Tucker, 1953, Lenny Bruce es abofeteado por la «mala calidad» de su obra, supuestamente el guion del propio film, y no por su vida disoluta.
9 de mayo de 2022. Nunca entenderé lo de dejar que se te enfríe en un sucio pasillo de metro un café que te ha costado tres o cuatro euros. En las series y pelis americanas comen y beben por la calle forzados por el brutal ritmo laboral que imprime trabajar en Manhattan. Es como llevar los pantalones caídos sin que te hayan quitado el cinturón para que no te suicides en la cárcel O comprar pantalones rotos (el único ámbito donde no parece que este prosperando el Do It Yourself).
22 de junio de 2022. Texto de Salvador Perpiña. El guionista moderno recurre sin complejos a los avances de la técnica para realizar su tarea de la manera más eficiente. El modulador de creatividad Fuckel-Beckhaus lo aisla de los apremios de su entorno, lanza descargas en la región del hipocampo cuando el autor incurre en estereotipos ofensivos para minorías y estimula la secreción de dopamina cuando su escritura se acomoda a las tendencias estéticas y morales del momento, es decir cuando no le toca los cojones a nadie. Finalmente genera una gráfica que detecta sus niveles de procrastinación diarios, para conocimiento de sus empleadores. El guionista moderno es feliz y le pagan lo suyo. En verano y en su casa, se le permite usar manga corta. Buenos días.
A los políticamente correctos que exigen que los personajes de ficción sean interpretados por actores de su misma, supuesta, «identidad» les hubiera encantado Hardy Krüger. No sólo parecía nazi e interpretaba a nazis , sino que fue nazi en su juventud. Qué «auténtico» todo ¿no? (sería idóneo para un remake de Spielberg de Los chicos de Brasil o Marathon Man -¿y como no pensó en el para su lista de Schlinder-). Pero para la gente normal que sabe diferenciar vida y obra, realidad y ficción, sólo recordarles que participó nada más y nada menos que en el Barry Lyndon de Stanley Kubrick y en Hatari! de Howard Hawks.
Por eso, subrayo siempre que hay que diferenciar entre vida y obra, además de entre juventud y madurez. Aunque también es cierto que hay quien toma papeles más activos que otros. Krüger protagonizó Junger Adles y combatió en las SS, no en la simple Wermacht, lo que parece que requería un compromiso mayor con la causa.
Hatari! es una enorme película, la vi por primera vez de pequeño y me impresionó muchísimo, hoy poco a poco Hawks se ha convertido en mi director americano clásico favorito. Y aunque todo el mundo recuerda por supuesto a John Wayne, ¿adivinen quién sale también? Mi adorado Gerard Blain, le ami americain, le beau Serge.
Estamos en un tiempo en que prospera la xenofobia. «El infierno son los otros» (d)escribía Sartre en A puerta cerrada. Lo desconocido en un tiempo de incertidumbres amplificadas por redes y medios.
Se extiende interesadamente la Teoría del Señor Alcalde: «los mozos que provocaron la pelea no eran vecinos del pueblo». Los turistas encarecen «nuestros» pisos; los indigentes y los carteristas de fuera afean «nuestras» ciudades»; las prostitutas ajenas corrompen «nuestras» costumbres; los manteros degradan «nuestras» marcas y los piratas rebajan «nuestros» estándares… esos nebulosos anarquistas (siempre italianos, no se sabe si por eso más fieros) que inflaman hasta el disturbio «nuestras» pacíficas manifestaciones… Siempre un «Nosotros» (interclasista) frente al «Ellos». Los otros (…aunque al final igual resulta que los muertos somos nosotros y no Los Otros 😉
Además de enturbiar «nuestra» prístina sociedad, El Otro deviene también «el tormento que inflige la mirada ajena», el testigo insobornable por la comodidad de la integración. Así, aprendemos mucho más de la visión foránea, contaminada sólo por otras aspiraciones culturales. En España, por ejemplo, se convirtió en un género en el siglo XIX, con los George Borrow (The Bible in Spain, 1843), Richard Ford (Handbook for travellers in Spain, 1845), Prosper Merimée (Lettres D’Espagne, 1831-1833), Téophile Gautier (Voyage en Espagne, 1845), o Alexandre Dumas (Impressions de voyage, 1847-1848); y sus sucesores, los hispanistas anglosajones que en el XX vinieron a ver cómo nos especializábamos en desgarrarnos, como Ian Gibson, Hugh Thomas, Stanley G. Payne, Raymond Carr o Paul Preston, y el estadounidense Herbert Rutledge Southworth, mentor del anterior. Incluso los tuvimos propios, haciendo un viaje de ida y vuelta, como José Cadalso y sus Cartas marruecas, o los exportamos, como Domingo Badía y Lerblich, más conocido como Ali Bey, y sus antecesores, que n o tuvieron que disfrazarse para ir a Meca porque eran musulmanes genuinos. «Desde Sevilla, como Ibn ‘Arabī, de origen murciano, o de Granada, como Ibn Ŷubayr, quizás nacido en Játiva, o Al-Sāḥilī, que nunca regresó a su tierra, o el matemático AlQalaṣādī, también de Murcia, de Córdoba o de Almería. Ibn Ŷubayr (1145-1217), padre de la rḥila legó luminosas crónicas sobre sus viajes, pieza indispensable para conocer la cultura, situación política y religiosa de los países del sur de Europa y Oriente Próximo en el siglo XII. Para ello tuvo que sortear tempestades y aventurarse por un mar Mediterráneo entonces nido de piratas y peligros de todo tipo. La historia del malagueño Ibn al-Bayṭār (1170-1248), que llegó a convertirse en visir y director de los jardines de Damasco, fue considerado el mejor médico y botánico de su época y uno de los sabios más influyentes de al-Andalus» (Todoliteratura).
Pero ¿qué sucede cuando los otros somos nosotros, un occidental atrapado en la lujuria orientalista? Que podemos enloquecer, como los personajes de Conrad, Coppola o Herzog, o, como en el caso que nos ocupa, sacar el animal que llevamos dentro. Esa sensación es la que embarga al Meursault de El extranjero de Camus y quien mejor lo ha reflejado ha sido el Mastroianni de Visconti (1967), tanto, que lo recuerdo en blanco y negro, cuando hay que recordar que, para llegar al estado de otredad que le lleva a cometer el crimen, es inundado y cegado por un Sol amarillo aplastante. El mismo Sol terrible que achicharra la escena en que «Sebastian Venable» es destruido y devorado por una jauría de jóvenes nativos en De repente, el último verano de Mankiewicz (1959). Ese mismo calor omnipresente día y noche que empapa la Sed de Mal de Welles (1946). No nos centraremos ahora en el majestuoso metraje y movimentos, ni en Heston o Dietrich, sino en la espesura de maldad (qué gran giro en la traducción al español del título) que se va cerniendo sobre la blanca protagonista, la «inocencia» vulnerada del personaje que interpreta Janet Leigh, frente a la cruda amenaza de la alteridad oscura de los sicarios mexicanos (aunque, con sus juegos de espejos, Welles hace que el «bueno» sea también latino y el magnífico Maligno de la película sea el «americano»), y como van tejiendo su trama, con unos rasguños coreográficos que no se volverán a ver hasta, digamos, el Asalto a la Comisaria del Distrito Trece de Carpenter. Una violencia y humillación larvadas que tendrá que ser el salvaje Peckinpah quien las lleve al paroxismo en Perros de paja (1971).
(Por cierto, aunque los extranjeros no son populares para muchos intolerantes, el título sí lo es repitiéndose a menudo en el cine, con, en los últimos años, hasta uno con Steven Seagal 😉 en 2003, con Jason Patric en 2016, y con Chan y Brosnan en 2017)
From «Be Black, Baby!» (Hi mom!, De Palma, 1970) to «Not Black Enough» (any current film production).
Hace un par de años, Saturday Night Live (como siempre) ya satirizó (aunque se ve que nunca es suficiente) la tontería hoy convertida en mandato políticamente correcto de que un actor no debe interpretar un personaje si no pertenece al segmento social que va a interpretar (invirtiendo radicalmente el sentido original de su profesión, y pervirtiendo definitivamente el sentido político radical catártico de la representación, al sustituir la impotencia de nombrar una fantasía por el intervenir en la realidad). Rían para no llorar 😉
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A couple of years ago, Saturday Night Live (as always) already satirized (although it is seen that it is never enough) the nonsense today turned into a politically correct mandate that an actor should not play a character if he doesn’t belong to the social segment that he is going to interpret (radically inverting the original meaning of his profession, and definitely perverting the cathartic radical political meaning of representation, by substituting the impotence of naming a fantasy for intervening in reality). Enjoy the sketch, or cry sourly 😉
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Can I Play That? – SNL Actors (Idris Elba, Cecily Strong, Beck Bennett) play a game where they choose if they can or cannot play a certain role in these politically correct times.
Fragmento de Be Black Baby de De Palma y artículo crítico de Philippa Snow sobre la película en Art Forum
Why blackface is offensive? Don Lemon explains on CNN
1 de marzo de 2022. ¿Realmente estamos dispuestos a comportarnos en un mundo supuestamente libertario y subversivo como el de la cultura y del arte según la clasificación racista étnico-identitaria de los Estados Unidos de 1850? Confunden interpretación e impostura. Welles hizo uno de los mejores Otelos que existen. El mejor bailarín de West Side Story era ‘de origen griego» ¿es lo suficientemente latino? Si le damos el papel a un americo-dominicano ¿tiene que haber inmigrado como el de la peli o vale conque haya nacido en un estado que el autor considere lo suficientemente pintoresco? ¿Puede una mujer hacer un rol masculino? ¿A quién ofendieron Tootsie, la Sra Doubtfire y Walk on the Wild Side -recuerden que «las chicas de color hacían tuturuturututturuuuu»-? No se podrían hacer pelis de romanos porque todos están muertos y la Roma de hoy no es la de entonces. ¿Qué es ser latino, cuán trans se ha de ser para hacer de trans, se ha de ser hetero para interpretar a uno? Y a «autenticidad» del Rey Mago negro o pelirrojo, que en realidad nunca existieron. ¿Un actor negro rico puede hacer de un negro pobre? ¿Si no encontramos un actor trans negro hetero, cual es, digamos, la prioridad de la diversidad? ¿Se ha de morir si te matan… y entonces, por qué son tan cuidadosos que el sexo sea simulado? ¿Cuántos años de prisión hemos debido cumplir para hacer de narco y por qué le toca siempre a Jordi Mollà? ¿Un caribeño es negro o latino? ¿Y los «de Bilbao que nacemos dónde queremos», seremos reconocidos como tales y tendremos una cuota en ETB? Y así hasta el infinito. Recordad este maravilloso episodio de SNL, I can play that (en el enlace). Hasta el infinito… «Quién soy yo, dónde estoy cuando estoy fuera de mí. De dónde vengo, dime dónde voy. «